martes, 30 de diciembre de 2014

domingo, 28 de diciembre de 2014

Estoy esperando

La vida es demasiado corta para que algo me importe. Me estoy volviendo loca, pierdo la razón y pierdo el control. Estos peces en el océano me están mirando fijamente. Este es un mundo extraño y lleno de cenizas. 

La vida es demasiado corta para que las cosas me importen. Estoy saliendo ahora, salgo ahora de esta oscuridad. Estos zombies están en la búsqueda de mi corazón. Este es un mundo oscuro lleno de ceniza debido a una explosión del sol. 

Si pudiera encontrar la manera de entender esto; escaparía. Hacia algún lugar mejor, que yo debería haber encontrado hace tiempo. 

Así que corro ahora, hacia las cosas que ellos dicen que podrían restaurarme. Restaurar la vida de manera que sea como se supone que tiene que ser. 

Estoy esperando a que estas pastillas hagan efecto.

Otra pastilla mas ahora...

martes, 23 de diciembre de 2014

Tengo mucho más miedo del que puedo admitir.
Mi cuarto huele a papel quemado, mis dedos me duelen, y uno de ellos en especial.
¿Qué es aquello que veo a lo lejos? como una mancha borrosa, como un torbellino que se acerca.

No tengo ganas de pensar pero tengo todo el tiempo del mundo. Tendré que mantenerme ocupada para estar cuerda. ¿Cuánto tiempo puedes estar fuera de casa sin que parezca que huyes de algo?

Tengo mucho miedo. De sentir algo que no debería. Mi corazón dice que está bien, pero mi mente oye voces alrededor de mí que gritan "¡¿Quién te dio permiso?!"

sábado, 20 de diciembre de 2014

El circo

No podía aguantarme las ganas de escribir, y sí, dije que ya no escribiría hasta el próximo año, pero aquí estoy. Siendo arrastrada por una corriente que es mucho más fuerte que yo.
Me siento atrapada dentro mí, aplastada bajo mis propios sentimientos, bajo mi miedo y mi ansiedad. ¿Qué pasó? Me quiero de vuelta. A mí misma, a la que pensaba con claridad y dejaba de lado las tonterías, la que no tenía miedo de decir cualquier cosa que saliera de su cabeza. Pero hoy no, hoy me encuentro con un montón de sentimientos reprimidos y casi olvidados. No puedo con esto: con los pleitos y con las palabras hirientes a espaldas de los demás. Qué cobardía, qué falta de respeto hacia ellos, hacia nosotros mismos.

No soy una santa, nadie en esta familia de locos lo es, pero no tengo ganas de sentarme a fingir que todo está bien, que las piezas de este rompecabezas no se encuentran regadas en el suelo. Ustedes pueden hacerlo porque llevan años orquestando esta pieza, y todo parecía normal al exterior, pero cuando miras con detenimiento te das cuenta de que las notas no están bien, los instrumentos están desafinados, no hay armonía. Solo estamos fingiendo. No sé cuántos años llevamos así, pero ya estoy cansada de poner una sonrisa a todo mundo cuando lo único que quiero es quedarme en casa, en mi cuarto y poner música y cantar a todo pulmón.

No necesito seguir estas estúpidas normas sociales que dictan que debemos ser perfectos y felices, y que cada festividad debemos reunirnos. No tengo ganas, simplemente estoy cansada de que todo me parezca un vulgar circo.

Ya sé, ya sé. No debería decir nada, debería callarme, ¿no?, no hay que hacer que los lobos se den cuenta de que estamos dudando, porque ellos pueden oler este maldito miedo y comenzarían a cazarnos. Pues bien: no me importa. Sinceramente no me importa, solo quiero dormir tranquila, sabiendo que yo tengo la conciencia limpia, que no he sido parte de todo esto. Soy una espectadora y ahora mismo declaro este show terminado.