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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Cosas que pasan en La Casa IV

 En la casa tenemos un montón de personajes, pero hoy voy a hablar de cada uno de ellos más a profundidad para que puedan conocerlos. 

  1. SINGAPUR
Singapur es un hombre en sus casi 50s, es bastante delgado, chaparrito y tiene el pelo canoso, largo, y parece que no lo ha lavado en semanas, quizá meses. Claramente se ve asiático pero es capaz de pasar por un vagabundo mexicano sin problemas, ya que su estilo de vestir deja mucho que desear. Singapur está en Guadalajara porque -según su historia, trabaja para una compañía que hace deliveries y lo mandaron para acá, pero, con esto de la pandemia, si regresa a su país, tendrá que hacer cuarentena, y él se niega, así que decidió pasar un tiempo en México. Yo no sabía, pero según algunos compañeros de casa, el rumor es que hace 27mil pesos cada tres días, por lo que el dinero no le falta, y se compró recientemente una motoneta y se trajo a vivir a su novia a la casa también. Lo que no entiendo, es, si tiene tanto dinero por qué no usarlo para verse mejor, para comprar zapatos, ropa, no sé, ¿por qué no vivir en un lugar privado?, muchas cosas no tienen sentido con él, algunos miembros de la casa piensan que en realidad es traficante de drogas, yo, creo que es el tipo más raro que he conocido en mucho tiempo.

    2. JUAN

Juan es un hombre que debe andar en sus late-30s, es bastante bajito, y tiene unos kilos de más, tiene pelo negro y no es nada fuera de lo común, un padre de familia normal. Juan trabaja para SKY, no sé exactamente qué hace, pero según él, gana bastante bien. Las primeras veces que lo vi estaba solo, por lo que supuse que solo estaba viviendo él aquí, pero en las semanas, me enteré de que está casado y tiene dos hijos, que también viven con él en la casa. Juan es el hombre más irritante que conozco, porque si bien no lo veo en todo el día, por alguna razón, le encanta sentarse afuera de mi cuarto a eso de las 11pm y simplemente hablar o escuchar música o organizar pedas con otros roomies. Su esposa siempre está en la cocina, SIEMPRE; de verdad, y siempre está lavando ropa, a veces tengo que correr a usar la lavadora para que no me la ganen. Uff, qué irritante.

   3. RODRIGO

Rodrigo es el miembro más joven de la casa, con 19 años, pero, también uno de los más exitosos, ya que es manager de una agencia de delivery. Rodrigo es de Monterrey, por lo que -a mi parecer, tiene el acento más sexy y adorable del mundo, y ha estado en la ciudad por aproximadamente 6 meses, aunque pronto se volverá a ir a MTY. Rodrigo es un personaje complejo: por un lado, es insoportable y cree que él es el dueño del mundo y puede conseguir lo que quiere sin pensarlo, está acostumbrado a siempre salirse con la suya y no dudará en usar los golpes a la menor provocación, es muy temperamental y presumido al grado que te cae gordo. Pero, por otro lado, es un niño tierno que solo está buscando amor, ya que ni su mamá ni su papá se lo han dado nunca, quiere hacer que sus papás estén orgullosos, y por eso se esfuerza tanto en su trabajo, es como un adulto total en el cuerpo de un chico de 19 años. Y si se pregunta, Janeth, ¿cómo rayos sabes tanto?, pues sí, es exactamente eso que están pensando. Yo y Rodrigo comenzamos a "salir" (no mis palabras, las suyas), pero, claramente no es nada serio, no hay sentimientos involucrados y lo veo apenas una o dos veces por semana, eso sí, cuando me contó su historia, dije, fuck, ahora entiendo de donde viene su actitud, quisiera haber grabado ese momento, en fin...

   4. FERNANDO

Fernando es un hombre colombiano que debe tener aproximadamente  36-37 años, está casado y tiene tres hijos, según lo que he entendido por hablar con él y su esposa, está encargado de una galería de arte por el centro, aunque siempre que lo veo, está en camiseta y short deportivo y nunca lo he visto como, arreglado. En fin, Fernando es gay de closet, así sin más. Aprovecha cuando su esposa no está para usar grinder y conocer chicos, los lleva a casa, o se va a las de ellos, según él, está en una "relación abierta", pero, no sé, es un personaje medio raro. Le encanta escuchar música a todo volumen mientras cocina y para dormir, se pone a cantar canciones.

    5. PETER

Peter, de todos, es al que considero mi amigo, nos conocimos porque Singapur nos presentó y desde entonces, vamos de vez en cuando a bares o a comer, recientemente fuimos a Tequila con sus amigos. Pero me estoy adelantando, Peter, es un hombre de 32 años que nació y se crío en California, pero se mudó a New York desde hace varios años y había estado trabajando ahí siendo estilista, hasta que la pandemia sucedió y decidió mudarse a CDMX y luego a GDL. Peter es abiertamente gay, es agradable, de esas personas que te caen bien a la primera, pero eso sí, le gusta quejarse de todo. Con él es con quien siempre me quejo y burlo de nuestros compañeros de casa. 

   6. A BUNCH OF RANDOM GIRLS I KNOW NOTHING ABOUT

En la casa de repente hay personas que solo llegan y luego se van y ni nos damos cuenta, algunas de ellas han sido:
Una señora random que se levantaba a las 7am a lavar la ropa y cocinar, se quedaba en medio del pasillo mirando a la nada, ah, y siempre estaba despeinada.
Una chica de unos veintitantos, súper operada, muy bonita, que siempre llegaba a la casa con un hombre diferente, y si estabas despierto de casualidad a eso de las 2am, podías escucharla teniendo sexo.
Una chica de unos 20 o menos, con el cabello chino y alborotado, que siempre pensaba que la estabas espiando, entonces siempre se encerraba en su cuarto y nunca hablaba con nadie. 

jueves, 26 de agosto de 2021

Cosas que pasan en La Casa III

 Esta historia no me involucra a mí -finalmente. 

Conocí a Peter porque un día me preguntó si daba clases de español, le dije "no, pero podemos intentar si quieres", entonces un sábado por la mañana tomamos un café y le di "clases" (no tiene nada que ver con la historia pero enseñar español es muy difícil).

Peter me contó acerca de su vida: nacido y criado en California, se mudó a New York hace algunos años y estaba trabajando como estilista para sets de televisión y películas, esto, claro, hasta que la pandemia llegó. Un día se encontró a sí mismo preguntándose, ¿lo que hago vale la pena?, y al no obtener respuestas, compró un boleto para la Ciudad de México y el resto es historia. "No me gusta Guadalajara", me dijo, "prefiero CDMX", le dije que no entendía su punto. Y luego comenzamos a hablar acerca de algo que no me puede parar jamás: Dating life. 

Peter es gay, y usa grinder para conocer personas. "¿Cómo es la vida de soltero en Guadalajara?", le pregunté. "Exhausting", "I get you"

Y luego me contó una historia digna de ser incluida en mi serie acerca de La Casa.

Peter estaba un día en grinder, buscando un encuentro de una noche, entonces vio a alguien cerca -demasiado cerca de él. Le envió un tap (o like), y el otro chico, al que llamaremos Fer, le mandó un mensaje diciendo "tienes buenas piernas", Peter respondió con un, "¿cómo sabes que tengo buenas piernas?", y Fer respondió "somos roomies".

Peter se sorprendió pero le pareció aún más conveniente, invitó a Fer a su habitación (que literalmente era la de al lado) y tuvieron su encuentro. Todo bien hasta ahí, hasta que a la mañana siguiente Fer le dijo a Peter que tenía algo importante que decirle. "Estás casado" adivinó Peter, y Fer solamente asintió.

-¿Puedes creerlo? - me dijo Peter. Y bueno, mentiría si dijera que no pensé "es más común de lo que te imaginas"

Resulta que Fer no solo estaba casado, sino que al día siguiente su esposa llegó a la Casa. Resultó que tienen 3 hijos, y para poner la cereza en el pastel, Peter tuvo que soportar el escucharlos teniendo sexo toda una semana. 

-¿Por qué me pasan estas cosas? -me dijo Peter y yo solamente me encogí de hombros, realmente no tuve nada más que decir. 

domingo, 22 de agosto de 2021

Cosas que pasan en La Casa II

 Esto no pasó exactamente en la casa, pero todo comenzó ahí, así que creo que es digno de estar en la serie. 

Comenzó un sábado, después de llegar de una cita bastante - mala, llegué a casa y no podía abrir la puerta, entonces alguien me abrió y lo vi por primera vez: con ojos verdes y me recordó a alguien que ya había conocido, y a alguien con quien ya había salido.

"¿Vives aquí?", le pregunté y me respondió que sí, platicamos acerca de las cosas más simples: de dónde es, qué hace en la ciudad, hace cuánto está en la ciudad. Y me dijo "lo más difícil ha sido la soledad", y le respondí que para mi también, que justo el día anterior había estado caminando por la ciudad sin planes y con lágrimas en los ojos, preguntándome, "¿qué rayos estoy haciendo?", ni siquiera tuve tiempo de entrar a mi cuarto porque me preguntó qué planes tenía, era sábado por la tarde después de todo, le dije que no tenía nada de planes. "¿Quieres ir por unas chelas?", y sonreí.

En el camino a comprarlas descubrí más y más de este individuo al que llamaremos Rodrigo. Rodrigo con el acento regio más adorable del mundo. "Hablas muy gracioso", le decía una y otra vez, y él solo se reía y decía no entender de qué rayos estaba hablando. Compramos cervezas y nos sentamos afuera de la casa, en una mesa en el "jardín", y ahí pasamos horas, hablando y escuchando música y quejándonos y chismoseando sobre los demás compañeros de casa. Todo risas y diversión. 

Voy a mentir si digo que lo primero que pensé cuando comenzamos a hablar no fue: "vamos a terminar acostándonos", algo en mí lo supo, y además con ya más de dos meses de abstinencia, mi libido estaba al máximo. pensaba, "¿a las cuántas cervezas vamos a irnos a la cama?", y no tardó mucho para pasar de la plática a tocarnos. Empieza siempre de manera inocente: un empujoncito de hombros, decir un chiste y tocar el brazo, recargarse en el hombro. Era tarde ya y tenía sueño, se lo dije, me respondió con un "no te duermas, ven", y me agarró del mentón y me besó. Y finalmente, decidimos que su cuarto era la mejor apuesta. 

Al día siguiente me desperté temprano y me fui a mi cuarto, nunca pensé que se pudiera hacer un walk of shame dentro de una casa, pero pasó. Me invitó al zoológico y dije que sí, luego pasamos la tarde viendo películas y teniendo más sexo. Y pronto esa fue la rutina: él llegaba de trabajar y me mandaba un mensaje "¿dónde estás?, ¿qué hacemos hoy?", cómo si no supiera ya lo que nos esperaba. Hasta que un miércoles, sin avisarme, me marcó por teléfono para avisarme que se había cambiado de casa. "¿Hiciste qué?", "Tranquila, estoy cerca, en la noche paso por ti".

Era tarde y sí, pasó por mí y me llevó a su nueva casa, a su nuevo cuarto unas 3 veces más grande que el mío, compró cervezas y de nuevo escuchamos música. "Compré algo, ¿quieres probar?", me dijo de la nada. Yo vi como sacaba una cosa blanca de una bolsita, la metió en una pipa y la calentó con un encendedor para luego fumársela. "¿Qué es?", pregunté. "¿Quieres probar o no?", "ok, ok". Y ahí, en una casa a 4 cuadras de la mía hice por primera vez crystal meth. 

"Es cristal", dijo después de que ya había fumado. "¡¿QUÉ?!", "no te espantes, no te va a pasar nada", y en efecto, no me pasó nada, solo me sentía como más despierta, con el corazón acelerado. "¿Quieres fumar más?", y dije que no, gracias, prefería solamente estar borracha. Pero él hizo más y más, y lo juro por Dios, no durmió en toda la noche. Yo me dormí como a eso de las 2am y él estaba viendo videos, de tanto en tanto me despertaba para verlo aún ahí: sentado viendo a la pantalla. Me desperté a las 6 y le dije "bueno, ¿no piensas dormir?", y solo se río. Se hicieron las 9am, dije "me voy", llegué a casa y todo el día me sentí fatal. Supuse que era un efecto secundario de la droga, quién sabe.

Rodrigo me llamó de nuevo hasta el jueves, le dije que no, que no iba a verlo. Ya había tenido suficiente.