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martes, 30 de noviembre de 2021

amanecer

 Me despierto pero el mundo aún duerme.

¿Cuánto va a tardar?

Camino por las calles sin usar mis lentes 

y me pregunto

¿eso es un perro o una persona?

resulta que es una banca.

Mi novio duerme en algún lugar

y mis padres también

quisiera hacerme pequeñita o tener alguna manera

y entrar a sus sueños.

Hacer ruido:

Aquí estoy, ¡despierten todos!

pero nada parece existir, 

solo somos yo y la luna que aún brilla en el cielo.

Mis pasos danzantes

soy una con el amanecer, el mundo es mío

en este momento, nada importa.

Siento la tierra bajo mis pies descalzos y 

saludo al sol cuando por fin se asoma.

"¡Hey, otra vez eres tú!" me grita fuertemente,

y con eso, al final escucho animales,

plantas, una persona se asoma por la ventana.

"¡SHHH!", grito de vuelta al sol, "están durmiendo". 

Él sonríe, y brilla fuerte. 

Agradezco por un día más. 

Apenas son las 7, es hora de ir a casa. 

martes, 5 de mayo de 2020

BS

Ya ves, es difícil.
Porque quieres salir corriendo pero las cosas no son tan sencillas. 
Un día él dice “salgamos, iría corriendo hacia ti de ser posible”, y luego de dos semanas entras a Instagram solo para darte cuenta de que “está enamorándose más cada día” (de otra chica, claro)
Así que se lo cuentas a tu mejor amigo, y él dice: "¿es el mismo chico que cuando fueron a almorzar se quitó la camisa de la nada?", y entonces la risa llega, y luego las lágrimas más tarde.

Esto pasa todos los días.

¿Por qué no pueden simplemente decidirse?
¿Por qué no pueden simplemente ser honestos?

Así te ahorrarías tantas palabras, así no tendrías temas para escribir...

jueves, 23 de enero de 2020

Tiempo libre

Han pasado ya casi 4 años desde que comencé a trabajar (3.5 años hasta ahora) y la verdad, la vida adulta no es nada a como yo esperaba. En mi primer trabajo me pagaban practicamente nada, pero lo acepté porque yo quería trabajar lo antes posible (me gradué en mayo y para junio ya estaba trabajando). Así, con todo y mi sueldo logré ahorrar y en un año me fui de vacaciones por un mes, pero bueno, es que en ese entonces vivía con mis papás aún. Conseguí otro trabajo de medio tiempo en una tienda que rápidamente se convirtió en algo emocionante: estaba haciendo cosas que jamás pensé hacer y aprendía algo nuevo cada día y lo mejor es que ganaba aún más que en mi trabajo "formal", pronto ahorré aún más. Renuncié a mi primer trabajo (la cosa más incómoda que he hecho en la vida -no difícil, solo incómoda). Me dediqué por un tiempo a mi otro trabajo pero pronto el tiempo libre me parecía algo de más, y si ya no ganaba igual no podía darme la misma vida. Así que -abrí mi oficina, y pronto mis días estuvieron completamente ocupados.
Ahora, y desde hace casi un año, tengo 3 trabajos.
El tiempo libre es algo que casi no veo. Sí, tomo clases de guitarra pero la verdad cuando llego a casa me siento tan cansada que solo quiero acostarme a dormir.
Antes no era así, pero claro, ahora tengo 26 y dormirme a las 9 am me parece algo racional porque me tengo que despertar a las 6am.
No trabajo los fines de semana pero a veces se me pasan tan rápido que siento que no los aprovecho.
¿Qué hacer?, estoy pensando seriamente en darme 1 día extra libre por las mañanas, pero no sé. Me siento culpable.
En estos tiempos el hecho de estar ocupados y estar trabajando y ganar "bien", es algo que es completamente aplaudido y perseguido por todo el mundo.
Pero siento que no doy lo suficiente por querer hacer de todo.
Sacrificar un día de hacer dinero y darme tiempo libre es un lujo que vendrá con consecuencias, tanto buenas como malas quizá, pero si no lo intento nunca sabré.

miércoles, 28 de agosto de 2019

En la búsqueda del indicado

Esta es la típica historia de la chica que busca y busca y va a un montón de citas  tratando de encontrar a su "media naranja", hasta que un buen día se encuentra a sí misma llorando sin razón aparente un miércoles por la noche.
Es entonces que se pregunta, ¿acaso tiene sentido?, ¿existe el indicado o solo estoy perdiendo mi tiempo?
Por un montón de años hizo una lista con las cualidades tanto físicas como intelectuales del tipo en cuestión, pero muchas veces esa lista fue botada a la basura y todo para acabar llorando y con corazón roto.
Y es aquí donde la pregunta es lanzada al aire esperando a que alguien la responda.

¡¿Dónde está el indicado?!

¿Existe?, ¿ya nació?, ¿dónde espera?, ¿estará con alguien más?, ¿cómo es?

Creo que, a veces, nos perdemos a nosotros mismos tratando de encontrar a ese alguien más. Como esta chica, que muchas veces tuvo que hacerse más pequeña, callarse, aguantar y todo con tal de saber que estaba un paso más cerca a este ser ideal.

La búsqueda del indicado ni siquiera tendría que existir, porque, si es el indicado, a fin de cuentas nos va a encontrar, ¿no?,  a veces hace falta aprender a esperar, y mientras uno espera quizá hacer una reflexión, mirar hacia adentro, ¿qué estoy haciendo por mí en estos momentos?, ¿cómo voy a mejorar para que cuando me encuentre este lista?, ¿soy la indicada para mi indicado o será que aún tengo más que aprender?

¿Estoy lista?, ¿estoy donde se supone que debería estar?, ¿debería ponerme más allá afuera?

Estas preguntas me vuelven loca, a mí y a un montón de mujeres.
Esta es mi historia, en un mundo en el que fui programada para pensar que no estaría completa hasta que encontrara esta otra pieza que haría que todo finalmente cuadrara.
Pero, ¿y si no hay más?, ¿será que algún día estaré del todo satisfecha?
Yo, conmigo misma, por siempre. Y el indicado a un lado, o quizá lejos, quizá tomando la vuelta en la esquina equivocada o pasándome de largo...

Algún día todo esto tendrá sentido.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Cuando Miranda encuentra a Steve

Desde que comencé a ver Sex and The City, siempre pensé "bueno, es obvio que soy Carrie", sobre todo porque ella también es escritora y su vida amorosa es su mayor inspiración. Luego, crecí un poquitito y me di cuenta de que podía ser un poco más como Samantha; ir de cama en cama a fin de cuentas no tiene nada de malo, incluso puede ser divertido. Hasta que me enamoré de uno de esos one night stands, y el corazón de nuevo se rompió. Fui a terapia y me di cuenta de que tenía demasiado de Chalotte en mí: siempre creyendo en el cuento del príncipe azul, siempre queriendo ser salvada, y nunca perdiendo la esperanza de que el amor verdadero terminaría por encontrarme.


He estado saliendo con chicos desde que tenía 15, estoy exhausta. ¿Dónde está él?

Siempre creí que Miranda y yo no teníamos demasiado en común. Ya no recuerdo cuándo acabé de ver la serie, pero creo que fue en marzo del año pasado, y desde entonces no la había vuelto a ver, hasta el día de hoy. Estoy de vacaciones y dije, "bueno", puse la tercera temporada y ahí estaba: la prueba contundente de que soy más parecida a Miranda de lo que estoy dispuesta a aceptar.
Miranda se caracteriza por ser la independiente del grupo, la mujer trabajadora y casi masculina, a la que no le gusta que la traten como a una princesa, porque siempre quiere tener el control.
Miranda conoce a Steve y le parece que es demasiado niño bueno para ella, se aburre, termina dejándolo. Pero luego vuelven y es clarísimo que él es -de hecho, demasiado bueno para ella. Ella hace hasta lo imposible para alejarlo de su vida, pero él continúa ahí, siempre a su lado, apoyándola constantemente y demostrándole cuánto la quiere. El hombre ideal, ¿no?


No puedo decir "te quiero". No puedo. No está en mi ADN.

Y si creo que me parezco más que nunca a Miranda es quizá por el hecho de que Steve me recordó demasiado a alguien. Al hombre que apareció por primera vez en medio de un montón de gente, con una sonrisa que no me saco de la cabeza y el corazón más bonito del mundo (sí, el más bonito). Yo, como toda Miranda, quise alejarme, y un día mientras estaba en GDL me puse a pensar demasiado y en mi cabeza la idea de que alguien tan bueno existiera no era posible. Y dije "basta", pero él no se fue. Al contrario, por primera vez alguien venía a llevarme la contraria y a decirme todas las cosas que siempre supe pero que nunca me gustaba escuchar.
Aún estoy exhausta, porque nadie sabe con exactitud qué va a pasar, si mañana todo se acabará o si el destino y la vida nos tienen preparado algo maravilloso. Solo queda esperar, dejar que los días pasen, vivirlos al máximo, con la garantía de que si bien todo podría salir mal, por ahora todo está yendo bien. La Miranda que vive en mí me dice que salga corriendo, que de una vez ponga un punto final, pero es que ya conocí a Steve,
es que ya no hay marcha atrás

sábado, 25 de noviembre de 2017

"Ese es mi hombre"

Mi psicóloga dice que no debo presionarme, que soy mi más grande enemiga.
Mis amigos dicen que me hace bien.
Y a las personas que no me conocen les da risa saber que soy una psicóloga que va a terapia.
Esta vez conté lo que no había dicho en 3 semanas. Y al final, me fui con una sonrisa.
"Te prometo que no lo planeé" le dije "pero finalmente estoy lista para hablar acerca de algo que no habíamos hablado; amor" y ella solamente se río y me dijo "así que finalmente" y no pude dejar de llorar por unos minutos pensando en que la fortuna no se ha ido de mi lado en bastante tiempo.

Ella dijo que no debo de presionarme, que tengo una especie de chip en la cabeza, cargado de ideas, de expectativas que no me dejan vivir la vida plenamente. Es verdad.
"¿Cómo pasó?" dijo ella, y le conté todo. "¿Y ahora qué pasa?" siguió, "¿Ya estás pensando en cómo vas a arruinarlo?" y sonreí, "no hay nada que arruinar" y ella sonrió de vuelta.
Cuando pienso en amor automáticamente pienso en matrimonio, en el hecho de que mis padres llevan 25 años juntos y van a renovar su amor próximamente. Y yo estaré ahí leyendo mi pequeño discurso, evitando que las lágrimas me arruinen el maquillaje. Cuando pienso en amor ya no siento inseguridades. Me veo a mí misma en la cama, riendo y tocando su rostro, diciendo cosas sin sentido, hablando en un spanglish que ni siquiera entendemos, pero el amor está ahí y es tan tangible que me llena el pecho con palabras que nunca imaginé decir.

"I love you baby", dice él.
"Olvidé decirte cuánto odio el sonido de esas palabras, pero contigo no parece importar porque también lo siento en el pecho" y coloqué su mano sobre mi corazón mientras en la tv una película de terror se transmitía sin que la viéramos.

Mi psicóloga dice que no hay manera de arruinar algo que está destinado a ser. "Corre si quieres, pero no vas a escapar del meteorito que se dirige desde millones de años luz hacia ti" y yo le creo.
24 años esperando por un beso en medio de una fiesta de espuma.
24 años esperando por una rosa que costó más de lo que debía.
24 años para finalmente despertar al lado de la persona correcta.

"Ese es mi hombre" le digo mientras camina hacia mí al salir de la ducha, él solo se ríe y dentro de mí la felicidad se hace un espacio en mi ya restaurado corazón.

viernes, 14 de julio de 2017

La última vez

La última vez que lo vi fue en mayo.
Y lo recuerdo bien.
Solía beber cada noche,
solo hasta estar lo suficientemente borracha,
hasta sentir que él estaba ahí,
a mi lado.

La última vez que supe de él estaba casi dormida,
me llamó
yo creí que estaba soñando,
y le hablé creyendo que nada había cambiado,
diciendo te quieros,
hasta que él dijo adiós,
y las lágrimas salieron sin control.

Congruencia,
me repetí una y otra vez,
hasta que se grabó en mi mente.

Ayer,
lo vi de nuevo,
yo iba caminando y él en pasó en un carro,
fingí que no lo veía,
quizá solo fue producto de mi imaginación, me dije.
Y luego,
un mensaje que ignoré.

Ya no habrá más ultimas veces,
mi teléfono sonando,
y yo dejando que fuera a buzón.




-
Día 14. Una canción que te encantaría que tocaran en tu boda: What a feeling - One Direction

domingo, 21 de mayo de 2017

Porque temes a las mujeres

Te diré porque le temes a las mujeres poderosas, a las independientes, a esas que pueden insultarte sin abrir la boca, a las que no tienen miedo de ir caminando solas a casa un viernes por la noche.
Les temes porque te hacen sentir intimidado, casi como una confirmación de que no eres lo suficientemente hombre, si es que eso tiene sentido.
Les temes porque no quieres a una mujer que pueda correr en tacones, sin miedo, tú quieres a una niña que apenas y esté aprendiendo a caminar,
Les temes porque ellas comen casi devorando, como un tiburón que tiene que cazar a su presa, y tú quieres a una niña a la que puedas alimentar en la boca.
Les temes porque son libres, porque el viento puede arrebatártelas y ni te vas a dar cuenta, y tú quieres a una niña a la que pueda encadenar como a un perro.
Les temes porque dicen lo que quieren, porque no se callan sus opiniones, y sabes que te dirán todo aquello que no les gusta de ti, y tú quieres a una niña que solo te diga cumplidos.
Les temes porque hacen lo que quieren, cuando quieren y no piden excusas ni permiso, y tú quieres una niña que más que una novia parezca tu hija, y te diga lo que hará a cada momento del día.
Les temes porque caminan con seguridad, sin mirar al suelo. con un rumbo fijo, y tú quieres a una niña a la que puedas vendarle los ojos para que su única opción sea caminar de tu mano.

Te diré por qué les temes a las mujeres sin piedad, a las que usan ropa ajustada y no les importa un carajo lo que la gente piense, a las que escriben poesía hablando de los hombres a los que han amado, a las que cantan canciones diciendo lo poderosas que son, a las que le aúllan a la luna sin miedo a ser juzgadas.
Les temes porque sabes que en sus cuerpos se aloja un poder tan grande, que con solo tocarte, te podrían destruir.
Por eso las insultas, por eso le dices a la gente que ellas no valen la pena, porque hacen lo que quieren, y a fin de cuentas, a ti te enseñaron que eso solo puede hacerlo un hombre,
¿no es así?

lunes, 11 de enero de 2016

Siento como si mi alma estuviera siendo aplastada. No van ni dos semanas desde que comenzó el año y mírenme, ya siento que no tengo fuerzas. Quisiera solo poder abandonar el dolor: empacarlo en una bolsa vieja y botarlo a la basura. Ojalá fuera así de fácil. Quiero decirlo todo pero aunque quiero no puedo hacerlo, ni siquiera puedo aceptarlo. Pasé los últimos cuatro meses evadiendo una realidad que me estaba golpeando duramente, pero ayer finalmente tuve el valor de ir hasta el lugar donde tantas cosas han pasado y finalmente dije lo que tanto tiempo callé.
Y pensé que todo sería diferente, que tal vez iba a obtener una reacción diferente de él, pero no: todo se me escapó de las manos y terminé gritando y llorando. ¡Por qué no puedes simplemente darme lo que quiero!
Sigue comportándose como lo que es, y yo espero demasiado de él.
No sé qué va a pasar con mi vida. De repente todo lo que planeé con tanto esfuerzo se ve amenazado. Por las noches no duermo, durante el día me pregunto qué estará pasando y cómo voy a ser capaz de sobrellevar todo si resulta que sí.
Solo quiero irme, porque para mí funciona mejor simplemente evadir a todos los que conozco y ponerme a llorar hasta cansarme. Necesito eso, no puedo desmoronarme en este lugar, no delante de las personas a las que seguramente voy a decepcionar. Necesito crecer. Madurar de una vez. Entender, entender que los chicos son solo chicos y que no vienen con una pildorita que trae consigo la felicidad.
Voy a estar bien.
Voy a estar bien.
Estaré bien.
Quizá pronto mi vida no sea la misma pero voy a estar bien. Vamos a ver. Vamos a ver lo que un positivo o un negativo aportan a esta mi ya de por sí dramática vida.

domingo, 3 de enero de 2016

Descifrando al chico

Obviamente sé que la gente no cambia, si algo aprendemos en la carrera es más bien a cambiar aspectos externos, a tratar de hacer comprender diferentes perspectivas: no todo es blanco o negro.

-Me gusta que me digas como soy, dime, ¿cómo soy? -preguntó él.
-¿De verdad quieres saber? -respondí
-Dime.
-Bien; eres un narcisista y manipulador.
-¿Qué más?
-¿Seguro quieres saber?
-Dime.
-Te gusta que las personas te demuestren afecto pero tu nunca lo demuestras, te aprovechas de los sentimientos de los demás.
-No puedo cambiar.
-Pero, ¿te das cuenta de que lastimas a los demás?, ¿a mí?
-Lo sé.
-Entonces, ¿por qué eres así?
-He intentado cambiar, siempre digo que voy a cambiar pero no puedo.

He estado reflexionando acerca de esta conversación los últimos días. ¿Qué hacer?, ¿qué debo hacer?, ¿cómo logro aceptar esto?

-Ya estoy cansada de siempre ser la tonta de alguien.
-Pero, ¿qué estás diciendo?, ¿no te das cuenta de lo especial que eres para mí?

Ya no quiero escuchar más peros, estoy cansada de los peros. Ya logré entender muchísimas cosas, ya sé todo lo que debo de saber acerca de él, y él sabe muy poquito de mí. Y creo que nunca voy a poder abrirme completamente, quiero ser un misterio.

Me siento perdida, con esta cosa sobre mis hombros que no puedo decir, porque si lo digo entonces todo cambiará y no me siento lista.
Descifré al chico, pero no tengo a nadie que me descifre a mí.

sábado, 17 de octubre de 2015

Arrepentimientos

Supongo que son las cosas que pudimos haber hecho pero no hicimos las que se quedan con nosotros por el resto de nuestras vidas, como un constante recordatorio de lo que "pudo haber sido...", y sí, a veces las atamos en bolsas de basura y las arrojamos al fondo de nuestra memoria, pero con el tiempo, siempre vuelven a resurgir.

-¿Sabes qué pensé que harías? -dijo él
-¿Qué?
-Venir a mi casa antes de llegar a la tuya.

Y esta conversación se quedó grabada en mi memoria por toda noche y probablemente fue la causante de que me levantara a las 5:30am y ya no pudiera dormir.
No sé si hice bien o mal ayer, pero creo que lo que no hice se quedó más en mí que lo que sí hice. Es por este tipo de cosas que me da tanto miedo estar tomando las decisiones equivocadas. Pero, ¿qué se supone que haga?, ¿decir sí a toda oportunidad que se me presente?, ¿cómo sabré si en realidad algo se convertirá en un arrepentimiento o no?

domingo, 11 de octubre de 2015

Sin máscaras

Hoy recibí una lección increíblemente valiosa, y no quería dormir sin antes escribir acerca de cómo me siento en estos momentos.
Tanto tiempo que me pasé diciendo -sobre todo a mí misma que no iba a dejar que alguien me volviera a herir, jugué con los sentimientos de varias personas, resulté lastimada y al final del día estaba sola, sin una pizca del amor que tanto ansiaba.
Y hoy, hoy pasé el día con el chico que me está cambiando la vida por completo. No sé cómo explicar el montón de cosas que me hace sentir. Y se lo dije:
"Ni siquiera sé cómo explicar lo mucho que me gustas."
Traté de poner en palabras mis sentimientos pero no pude.

Lo quiero demasiado, mírenme, quiero demasiado a un chico que es cuatro años menor que yo, por él haría las locuras de amor que siempre quise que hicieran por mí.

No sé ni cómo escribir acerca de lo mucho que significó este día, estos momentos. Y eso no pasa a menudo, por lo general las palabras vienen a mí fácilmente, pero es que esto que siento es demasiado grande. Sé que no podíamos funcionar por un montón de razones, sé que debería alejarme cuanto antes, pero es que estoy comenzando a creer.
Él es todas las cosas que sé que me harían daño pero que aún así soy adicta a ellas: como el alcohol, como el azúcar, como la comida chatarra.
Él es tan bueno y tan dulce pero lo oculta tras una máscara que me es muy difícil arrancar. Sólo de vez en cuando me permite verlo verdaderamente. Como hoy, son los días como estos en los que me hace sentir como si todo valiera la pena, y es que si me dijera "escapemos", lo haría, y es que cuando se quita la máscara y es verdaderamente él,  me enamora.

Mírenme. Tengo casi 22 años y nunca, nunca, nunca, pensé en volver a sentir algo así.
"Habrá alguien que te hará tan feliz,  aunque sea por 5 o 10 minutos, y ese alguien te va a devolver a la vida."
Ya te encontré, encontré este día repleto de felicidad, pero sobre todo: encontré la esperanza que creía perdida.

domingo, 23 de agosto de 2015

Soy feliz. Feliz. Feliz.
No quiero olvidar que hay días como este: donde puedo pasar la tarde entera riendo y hablando de cosas simples, donde puedo ser una versión de mí misma que verdaderamente me gusta.
Donde me olvido que ya soy mayor. Puede que no sea correcto, pero no puedo detener a mis sentimientos. Y sé que lo que digo a veces parecen contradicciones, pero ya ni siquiera me importa.
Mis días en éste pequeño pueblo son especiales.
Porque está él.
Porque pasé 3 días a su lado y porque no quisiera tener que esperar para volverlo a ver.
Soy feliz. Su sola presencia hace que me llene de alegria y me sienta como una niña.
Desearía que esta felicidad se quedara conmigo por más tiempo.
Desearía que no acabara nunca.

martes, 23 de junio de 2015

Lo que no dije

Recuerdo una tarde en su casa cuando de la nada me dijo:
-¿Te puedo decir algo?
-Claro que sí -respondí.
-Una de mis películas favoritas es el amor en los tiempos del cólera, ¿la conoces?
Y una sonrisa gigantesca se escapó de mis labios, no lo podía evitar.
-¿Qué? -insistió -¿la conoces?
-Sí, es de mis favoritas también.
-La verdad es que ya sé que no lo parece, pero me gusta la poesía y esa película es muy bonita.
Yo sentía unas ganas inmensas de abrazarlo en ese momento, estábamos sentados lado a lado, en una pequeñita hamaca en el patio de su casa, casi siempre el tiempo con él se pasaba lentísimo, pero esa vez, ya eran casi las 12 am y yo seguía sin irme a casa, no quería irme nunca de su lado, y creo que él lo sintió también, porque cada que lo veía y sonreía como una tonta enamorada, él solo preguntaba: "'¿Qué?" y comenzaba a reírse, su risa era mi cosa favorita en esos momentos, junto con la sensación de haber encontrado a alguien especial.

Creo que la única vez que le había dicho a un chico que me gustaba de frente era cuando iba en la secundaria, se lo dije un día que llovía bastante y él estaba insistiendo en acompañarme hasta mi casa, entonces simplemente dije "no voy a dejar que me lleves a mi casa" y él contestó "¿y por qué no?", y yo aún no me explico por qué lo hice, pero respondí "porque me gustas".
Y todo eso estaba pasando por mi mente en aquel momento, en el momento en que un chico me había confesado que una de sus películas favoritas era una con un significado muy especial en mi vida, y yo quería decirle "me gustas tanto que no quisiera irme de aquí nunca", y yo iba a hacerlo, por un instante estuve decidida, lo mire y pensé en lo maravilloso que se sentía volver a sentir amor, en los momentos que habíamos pasado juntos, en que aquellas eran las mejores vacaciones de semana santa que había tenido en mi vida. Pero también pensé que una vez que se acabaran, yo tendría que regresar a casa, a mi verdadera casa, y el se quedaría ahí o tal vez se iría aún más lejos. Pensaba todo eso mientras lo miraba, así que me dijo:
-¿Qué pasa?
Y en vez de decir las palabras que mi corazón sentía, dije:
-Creo que es hora de irme a casa.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Me siento como Charlie

Ya terminé de leer The Perks of Being a Wallflower, y estuvo bien: superó mis expectativas. Creo que es un libro bastante sencillo y en su sencillez está su belleza. Como siempre, cuando algo me gusta mucho me identifico con ello, y sí, me sentí muchas veces identificada con el personaje principal. Hay tantos momentos en los que me siento invisible, en los que siento que no encajo y lo único que puedo hacer es llorar. Y también tengo unas amigas y amigos maravillosos con los que pasé los momentos más bonitos hasta el momento, y también escribo y también leo. No sé. Soy como Charlie en muchos sentidos.
Ojalá pudiera involucrarme un poquito más, ojalá pudiera ser menos consciente de las cosas y en vez de pensar tanto solamente actuar.
Quizá sí, quizá también un día voy a terminar tirada en el piso alucinando los recuerdos reprimidos en mi inconsciente: porque sé que algún día tal vez salgan, y no estoy preparada para eso.

Hoy quiero contarte algunas cosas que me pasaron. Ya no quiero que los días pasen sin ser recordados, por más insignificantes que sean. Hoy tuve clase de dinámica de grupos y me tocó realizar la dinámica del día, que además era mi práctica final (por la que obtendré una calificación). Estuvo bien, no salió como la habíamos planeado pero creo que sorteamos las dificultades bastante bien. Al final, los compañeros de clase se dieron varios abrazos y creo que sí les transmitimos algo: estuvo bien. Y cuando la maestra dijo que le había gustado no pude hacer más que sonreír.
Después tuve asesoría de un trabajo final, y a pesar de que salí a las 12.30pm me quedé a esperar a mis amigas, porque iríamos al cine a ver Interestelar, pero resultó que la película dura 3 hrs así que no entramos y mejor fuimos a comer hamburguesas. Después compré unos lentes (otra vez gastando, ya sé), y luego regresé a casa.

Me quedé medio dormida por dos horas y cuando desperté tenía 2 llamadas perdidas de mi papá: me asusté y luego vi que tenía varios mensajes de él y de mi mamá. Pero no era nada malo, solo querían saber como seguía de la gripe y si iría a casa esta semana. Se me salieron unas lágrimas y luego leí: me perdí leyendo como dos horas hasta que terminé la historia y también lloré al final.

Ella se sentó en el suelo conmigo. Habló en voz baja:-Charlie, ¿no captas? Yo no puedo sentirlo. Es encantador y todo eso, pero a veces es como si ni siquiera estuvieras ahí. Es genial que puedas escuchar y ser un paño de lágrimas para alguien, pero ¿y si ese alguien no necesita un paño de lágrimas? ¿Y si necesita los brazos o algo así? No puedes quedarte ahí sentado y poner las vidas de los demás por delante de la tuya y pensar que eso cuenta como amor. Sencillamente, no puedes. Tienes que hacer cosas.-¿Como qué? -pregunté. Tenía la boca seca.-No lo sé. Como agarrarles las manos cuando llega la canción lenta, para variar. O ser el que le pide salir a alguien. O decirle a la gente lo que necesitas. O lo que quieres. 

-Charlie, te dije que no pensaras en mi de esa manera hace nueve meses por lo que te estoy diciendo ahora. No a causa de Craig. No porque no pensara que fueras genial. Es solo que no quiero ser el amor platónico de nadie. Si le gusto a alguien, quiero que sea mi verdadero yo el que le guste, no lo que piense que soy. Y no quiero que se lo guarde. Quiero que me lo demuestre, para poder sentirlo también. Quiero que sea capaz de hacer lo que quiera hacer estando conmigo. Y si hace algo que no me gusta, se lo diré.
Sam estaba empezando a llorar un poco. Pero no estaba triste.
-¿Sabes que le echaba la culpa a Craig por no dejarme hacer cosas? ¿Sabes lo tonta que me siento ahora por eso? Quizá él no me animaba de verdad a hacerlas, pero tampoco me prohibió nada. Aunque, después de un tiempo, yo no hacía las cosas porque no quería que cambiara la idea que él tenía de mí. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Estás ahí?

-¿No crees que ya es hora? -preguntó.

Y mientras me hacia esa pregunta yo pensaba en correr, en como últimamente en lo único que pensaba mientras me sentaba a esperar era en correr, lo más lejos posible, y sin mirar atrás. Y pensaba en como parecía hacer las cosas al revés siempre: en vez de avanzar retrocedía, en vez de odiar amaba y en vez de cerrar los ojos y descansar, los mantenía abiertos hasta que las lágrimas no paraban de salir, hasta que se inundaban y ya no podía dormir.

-¿Estás ahí? - insistió.

Y yo no estaba. O tal vez sí, quién sabe. Ya no sabía nada, ya no sentía nada, ni una pizca de lo que había sido quedaba en mí. "¿Estás ahí?, ¿estás ahí" me gritaban todos al rededor, y yo me tapaba los oídos: porque no quería oír, porque ya estaba ciega y qué mejor que también estar sorda. No quería saber nada. Mejor vivir en la ignorancia. Y esa era otra parte que no le contaba a nadie; que siempre estaba al pendiente, que nunca podía estar quieta, aunque me hubieran atado las manos no podía permanecer sin buscar respuestas; me hubiera arrastrado por el suelo de ser necesario.

-No te entiendo -concluyó mientras se alejaba de mí.

"Yo tampoco" pensé, y luego corrí, pero mis piernas me traicionaron, y en vez de correr hacia en frente, en linea recta, corrí hacia atrás; exactamente un año atrás y vi las cosas que me llevaron en una espiral, que me llevaron a convertirme en esto que soy ahora. Y mi cabeza se hizo bolas, y mis recuerdos giraron en tombolas y ahora no encuentro un hilo conductor que me lleve a saber qué es real y qué es subjetivo. Ayer pensé que hace más de un año que te había visto, con mis botas puestas, cuando me dijiste "¿A dónde vas vestida así?", para luego darme cuenta que no, que no pasó hace un año, sino que fue en febrero. Y entonces lloré, lloré toda la noche y hoy amanecí con los ojos hinchados y fue entonces cuando me preguntó:

-¿No crees que ya es hora?

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Un sueño me habla de ti

Y me dice las cosas que no me atrevo ni a pensar. ¿Qué pasaría si...? Me quedo en blanco, no hay más después de eso. No quiero ir más allá, no quiero saber. Te veo en todas partes, sobre todo pienso en ti en todo lugar y cuando veo que estás presente el corazón me da un salto y me dice "hey, ahí está, no te preocupes"
Ojalá fuera más fácil. Que pudiera controlar todo a mi alrededor, salirme con la mía. Pero no tengo el control, ni siquiera de mí misma.

Esta tarde estuviste en mis sueños y pareció tan real. Mi inconsciente me habla de ti y me dice justo lo que me gustaría oír. Es una lástima que no haya una fuente cercana a mí, porque sin duda alguna ya habría corrido a gastar cada centavo para desear que ese sueño se vuelva realidad. Tus brazos sobre mí, tu pelo, tus ojos, tu sonrisa. Y mi mejor amigo aprobando todo.

No tengo el valor. Te quiero solo para mí, para mí y nada más. Pero algo dentro de mi me sigue diciendo "tic, toc, tic, toc"; nada pasa. Tal vez las cosas no vuelvan a ser como lo fueron. Tal vez ahora no soy nada.

Te extraño. A cada segundo. No solo a la 1 de la mañana cuando recito poemas de amor en mi mente y todos te los dedico a ti. No solo cuando como pizza y no puedo evitar recordar nuestras tardes tan especiales. No solo cuando huele a whisky y sé que en algún lugar estás tú. No solo cuando paso por los parques y las bancas me susurran "aquí pertenecen él y tú".
Pertenecemos el uno al otro. Eres para mí, nadie te conoce mejor que yo. No importa el tiempo. Estaré aquí.

Un sueño me habló y me dijo que el cambio tal vez sea bueno. Que mi corazón tal vez tenga sentimientos que no quiero aceptar. Un sueño me habló de ti y yo quisiera hacerlo realidad.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Perspectiva

Así que estaba navegando por este mundo cibernético y encontré una frase bastante interesante:

"Estoy tratando de ver las cosas con perspectiva. Mi perra quiere una mordida de mi sandwich de chocolate y mantequilla de maní. Sé que no puedo darle, porque el chocolate hace que los perros se enfermen. Mi perra no entiende esto. Ella ruega y se enreda alrededor de mi pierna como una bufanda y trata de convencerme de darle solo un pedacito. Cuando no cedo, ella eventualmente se rinde y se acuesta en una esquila, debajo del piano, triste. Espero que el universo tenga el mejor interés en mí como yo lo tengo en mi perra. Cuando quiero algo con todo mi ser, y el universo me separa de ello, espero que el universo piense 'Chica tonta. Ella piensa que esto es lo que quiere, pero ella no entiende cuando le dolería.'" Blythe Baird

Y bueno, me puse a pensar y descubrí que conforme pasa el tiempo y las cosas parecen más y más lejanas, todo parece tomar forma y obtener sentido. Como hoy, que salí al fin de mi casa y me pasé a comprar un hielito afuera de la escuela primaria, que me queda bastante cerca. Y ahí estaba: con su ropa característica, shorts deportivos y una camisa. Descubrí que no ha cambiado ni un poquito y también descubrí, que ya no existe lo que un día creí sentir por él. Hace como 4 años hubiera dado lo que sea por haber estado con este chico, y hoy lo descubrí ahí, con dos niños pequeños y con la que seguramente es su esposa, y me dije "vaya, como cambian las cosas con el paso de los años". Y creí que tal vez sentiría algo en el fondo del estómago, como recordándome "estuviste enamorada de él", pero no hubo nada; solo sentí un poco de tristeza y compasión por él, recuerdo que quería ser carpintero o algo así, y seguramente está trabajando para poder mantener a su familia, pero definitivamente sus sueños no se cumplieron. O quién sabe, igual y sí. Yo qué sé.

La cosa aquí es saber que lo que hoy parece tan doloroso e imposible, algún día resultará incluso gracioso. Me ha pasado, en su momento me sentí morir y sufrí con todo el corazón por un chico, por algo que decía querer con todo mi ser, y al final de cuentas me digo "Todo está bien ahora".

Doy gracias al universo que traza el camino. Doy gracias a las piedras que he superado ya, a los pozos en los que he caído, al lodo que me ha ensuciado. Porque sin eso entonces, ¿qué sería yo?
Y sé que parece difícil de creer, pero algún día comprenderé el por qué de lo que pasó hace 1 año. Quizá algún día pueda volver la vista atrás y decir "gracias".

lunes, 8 de septiembre de 2014

Darse Cuenta

Hay un planteamiento o principio importante dentro de la Gestalt que se llama "Darse Cuenta", la persona debe de hacer presente aquello que lo acompleja, aquello que le está molestando en este preciso instante. Una vez que hace esto, el mismo cuerpo genera una homeostasis: la persona entiende las cosas y eso ayuda en su proceso de sanación.

Hoy sentí esto más que nunca. Pasó mientras tenía mi clase de Psicopatología Infantil y estábamos hablando acerca de la lactancia y como las mamás no deben amamantar más allá de los 6 meses, y de repente el tema cambió drásticamente hacia las extorciones y secuestros telefónicos y de ahí giró hacía el hecho de recalcar la importancia de saber que en esta vida tenemos el PODER de decidir. Tenemos la capacidad de tomar decisiones basándonos en nuestros propios criterios, ¿hay algo mejor que esto? No lo creo. No se vale la mentalidad de "es que esto me tocó", "ya ni modo". Me parece lo más lógico del mundo ahora que me doy cuenta, ¿para qué gastar la energía en las cosas que NO funcionan?

El maestro nos repitió varias veces que debemos escoger a la persona con que vamos a compartir la vida no basandonos en su apariencia física, en su gran fortuna, en cosas superficiales, porque a fin de cuentas a la larga todo esto pasa a segundo plano. ¿Qué mejor que encontrar a alguien que nos acepte tal cual somos? Con patologías, con manías, con tics nerviosos, con defectos, con kilos de más, con nuestros gustos culposos. ¿Qué mejor que encontrar a alguien con quien pasar platicando toda la vida? acerca del día a día, acerca de nuestros miedos, de nuestros sueños. ¿Qué mejor que encontrar a alguien que sea una buena persona? Con los demás, con su familia, que sea bueno consigo mismo.

En fin, después de eso me invadió una sensación desconocida por mi cuerpo hasta el momento: me gusta mi carrera. Me gustan mis materias. Me gusto a mí misma. Estoy contenta así; con mis constantes somatizaciones, con mis obsesiones, con mis miedos. Con mis cosas buenas pero sobre todo me acepto con las cosas malas.

Estudiar psicología es estudiar para la vida. Te preparas para enfrentar tantas cosas y nadie te dice que en proceso vas a descubrirte a ti mismo, vas a descubrir cosas de tu propia familia, de los que te rodean. Y vas a pensar diferente, y vas a ver las cosas con otros lentes.

Te vas a dar cuenta. Y entonces tendrás finalmente las herramientas necesarias para cambiar.

martes, 5 de agosto de 2014

La fragilidad de un día común

A veces olvido lo frágiles que somos en este mundo; en un dos por tres y nos vamos, en un segundo y la respiración se nos va, el último aliento nos abandona y eso fue todo, adiós.
¿A dónde van? Quién sabe, tampoco quiero saber ya, me gusta pensar que no hay un "otro mundo", simplemente hay Nada, como hubo antes. ¿Volverán a nacer? Quién sabe, me gusta pensar que sí, me gusta pensar que un día volverán aquí a enmendar todos sus errores, o al menos a disfrutar de la función: tal vez solo somos una diversión para los que se han ido, ellos de seguro nos ven y se ríen de nuestras caídas, sufren cuando nos han roto el corazón y se emocionan cuando estamos a punto de recibir un primer beso. Tal vez.

El caso es que justo ayer estaba en la playa, riendo y caminando, pensando acerca de cómo a medida que crecemos nos complicamos más las cosas; cómo es más difícil contar con personas, hacer amigos, confiar en alguien, enamorarse, comprometerse verdaderamente a algo o a alguien. Me parece increíble el hecho de que a veces las personas simplemente están ahí: quietas, en medio del océano y no hacen Nada: no piensan, no se mueven, no cambian de posición, simplemente esperan a que las olas los lleven a la orilla, pero, ¿y si no pasa?, ¿y si al contrario las olas los llevan más adentro?, entonces simplemente se dejarán llevar...se ahogan sin un grito de auxilio.

Me gusta pensar que voy a dejar algo aquí para ser recordada, que estoy aprovechando mis días. Pero la mayoría del tiempo es difícil, tan solo intento pensar en todos los días de mi vida, pero logro recordar solo aquellos donde pasó algo especial, algo interesante; ojalá todos los días fueran lo suficientemente interesantes y buenos como para ser recordados. La mayoría de las veces se quedan pegados en mi memoria los días malos; los malos recuerdos ocupan el lugar de los buenos y entonces comienzo a ser negativa, a pensar "nada va a estar bien", "quiero irme de aquí", pero luego pienso, que los domingos vendrán y las cosas buenas tendrán su lugar en mí.

Ayer fui a la tienda más cercana a comprar agua, porque tenía sed simplemente; había caminado mucho y caminaría aún más. Y ahí estaba ella: se veía normal, estaba platicando, normalmente esto hace cada que la veo. A veces pensaba que ella ya ni se acordaba de mí, pero de vez en cuando me detenía solo para decirme "Tu eres..." y yo sonreía y le decía que sí. Ayer fue el último día en que la vi. Hoy ya no está.
Y así como ella se fue nos iremos todos; somos frágiles, tenemos una misión que cumplir aquí y depende de nosotros dejar una huella o no.
Descanse en paz. Ahora debe estar por algún lugar disfrutando de la compañía de su esposo, estoy segura de que se encontraron.

Todos merecen su final feliz.