domingo, 11 de enero de 2026

Creo que ya estamos solos

Hace 5 años me imaginaba mi vida de manera completamente a lo que es hoy en día. Hace 5 años aún no conocía a mi -ahora esposo y escribía sobre el anhelo que sentía de encontrarlo, sobre el tiempo que estábamos perdiendo al no estar juntos.
No sé qué tan diferentes serían las cosas de haberlo conocido un poco antes o un poco después. Quizá solo tengo que confiar en que el universo nos juntó en el momento indicado.

Y hoy, casi un año después de habernos casado, puedo contar que nada en este mundo es perfecto -obviamente. Aún de vez en cuando me pregunto cómo se vería mi vida si siguiera soltera, sobre todo cuando estoy en ese momento del mes donde estoy ovulando y estoy emocional y todo me irrita.

Taylor no es perfecto, nunca lo fue, y aunque al principio yo tenía la vista nublada por el enamoramiento, mis amigos me señalaron las partes de él que no les gustaban y yo las vi por primera vez y una venda se me cayó de los ojos. No sé cómo explicarlo, pero fue algo que no había experimentado antes. Porque quizá con todos los hombres con los que salí y no funcionó, fue porque yo nunca dejé de idealizarlos, en cambio con Taylor, desde el principio las cosas fueron honestas: le dejé ver partes de mí que usualmente escondía: como que era una desordenada de lo peor, que no tenía ni un peso ahorrado a mis 27 años y que mi cabeza a veces le ganaba a la razón y yo no podía salir de la cama por los pensamientos que me llenaban de una tristeza que no podía controlar.
Taylor me mostró que existen hombres que saben lo que quieren y luchan por ello, por primera vez me sentí amada desde el principio y con cero dudas. 

Aunque hay muchas cosas que quiera cambiarle, mi esposo es quien es, y yo lo amo tal cual. A veces me saca muchos corajes y a veces pienso que estaría bien sin él. Pero al rato se me pasa y me inunda de nuevo el sentimiento de que mi amor por él es tan grande, que no podría ni siquiera empezar por explicarlo.

Quizá lo que quiero decir es que por fin nos encontramos, y cuando estamos solos, en la cama, justo antes de dormir lo abrazo y pienso en todo lo que hemos construido y no puedo evitar sonreír.
Espero que eso nunca cambie.
Espero que mi soledad se siga encontrando con la suya y sigan siendo amigas por siempre.

Ya no hay más tiempo de espera, todo lo que siempre esperé duerme a mi lado todas las noches. 

2 comentarios:

J.P. Alexander dijo...

Uy que linda y dulce historia. Te mando un beso

VIRI dijo...

Que hermoso y creo que de eso se trata, aunque a veces no saquen de quicio, saber que aún así los elegiriamos, buen inicio de año :)