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domingo, 22 de junio de 2025

Tinder sí funcionó

 El otro día estaba pensando en cómo tengo varias entradas aquí en el blog hablando de lo mucho que odiaba usar Tinder, porque a pesar de saber que no iba a encontrar algo real o duradero, seguía usándolo como distracción, sobre todo cuando viví en Guadalajara me gustaba usarlo para conocer gente y salir a citas y así conocer más lugares. 

Anyways. Después de años de usarlo un día hice match con Taylor que tenía un perfil misterioso porque en cada una de sus fotos se veía diferente. Hablamos por WhatsApp como por una semana antes de tener una cita y no es broma cuando digo que después de esa primera cita algo cambió para ambos, simplemente supimos que íbamos a estar juntos por mucho, mucho tiempo. 

Mirando atrás me doy cuenta de lo rápido que pasó todo, unas semanas y ya vivíamos prácticamente juntos, y él le decía a todos que yo era su novia. 

Meses atrás, hubiera salido huyendo de una situación así. Pero con él todo pareció bueno, casi perfecto desde el principio. 

Me pregunto cuantas citas malas tuve que tener para llegar hasta él, cuantos matchs antes de llegar al indicado. Supongo que tengo que agradecer por nunca rendirme usando una app que parecía bromear conmigo hasta que un día pasó: funcionó. 

viernes, 16 de abril de 2021

La liga

 Justo hoy, después de haber tenido una noche loca loca, después de alcohol y baile, me encontré a la 1 de la tarde en la cama de mi mejor amigo, tomando una siesta, después comimos y ahora cada quién se encuentra en sus respectivos trabajos. En fin, a lo que voy es que hace apenas unos cuántos meses sentí como nuestra relación estaba cambiando: lo sentía alejado de mí, pasaba más tiempo con sus demás amigos y sentía que nunca tenía tiempo para mí, y justo de la noche a la mañana hubo un cambio, de repente ya nos volvemos a ver todos los días, nos vamos de fiesta como antes, hablamos como antes, incluso siento que estamos más unidos. Así que a la conclusión que llegué mientras estaba quedándome dormida en su cama hace rato fue: Para que el amor funcione debe ser  como una liga, sí, de esas que estiras y estiras y no se rompe, sino que al contrario, regresa con más fuerza que nunca. 

Así nos pasó, y sé que así nos seguirá pasando, y es que en el amor hay que ser libres, hay que dejar que la otra persona se aleje, que se descubra, que se pierda un ratito, para que luego vuelva y con la fuerza de cien días nos abrace muy fuerte.

jueves, 8 de octubre de 2020

¿Destino o Sabotaje?

 Cita nueva: a las 9pm, pero nada concreto, no el lugar, ni siquiera me pide el número de teléfono, yo tengo una sensación en el estómago que no me agrada desde hace días, y se hace más fuerte justo hoy. Le cuento a mi mejor amigo, y le digo, "¿quieres venir también?", "¿a tu cita?, ¡estás loca!", pero le aseguro que ni siquiera sé si es una cita o más bien un intento de, quién sabe, así que termino por convencerlo y en el camino también se nos une una amiga más.

Son las 9:30 y apenas vamos a cenar, terminamos por pedir pizza, yo no quiero tomar alcohol así que ordeno una coca (¿cuál es peor?), y mi mejor amigo acapara la plática durante más de una hora: no puede parar de hablar sobre su vida amorosa, lo que me causa mucha gracia y una sensación que hace muchísimo no había experimentado hacia él: una seguridad de que esta vez, estaba enamorándose hasta los huesos. Le advierto de los peligros del amor mientras me río, termino por decir que a fin de cuentas es lo único que vale la pena en la vida, cerrar los ojos y dejarse caer hasta me parece lógico si se trata de pasar tiempo con la persona amada.

Pero se hacen las 10:30 y me llega un mensaje, es el hombre de mi cita, tiene ¡30 años! (¿al fin me gustan mayores?), y me dice que está en el bar de al lado, así que vamos todos con curiosidad a su encuentro y cuando lo veo, por Dios, quiero desaparecer. Odio mucho cuando los hombres no traen camisa, y él está ahí: sentado en el bar, con la camisa puesta pero en la cabeza a modo de turbante. Me hago la que no lo ve y mis amigos mueren de risa, nos vamos a una esquina del bar, digo "¿por qué?", y luego de unos minutos me ve y camina en mi dirección. 

Pero de nuevo no pasa nada, estoy pasándola bien, pero sé que entre el hombre y yo no hay nada. Así que decido simplemente divertirme. Y a eso de la 1, mis amigos y yo decidimos que es bueno regresar a a casa. Me despido con un abrazo que desea decir "por favor no me mandes mensajes, hagamos como que esta noche ni pasó", y un rato después me quedo dormida en mi cama, y tengo un sueño muy vívido, con el hombre que al parecer no he podido olvidar desde Julio (y al último que besé, por cierto) En mi sueño estábamos en algún lugar lleno de agua, y todo parecía tan tranquilo, tan meant to be: sus brazos, su sonrisa y su manera de caminar, siempre de mi mano, como presumiéndome ante el mundo con sus pasos desenfrenados. Caminábamos hacía algún lugar y nos encontrábamos a casi todos mis amigos: todos nos decían "pero qué buena pareja hacen", y yo sonreía no solo con los labios, sino con todo el maldito cuerpo.

Me levanté pensando, ¿qué rayos me pasa?, ¿voy a rechazar a todos los hombres a partir de ahora?, ¿me voy a conformar con soñar con este otro que no me saco de la mente?, con el que hablo a veces, y veo sus fotos para no olvidar cómo se ve, y luego aparece en mis sueños tan nítido, tan real, que da miedo, porque me hace pensar que me estoy saboteando, que si sigo así, no lo voy a superar. O me pregunto si esto es solo un pequeño escalón en el camino del destino, uno que jamás comprenderé pero me llevará a la felicidad a fin de cuentas.

No lo sé, es que no lo sé.

martes, 5 de mayo de 2020

BS

Ya ves, es difícil.
Porque quieres salir corriendo pero las cosas no son tan sencillas. 
Un día él dice “salgamos, iría corriendo hacia ti de ser posible”, y luego de dos semanas entras a Instagram solo para darte cuenta de que “está enamorándose más cada día” (de otra chica, claro)
Así que se lo cuentas a tu mejor amigo, y él dice: "¿es el mismo chico que cuando fueron a almorzar se quitó la camisa de la nada?", y entonces la risa llega, y luego las lágrimas más tarde.

Esto pasa todos los días.

¿Por qué no pueden simplemente decidirse?
¿Por qué no pueden simplemente ser honestos?

Así te ahorrarías tantas palabras, así no tendrías temas para escribir...

lunes, 10 de febrero de 2020

Ser la canción completa

¿Sabes esa sensación de tener un catálogo infinito de música, entonces, a veces, en medio de una canción simplemente decides pasar a la siguiente?

Así es el amor hoy en día.

Sentimos que tenemos tantas (infinitas casi) posibilidades de conocer gente, que ni siquiera escuchamos la canción completa. Y aquí está el problema: ¿Cómo rayos vamos a saber cuál era NUESTRA canción?
Redes sociales donde podemos conocer gente, aplicaciones, los viernes por la noche en el bar...
¿cuándo acabará?, ¿cuántas melodías me he saltado que quizás eran las indicadas?, ¿algún día...lejano quizás, quizás cercano alguien escuchará todo lo que tengo que decir sin pensar "bueno, voy a prestar atención por un minuto y de ahí paso a la siguiente"?

Quiero ser la canción completa.
La que suena una y otra vez.
La que se pausa porque deja sin aliento.
En la que no se puede dejar de pensar.

miércoles, 28 de agosto de 2019

En la búsqueda del indicado

Esta es la típica historia de la chica que busca y busca y va a un montón de citas  tratando de encontrar a su "media naranja", hasta que un buen día se encuentra a sí misma llorando sin razón aparente un miércoles por la noche.
Es entonces que se pregunta, ¿acaso tiene sentido?, ¿existe el indicado o solo estoy perdiendo mi tiempo?
Por un montón de años hizo una lista con las cualidades tanto físicas como intelectuales del tipo en cuestión, pero muchas veces esa lista fue botada a la basura y todo para acabar llorando y con corazón roto.
Y es aquí donde la pregunta es lanzada al aire esperando a que alguien la responda.

¡¿Dónde está el indicado?!

¿Existe?, ¿ya nació?, ¿dónde espera?, ¿estará con alguien más?, ¿cómo es?

Creo que, a veces, nos perdemos a nosotros mismos tratando de encontrar a ese alguien más. Como esta chica, que muchas veces tuvo que hacerse más pequeña, callarse, aguantar y todo con tal de saber que estaba un paso más cerca a este ser ideal.

La búsqueda del indicado ni siquiera tendría que existir, porque, si es el indicado, a fin de cuentas nos va a encontrar, ¿no?,  a veces hace falta aprender a esperar, y mientras uno espera quizá hacer una reflexión, mirar hacia adentro, ¿qué estoy haciendo por mí en estos momentos?, ¿cómo voy a mejorar para que cuando me encuentre este lista?, ¿soy la indicada para mi indicado o será que aún tengo más que aprender?

¿Estoy lista?, ¿estoy donde se supone que debería estar?, ¿debería ponerme más allá afuera?

Estas preguntas me vuelven loca, a mí y a un montón de mujeres.
Esta es mi historia, en un mundo en el que fui programada para pensar que no estaría completa hasta que encontrara esta otra pieza que haría que todo finalmente cuadrara.
Pero, ¿y si no hay más?, ¿será que algún día estaré del todo satisfecha?
Yo, conmigo misma, por siempre. Y el indicado a un lado, o quizá lejos, quizá tomando la vuelta en la esquina equivocada o pasándome de largo...

Algún día todo esto tendrá sentido.

domingo, 11 de agosto de 2019

The Big problem



Los hechos son los hechos: Mr. Big fue muchas cosas en la vida de Carrie, pero principalmente durante toda la serie fue un patán, un manipulador, un tipo egocéntrico y narcisista.
Pero vamos a analizar poco a poco, Carrie conoce a Big en una fiesta, Samantha le dice que básicamente  en unos años va a ser el próximo Donald Trump, y por eso se le lanza encima, pero Big ya tenía a Carrie en la mira.
Después de eso Carrie se da cuenta de que Big es un jugador al que le gustan las modelos y decide que no quiere eso en su vida, pero acaba acostándose con él en la primera cita. Y así, comienza una no-relación de años, años, años, donde Carrie intenta convencerlo de que la ame tanto como ella lo ama. Y ahí está el gran problema, ¿no?, por qué una mujer gastaría tanto tiempo y esfuerzo en intentar cambiar un hombre, aguardando el gran momento en que este tipo tengo una especie de revelación divina y diga "ella es la indicada", que sí pasó pero después de 6 años y un montón de altibajos (más cosas malas que buenas, por cierto).
Y siguiendo con la línea del tiempo, Big le dice "no, no puedo decirte que eres la indicada..." y Carrie se queda ahí con la maleta hecha y el corazón destrozado para luego enterarse que este tipo ¡se va a CASAR!, todavía tiene el gran descaro de convertir a Carrie en su amante por un buen rato y ¡bum!, los cachan, todo se va a la goma y entonces Aidan...
el perfecto Aidan, que no representa ningún problema para Carrie, un tipo al que no le ve un pero, alguien a quien no tiene que salvar, alguien que no la va a hacer esperar años para confirmarle que en realidad la ama, al contrario, ¡el tipo quiere casarse con ella! y, ¿qué hace Carrie?, obviamente entra en pánico y le dice que no.

Y aquí entra la gran pregunta, ¿el amor de Carrie y Big siempre estuvo destinado a ser o simplemente nos están reforzando la idea de que una mujer debe aguantarle todo a un hombre hasta que él finalmente cambie mágicamente y le entregue todo su amor?

¿Tengo que soportar infidelidades, tengo que dejar pasar años hasta que el hombre finalmente tenga un pensamiento del tipo: "bueno, ok, acepto que siempre la quise pero quería seguir revolcándome con otras, y ahora ha llegado el tiempo de estar con ella, digo, ¿quién más me va a aguantar mis chingaderas?"
No.
No quiero eso, pero eso es lo que nos han hecho creer, eso es lo que venden en las películas, en los libros en las series, este tipo irresistible, que es malo pero sabemos que al final será bueno (si a eso se le puede llamar bueno).

Y por eso estoy aquí, un domingo por la tarde, reflexionando acerca de mis decisiones, acerca del por qué me encanta el drama en mis hombres, "hola, sí, le puedo pedir un hombre con extra drama para llevar por favor", porque si es uno que sea simple, que venga sin una ración extra de problemas, si me dice que me quiere y me lo demuestra, salgo corriendo en pánico y pienso, bueno, Aidan, no, Aidan no puede ser, y es que una siempre quiere a un Big.
Y ese es el maldito Big problem.

jueves, 27 de junio de 2019

I

Conocí a I cuando ella tenía 14 y yo 15, acabábamos de entrar a la prepa y pronto descubrimos que éramos casi vecinas, así que nos hicimos muy buenas amigas. La vi crecer, la vi enamorada y con el corazón roto, la vi preocuparse y siempre, siempre, me aconsejaba acerca de cualquier cosa en la que tuviera dudas.
De alguna manera siempre la vi como a la chica perfecta: bonita, inteligente y muy cabrona.
I se enamoró cuando estaba en la universidad y a la vez trabajaba en un conocido restaurante de mariscos, pero no todo fue perfecto, el chico en cuestión tenía novia y aún así salía con ella, hasta que un buen día lo confrontó y terminaron estando juntos por 7 años. No puedo imaginarme cómo es compartir la vida con alguien durante tanto tiempo. Cada que nos veíamos me aseguraba que estaba bien, hasta que las cosas se volvieron rutinarias: ella quería experimentar cosas nuevas, estaba cansada, quería aventuras, cosas que según decía su novio no era capaz de darle. Así que un buen día se acostó con alguien más.
Pasó un buen de tiempo y su relación iba de mal en peor, cada que nos reuníamos con nuestro grupo de amigas no contaba nada acerca de su novio, y si le preguntábamos decía que todo estaba bien, por fuera todo parecía perfecto: I había encontrado a un chico que la quería y la valoraba, que era bueno y tranquilo, trabajador y con metas, ¿qué más podía pedir?

-Pasión -dijo un buen día.
No podía seguir más con él. Así que decidida le dijo que ya no quería estar con él y que se iría a vivir con una amiga, arregló sus maletas y preparó todo, y en el último minuto se decidió a confesarle sobre su infidelidad. Ambos lloraron, y él, con todo el dolor de su corazón le dijo que la perdonaba. Ella no sabía que hacer: ¿irse y dejar a ese hombre tan perfecto que estaba dispuesto a olvidar todo e intentarlo de nuevo o comenzar desde cero?
Después de una semanas decidió lo segundo.

Y aquí es donde yo comencé a frecuentarla más. Sentía que ella tenía todas las respuestas a mis preguntas (sobre todo amorosas). Un buen día fue a visitarme y me contó todo: su novio de toda la vida y ella ya no estaban juntos y estaba decidida a comenzar de nuevo, costara lo que costara.
Así que se fue un buen tiempo de vacaciones al DF, donde conoció a muchas personas nuevas, se acostó con muchos hombres y se divirtió sin recordar ni un momento a su ex.

Pero nada en esta vida viene sin consecuencias, uno de los chicos que conoció comenzó a interesarle en serio, así que aprovechaba cada oportunidad para volver a ir a la ciudad y visitarlo. Hasta que los rumores volaron y llegaron hasta los oídos de su nuevo prospecto.
-¿Es verdad? -le dijo un buen día -¿te acostaste con sabe cuántos mientras estabas aquí?
Y ella no supo que decir. ¿Cómo le decía que sí sin salir mal con él?
Pero finalmente él dijo aceptarla, aunque estando lejos, se volvió controlador, quería saber dónde estaba, qué estaba haciendo y con quién y cuando tardaba mucho en contestarle no dudaba en decirle que seguro estaba con otro chico. Un buen día le dijo que no era más que una puta, que no encontraría nunca a nadie que la tomara en serio, ella se hartó y lo bloqueó de todos lados.
Ese día nos encontramos para comer.
-No sé que hacer -me decía, era la primera vez que la veía en aquella posición, yo tampoco sabía qué decir.
-¿Por qué te aferras a estar en una nueva relación cuando no tienes mucho de haber salido de una? -le respondí y ella solo dijo que lo necesitaba, que sentía que tenía demasiado amor para dar. -Así que vas a regresar con él aunque te trate mal -afirmé, pensando también en mi propia situación. En ningún momento me imaginé que algún día ambas sufriríamos por las mismas cosas.

Supongo que cuento todo esto porque ha sido un shock total ver a una de mis mejores amigas caer tan bajo, y es que yo la tenía en un pedestal gigante, nunca creí verla así: atrapada en una relación donde no es feliz y todo con tal de no estar sola.
Supongo que ella y yo no somos tan diferentes después de todo.
Y esto solo me hace pensar en que cada uno de nosotros libra batallas de las que a veces ni nos enteramos.
Y, ¿qué pasará con I?, no sabemos, hace unas semanas tuvimos una reunión donde todas tratamos de persuadirla de que abandone al tipo, pero no hace caso. Mientras tanto yo aquí, intentando descifrar en qué momento nuestras historias se cruzaron tanto y si algún día volveremos a tener el mismo brillo en los ojos como cuando apenas nos conocimos.

martes, 5 de febrero de 2019

Cómo tener una relación saludable

Este sábado -después de muchos- salí y me embriagué bastante, y en medio de todo el alcohol, hice un nuevo amigo. Se llama R, tiene 22 años y llegó hace aproximadamente un mes al pueblo porque se mudó con su ahora ex novio. Ayer, salimos a cenar junto con otra chica que también había visto pero que jamás habíamos cruzado palabra.
Ambos me contaron sus historias de amor:
R había hablado durante dos años con E, se juraban amor eterno, así que un buen día, decidieron que era hora de conocerse, y de vivir juntos. R viajó durante horas, solo para encontrarse esperando en la central de autobuses, le llamó una y otra vez a E, y no obtuvo respuestas, así que desesperado comenzó a mandarle mensajes a sus familiares, hasta que finalmente, 8 horas después de haber llegado, E le contestó y en vez de ir a recibirlo, le indicó a qué camión subirse y le dijo que lo esperaba en casa. Y así comenzó una relación que -por supuesto, no terminó nada bien. R comenzó a notar que E era bastante diferente en persona, le ocultaba cosas, se la pasaba hablando con otros chicos y no quería presentarlo como su novio, sino como su amigo, así que un día le dijo que estaba cansado, que él había renunciado a su antigua vida para estar con él, y E simplemente respondió con un "no estoy listo para una relación". Aún así R se aferra a la idea de que volverán a estar juntos.
-Y juntos, ¿para qué? -le pregunté yo a media cena.
-¿No lo ves?, es el amor de mi vida - a lo que solamente me reí, pero luego me di cuenta de que estaba hablando en serio así que ya no dije nada.

La chica por su parte, tiene una relación desde hace 8 meses, y recientemente se fue a vivir con el chico. Todo iba bien, hasta que comenzaron los mismos problemas: ¿con quién hablas?, déjame ver tu celular, ¿por qué no llegas a casa si ya saliste de trabajar hace horas?
Así que la chica le aplicó la ley del hielo.
-Y si estás enojada con él, ¿dónde vas a dormir hoy? -le pregunté.
-Pues ya veré, pero eso no es un problema, hay gente que duerme en la playa, así que ¿por qué yo no?
Después de eso su novio le estuvo marcando sin parar y ella no contestaba.

Y en mi cabeza un montón de preguntas comenzaron a formularse.
¿Qué rayos está haciendo la gente hoy en día?, ¿de qué se tratan las relaciones?, ¿poder y control?, ¿hacer a la otra persona miserable?, ¿hasta dónde hay que aguantar?

Y yo aquí, comenzando una relación y queriendo que sea lo más saludable posible. ¿Hay reglas para lograrlo? quizá, quizá sea mejor si formulo las mías.

Reglas para tener una relación saludable:

1.- Respetar al otro (totalmente = amigos, tiempo libre, decisiones, etc.)
2.- Tener confianza.
3. Ser honestos acerca de TODO.

Simple, ¿no? pero pareciera que hoy en día estas simples reglas están extinguiéndose, están rompiéndose a más no poder y por eso las relaciones no funcionan (agreguemos además redes sociales, y dating apps).
En fin, ya les iré contando si mis reglas me funcionan o qué pasa, por lo pronto, vamos bien.

lunes, 14 de enero de 2019

El amor está muerto

Y no fue una sola persona, fueron las mentiras escondidas tan deliberadamente, las promesas hechas con los dedos cruzados, los besos con los ojos abiertos, los saltos a ciegas donde la otra persona hace trampa.
Y todos repitiendo lo mismo: si te quitas la venda el cuento de hadas se acaba.
Y así nos volvimos ciegos, del corazón, de las huellas dactilares, del aroma a una piel desconocida.
Y luego llega la confrontación.
¿Quién es?
¿por qué?
¿desde cuando?
El amor agonizando y nosotros tratando de salvarlo a toda costa, aferrándonos a los puentes ya rotos.

y así fue

como tú

como yo

como todos


matamos al amor.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Hang the DJ

Algo extremadamente importante está pasando en mi vida: finalmente, después de 2 años, voy a vivir sola.
Y justamente ayer en la noche tuve una pequeña reunión con amigos y amigos de mis amigos: alcohol, alcohol y más alcohol, hasta que me sentí bastante borracha y me fui a dormir, pero luego un mensaje de alguien conocido, que decía que ya sabía que ahora vivía sola, "¿quieres venir?", pregunté, y la respuesta llegó casi al instante.
Minutos después, el sujeto en cuestión estaba en la casa, con un jugo en la mano y un montón de excusas acerca del por qué no me había hablado en bastante tiempo. Pasó lo que tenía que pasar y luego, un beso y le dije "¿te vas?", dijo que sí con la cabeza y luego salió sin más. Me quedé en la cama con un sabor amargo en los labios, ¿eso es todo?, ¿cuándo encontraré a alguien que pase la noche conmigo y no salga corriendo a la primera oportunidad?
Ya sé que yo también tengo la culpa por haberlo invitado, ya sabía para dónde iba la cosa, pero...
ya lo he dicho un millón de ocasiones, estoy cansada de las noches sin sentido.


Y justamente estaba viendo mi episodio favorito de Black Mirror, donde hablan acerca de cómo el "sistema", los obliga a salir con una y otra persona, poco a poco se terminan cansando, hasta que al final simplemente se conforman y terminan pasando el resto de sus vida con alguien solo porque el "sistema" lo dijo.
Totalmente parecido a la realidad, ¿no?
Sí, salgo con personas, pero ya estoy cansada, quiero alguien con quien poder hablar, con quien divertirme y compartir mis aventuras. Pero, ¿cuántas citas más?, ¿cuánto tiempo?, ¿voy a seguir así hasta decir "a la mierda", y terminaré por conformarme?
No hay respuestas.

Me siento como cuando la protagonista es obligada a estar en relaciones que solo duran 36 horas, una tras otra. O como cuando están teniendo relaciones y el chico de le dice a la chica "¿te importa si pienso en alguien más?"


¿Qué sentido tiene?, sí, sé que para conocer a la persona indicada primero debo estar con aquellas que no son las indicadas, pero, quisiera que hubiera un botón dónde poder adelantar la historia y llegar al final donde me encuentro con mi 99.8% match.
Lo juro, cada vez que veo este episodio, no puedo evitar llorar.

jueves, 23 de agosto de 2018

El amor te llegará...

...y en sus brazos te hará vibrar.

O al menos eso es lo que dicen, y yo les creí por 24 largos años. Y luego: el desamor, pero todo el mundo ya sabe mi historia, y si no la saben, es ésta: me engañaron cuando tenía 19 años y desde ahí, nada más, no más amor, no más romance, solo aventuras de vez en cuando, luego amor otra vez, desamor y ya, no más.
Pero el amor tiene maneras extrañas de demostrar que puede con todo, incluso puede moverse de país en país, hacerme creer que puedo vencer distancias tan grandes como un océano entero, y yo le creo porque soy blandita del corazón, y he leído un montón de novelas de amor, y he visto demasiadas películas y tengo una playlist llamada "El AMOR".
Y un día, cruzando un océano no se detuvo y aquí me tienen, en medio de un país del que ni siquiera puedo pronunciar una palabra para darme a entender esperando para volverme a encontrar con...

El amor está en todos lados, solo es cuestión de creer. Y yo creo demasiado, por eso escribo todos los días contando una historia acerca de una chica que queria encontrarse y ya lo hizo, acerca de una chica que ahora busca su lugar en el mundo, que es feliz pero quiere aún más.

Y sí, suena súper cliché, pero es que el amor no podría haber llegado si yo no hubiera crecido, regado mi corazón, sido paciente. Canto canciones de amor con la esperanza de que llegué a mi ventana un chico que quiera escucharlas, alguien que me emocione, que me llene las manos con palabras para ponerlas en papel, alguien a quien abrazar a media noche. Escribo poemas que hablan de la eterna espera, de los ojos llenos de amor y de los labios que pacientemente besan a los equivocados solo para que cuando prueben los correctos, surja la magia.

El amor te llegará. Un sábado o un domingo, un jueves tal vez, y estarás lista, esta vez sí estarás lista.

lunes, 23 de julio de 2018

Finlandia

Creo que el síndrome premestrual me está pegando durísimo en estos momentos, porque he estado llorando bastante escuchando una canción en particular que me hizo recordar aquellos días -creo que fue en febrero- cuando conocí al chico Finlandés y según yo, fue mágico.
La canción habla del amor que uno guarda y que no sabe dónde rayos meter cuando se está en una relación a distancia. De las ganas de tener en las manos a la persona amada y del sentimiento eterno de inutilidad, de impotencia al no poder hacer nada.
Claro está, yo no tengo una relación con este chico, pero cada que pienso en él me digo que quizá el amor me está esperando al otro lado del mundo.
Quién sabe, quizá él ya no me recuerda en absoluto, quizá sí.
Lo que sí sé es que en dos semanas me voy a Europa y existe la posibilidad de que cometa una locura.
Porque, ¿qué sería de mí si las locuras de amor no existieran?
Quizá nunca hubiera volado a la Ciudad de México a encontrarme con aquel chico de Costa Rica, para solo verlo por unas horas y luego regresar a un evento.
Quizá no fuera lejos lejos solo para descubrir que las cosas no van a funcionar, es que si no me arriesgo, ¿de qué sirve? ir por la vida con un escudo en el corazón.
Quizá si no cometiera locuras de amor no tendría necesidad de escribir.

Pero aquí estoy, con este montón de sentimientos en el pecho y todo por unos ojos que están a un océano de distancia y que probablemente ni me recuerdan.

domingo, 17 de junio de 2018

De por qué Tinder arruinó el amor para siempre

Sí, aún tengo Tinder porque aún sigo en búsqueda del amor. Aunque ya está claro que no lo encontraré ahí jamás, me gusta porque me permite conocer gente, o al menos platicar y ver qué hay ahí afuera.
El caso es que quiero hablar de algo que pasó hace unos días: hice match con un chavo que se me hizo extremadamente conocido, pero no le di importancia, luego él me habló pero equis, no quedamos en nada. Y luego...¡bum!, vi un anuncio en Facebook de un concierto y ahí fue cuando dije "ok, ahora sé de dónde conozco a este vato", resulta que es el vocalista de una banda que vi en el festival Sayulita hace 2 años y luego pasó un buen tiempo en mi hometown, y según mi increíblemente buena memoria (sobre todo si se trata de hombres), él tenía novia. Así que como buena stalker, me metí a su instagram y ¡bum!, sí, el vato tiene novia e incluso la trae con él.

Así que, ¿qué rayos está pasando en el mundo?, ¿acaso el amor ya nos vale madres?, ¿el cinismo es el nuevo elemento de las relaciones? No lo sé.
Lo que sí sé, es que este chico, aún con su novia al lado, es capaz de andar en Tinder, haciendo match con otras chicas, ¡y hablándoles!, qué descaro, de verdad.

Y esto solo me hace preguntarme si otros chicos con los que he saldo han aplicado esta misma estrategia.

Quizá ya es hora de dejarme de cosas, eliminar mi perfil y dejar que mi vida siga su curso.
Quizá
Quizá...

Tinder apesta, todo es una trampa.