A veces siento que seguimos la corriente de una situación que no nos gusta simplemente porque queremos una narrativa "limpia".
Simplemente fingir y hacer que funcione,
quedarse con un chico sabiendo en el fondo que no funcionará, y aún así, diciendo la historia de un amor increíble, divino, porque eso suena mejor que admitir que otra vez te entusiasmaste de más.
Es el miedo a la vergüenza el que nos mantiene en un mismo lugar, el que entretiene la narrativa que encaja perfectamente en lo que se considera "exitoso", "conocido", o "feliz".
Preferiría intentarlo un montón de veces y fallar, estar consciente de que fallé, admitir que me equivoqué, pero tener esa información mientras sigo adelante, en vez de retorcer cada situación a algo "exitoso", para evitar sentirme avergonzada.
En vez de verlo todo como "una perdida de tiempo", solo verlo como tiempo. El tiempo nunca nos prometió nada de cualquier manera...

