Y me dice las cosas que no me atrevo ni a pensar. ¿Qué pasaría si...? Me quedo en blanco, no hay más después de eso. No quiero ir más allá, no quiero saber. Te veo en todas partes, sobre todo pienso en ti en todo lugar y cuando veo que estás presente el corazón me da un salto y me dice "hey, ahí está, no te preocupes"
Ojalá fuera más fácil. Que pudiera controlar todo a mi alrededor, salirme con la mía. Pero no tengo el control, ni siquiera de mí misma.
Esta tarde estuviste en mis sueños y pareció tan real. Mi inconsciente me habla de ti y me dice justo lo que me gustaría oír. Es una lástima que no haya una fuente cercana a mí, porque sin duda alguna ya habría corrido a gastar cada centavo para desear que ese sueño se vuelva realidad. Tus brazos sobre mí, tu pelo, tus ojos, tu sonrisa. Y mi mejor amigo aprobando todo.
No tengo el valor. Te quiero solo para mí, para mí y nada más. Pero algo dentro de mi me sigue diciendo "tic, toc, tic, toc"; nada pasa. Tal vez las cosas no vuelvan a ser como lo fueron. Tal vez ahora no soy nada.
Te extraño. A cada segundo. No solo a la 1 de la mañana cuando recito poemas de amor en mi mente y todos te los dedico a ti. No solo cuando como pizza y no puedo evitar recordar nuestras tardes tan especiales. No solo cuando huele a whisky y sé que en algún lugar estás tú. No solo cuando paso por los parques y las bancas me susurran "aquí pertenecen él y tú".
Pertenecemos el uno al otro. Eres para mí, nadie te conoce mejor que yo. No importa el tiempo. Estaré aquí.
Un sueño me habló y me dijo que el cambio tal vez sea bueno. Que mi corazón tal vez tenga sentimientos que no quiero aceptar. Un sueño me habló de ti y yo quisiera hacerlo realidad.
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miércoles, 24 de septiembre de 2014
martes, 5 de agosto de 2014
La fragilidad de un día común
A veces olvido lo frágiles que somos en este mundo; en un dos por tres y nos vamos, en un segundo y la respiración se nos va, el último aliento nos abandona y eso fue todo, adiós.
¿A dónde van? Quién sabe, tampoco quiero saber ya, me gusta pensar que no hay un "otro mundo", simplemente hay Nada, como hubo antes. ¿Volverán a nacer? Quién sabe, me gusta pensar que sí, me gusta pensar que un día volverán aquí a enmendar todos sus errores, o al menos a disfrutar de la función: tal vez solo somos una diversión para los que se han ido, ellos de seguro nos ven y se ríen de nuestras caídas, sufren cuando nos han roto el corazón y se emocionan cuando estamos a punto de recibir un primer beso. Tal vez.
El caso es que justo ayer estaba en la playa, riendo y caminando, pensando acerca de cómo a medida que crecemos nos complicamos más las cosas; cómo es más difícil contar con personas, hacer amigos, confiar en alguien, enamorarse, comprometerse verdaderamente a algo o a alguien. Me parece increíble el hecho de que a veces las personas simplemente están ahí: quietas, en medio del océano y no hacen Nada: no piensan, no se mueven, no cambian de posición, simplemente esperan a que las olas los lleven a la orilla, pero, ¿y si no pasa?, ¿y si al contrario las olas los llevan más adentro?, entonces simplemente se dejarán llevar...se ahogan sin un grito de auxilio.
Me gusta pensar que voy a dejar algo aquí para ser recordada, que estoy aprovechando mis días. Pero la mayoría del tiempo es difícil, tan solo intento pensar en todos los días de mi vida, pero logro recordar solo aquellos donde pasó algo especial, algo interesante; ojalá todos los días fueran lo suficientemente interesantes y buenos como para ser recordados. La mayoría de las veces se quedan pegados en mi memoria los días malos; los malos recuerdos ocupan el lugar de los buenos y entonces comienzo a ser negativa, a pensar "nada va a estar bien", "quiero irme de aquí", pero luego pienso, que los domingos vendrán y las cosas buenas tendrán su lugar en mí.
Ayer fui a la tienda más cercana a comprar agua, porque tenía sed simplemente; había caminado mucho y caminaría aún más. Y ahí estaba ella: se veía normal, estaba platicando, normalmente esto hace cada que la veo. A veces pensaba que ella ya ni se acordaba de mí, pero de vez en cuando me detenía solo para decirme "Tu eres..." y yo sonreía y le decía que sí. Ayer fue el último día en que la vi. Hoy ya no está.
Y así como ella se fue nos iremos todos; somos frágiles, tenemos una misión que cumplir aquí y depende de nosotros dejar una huella o no.
Descanse en paz. Ahora debe estar por algún lugar disfrutando de la compañía de su esposo, estoy segura de que se encontraron.
Todos merecen su final feliz.
¿A dónde van? Quién sabe, tampoco quiero saber ya, me gusta pensar que no hay un "otro mundo", simplemente hay Nada, como hubo antes. ¿Volverán a nacer? Quién sabe, me gusta pensar que sí, me gusta pensar que un día volverán aquí a enmendar todos sus errores, o al menos a disfrutar de la función: tal vez solo somos una diversión para los que se han ido, ellos de seguro nos ven y se ríen de nuestras caídas, sufren cuando nos han roto el corazón y se emocionan cuando estamos a punto de recibir un primer beso. Tal vez.
El caso es que justo ayer estaba en la playa, riendo y caminando, pensando acerca de cómo a medida que crecemos nos complicamos más las cosas; cómo es más difícil contar con personas, hacer amigos, confiar en alguien, enamorarse, comprometerse verdaderamente a algo o a alguien. Me parece increíble el hecho de que a veces las personas simplemente están ahí: quietas, en medio del océano y no hacen Nada: no piensan, no se mueven, no cambian de posición, simplemente esperan a que las olas los lleven a la orilla, pero, ¿y si no pasa?, ¿y si al contrario las olas los llevan más adentro?, entonces simplemente se dejarán llevar...se ahogan sin un grito de auxilio.
Me gusta pensar que voy a dejar algo aquí para ser recordada, que estoy aprovechando mis días. Pero la mayoría del tiempo es difícil, tan solo intento pensar en todos los días de mi vida, pero logro recordar solo aquellos donde pasó algo especial, algo interesante; ojalá todos los días fueran lo suficientemente interesantes y buenos como para ser recordados. La mayoría de las veces se quedan pegados en mi memoria los días malos; los malos recuerdos ocupan el lugar de los buenos y entonces comienzo a ser negativa, a pensar "nada va a estar bien", "quiero irme de aquí", pero luego pienso, que los domingos vendrán y las cosas buenas tendrán su lugar en mí.
Ayer fui a la tienda más cercana a comprar agua, porque tenía sed simplemente; había caminado mucho y caminaría aún más. Y ahí estaba ella: se veía normal, estaba platicando, normalmente esto hace cada que la veo. A veces pensaba que ella ya ni se acordaba de mí, pero de vez en cuando me detenía solo para decirme "Tu eres..." y yo sonreía y le decía que sí. Ayer fue el último día en que la vi. Hoy ya no está.
Y así como ella se fue nos iremos todos; somos frágiles, tenemos una misión que cumplir aquí y depende de nosotros dejar una huella o no.
Descanse en paz. Ahora debe estar por algún lugar disfrutando de la compañía de su esposo, estoy segura de que se encontraron.
Todos merecen su final feliz.
lunes, 23 de junio de 2014
De una foto y amigos
Hoy, mientras estaba viendo a la nada, noté que tenía colgada una foto de mis compañeros de la preparatoria en una de las paredes de mi cuarto. Ya pasaron dos años y a veces pareciera que todas esas personas se convirtieron en extraños. Qué raro, como si esos tres años juntos no hubieran existido.
Y mientras la veía me puse a pensar en las personas que entraron y salieron de mi vida así, sin más. Como pequeñas ráfagas de aire, haciendo el mínimo alboroto en mi vida. Qué fortuna, ojalá todos fueran así, pero no, me he encontrado con tornados que me han destrozado a su paso.
Recordé, que hace varios años ya, en aquellos tiempos cuando el messenger seguía funcionando y era lo más cool del mundo, me gustaba platicar y conocer gente. Que en realidad es una tontería, bien pude haber salido al mundo real, pero en fin. Hay muchas personas que seguramente conocí a través de distintos chats, a través de metroflog (sí, ya sé, qué vergüenza), a través de foros (solía tener cuentas en muchos foros de los grupos que me gustaban, el que más recuerdo era uno de Belanova), a través de blogs.
La primer persona en la que pensé fue en Paola, mi eterna amiga de Venezuela que juraba que un día vendría a México y nos íbamos a conocer, tenía 12 años cuando nos conocimos, y no recuerdo por qué nos hicimos amigas, pero hablabamos de todo, creo que incluso alguna vez la llegué a ver por webcam. Pero no he vuelto a hablar con ella en años, no sé que fue de ella, una vez traté de agregarla a Facebook, pero nunca me aceptó, supongo que no me recuerda.
Después me acordé de Renata, una chica aproximadamente 5 o 6 años mayor que yo, que hablaba un montón de idiomas, que amaba el Alemán y escribía un blog que yo siempre trataba de comentar, ella me dijo una vez que mi blog era de sus favoritos, y eso se me quedó bien grabado. Recuerdo que es de Mexicali y aún recuerdo la dirección de su blog, pero hace años que lo borró, nunca supe por qué.
También están las personas a las que si tengo en Facebook, pero es rara la ocasión en que hablamos, está Mara, de veracruz, que conocí porque ambas amábamos a Paramore y nos queríamos casar con Hayley Williams. Mariana, la cual siempre tendrá un lugar especial en mí, recuerdo especialmente una platica con ella, cuando yo estaba a punto de cumplir 15 años y ella tenía 18, y me dijo "disfruta ahora que el tiempo pasa rápido", no estaba equivocada.
Y esta Edgar, al cual conocí de la manera mas embarazosa del mundo. Pero nos volvimos buenos amigos, y a veces aún tiene que soportar mis platicas acerca de amores y desamores, mis risas y mis llantos.
Y todos estos pensamientos solo por mirar a una foto en la pared, vaya que el tiempo pasa.
Y mientras la veía me puse a pensar en las personas que entraron y salieron de mi vida así, sin más. Como pequeñas ráfagas de aire, haciendo el mínimo alboroto en mi vida. Qué fortuna, ojalá todos fueran así, pero no, me he encontrado con tornados que me han destrozado a su paso.
Recordé, que hace varios años ya, en aquellos tiempos cuando el messenger seguía funcionando y era lo más cool del mundo, me gustaba platicar y conocer gente. Que en realidad es una tontería, bien pude haber salido al mundo real, pero en fin. Hay muchas personas que seguramente conocí a través de distintos chats, a través de metroflog (sí, ya sé, qué vergüenza), a través de foros (solía tener cuentas en muchos foros de los grupos que me gustaban, el que más recuerdo era uno de Belanova), a través de blogs.
La primer persona en la que pensé fue en Paola, mi eterna amiga de Venezuela que juraba que un día vendría a México y nos íbamos a conocer, tenía 12 años cuando nos conocimos, y no recuerdo por qué nos hicimos amigas, pero hablabamos de todo, creo que incluso alguna vez la llegué a ver por webcam. Pero no he vuelto a hablar con ella en años, no sé que fue de ella, una vez traté de agregarla a Facebook, pero nunca me aceptó, supongo que no me recuerda.
Después me acordé de Renata, una chica aproximadamente 5 o 6 años mayor que yo, que hablaba un montón de idiomas, que amaba el Alemán y escribía un blog que yo siempre trataba de comentar, ella me dijo una vez que mi blog era de sus favoritos, y eso se me quedó bien grabado. Recuerdo que es de Mexicali y aún recuerdo la dirección de su blog, pero hace años que lo borró, nunca supe por qué.
También están las personas a las que si tengo en Facebook, pero es rara la ocasión en que hablamos, está Mara, de veracruz, que conocí porque ambas amábamos a Paramore y nos queríamos casar con Hayley Williams. Mariana, la cual siempre tendrá un lugar especial en mí, recuerdo especialmente una platica con ella, cuando yo estaba a punto de cumplir 15 años y ella tenía 18, y me dijo "disfruta ahora que el tiempo pasa rápido", no estaba equivocada.
Y esta Edgar, al cual conocí de la manera mas embarazosa del mundo. Pero nos volvimos buenos amigos, y a veces aún tiene que soportar mis platicas acerca de amores y desamores, mis risas y mis llantos.
Y todos estos pensamientos solo por mirar a una foto en la pared, vaya que el tiempo pasa.
sábado, 26 de abril de 2014
3 am
Ayer salí con mis amigas de la prepa; a algunas ya no las había visto en los dos años que han pasado desde que dejamos atrás esa etapa y a otras las sigo frecuentando o al menos se hace el intento. Comimos y nos divertimos como niñas pequeñas. Hablamos de las cosas que nos han pasado últimamente y de cómo todo ha cambiado, en su mayoría para bien. Me encontré también con un viejo compañero de la universidad...
Y ahí; mientras caminaba y sonreía como no hacía desde hace tiempo atrás, me sentí más feliz que nunca.
Los años han pasado. Una de mis amigas incluso ya vive con su novio y la cosa parece bastante formal, otra está a un año de terminar su carrera y seguro que se estará comenzando a preguntar, "¿Y ahora qué?". Hablamos de bodas, ¿quién se terminará casando primero?, hablamos de sueños, de futuros viajes, de encontrar al hombre perfecto: aquel que sea fiel, que tenga un buen trabajo y que nos quiera demasiado.
Después seguimos la fiesta en casa de una de ellas, y como a eso de las 12am me acosté y me quedé dormida. Solo para despertar a las 3am debido a un sueño horrible que luego se transformó en dolor de estomago. Y a esa hora de la madrugada me llegó un pensamiento que no había tenido antes: Ya somos adultas. Ya tenemos 20 años y no 15 como cuando nos conocimos.
Habrá que ver qué nos depara el futuro, espero que todas terminemos nuestras respectivas carreras. Espero seguir mirando atrás y poder decirle al mundo entero siempre que tengo a las mejores amigas del mundo. Eso me llena de alegría.
Y ahí; mientras caminaba y sonreía como no hacía desde hace tiempo atrás, me sentí más feliz que nunca.
Los años han pasado. Una de mis amigas incluso ya vive con su novio y la cosa parece bastante formal, otra está a un año de terminar su carrera y seguro que se estará comenzando a preguntar, "¿Y ahora qué?". Hablamos de bodas, ¿quién se terminará casando primero?, hablamos de sueños, de futuros viajes, de encontrar al hombre perfecto: aquel que sea fiel, que tenga un buen trabajo y que nos quiera demasiado.
Después seguimos la fiesta en casa de una de ellas, y como a eso de las 12am me acosté y me quedé dormida. Solo para despertar a las 3am debido a un sueño horrible que luego se transformó en dolor de estomago. Y a esa hora de la madrugada me llegó un pensamiento que no había tenido antes: Ya somos adultas. Ya tenemos 20 años y no 15 como cuando nos conocimos.
Habrá que ver qué nos depara el futuro, espero que todas terminemos nuestras respectivas carreras. Espero seguir mirando atrás y poder decirle al mundo entero siempre que tengo a las mejores amigas del mundo. Eso me llena de alegría.
martes, 31 de diciembre de 2013
Último día
Así que hoy es el último día del año y tal parece que será un día inolvidable. Siempre me digo a mí misma que no debo crear expectativas con respecto a ningún día, pero creo que hoy lo merece. No soy de las personas que son demasiado supersticiosas, pero en los años pasados siempre usé ropa interior color rojo y siempre comí las uvas cuando sonaban las 12 en nuestro reloj. Quizá todos esos años usando esa ropa para atraer el amor y comiendo esas uvas para desear que alguien especial llegara a mi vida dieron resultado.
¿Qué traerá el 2014? Tengo miedo, pero al menos hoy tendré una noche memorable.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Mi 2013
Bueno, seré muy honesta contigo esta vez 2013, la verdad es que desde un poco después de mitad de año no fuiste nada bueno conmigo; me enfermé, bajé demasiado de peso y me convertí en la persona más ansiosa que he sido hasta ahora.
¿Qué me deja este año? El haber aprendido que por más que uno quiera volver a ser la misma persona de hace algunos años, ya no se puede. Que los amigos verdaderos son muy poquitos, y sobre todo...que la gente cambia.
He sufrido mucho, aprendí lecciones valiosas acerca del amor. Ahora creo que es más importante dar todo el amor que está en mi corazón que recibirlo. Sé que esto tiene consecuencias: arriesgo demasiado. Pero creo que vale la pena correr el riesgo (aunque demasiadas veces termine llorando).
Ha pasado un año más y no he escrito nada de verdad. ¿Por qué es tan difícil? Creo que tengo muchas ideas, creo que son buenas, pero al momento de plasmarlas...no concluyo nada. Y es que precisamente ayer hablaba de esto; yo nunca acabo nada. No termino de escribir, no acabo de ver las películas, no veo completas las series, nunca termino la comida, no cierro los ciclos en mi vida. Incluso reflexionando me di cuenta de que unos años atrás no era capaz de terminar lo que había empezado con las personas; un día decía que estaba enamorada y al siguiente ¡bum!, ya no sentía nada. Y tal vez esto es lo más importante que aprendí de mi misma este año. ¿Cómo haré para resolverlo? Aún no lo sé.
Leí libros que cambiaron mi forma de ver a la literatura. Conocí al coronel Aureliano Buendía, quien me condujo a través de Macondo a vivir aventuras demasiado divertidas. Leí el amor en los tiempos del cólera y descubrí, tristemente, que un día me voy a convertir en Florentino Ariza, después vi la película y las lágrimas brotaron desde el fondo de mi corazón.
La película que más me gustó este año, fue Matrix. Un día mi maestro de epistemología nos obligó a verla...y la vida ya no fue la misma. Ya no sé qué es la realidad o hasta dónde llega. Creo que hoy en día más que nunca hemos convertido el internet en nuestra Matrix, aquí podemos ser lo que queramos, es nuestra arma más grande para difundir una apariencia que tal vez no se parezca en nada a lo que realmente somos. La realidad supera la ficción.
En música, pues hubo muchos, demasiados cambios. Yo creo que me volví un espécimen extraño, porque aunque me cueste aceptarlo incluso escuché canciones de moda que me gustaron (no diré nombres, lo dejo a la imaginación). Las cantantes que más me gustaron este año fueron Ariana Grande y Azealia Banks, que no tienen nada en común; la primera esta en su momento más grande de fama y la segunda es una dramaqueen que pocos conocen. Yo creo que mi grupo favorito de este año fueron los Yeah Yeah Yeahs. Volví a redescubrir mi amor por Kate Nash, Belanova y La Oreja de Van Gogh. Y una mención honorífica a Lana del Rey, porque su música también conquistó a mis oídos en este 2013.
Tantas cosas que pasaron, pero yo creo que la más importante fue la crisis existencial que hasta hoy en día sigo teniendo. Quería salirme de la escuela, quería irme bien lejos, pero en el fondo de mi corazón, yo sé la razón, y sé que es una tontería, pero es que tengo mucho miedo. Si ya arruiné las cosas una vez, ya no quiero volver a hacerlo. Por eso soy tan perfeccionista, por eso trato de siempre estar ahí, luchando por algo que no sé si me pertenece.
2013 lleno de amor. Porque a pesar de todo sigo contando con una persona que llena mis días y les da alegría. Él que siempre ha estado para mí, yo que siempre estaré para él. No hay más.
Esperemos que 2014 me traiga paz y tranquilidad; es lo que más necesito.
¿Qué me deja este año? El haber aprendido que por más que uno quiera volver a ser la misma persona de hace algunos años, ya no se puede. Que los amigos verdaderos son muy poquitos, y sobre todo...que la gente cambia.
He sufrido mucho, aprendí lecciones valiosas acerca del amor. Ahora creo que es más importante dar todo el amor que está en mi corazón que recibirlo. Sé que esto tiene consecuencias: arriesgo demasiado. Pero creo que vale la pena correr el riesgo (aunque demasiadas veces termine llorando).
Ha pasado un año más y no he escrito nada de verdad. ¿Por qué es tan difícil? Creo que tengo muchas ideas, creo que son buenas, pero al momento de plasmarlas...no concluyo nada. Y es que precisamente ayer hablaba de esto; yo nunca acabo nada. No termino de escribir, no acabo de ver las películas, no veo completas las series, nunca termino la comida, no cierro los ciclos en mi vida. Incluso reflexionando me di cuenta de que unos años atrás no era capaz de terminar lo que había empezado con las personas; un día decía que estaba enamorada y al siguiente ¡bum!, ya no sentía nada. Y tal vez esto es lo más importante que aprendí de mi misma este año. ¿Cómo haré para resolverlo? Aún no lo sé.
Leí libros que cambiaron mi forma de ver a la literatura. Conocí al coronel Aureliano Buendía, quien me condujo a través de Macondo a vivir aventuras demasiado divertidas. Leí el amor en los tiempos del cólera y descubrí, tristemente, que un día me voy a convertir en Florentino Ariza, después vi la película y las lágrimas brotaron desde el fondo de mi corazón.
La película que más me gustó este año, fue Matrix. Un día mi maestro de epistemología nos obligó a verla...y la vida ya no fue la misma. Ya no sé qué es la realidad o hasta dónde llega. Creo que hoy en día más que nunca hemos convertido el internet en nuestra Matrix, aquí podemos ser lo que queramos, es nuestra arma más grande para difundir una apariencia que tal vez no se parezca en nada a lo que realmente somos. La realidad supera la ficción.
En música, pues hubo muchos, demasiados cambios. Yo creo que me volví un espécimen extraño, porque aunque me cueste aceptarlo incluso escuché canciones de moda que me gustaron (no diré nombres, lo dejo a la imaginación). Las cantantes que más me gustaron este año fueron Ariana Grande y Azealia Banks, que no tienen nada en común; la primera esta en su momento más grande de fama y la segunda es una dramaqueen que pocos conocen. Yo creo que mi grupo favorito de este año fueron los Yeah Yeah Yeahs. Volví a redescubrir mi amor por Kate Nash, Belanova y La Oreja de Van Gogh. Y una mención honorífica a Lana del Rey, porque su música también conquistó a mis oídos en este 2013.
Tantas cosas que pasaron, pero yo creo que la más importante fue la crisis existencial que hasta hoy en día sigo teniendo. Quería salirme de la escuela, quería irme bien lejos, pero en el fondo de mi corazón, yo sé la razón, y sé que es una tontería, pero es que tengo mucho miedo. Si ya arruiné las cosas una vez, ya no quiero volver a hacerlo. Por eso soy tan perfeccionista, por eso trato de siempre estar ahí, luchando por algo que no sé si me pertenece.
2013 lleno de amor. Porque a pesar de todo sigo contando con una persona que llena mis días y les da alegría. Él que siempre ha estado para mí, yo que siempre estaré para él. No hay más.
Esperemos que 2014 me traiga paz y tranquilidad; es lo que más necesito.
domingo, 12 de agosto de 2012
Me subí a la máquina del tiempo...
Y en ella viajé hasta el 2009, donde en las páginas de mi diario se escribía el amor más "loco", como yo misma lo llame, donde me dijeron por primera vez que me amaban para luego mandarme a la mierda y partirme el corazón. Donde estaba confundida acerca de mi orientación sexual y trataba con fuerzas encajar en lo que todos clasifican como "normal".
Año en que me fui de la casa por primera vez y tuve unas rachas de depresión enormes. Conocí a las que hoy son mis mejores amigas. Sufrí mucho y tropecé 2 veces rompiéndome el corazón.
2009 que no cambio por nada. Es mi año favorito. Porque representa el cambio que muchas personas temen a dar; el de irse a vivir la vida...aunque sea a una hora de distancia del pueblo natal.
Porque me presentó a esa chica que soy ahora y que aprendió, a partir de ese agosto, que nada es fácil.
Qué de los errores se aprende, por más cliché que suene.
2009 y 2012 se parecen mucho. Vaya que sigo luciendo igual. Sólo mis facciones se endurecieron un poco a causa de las lecciones aprendidas.
Sufriendo por amor, ¿es que alguna vez se va a terminar?
Mudándome de nuevo. Con la misma gente pero en otras circunstancias.
Asustada pero emocionada a la vez. Con un nudo en la garganta y mariposas en el estómago.
...Veamos qué sigue en este viaje. Es el comiendo del resto de mi vida.
Año en que me fui de la casa por primera vez y tuve unas rachas de depresión enormes. Conocí a las que hoy son mis mejores amigas. Sufrí mucho y tropecé 2 veces rompiéndome el corazón.
2009 que no cambio por nada. Es mi año favorito. Porque representa el cambio que muchas personas temen a dar; el de irse a vivir la vida...aunque sea a una hora de distancia del pueblo natal.
Porque me presentó a esa chica que soy ahora y que aprendió, a partir de ese agosto, que nada es fácil.
Qué de los errores se aprende, por más cliché que suene.
2009 y 2012 se parecen mucho. Vaya que sigo luciendo igual. Sólo mis facciones se endurecieron un poco a causa de las lecciones aprendidas.
Sufriendo por amor, ¿es que alguna vez se va a terminar?
Mudándome de nuevo. Con la misma gente pero en otras circunstancias.
Asustada pero emocionada a la vez. Con un nudo en la garganta y mariposas en el estómago.
...Veamos qué sigue en este viaje. Es el comiendo del resto de mi vida.
viernes, 3 de agosto de 2012
Situaciones complicadas.
A veces, la mayoría de nosotros creemos estar pasando por problemas sin solución alguna, nos complicamos la vida con pequeñas cosas que después de un tiempo nos resultan cosa de niños.
Pues sólo hace falta ver todo desde la perspectiva de alguien más, para saber que hay personas que verdaderamente tienen problemas, problemas de verdad.
Ser adolescente es complicado, pero ser adolescente-adulto, a veces lo es más. Se tienen los mismos problemas que los adolescentes, pero debido a que ya se nos considera al mismo tiempo como adultos, el castigo es peor, las consecuencias también.
A esta edad, definitivamente nos encontramos con nosotros mismos, y a veces nos golpeamos duro contra la realidad, ¿es así cómo yo soy? y ¿dónde está la persona que fui por tanto tiempo?
Llega el amor y con él las relaciones se vuelven más íntimas, más complicadas también. Nos enseñan que hay que llegar vírgenes al matrimonio, pero si no sucede, ¿entonces qué? Y lo peor no es el castigo divino, "vas a ir al infierno", no, lo peor es el remordimiento de conciencia. Porque si el cuerpo no cambia, sí lo hace nuestra alma y un paso así de grande no se olvida con ninguna pastilla del día siguiente.
Llega la universidad y con ella la decisión más difícil e importante de nuestras vidas. Por un lado están nuestros padres que insisten en que a veces seguir los sueños no es suficiente, porque ser escritor no te va a dar para comer, porque ser fotógrafo hoy en día implica andar por bodas y fiestas, porque no puedes ser bailarín sin morirte antes de hambre. "¿Quieres ser una de esas personas que gastan 5 años de su vida estudiando para terminar trabajando en algo completamente distinto?"
Por otro lado están las cosas que son correctas, pero en las cuales no hay pasión. ¿Y si no funciona? ¿Y si desisto? ¿Y si...?
Llega el problema del dinero, porque si antes llorábamos si nuestros padres no nos compraban una simple golosina, ¿ahora a quién vamos a llorar para que nos pague la renta del hogar?
La responsabilidad de tener un empleo y estudiar a la vez es un peso muy grande sobre nuestros hombros. Pero así es la vida.
El asunto aquí es que crecer a veces no es más que agregar a la lista preocupación tras preocupación. Aquí estoy yo, la adolescente-adulta. Preparándome para vivir por mi cuenta, preocupada por cosas que aún no pasan y por un trabajo que no tengo.
Pues sólo hace falta ver todo desde la perspectiva de alguien más, para saber que hay personas que verdaderamente tienen problemas, problemas de verdad.
Ser adolescente es complicado, pero ser adolescente-adulto, a veces lo es más. Se tienen los mismos problemas que los adolescentes, pero debido a que ya se nos considera al mismo tiempo como adultos, el castigo es peor, las consecuencias también.
A esta edad, definitivamente nos encontramos con nosotros mismos, y a veces nos golpeamos duro contra la realidad, ¿es así cómo yo soy? y ¿dónde está la persona que fui por tanto tiempo?
Llega el amor y con él las relaciones se vuelven más íntimas, más complicadas también. Nos enseñan que hay que llegar vírgenes al matrimonio, pero si no sucede, ¿entonces qué? Y lo peor no es el castigo divino, "vas a ir al infierno", no, lo peor es el remordimiento de conciencia. Porque si el cuerpo no cambia, sí lo hace nuestra alma y un paso así de grande no se olvida con ninguna pastilla del día siguiente.
Llega la universidad y con ella la decisión más difícil e importante de nuestras vidas. Por un lado están nuestros padres que insisten en que a veces seguir los sueños no es suficiente, porque ser escritor no te va a dar para comer, porque ser fotógrafo hoy en día implica andar por bodas y fiestas, porque no puedes ser bailarín sin morirte antes de hambre. "¿Quieres ser una de esas personas que gastan 5 años de su vida estudiando para terminar trabajando en algo completamente distinto?"
Por otro lado están las cosas que son correctas, pero en las cuales no hay pasión. ¿Y si no funciona? ¿Y si desisto? ¿Y si...?
Llega el problema del dinero, porque si antes llorábamos si nuestros padres no nos compraban una simple golosina, ¿ahora a quién vamos a llorar para que nos pague la renta del hogar?
La responsabilidad de tener un empleo y estudiar a la vez es un peso muy grande sobre nuestros hombros. Pero así es la vida.
El asunto aquí es que crecer a veces no es más que agregar a la lista preocupación tras preocupación. Aquí estoy yo, la adolescente-adulta. Preparándome para vivir por mi cuenta, preocupada por cosas que aún no pasan y por un trabajo que no tengo.
sábado, 23 de junio de 2012
Detenme si crees que has escuchado esto antes.
Cuando se refiere a recuerdos soy una experta. Mi mente viaja y llega a lugares dolorosos, sombríos. Lugares que torturan mi alma y consiguen que derrame más de una lágrima.
Quiero no recordar nada. Ser una nueva persona; cambiar de identidad.
Quiero recorrer el mundo en busca de nuevas personas. En busca de lugares y cosas que fotografiar. Quiero convertirme en pájaro y cruzar el océano. De vez en cuando sería un pez y me sumergiría: cuanto más profundo mejor.
Quiero ser libre. Como una pluma al viento. Como una hoja que ha caído después de dar sombra, después de haber presenciado como dos niños jugaban a quererse.
Quiero olvidarme de mí misma. Porque entre más me conozco más quisiera cambiar.
Quiero que puedan ver que no soy lo que ellos creen. Una pequeña niña: aburrida, una ñoña, una mosca muerta.
Soy más. Soy más que ellos. Porque aunque por poco, pero yo estoy consciente, ¡Yo sí estoy viva! Y tengo sueños, sueño despierta, me alegro por ver la belleza en las nubes y me encantan las puestas de sol.
Quiero que me de una oportunidad. Para demostrar que el riesgo vale la pena.
Porque soy un libro, ¿me vas a comprar? Te reto a leerme de nuevo. A memorizar las palabras que ya olvidaste.
Este es un capítulo muy triste dentro de mis páginas. No hago más que llorar y llorar. Pero pasará; sólo dame una hojeada.
NO quiero ser como esas novelas de amor, donde los amantes tardan años y años en reencontrarse. Aquí estoy.
Adelantemos el tiempo.
Quiero hacer del futuro el presente.
Quiero no recordar nada. Ser una nueva persona; cambiar de identidad.
Quiero recorrer el mundo en busca de nuevas personas. En busca de lugares y cosas que fotografiar. Quiero convertirme en pájaro y cruzar el océano. De vez en cuando sería un pez y me sumergiría: cuanto más profundo mejor.
Quiero ser libre. Como una pluma al viento. Como una hoja que ha caído después de dar sombra, después de haber presenciado como dos niños jugaban a quererse.
Quiero olvidarme de mí misma. Porque entre más me conozco más quisiera cambiar.
Quiero que puedan ver que no soy lo que ellos creen. Una pequeña niña: aburrida, una ñoña, una mosca muerta.
Soy más. Soy más que ellos. Porque aunque por poco, pero yo estoy consciente, ¡Yo sí estoy viva! Y tengo sueños, sueño despierta, me alegro por ver la belleza en las nubes y me encantan las puestas de sol.
Quiero que me de una oportunidad. Para demostrar que el riesgo vale la pena.
Porque soy un libro, ¿me vas a comprar? Te reto a leerme de nuevo. A memorizar las palabras que ya olvidaste.
Este es un capítulo muy triste dentro de mis páginas. No hago más que llorar y llorar. Pero pasará; sólo dame una hojeada.
NO quiero ser como esas novelas de amor, donde los amantes tardan años y años en reencontrarse. Aquí estoy.
Adelantemos el tiempo.
Quiero hacer del futuro el presente.
martes, 9 de agosto de 2011
Como todo alrededor parece tan lento.
Cuando quiero que el tiempo pase rápido, por lo general los días me parecen una eternidad; las horas me parecen días, los días semanas...
En fin, ya todo me parece aburrido. Solo espero con ansias el momento de volver a donde antes no quería ir.
¡Qué raro! Hace unos meses hubiera dado todo porque el tiempo se hiciera más lento, y hoy solo quiero acelerarlo.
De cualquier manera; me tomaré unas vacaciones para estar más concentrada en escribir más, para concentrarme de verdad. Además; probablemente ya no pueda usar tanto este mi blog como me gustaría.
Saludos a todos ;)
domingo, 17 de julio de 2011
Se trata de disfrutar la vida...
...Porque uno nunca sabe cuándo se acabará.
Así de simple.
Hoy pasé por algo, o bueno, más bien mi familia pasó por una situación algo delicada, y aunque yo me enteré ya tarde, me hizo reflexionar mucho.
En que bueno, a fin de cuentas nadie está jugando con cartas marcadas, vivimos en un mundo donde todo puede pasar y a la vuelta de la esquina hay muchisímos peligros que nos están esperando.
Yo no sé si estoy haciendo el bien, pero sé que si no disfruto la vida se me va pasar rápido...ya en sí siento que los años pasan más y más aprisa, y de verdad que me encantaría quedarme en esta edad y disfrutar un poco más de mi juventud. Pero a la vez me siento insegura, de verme cada día forzada a tomar decisiones que sé que me afectarán después...
Sé que todo esto suena cliché.
Pero así me siento. Como si la vida misma me estuviera diciendo "Vamos, tienes que salir de la rutina, hacer cosas nuevas...cumplir tus metas"
Ojalá y después de esto pueda ser más consciente de que todo viene con un precio, y lo que hago o NO hago hoy, va a tener consecuencias el día de mañana...

Así de simple.
Hoy pasé por algo, o bueno, más bien mi familia pasó por una situación algo delicada, y aunque yo me enteré ya tarde, me hizo reflexionar mucho.
En que bueno, a fin de cuentas nadie está jugando con cartas marcadas, vivimos en un mundo donde todo puede pasar y a la vuelta de la esquina hay muchisímos peligros que nos están esperando.
Yo no sé si estoy haciendo el bien, pero sé que si no disfruto la vida se me va pasar rápido...ya en sí siento que los años pasan más y más aprisa, y de verdad que me encantaría quedarme en esta edad y disfrutar un poco más de mi juventud. Pero a la vez me siento insegura, de verme cada día forzada a tomar decisiones que sé que me afectarán después...
Sé que todo esto suena cliché.
Pero así me siento. Como si la vida misma me estuviera diciendo "Vamos, tienes que salir de la rutina, hacer cosas nuevas...cumplir tus metas"
Ojalá y después de esto pueda ser más consciente de que todo viene con un precio, y lo que hago o NO hago hoy, va a tener consecuencias el día de mañana...
jueves, 16 de junio de 2011
Big changes are coming...

Hay cada día tantas dudas que no quiero ni siquiera pensar en ellas, porque sé que terminaría deprimida y llorando.
Pero no quiero atrasar lo que sé que vendrá de todas formas, aunque a la vez sí quiero...todo esto de crecer está muy estresante.
Desde hace un poco más de dos meses que mi vida dio un cambio que no esperaba, algo así como "giro de 180 grados", y justo ayer me pasó algo semejante: Me di cuenta de que a partir de que este semestre de preparatoria se acabe, ya las cosas no van a ser lo mismo, ya voy a tener que poner mis prioridades en orden y empezar a pensar "¿Qué es lo que quieres tú...?, ¿Qué es lo mejor para ti?"
Porque recuerdo que una vez vi en Glee, que Rachel no sabía qué decisión tomar acerca de su futuro...no sabía si quería irse a New York (que siempre había sido su sueño) y arriesgarlo todo o quedarse a la segura (pero más que nada se quería quedar por Finn, el chico que le gusta), pero una vez que fue a New York y tuvo la oportunidad de conocer la ciudad que tanto había estado soñando dijo "Ya no tengo dudas, esto es lo que quiero"
Por eso yo también quiero viajar, quiero conocer cómo es la ciudad donde yo siempre he querido vivir. Quiero salir y perderme, quiero conocer la universidad donde tal vez estudiaré, y quiero conocer a personas que estudien la misma carrera que yo estudiaré...
Los grandes Cambios están llegando, y tal vez hoy no quiera pensar en ellos porque las lágrimas inundan mis ojos con facilidad si lo hago, sí, soy muy sensible. Pero a fin de cuentas, las decisiones van a estar allí, esperando por mí al final de día. Y quiero ser capaz de tomarlas, quiero pensar que TODO va a valer la pena.
domingo, 15 de mayo de 2011
Dije a mi madre: Quiero ser escritor.
Lo supe cuando tenía apenas 14 años, y escribí mi primer cuento. Me gustó tanto escribir que no paraba de hacerlo, aproveché cada oportunidad, cada concurso en la escuela, cada libreta que mamá me compraba, en fin, hacía de todo para seguir escribiendo.Cuando tenía 14 años empecé a escribir un diario, fue de los años más bonitos de mi vida, porque escribir lo que me estaba pasando me permitió verlo de una manera diferente, ¿got it?
Escribía en un blog, que me permitió conocer a gente que jamás hubiera imaginado, de Mexicali, de Veracruz, de Colombia, y hasta muy cerquitas de mí...
Siempre leo y leo que nosotros, los seres humanos, tenemos el privilegio de saber nuestra misión en la tierra desde muy temprana edad, pero lo posponemos por diferentes razones; las dudas, el miedo al fracaso, la pereza...etc.
También desde siempre me he preguntado qué voy a hacer de mi vida. Y siempre tengo dudas. Ya no tengo mucho tiempo para decidir, un año se pasa rápido y voy a tener que hacer una elección...
Lo que más me duele es que siempre he querido irme lejos, MUY lejos. Porque siento que el lugar en donde vivo no es suficiente, porque no hay tantas oportunidades como yo quisiera.
"Qué voy a hacer?" me digo una y otra vez.
No quiero mirar atrás y darme cuenta de que tomé la decisión equivocada...
Quiero reencontrarme con mi vieja yo y decirle "Hola, espero no defraudarte"
viernes, 24 de diciembre de 2010
It's almost here...
Hace ya más de un año que escribí esto:
Bueno, pues hoy tienes gripa, sí hoy es 18 de diciembre, jeje pues fuiste a la peñita con tus papás y compraste la revista 15 a 20 ajá sí esa donde sale roberto tomás. En fin, decia algo de un concurso y hoy intentaste escribir pero nada, nada. ¿mandaste el e-mail? ¿ganaste!?
Sí lo mandé, y me alegro de decir que sí gané!
Jojo, mandense una carta a ustedes mismos (who am I talking to?); http://futureme.org/
And by the way...Feliz navidad.
Bueno, pues hoy tienes gripa, sí hoy es 18 de diciembre, jeje pues fuiste a la peñita con tus papás y compraste la revista 15 a 20 ajá sí esa donde sale roberto tomás. En fin, decia algo de un concurso y hoy intentaste escribir pero nada, nada. ¿mandaste el e-mail? ¿ganaste!?
Sí lo mandé, y me alegro de decir que sí gané!
ya tienes novio?
No, lo siento.
ILOVEYOUFOREVER! y espero que shiny toy guns sigan siendo tu grupo favorito.
Claro que lo es, yo también te quiero. Janeth del pasado.Jojo, mandense una carta a ustedes mismos (who am I talking to?); http://futureme.org/
And by the way...Feliz navidad.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Decifrar es una palabra importante.
Creo que toda mi vida ha sido igual. Y no tengo que leer un libro para darme cuenta. Yo ya lo sabía.
Siempre lo he sabido, es solo que no lo quiero aceptar. No aún. No cuando parece que tengo una oportunidad de salir de mi zona de confort, y... yo no quiero cambiar. Eso es lo que más me decepciona.
Siempre hay algo, señales, fechas, días diferentes, personas nuevas. Siempre hay algo que me dice "esto es lo que necesitas, yo soy lo que necesitas"
Pero prefiero no arriesgarme. Porque prefiero no ganar.
Nunca he ganado. ¿O sí? A fin de cuentas no tengo nada para perder tampoco.
Es difícil darse cuenta de lo que uno realmente es. Porque vivimos engañados, creyéndonos fuertes, perseverantes, pero vivimos en la rutina, vivimos haciendo cosas "porque debemos hacerlas".
Hay días, en los cuales me siento "FELIZ", si es que es posible. Pero esos días son contados.
Necesito algo, necesito a alguien, que me haga entender que la vida se vive una vez, y yo ya estoy creciendo, en todos los sentidos lo estoy haciendo, y en vez de envejecer, me siento más joven. Y con menos ganas de salir adelante.
Soy como María, y espero, de verdad espero que con el paso del tiempo (a veces rápido, a veces muy lento) me dé cuenta de que no tuve la culpa de mis errores, y sí, cometí uno en especial del que me siento aún culpable.
Miro atrás y aún no logro perdonarme. Aunque sé que no fue ni será mi culpa. ¡Por qué no lo dejo ir!
Así como ella creyó haberse enamorado, su primer amor... cuando tenía 11 años y dejó pasar la oportunidad por timidez, porque era niña, y los niños son así. Yo creí también, que me había enamorado a los 14 años, cuando conocí a unos ojos brillantes que me hablaban en un idioma distinto y me daban esperanza, pero a diferencia…yo no lo dejé pasar, no fui ni la culpable ni la que lo quiso así. Ahora, en la actualidad, me gusta pensar (tal vez por comodidad) que fue obra del destino, que así Dios lo decidió.
Quiero pensar que va a llegar un día en el que todo va a cambiar. Porque siempre pasa, lo he visto antes; entre más seguridad creo (o creemos) tener, más débil me comporto, y entonces algo pasa. Porque así es la vida, porque nos pone pruebas.
No pido mucho, no pido irme a otro país, ni hablar un idioma distinto, no pido un trabajo donde descubra que no sirvo para nada, no pido a un hombre que necesite que lo salve.
No pido ser una escritora en busca de su destino, de su esposa que se escapó con un extranjero, no pido cruzar un país entero, ni cruzar el Camino de Santiago. No pido ser una alquimista en busca de un tesoro, ni pido encontrar a una mujer en la mitad de la búsqueda. No pido ser Verónica, ni pienso suicidarme con unas pastillas para dormir, que me lleven a un hospital, y ahí encontrar a un esquizofrénico a quien amar. No, yo no pido vivir en un pueblo pequeño, trabajar en un hotel, donde un día encuentre a un extranjero y que sea un demonio, que me tiente a mí y que me pida que mate a alguien…
Yo solo quiero que todo esto tenga sentido.
Porque un nuevo año comienza para mí, pero siento un vacío que no puedo llenar.
Siempre lo he sabido, es solo que no lo quiero aceptar. No aún. No cuando parece que tengo una oportunidad de salir de mi zona de confort, y... yo no quiero cambiar. Eso es lo que más me decepciona.
Siempre hay algo, señales, fechas, días diferentes, personas nuevas. Siempre hay algo que me dice "esto es lo que necesitas, yo soy lo que necesitas"
Pero prefiero no arriesgarme. Porque prefiero no ganar.
Nunca he ganado. ¿O sí? A fin de cuentas no tengo nada para perder tampoco.
Es difícil darse cuenta de lo que uno realmente es. Porque vivimos engañados, creyéndonos fuertes, perseverantes, pero vivimos en la rutina, vivimos haciendo cosas "porque debemos hacerlas".
Hay días, en los cuales me siento "FELIZ", si es que es posible. Pero esos días son contados.
Necesito algo, necesito a alguien, que me haga entender que la vida se vive una vez, y yo ya estoy creciendo, en todos los sentidos lo estoy haciendo, y en vez de envejecer, me siento más joven. Y con menos ganas de salir adelante.
Soy como María, y espero, de verdad espero que con el paso del tiempo (a veces rápido, a veces muy lento) me dé cuenta de que no tuve la culpa de mis errores, y sí, cometí uno en especial del que me siento aún culpable.
Miro atrás y aún no logro perdonarme. Aunque sé que no fue ni será mi culpa. ¡Por qué no lo dejo ir!
Así como ella creyó haberse enamorado, su primer amor... cuando tenía 11 años y dejó pasar la oportunidad por timidez, porque era niña, y los niños son así. Yo creí también, que me había enamorado a los 14 años, cuando conocí a unos ojos brillantes que me hablaban en un idioma distinto y me daban esperanza, pero a diferencia…yo no lo dejé pasar, no fui ni la culpable ni la que lo quiso así. Ahora, en la actualidad, me gusta pensar (tal vez por comodidad) que fue obra del destino, que así Dios lo decidió.
Quiero pensar que va a llegar un día en el que todo va a cambiar. Porque siempre pasa, lo he visto antes; entre más seguridad creo (o creemos) tener, más débil me comporto, y entonces algo pasa. Porque así es la vida, porque nos pone pruebas.
No pido mucho, no pido irme a otro país, ni hablar un idioma distinto, no pido un trabajo donde descubra que no sirvo para nada, no pido a un hombre que necesite que lo salve.
No pido ser una escritora en busca de su destino, de su esposa que se escapó con un extranjero, no pido cruzar un país entero, ni cruzar el Camino de Santiago. No pido ser una alquimista en busca de un tesoro, ni pido encontrar a una mujer en la mitad de la búsqueda. No pido ser Verónica, ni pienso suicidarme con unas pastillas para dormir, que me lleven a un hospital, y ahí encontrar a un esquizofrénico a quien amar. No, yo no pido vivir en un pueblo pequeño, trabajar en un hotel, donde un día encuentre a un extranjero y que sea un demonio, que me tiente a mí y que me pida que mate a alguien…
Yo solo quiero que todo esto tenga sentido.
Porque un nuevo año comienza para mí, pero siento un vacío que no puedo llenar.
jueves, 7 de octubre de 2010
About Life.
Ok, creo que el sentimiento se me está pasando ahora, pero hace apenas unos momentos me inundó una especie de onda, era una onda de alegría. Me sentí tan bien. Con ganas verdaderas de vivir.
Desearía sentirme así siempre, pero no sé cómo.
Esa es una de las cosas que más me preocupa de esta vida. ¿Cómo voy a sobrevivir tanto tiempo? ¿Qué voy a hacer? ¿Algún día encontraré a alguien que me quiera? ¿Qué va a pasar entonces, si por el contrario me quedo sola?
Tengo una vida, que no es mala, lo sé. Pero paso demasiado tiempo en las nubes, soñando con cosas que sé bien jamás pasarán. Desde que me levanto, lo único que hago es soñar, imaginar las cosas que sé mi corazón desea. Pero, ¿sirve de algo? No lo creo.
Paso mis horas y paso mis momentos, soñando despierta. ¡Hasta en las situaciones más absurdas! Raramente hago algo considerado "valiente", "extremo". Si vivo, es a través de las historias que me invento, de las historias que leo.
No sé si soy normal. Pero tampoco quiero serlo. No sé qué es la vida. Pero sé que no la estoy viviendo.
Desearía sentirme así siempre, pero no sé cómo.
Esa es una de las cosas que más me preocupa de esta vida. ¿Cómo voy a sobrevivir tanto tiempo? ¿Qué voy a hacer? ¿Algún día encontraré a alguien que me quiera? ¿Qué va a pasar entonces, si por el contrario me quedo sola?
Tengo una vida, que no es mala, lo sé. Pero paso demasiado tiempo en las nubes, soñando con cosas que sé bien jamás pasarán. Desde que me levanto, lo único que hago es soñar, imaginar las cosas que sé mi corazón desea. Pero, ¿sirve de algo? No lo creo.
Paso mis horas y paso mis momentos, soñando despierta. ¡Hasta en las situaciones más absurdas! Raramente hago algo considerado "valiente", "extremo". Si vivo, es a través de las historias que me invento, de las historias que leo.
No sé si soy normal. Pero tampoco quiero serlo. No sé qué es la vida. Pero sé que no la estoy viviendo.
domingo, 6 de junio de 2010
Manuel.
MANUEL ES UN HOMBRE IMPORTANTE Y NECESARIO.
Manuel necesita estar ocupado. De lo contrario, le parece que su vida no tiene sentido.
En cuanto se despierta, tiene una serie de tareas: ver el telediario, leer el periódico, pedir a su mujer que no deje a los niños llegar tarde a la escuela, tomar un coche, un taxi, un autobús, un metro, pero siempre concentrado.
Manuel llega al trabajo. Si es un empleado, hace todo lo posible para que el jefe vea que ha llegado a la hora. Si es patrón, pone a todos a trabajar.
Manuel va a almorzar, pero nunca solo. Si es patrono, se sienta con sus amigos, debate nuevas estrategias, habla mal de la competencia, se queja (con cierto orgullo) de la sobrecarga de trabajo. Si Manuel es empleado, también se sienta con sus amigos, se queja del jefe.
Vuelve a casa. Va a cenar con la familia. Pregunta por los deberes de los hijos, las actividades de su mujer. Termina la cena.
Va a acostarse.
Conversa un poco con su mujer. El sueño llega enseguida, Manuel se duerme sabiendo que el día siguiente estará muy ocupado.
Esa noche Manuel tiene un sueño. Un ángel le pregunta: “¿Por qué haces eso?”. Él responde que es un hombre responsable.
El ángel continúa: “¿Serías capaz de parar un poco, durante al menos quince minutos de tu día, mirar el mundo, mirarte a ti mismo y no hacer nada simplemente?”. Manuel dice que le encantaría, pero no tiene tiempo para eso.
“Estás muy equivocado –Dice el ángel-. Todo el mundo tiene tiempo para eso, lo que falta es valor. Trabajar es una bendición cuando nos ayuda a pensar en los que estamos haciendo, pero se vuelve una maldición cuando su única utilidad es evitar que pensemos en el sentido de nuestra vida.”
Manuel se despierta en plena noche con sudor frío. ¿Valor? ¿Cómo es que un hombre que se sacrifica por los suyos no tiene valor para parar quince minutos?
Es mejor dormir de nuevo, sólo ha sido un sueño, esas preguntas no conducen a nada y mañana va a estar muy –pero que muy- ocupado.
MANUEL ES UN HOMBRE LIBRE.
Manuel trabaja treinta años sin parar, dedica todo el tiempo al trabajo y nunca se pregunta: “¿Tendrá sentido lo que estoy haciendo?”.
Sus hijos crecen y se van de la casa, en el trabajo lo ascienden y llega el momento tan esperado: está jubilado, ¡libre para hacer lo que quiera!
En los primeros meses, se da el gusto de hacer algo con lo que siempre soñó: levantarse más tarde de la cama. Se pasea por la playa o en la ciudad. Viaja con parte del dinero que consiguió ahorrar.
Pasan otros meses.
Sigue viendo todos los telediarios, lee más periódicos.
Busca a alguien para compartir sus opiniones, pero todos están inmersos en el río de la vida.
Manuel es un hombre libre, pero, ¿y ahora? ¿Qué hacer con esa libertad tan arduamente conquistada? Manuel empieza a sentirse triste, inútil…
Una noche, aparece un ángel en su sueño: “¿Qué has hecho con tu vida? ¿Has procurado vivirla de acuerdo con tus sueños?”.
Manuel se despierta con sudor frío. ¿Qué sueños? ¿Por qué se pone el ángel a preguntar cosas sin sentido?
Manuel es un hombre libre y triste, a un paso de la depresión, porque estaba demasiado ocupado para pensar en el sentido de su vida. “Pasó por la vida / sin vivir”.
MANUEL VA AL PARAÍSO.
Bueno, pues, nuestro querido, honrado, dedicado Manuel, acaba muriendo un día…lo que ocurrirá a todos los Manueles, Pablos, Marías, Mónicas de la vida.
Todos nosotros, en algún momento, nos hemos hecho la misma pregunta que todas las generaciones se hicieron:
¿Qué es lo más importante de nuestra existencia?
La prueba final de toda búsqueda de la Salvación será el Amor. No se tendrá en cuenta lo que hicimos, aquello en lo que creímos, lo que conseguimos.
Nada de eso se nos cobrará. Esto es lo que se nos cobrará: nuestra forma de amar al prójimo.
Los errores que cometimos ni siquiera se recordarán.
En este caso, nuestro Manuel está salvado en el momento de su muerte, porque, pese a no haber atribuido nunca sentido a su vida, fue capaz de amar.
Paulo Coelho. "Ser como el río que fluye." pp. 73-83
Manuel necesita estar ocupado. De lo contrario, le parece que su vida no tiene sentido.
En cuanto se despierta, tiene una serie de tareas: ver el telediario, leer el periódico, pedir a su mujer que no deje a los niños llegar tarde a la escuela, tomar un coche, un taxi, un autobús, un metro, pero siempre concentrado.
Manuel llega al trabajo. Si es un empleado, hace todo lo posible para que el jefe vea que ha llegado a la hora. Si es patrón, pone a todos a trabajar.
Manuel va a almorzar, pero nunca solo. Si es patrono, se sienta con sus amigos, debate nuevas estrategias, habla mal de la competencia, se queja (con cierto orgullo) de la sobrecarga de trabajo. Si Manuel es empleado, también se sienta con sus amigos, se queja del jefe.
Vuelve a casa. Va a cenar con la familia. Pregunta por los deberes de los hijos, las actividades de su mujer. Termina la cena.
Va a acostarse.
Conversa un poco con su mujer. El sueño llega enseguida, Manuel se duerme sabiendo que el día siguiente estará muy ocupado.
Esa noche Manuel tiene un sueño. Un ángel le pregunta: “¿Por qué haces eso?”. Él responde que es un hombre responsable.
El ángel continúa: “¿Serías capaz de parar un poco, durante al menos quince minutos de tu día, mirar el mundo, mirarte a ti mismo y no hacer nada simplemente?”. Manuel dice que le encantaría, pero no tiene tiempo para eso.
“Estás muy equivocado –Dice el ángel-. Todo el mundo tiene tiempo para eso, lo que falta es valor. Trabajar es una bendición cuando nos ayuda a pensar en los que estamos haciendo, pero se vuelve una maldición cuando su única utilidad es evitar que pensemos en el sentido de nuestra vida.”
Manuel se despierta en plena noche con sudor frío. ¿Valor? ¿Cómo es que un hombre que se sacrifica por los suyos no tiene valor para parar quince minutos?
Es mejor dormir de nuevo, sólo ha sido un sueño, esas preguntas no conducen a nada y mañana va a estar muy –pero que muy- ocupado.
MANUEL ES UN HOMBRE LIBRE.
Manuel trabaja treinta años sin parar, dedica todo el tiempo al trabajo y nunca se pregunta: “¿Tendrá sentido lo que estoy haciendo?”.
Sus hijos crecen y se van de la casa, en el trabajo lo ascienden y llega el momento tan esperado: está jubilado, ¡libre para hacer lo que quiera!
En los primeros meses, se da el gusto de hacer algo con lo que siempre soñó: levantarse más tarde de la cama. Se pasea por la playa o en la ciudad. Viaja con parte del dinero que consiguió ahorrar.
Pasan otros meses.
Sigue viendo todos los telediarios, lee más periódicos.
Busca a alguien para compartir sus opiniones, pero todos están inmersos en el río de la vida.
Manuel es un hombre libre, pero, ¿y ahora? ¿Qué hacer con esa libertad tan arduamente conquistada? Manuel empieza a sentirse triste, inútil…
Una noche, aparece un ángel en su sueño: “¿Qué has hecho con tu vida? ¿Has procurado vivirla de acuerdo con tus sueños?”.
Manuel se despierta con sudor frío. ¿Qué sueños? ¿Por qué se pone el ángel a preguntar cosas sin sentido?
Manuel es un hombre libre y triste, a un paso de la depresión, porque estaba demasiado ocupado para pensar en el sentido de su vida. “Pasó por la vida / sin vivir”.
MANUEL VA AL PARAÍSO.
Bueno, pues, nuestro querido, honrado, dedicado Manuel, acaba muriendo un día…lo que ocurrirá a todos los Manueles, Pablos, Marías, Mónicas de la vida.
Todos nosotros, en algún momento, nos hemos hecho la misma pregunta que todas las generaciones se hicieron:
¿Qué es lo más importante de nuestra existencia?
La prueba final de toda búsqueda de la Salvación será el Amor. No se tendrá en cuenta lo que hicimos, aquello en lo que creímos, lo que conseguimos.
Nada de eso se nos cobrará. Esto es lo que se nos cobrará: nuestra forma de amar al prójimo.
Los errores que cometimos ni siquiera se recordarán.
En este caso, nuestro Manuel está salvado en el momento de su muerte, porque, pese a no haber atribuido nunca sentido a su vida, fue capaz de amar.
Paulo Coelho. "Ser como el río que fluye." pp. 73-83
jueves, 13 de mayo de 2010
Miracle
Estaba pensando, que la vida se nos va. Y cuando eso viene por nosotros, ¿quién se sentirá listo? Yo creo que nadie. Y es seguro todos tendremos cosas pendientes, nadie está a salvo del “lo que pude haber hecho”. Es entonces que eso se va y nos deja vagando por el mundo. Somos fuerzas invisibles, fantasmas que buscan caminos, que forjan una lucha interna por encontrar la paz.Yo sí creo que hay algo más. Algo por qué luchar. No creo que nos hayan puesto aquí sin razón aparente, nada aquí es coincidencia, nada acontece por que sí.
Y cuando eso me pase, yo no quiero irme, no. Quiero estar vagando, como una luz que busca a quien encender. Sé que hay algo más, allá afuera nos está esperando. A veces más cerca, a veces más lejos. Pero el peligro está en cada cosa que nos rodea, y la muerte está esperando detrás de él.
Depende de mí y depende de cada quien como vivir su vida, porque nadie decide por alguien más.
Yo ya decidí, y decidí que mi vida no la voy a desperdiciar, no. Ya no.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Adiós.
Otro mes que se larga y que grita ¡No volveré! Oh fuck. Fuck. Fuck. Ayer me cayó una ardilla en la cabeza, oh, sí, ahora tendré pánico a las ardillas.
---
Hoy es tú cumpleaños. Y no me cansaría de decirte que te amo, sí; te amo más de lo que he amado a todo hombre en el mundo, como si yo amara, right? Pero por ti...yo daría lo que fuera. Lo que fuera por tenerte aquí, a mi lado. 20 años! :) eres mi vida; Clainbore, tu eres mi todo.
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