- El que no aceptaras que soy una persona tímida, y retraída en ocasiones, y me obligaras a "no estar callada", solo para estar cómodo.
- Mentiroso hasta por los codos.
- ¡Decídete por dios!, no están difícil, o al menos si ya no querías verme pudiste haberlo dicho, no simplemente ignorarme por 6 meses.
- Ya sé, ya sé, qué superficial soy, pero pudiste haber bajado unos kilitos.
- Ah, y también durabas 5 segundos en la cama.
- Creo que estabas más enamorado de tu mejor amigo que de mí.
- Nunca pedías perdón.
- Siempre lograbas hacerme tener la culpa de todo.
- No me respetaste lo suficiente.
- Nunca sabías lo que querías.
- Si no te querías ni aceptabas, ¿cómo pude creer que me querrías y aceptarías?
- Celos, ¡celos!
- Mis maniquíes tienen más estilo que tú... (ups).
Uff, qué bien se sintió sacármelo del pecho, gracias por venir, y no, no pongan esas caras, seguro ustedes tienen mucho que decir sobre mí también, pero este no es el momento, este es MÍ momento. Ok, ahí está la puerta, adiós.
