Un día navegué por el mar de tus besos, por ese mar que me vuelve loca y que saca mis deseos a flote. Iba en un barco de papel que se balanceaba dulcemente con el viento, pero comencé a marearme por lo que tuve que convertirme en una sirena y nadé hasta que encontré el fondo de tu corazón. Allí encontré cosas que me hicieron llorar, pero mis lágrimas se escondieron tímidamente confundiéndose con el agua de tu océano; estaban tus recuerdos de cuando eras pequeño y tus ojos parecían más vivos que nunca, corrías por un campo verde hasta encontrarte con tus padres, que te besaban para después llenarte de "te quieros", estaba aquella vez que creíste enamorarte por primera vez y que entregaste tu corazón pero te lo rompieron: aún se conserva una cicatriz ahí, pero descubrí asombrada que quien habitaba tu corazón era yo; estaba inundado de recuerdos que habíamos creado juntos.
Después me dejé llevar por la corriente y encontré cosas dolorosas, los peces me indicaron que aunque en tu exterior parezcas una persona fuerte, ahí, donde no puedes esconder tus sentimientos, eres tan sensible como yo, solo que no dejas que los demás lo noten.
Ese día fui hasta ahí porque creí que te había perdido, que había demasiadas preguntas sin preguntar, pero la que más venía a mi mente era, "¿Dónde está la persona que un día dijo que me amaba?".
Llegué a una isla, después e haber pasado por tantos y tantos recuerdos; estaba cansada y me sentía sola. Entonces vi que estabas con alguien más, quise regresar a tu corazón para saber qué había cambiado, pero los peces me hablaban en un idioma distinto; intenté hablarles en inglés, en francés...pero no funcionó, yo ya no pertenecía allí.
Hice otro barco de papel con la esperanza de regresar al lugar donde había empezado a navegar: pasé tormentas y parecía que las olas se burlaban de mí cuando me veían pasar, ¿por qué estaba pasando todo aquello? Y entonces comprendí que ese mar, el mar de tus besos que un día había sido mio ahora le pertenecía a alguien más.
domingo, 2 de febrero de 2014
viernes, 10 de enero de 2014
Me pregunto
Me repito a mí misma que estoy bien solo para intentar créemelo; pero no funciona. No estoy bien, cada día que pasa siento más ansiedad y no me acostumbro a vivir así. Sólo quiero regresar a ser la chica que solía ser. Quiero aceptar lo que pasó y seguir adelante, ¿será que algún día lo voy a superar?, ¿volveré a confiar? No estoy segura, sólo quiero tomar la decisión correcta. Ya puse las cosas en una balanza y lamentablemente el peso no cae hacia donde yo quisiera. El dolor que siento ya se hizo costumbre y creo que no volveré a escribir hasta que haya tomado la decisión. Ya estoy cansada de lamentarme y sé que tengo el poder para cambiar esto que siento, solo hace falta que quiera hacerlo. Pase lo que pase; algún día volveré a ver hacia atrás y no quiero percibir mi juventud como el tiempo más desperdiciado del mundo. Yo no quería decepcionarme a mí misma pero creo que ya lo hice. Algo tiene que cambiar.
miércoles, 8 de enero de 2014
Una decisión difícil
Ayer tuve mi primera sesión en terapia, y no fue exactamente como imaginé que sería, tal vez estoy un poco traumada con psicoanálisis, pero pensé que tendría que acostarme en un sillón y contar mis penas...No fue así. Creo que eso me ayudará mucho, de verdad necesito cambiar y convertirme en la mujer independiente que siempre aspiré a ser. Mi problema es obvio, y tal vez tenga años y años desarrollándolo, solo que apenas me doy cuenta.
Es gracioso como uno puede contarle las cosas más personales a un desconocido. En fin, solo espero que al final del camino pueda tomar una decisión que me ayude a salir adelante, porque no puedo seguir viviendo con pensamientos negativos acerca de todo. Yo sé la verdad, y la verdad es que todo se está poniendo más difícil a medida que crezco.
Es gracioso como uno puede contarle las cosas más personales a un desconocido. En fin, solo espero que al final del camino pueda tomar una decisión que me ayude a salir adelante, porque no puedo seguir viviendo con pensamientos negativos acerca de todo. Yo sé la verdad, y la verdad es que todo se está poniendo más difícil a medida que crezco.
miércoles, 1 de enero de 2014
Sana y salva
Pues bien, muchas cosas pasaron anoche y en su mayoría no las recuerdo. Ya comprobé que el alcohol y yo no nos llevamos bien. Quién sabe, tal vez mi pérdida de memoria es una forma de recordarme que debo olvidar 2013, porque sin duda no fue un buen año. Este año lo único que quiero tener es paz y tranquilidad. Empezaré a ir a terapia, lo necesito para recuperar mi salud mental. No es que me esté volviendo loca, pero de verdad a veces la ansiedad que siento es demasiada y no sé cómo controlarla. Sé que no puedo tener el control de todo, sé que el año me espera con montón de sorpresas y me toca a mí poner buena o mala cara dependiendo de la situación. Quiero ser positiva. Empecé el año al lado de la persona que más quiero en el mundo.
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