martes, 24 de febrero de 2026

de nuevo ardiendo

 Y no por las razones por las que solía arder, sino por la situación del país. No entiendo cómo es que la violencia contra los civiles es la solución , no entiendo cómo afectándonos a los que trabajamos se soluciona algo. Quizá nunca voy a entender, quizá simplemente es una guerra interna y nosotros siempre seremos los afectados, los que vamos por el mundo a ciegas creyendo saberlo todo porque tenemos acceso a una pantalla y a un mundo digital donde podemos actualizarnos 24/7.

Pero, ¿es real?

¿Por qué habría de creerle al gobierno?, ¿a los medios de comunicación que están controlados por ellos?, ¿a los videos que salen cada minuto pero ya no sé distinguir si es AI o no?

¿Será mejor irme lejos?, ¿distanciarme de todo lo que es "real"?

Justo cuando despertaba tuve la revelación de que me estoy volviendo una adicta a mi celular y ya no quiero despertar y que lo primero que haga sea ver mis redes, mis mensajes, cualquier cosa... Yo no era así pero poco a poco el mundo digital me consumió más y más. 

Quiero volver a vivir en el mundo real. Quiero un mundo en donde la paz sea una realidad, pero, ¿es posible? El miedo reina, el miedo divide y crea pánico, caos, mentiras y guerras. 

Ya no quiero tener miedo. 

sábado, 7 de febrero de 2026

Las pequeñas cosas

 Son los pequeños cambios casi imperceptibles:

Una hoja cayendo un poco más lento, el susurro del viento cambiando de dirección, el sol yéndose a dormir más temprano.
Un día los árboles se cansaron de verse siempre iguales: querian un cambio, renovación absoluta. Así que le pidieron a sus amigas las hormigas que les ayudaran y que justo cuando sintieran el tiempo cambiar, justo antes del temido invierno, recolectaran sus hojas hasta dejarlos completamente en las ramas. 
Las hormigas se emocionaron demasiado, ¡por fin tendrían suficiente alimento para pasar los fríos de diciembre! 
Y los árboles también bailaron de un lado a otro para ayudarles a sacudirse las hojas. 
Es así que cada otoño las hormigas suben a los árboles y hacen su arduo trabajo. 

Para nosotros, empieza con un árbol perdiendo una, dos hojas, no nos damos cuenta de la gran labor que está ocurriendo en el pequeño universo de las hormiguitas. 
Para nosotros, solo es un cambio más de estación.
Pero cada cosa pequeñita cuenta, y el otoño siempre nos lo hace saber.