martes, 3 de noviembre de 2026

El medio

 INHALO

Todo parece arder demasiado rápido en estos días. La mente va a mil por hora y todo lo que quiero hacer frenar. ¿Cómo puedo hacerlo?, ¿cómo puedo regresar a los momentos en los que mirar una revista de principio a fin es lo que me mantenía entretenida todo el día?, quiero hacer una cosa a la vez y realmente prestarle por completo mi atención.
Todo parece demasiado brillante. Demasiado falso. Demasiado perfecto.
Quiero ser una niña-mujer que lo intenta sin importarle el resultado. He estado muy ocupada tratando de ser perfecta toda mi vida.
Estoy cansada y las redes sociales no ayudan.

Lo que me ayuda es escribir en mi diario en las mañanas. Ir a caminar sin mi teléfono. Meditar acostada en el suelo. 
Quiero ir atrás, atrás, atrás. 
Y sé que no puedo.

¿Todos añoramos el pasado?
¿O solo me estoy volviendo más vieja?
Casi cumplo 33.
Tengo más del doble de la edad que tenía cuando empecé a escribir mi vida por primera vez. 
No más desastres amorosos, no más preguntarme qué estudiaré en la universidad y si estoy tomando la desición correcta, no más dramas ni desordenes alimenticios.
Pero sí una vida llena de rutinas.

Cierro los ojos y veo a la niña que fui, veo la luz en sus ojos. Quiero estar más cerca de ella, quiero darle todo el amor que nunca tuvo. Cierro los ojos y me imagino cómo me veré al hacerme mayor. No me asusta (solo un poquito las canas). 
Y aquí es cuando me doy cuenta de que mi vida está justo en un punto medio, si es que soy lo suficientemente afortunada para vivir 66 años, quizás. Estoy entre esa niña que fui y la señora que seré y me siento en paz. Me gusta esta persona que soy. 
Y yo sé que el mundo está en caos y no puedo hacer nada para cambiarlo, pero si dentro de mí hay un poquito de traquilidad, estoy satisfecha.

EXHALO

1 comentario:

VIRI dijo...

En el mundo siempre habrá caos, lo importante es tener paz dentro de uno, un abrazo