Soy feliz. Feliz. Feliz.
No quiero olvidar que hay días como este: donde puedo pasar la tarde entera riendo y hablando de cosas simples, donde puedo ser una versión de mí misma que verdaderamente me gusta.
Donde me olvido que ya soy mayor. Puede que no sea correcto, pero no puedo detener a mis sentimientos. Y sé que lo que digo a veces parecen contradicciones, pero ya ni siquiera me importa.
Mis días en éste pequeño pueblo son especiales.
Porque está él.
Porque pasé 3 días a su lado y porque no quisiera tener que esperar para volverlo a ver.
Soy feliz. Su sola presencia hace que me llene de alegria y me sienta como una niña.
Desearía que esta felicidad se quedara conmigo por más tiempo.
Desearía que no acabara nunca.
domingo, 23 de agosto de 2015
Cómo prevenir un corazón roto.
Estaba hablando con uno de mis amigos y de repente me dijo: mis sospechas eran ciertas, estás enamorada.
Y no contesté nada porque en ese momento estaba con la persona de la que supuestamente estoy enamorada. Pero no me sentía enamorada. No creo estar enamorada.
Es difícil. Es casi como si todo mi ser estuviera en contra de esa palabra "enamoramiento".
No quiero estar enamorada porque eso me traería un montón de problemas. No podría dejar de pensar en él, me preocuparía por lo que le pase, dejaría de hacer cosas, haría otras que nunca pensé.
Prevengamos un corazón roto. Supe, desde el momento en que entró caminando a aquel lugar que solamente me iba a meter en problemas si hablaba con él, y aún así lo hice, aún cuando había prometido no volver a fijarme en nadie en un tiempo. ¡Pero es que mi corazón es muy terco!
Prevengamos que te rompas, querido y frágil corazón.
No pienses en él cuando el día comienza.
No te preguntes qué estará haciendo. Ni siquiera se te ocurra preguntarte con quién.
No toques su piel. No vayas a pensar que la perfección se hizo pensando en él.
No lo abraces. No hagas que sus brazos se conviertan en cadenas.
No dejes que sus labios te convenzan de que su amor podría funcionar.
No permitas que tu cerebro se inunde de dopamina, serotonina y oxitocina. No queremos eso, no, huye mientras puedas.
No importa que lo hayas visto dormido, no importa que hayas pensado que era la persona más adorable, no importa que hayas pasado la noche entre sus brazos. No importa.
No te creas especial a sus ojos, no lo eres. Quizá haya tenido detalles especiales hacía ti, pero eso no implica que no los haya tenido antes para alguien más.
Piensa en todas aquellas chicas que ha besado, chicas con las que ha pasado la noche, a las que les ha dicho palabras de amor, palabras que suenan como un discurso en su cabeza: "eres muy linda, estás tan bonita".
No eres más que otra chica, una más grande que el resto en muchos aspectos, una más inestable, una que vive a kilómetros de distancia y que solo puede ver una o dos veces por semana.
Piensa que tal vez, si te enamoras pierdas incluso tu dignidad, lo que quedaba de ella.
¿A quién le has confesado que lo quieres tanto que podrías cometer locuras?
Nadie. Nadie. No.
No te hagas esto a ti misma.
Prevengamos un corazón roto: yo no estoy enamorada. Ni pienso estarlo.
lunes, 17 de agosto de 2015
Historia de amor
Escuchando una canción en particular un montón de lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos y me dije, "¿qué rayos te pasa?", y luego, lo supe de repente: yo quiero, yo merezco una historia de amor.
Una de esas historias que convierten en películas, en libros. Una de esas historias que merecen ser plasmadas en una canción. Una de esas historias que inspiran.
Me canso de esperar muy pronto, mis sentimientos se desvanecen al igual que el humo, y de repente: ya no siento nada. Busco a la siguiente víctima de mi amor, me canso, lloro, me desespero y si de casualidad lo consigo, simplemente me aburro. Nunca podré comprometerme verdaderamente porque ni siquiera puedo hacerlo conmigo misma. Me prometo cosas y con los días rompo mis juramentos, me dijo que voy a dejar ciertas cosas en el pasado y no logro hacerlo.
Me encanta una frase que dice "Pero no podemos escapar del pasado, así que tú y yo nunca podríamos funcionar."
Mi pasado es uno gigante, es, digamos, como una sombra, como mi sombra. Es decir, siempre trato de escapar de ella, incluso a veces me olvido de que está ahí, pero sé muy bien, que en cuanto el sol comience a brillar, ella estará presente.
Mi pasado no me permite tener una historia de amor, ¿o soy yo misma?, ¿qué es lo que me impide enamorarme verdaderamente?, ¿comprometerme?, ¿qué necesito?
No hay un Romeo en este mundo que pueda hacer que esta Julieta se mate de amor.
Una de esas historias que convierten en películas, en libros. Una de esas historias que merecen ser plasmadas en una canción. Una de esas historias que inspiran.
Me canso de esperar muy pronto, mis sentimientos se desvanecen al igual que el humo, y de repente: ya no siento nada. Busco a la siguiente víctima de mi amor, me canso, lloro, me desespero y si de casualidad lo consigo, simplemente me aburro. Nunca podré comprometerme verdaderamente porque ni siquiera puedo hacerlo conmigo misma. Me prometo cosas y con los días rompo mis juramentos, me dijo que voy a dejar ciertas cosas en el pasado y no logro hacerlo.
Me encanta una frase que dice "Pero no podemos escapar del pasado, así que tú y yo nunca podríamos funcionar."
Mi pasado es uno gigante, es, digamos, como una sombra, como mi sombra. Es decir, siempre trato de escapar de ella, incluso a veces me olvido de que está ahí, pero sé muy bien, que en cuanto el sol comience a brillar, ella estará presente.
Mi pasado no me permite tener una historia de amor, ¿o soy yo misma?, ¿qué es lo que me impide enamorarme verdaderamente?, ¿comprometerme?, ¿qué necesito?
No hay un Romeo en este mundo que pueda hacer que esta Julieta se mate de amor.
domingo, 16 de agosto de 2015
No quedan días de verano
Fin de mis vacaciones. Fin de tener 17 años otra vez. Fue el final perfecto para un verano perfecto. Resumiendo todos estos meses, creo que no podría pedir nada más: viajé, viajé y viajé, di clases a niños, vi a mis mejores amigas, conocí gente maravillosa y mírame ahora, soy una persona completamente diferente a la que fui cuando el verano estaba apenas comenzando.
Tomé la mejor decisión de mi vida al anotarme como voluntaria en el centro comunitario de mi pequeño pueblo: nunca me había sentido tan útil, tan querida, y completa.
Tantas cosas que pasaron: mi viaje a Guadalajara me cambió la vida por completo, un día estaba aquí, acostada en mi cama pensando acerca de si seria una buena decisión ir, y a los pocos días de mi partida recibí la noticia más triste de este año: una de mis mejores amigas muere. Y yo allá, tan lejos, y ese mismo día regreso y el choque con la realidad hace que me de cuenta de lo grande que es este poder que nos guía por la vida. De no haber ido a Guadalajara no sé qué hubiera pasado conmigo.
Me encontré también con una obra de arte allá, en la ciudad de mis sueños, y en vez de solo contemplarla, crucé la delgada línea y eso fue un gran error. Pasé días triste y pensando en que tal vez, todo había sido mi culpa, y ahora que los días y semanas han pasado, agradezco que no haya funcionado, porque de haber sido así, no hubiera regresado a mi pueblo sintiéndome con el corazón roto, no hubiera jurado jamás volver a cometer el mismo error, y no hubiera roto ese juramento solo unos días después.
No me arrepiento de nada. Estas ultimas tres semanas fueron lo mejor de mi verano. Una simple decisión que cambia todo: un saludo, un hola, un "hablemos en persona", un "vamos a la playa", un "me gustas", una fiesta, mil mariposas en mi estomago y finalmente, un adiós.
"Cuídate mucho", le dije hace apenas unos minutos, cuando me dejó en la puerta de mi casa, y yo quería abrázalo para siempre. No puedo mentir y decir que no quisiera irme, porque quiero hacerlo, pero ahora tengo una razón para ser feliz los días que pase en este pequeño pueblo. No sé qué sigue ahora, porque no soy muy buena en las relaciones. Pero, creo que podría funcionar. Quisiera que funcionara. Quien sabe.
Ahora, se acabó mi tiempo.
Esta madrugada dejo de tener 17 para volver a tener 21.
Y mañana, regreso a mi rutina.
Fin del mejor verano de mi vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
