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miércoles, 23 de julio de 2025

Primer amor (a mil por hora)

 Dicen que el primer amor nunca se olvida, yo estoy de acuerdo. Pero no recuerdo al mío de una manera romántica, sino como un buen amigo que sé que estará para mí si lo necesito.

Es un recuerdo lejano, una sensación que aunque trate de volver a tener, es imposible: ¿cómo explicas las mariposas en el estómago por primera vez?, ¿cómo explicas el que alguien te corresponda y que tu mundo se abra y creas que el universo está lleno de arcoíris y todos son para ti?

Y luego está el despertar, el pasar de ser una niña que fantasea con amores de telenovela a tener fantasías que nunca contaría ni bajo tortura. ¿En qué momento pasó exactamente? No lo recuerdo, pero sí recuerdo que mi primer novio y yo bromeábamos acerca de enseñarnos nuestras partes íntimas y reíamos, porque sabíamos que nunca lo haríamos, pero nos gustaba fantasear con la idea y apenas teníamos 13 años.

Perder la "virginidad" es algo con lo que toda mujer sueña, yo lo veía como arrancar una costra a una herida que estaba sanando; solo quería hacerlo y ya, siempre he sido impaciente, incluso en cuestiones del amor. Fantaseaba con cosas ridículas, sí, con actores y escenarios que ni en un millón de años pasarían, pero me ayudaban a evadir la realidad: tenía 18 años y aún era virgen.

Entonces llegó Rubén y aunque no me pareció guapo ni nada especial, era lo suficientemente inteligente como para pasar mi estandar. Y así empezó una historia que me llevaría a la depresión años después. En su momento fue lindo; pensar en que las cosas podrían ser para siempre, incluso si para siempre significara renunciar a un poquito de mi identidad. Porque mi identidad siempre estuvo definida por "¿tienes amor o no?, ¿puedes mantener a un hombre a tu lado o no?", y claro que nadie me lo dijo directamente pero yo lo sentía en la sangre. Ideas de mujeres que jamás conocí pero su sangre fue pasada de generación en generación con las mismas dudas y el mismo deseo de ser amadas.

Dicen que el primer amor nunca se olvida. 

Yo no olvido todo lo que hice para sentir amor; las noches sin dormir, los mensajes sin contestar, las promesas a media noche que se olvidan al día siguiente, las largas caminatas a mi casa, los ojos rojos por no poder dejar de llorar y sobre todo la realidad pegándome en la frente al darme cuenta que de nuevo había idealizado a un hombre que ni siquiera conocía pero en mi cabeza cabía como un amor de fantasía.

Dicen que el primer amor nunca se olvida.

Lo que cambió no fue que un hombre llegara a darme el amor que siempre soñé: uno incondicional y sin dudas, uno que no me hace cuestionar si a la mañana siguiente seguirá sintiendo lo mismo, uno que es fuerte, inmenso y me envuelve cada día en él. Lo que cambió fue darme cuenta de que estaba repitiendo un ciclo y ya no podía más. Tenía que verme en el espejo y aceptarme, aprender a valorarme y darme primero amor. Y por más cursi que suene, es la verdad. Solo cambiando yo cambió mi entorno.

Puedo pensar que mi primer amor se llamó Roberto o Jonathan o Yoel o Rubén, pero en el fondo sé que que el amor que más me costó conquistar, el que más valió la pena, ese amor es el mío.

martes, 11 de abril de 2023

 Algunos espejos son diferentes a otros, y no me refiero a su forma
sino a lo que reflejan.



Me veo un poco más llena aquí



en este mi cara parece de porcelana




soy más alta




más flaca




se me notan las estrías en las piernas




y...

al final me doy cuenta
que el espejo realmente no importa
es cómo me veo a mí misma.




Cuando cierro los ojos, y pienso, "¿Quién soy?, ¿cómo soy?"
y lo que veo no tiene forma, es una luz, es paz.
Es saber que el reflejo del espejo cambia, 
seguirá cambiando con los años,
pero adentro la luz seguirá creciendo y también mi amor por mí.



martes, 14 de diciembre de 2021

Meeting the parents

Ni siquiera sé cómo comenzar a contar esta historia, pero voy a intentarlo. Veamos, mi primer novio fue a los 17 años, pero ustedes ya lo saben, y desde entonces, no he tenido verdaderamente una relación "formal", he estado enamorada muchas veces pero la mayoría han sido historias que solo han pasado en mi cabeza. Hasta que...
¡BUM!, de repente todo lo que quería se volvió realidad, y en un lunes, conozco a Los Padres. 
Y me siento como en una película, o más bien, siento que lo estoy viviendo desde afuera. "¿Está pasando de verdad?, ¿estoy en este apartamento y los papás de Taylor me están haciendo preguntas y vamos a ir a cenar y luego vamos a...?"

Es mucho. La vida que tanto soñé es que la que estoy viviendo. Me asusta, pero me gusta y trato de disfrutar cada momento. 

Vamos a cenar a este lugar pequeñito. Ellos hablan mucho y yo escucho, quiero caerles bien, quiero gustarles. Tomo una cerveza y me siento más cómoda. Hay más comida, más risas, Taylor se asegura de mirarme todo el tiempo, como diciendo "está bien", sonrío. La vida me sonríe de vuelta. "¿Cómo es que soy tan afortunada?". 
Hoy es el segundo día. Me encuentro con Los Padres y estamos un buen rato hablando afuera de la alberca, luego entramos a la alberca, ellos van a una open house, Taylor cocina para mí, lo observo desde el balcón del apartamento. Pienso: "Dios, si tan solo mi yo de hace unos años hubiera sabido..."

jueves, 8 de octubre de 2020

¿Destino o Sabotaje?

 Cita nueva: a las 9pm, pero nada concreto, no el lugar, ni siquiera me pide el número de teléfono, yo tengo una sensación en el estómago que no me agrada desde hace días, y se hace más fuerte justo hoy. Le cuento a mi mejor amigo, y le digo, "¿quieres venir también?", "¿a tu cita?, ¡estás loca!", pero le aseguro que ni siquiera sé si es una cita o más bien un intento de, quién sabe, así que termino por convencerlo y en el camino también se nos une una amiga más.

Son las 9:30 y apenas vamos a cenar, terminamos por pedir pizza, yo no quiero tomar alcohol así que ordeno una coca (¿cuál es peor?), y mi mejor amigo acapara la plática durante más de una hora: no puede parar de hablar sobre su vida amorosa, lo que me causa mucha gracia y una sensación que hace muchísimo no había experimentado hacia él: una seguridad de que esta vez, estaba enamorándose hasta los huesos. Le advierto de los peligros del amor mientras me río, termino por decir que a fin de cuentas es lo único que vale la pena en la vida, cerrar los ojos y dejarse caer hasta me parece lógico si se trata de pasar tiempo con la persona amada.

Pero se hacen las 10:30 y me llega un mensaje, es el hombre de mi cita, tiene ¡30 años! (¿al fin me gustan mayores?), y me dice que está en el bar de al lado, así que vamos todos con curiosidad a su encuentro y cuando lo veo, por Dios, quiero desaparecer. Odio mucho cuando los hombres no traen camisa, y él está ahí: sentado en el bar, con la camisa puesta pero en la cabeza a modo de turbante. Me hago la que no lo ve y mis amigos mueren de risa, nos vamos a una esquina del bar, digo "¿por qué?", y luego de unos minutos me ve y camina en mi dirección. 

Pero de nuevo no pasa nada, estoy pasándola bien, pero sé que entre el hombre y yo no hay nada. Así que decido simplemente divertirme. Y a eso de la 1, mis amigos y yo decidimos que es bueno regresar a a casa. Me despido con un abrazo que desea decir "por favor no me mandes mensajes, hagamos como que esta noche ni pasó", y un rato después me quedo dormida en mi cama, y tengo un sueño muy vívido, con el hombre que al parecer no he podido olvidar desde Julio (y al último que besé, por cierto) En mi sueño estábamos en algún lugar lleno de agua, y todo parecía tan tranquilo, tan meant to be: sus brazos, su sonrisa y su manera de caminar, siempre de mi mano, como presumiéndome ante el mundo con sus pasos desenfrenados. Caminábamos hacía algún lugar y nos encontrábamos a casi todos mis amigos: todos nos decían "pero qué buena pareja hacen", y yo sonreía no solo con los labios, sino con todo el maldito cuerpo.

Me levanté pensando, ¿qué rayos me pasa?, ¿voy a rechazar a todos los hombres a partir de ahora?, ¿me voy a conformar con soñar con este otro que no me saco de la mente?, con el que hablo a veces, y veo sus fotos para no olvidar cómo se ve, y luego aparece en mis sueños tan nítido, tan real, que da miedo, porque me hace pensar que me estoy saboteando, que si sigo así, no lo voy a superar. O me pregunto si esto es solo un pequeño escalón en el camino del destino, uno que jamás comprenderé pero me llevará a la felicidad a fin de cuentas.

No lo sé, es que no lo sé.

viernes, 1 de mayo de 2020

Palabras

¿De qué me sirven las palabras si no son para regalártelas? 

Un puente
entre la distancia
entre tu piel y mis ganas de ella.
Una vez que te conocí, flores en mi interior.
¿Esto tiene sentido?
Pienso en ti y con eso me conformo
dicen que eso es el amor verdadero.

Y yo construyo un puente solo para ti
cuando la noche sea oscura
cuando ni las estrellas puedan brillar
ahí estará, esperando.

Sal y deja a los miedos encerrados con llave, o liberalos,
deja que se vayan lejos mientras cruzas.

Te estaré esperando con un montón de palabras que me he guardado
en cualquier lugar con espacio:
la piel, las ventanas y el papel
soy toda para ti
soy porque tu eres
y si un día somos,
así juntos
todo habrá valido la pena.

lunes, 20 de abril de 2020

Paraíso

-Abuelo -Le dijo un día caluroso de abril - ¿Puedo preguntarte algo?
-Pequeño Jorge, sabes que puedes preguntarme lo que quieras.
Después de un largo rato mirando al horizonte, Jorge miró de nuevo a su abuelo, sentado en su silla favorita, color negro y con una almohada entre sus piernas, ¿cuándo volvería a verlo?, no sabía, en dos días partiría por tres meses a Dinamarca, y los doctores no le habían dado buenas noticias. "Jorge, tu abuelo no aguantará mucho y lo sabes, deberías empezar a despedirte de él". Y, ¿cómo se supone que uno se despide para siempre de aquellos que ama?
Porque amaba a su abuelo, él le enseñó todo lo importante en la vida: "trabaja, come sano y diviértete todo lo que puedas, ah, y toma vacaciones por lo menos una vez al año, Jorge soy viejo pero sé lo que te digo: el amor es lo más valioso en esta vida, no lo pierdas por tonterías"
Cuando sus padres murieron, Jorge encontró consuelo en los domingos con su Abuelo, y ahora que eso acabaría también, ¿qué más le quedaría?
-¿Jorge? -dijo entonces su abuelo -¿estás bien?, ¿qué querías preguntarme?
Jorge tenía tantas dudas, pero no sabía ni por dónde empezar.
-Estoy bien abuelo, solo, no sé, quiero saber más acerca de tu vida.
-Muchacho, pero si ya lo sabes todo de mí -Jorge río bajito, su abuelo entonces también sonrío. El celular que estaba en la pequeña mesita del centro comenzó a sonar. -Vamos, contesta, no te detengas por mí. -Jorge se levantó de su asiento, tomó el celular y se alejó unos pasos, dio varios sí con la cabeza y luego colgó. -¿Todo bien?
-Era Linda, ¿te acuerdas de ella?, vino hace dos Domingos.
-Pues claro, ¿cómo se me va a olvidar la única novia a la que me has presentado? -Luego de unos minutos en silencio, su abuelo lo miró y frunció las cejas. -Jorge, ¿vas a casarte pronto?, me gustaría ir a tu boda.
Aquella pregunta tomó a Jorge por sorpresa. ¿Casarse?, si apenas tenía 26 años. En realidad ya se le había pasado por la cabeza, a veces en las reuniones con amigos, de broma decía que iría a cualquier joyería y compraría el anillo más caro para Linda. Pero cuando paseaba por el centro, las joyerías era en lo último en que pensaba, incluso evitaba mirarlas.
-Abuelo, ¿cómo supiste que mi abuela era la indicada? -su abuelo sonrió ampliamente, pensar en Amalia le llenaba el corazón -Llevo 5 años con Linda, somos felices, pero algo dentro de mí tiene miedo, ¿y si no es la indicada?
-Te voy a contar la historia de cómo conocí a tu Abuela Amalia, así quizá entiendas que el amor es más simple de lo que piensas.

Era 1954. Acaba de llegar a la ciudad y tenía 18 años. No conocía a nadie y había conseguido un buen trabajo en una fábrica, así que sabía que si trabajaba lo suficiente, lograría comprar una casa y tendría la vida que tanto había soñado.  Cada martes salíamos temprano del turno, a las 6 pm, así que unos cuantos nos reuníamos en el bar que quedaba a la vuelta de la esquina. Pronto fuimos 5 muchachos los que hicimos de aquella nuestra tradición: Martín, Daniel, Moisés, Eliud y yo. No buscábamos nada en especial, solo queríamos divertirnos, pero pronto mis cuatro amigos conocieron chicas y terminaron perdidamente enamorados. Así que me quedé solo, pronto los martes en el bar se fueron espaciando más y más. Hubo días en los que simplemente quería rendirme y regresar al pueblo, pero no podía, había una fuerza que no me lo permitía, así como tú, perdí a mis padres a temprana edad, así que no tenía motivos reales para regresar.
Un fin de semana mis amigos y yo decidimos ir a la ciudad vecina el fin de semana. Alquilamos un coche grande y tomamos el camino, íbamos cantando canciones a todo pulmón, lo recuerdo como si fuera ayer. De repente, en una curva, vimos un coche echando humo, bajamos la velocidad y vimos a una pareja discutiendo a su lado, se gritaban cosas como "esto es tu culpa", "eres un idiota", "no sé por qué estoy contigo", cuando la chica nos vio, nos hizo una seña con las manos indicándonos que nos detuviéramos. Todos nos volteamos a ver, yo dije "me voy a bajar a hablar con ellos, ya vuelvo", y 5 minutos después la chica venía conmigo y se subió al coche con una sonrisa angelical. "Amalia", dijo a modo de presentación y yo no podía creer lo hermosa que era. Solo nos tomó ese fin de semana para enamorarnos como dos locos.
"Otros chicos me han dicho que me quieren, pero no tan rápido como tú", me dijo al final del viaje. Le pedí su teléfono y no quiso dármelo, entonces le sonreí y le dije seriamente "no me importa, te voy a encontrar, así tenga que esperar por mucho tiempo, pero te voy a encontrar"
Pasaron días sin saber de ella, mis amigos dijeron que era un idiota por no haber insistido para conseguir su número. Yo estaba a punto de cumplir 19 años, y estaba enamorado sin remedio después de solo dos días, así que no perdía la esperanza.
Finalmente, un martes y después de 1 mes, apareció como sin nada en el bar. Le pregunté cómo me había encontrado. "Le pedí el número a todos tus amigos, ¿crees que iba simplemente a perderte?, pero quería esperar y saber que no estabas solo jugando, sé que me esperaste todos estos días", "y esperaría muchos más", le respondí con una sonrisa que no podía controlar, en cuanto la vi, sentí que mis venas transportaban amor y no sangre.
No nos volvimos a separar. Sé que tuve suerte, de no haberse descompuesto el coche con el que viajaba con su entonces novio, de no haber planeado ese viaje a la ciudad, quién sabe dónde estaría ahora.

-Jorge, nunca en mi vida estuve más seguro de algo como cuando conocí a tu abuela. Sentía que estaba en el paraíso cuando estaba con ella, la sangre en mi venas se deslizaba con una felicidad que no puedo explicarte. El amor verdadero no se anuncia, no se busca, simplemente llega y te toma con la fuerza de un huracán; sabes que después de eso nunca volverás a ser el mismo.
Jorge sintió cómo las lágrimas estaban por llegar, su abuelo lo abrazó.
-Gracias Abuelo, justo ahora me siento en el paraíso -y sonrió como nunca lo había hecho.

martes, 18 de febrero de 2020

Nuestro amor se está quedando sin tiempo

Aún no te he conocido,
y si ya lo hice, 
entonces, ¿qué estamos esperando?
porque cada día que pasa perdemos la oportunidad de compartirnos,
de tocarnos las heridas,
de sanar,
ir al océano a cantarle, darle las gracias porque finalmente,

finalmente nos hemos encontrado.

Pero mi amor,
nuestro amor se acaba con cada segundo que no te tengo en mis brazos.
26 años esperando
besando a los equivocados
escribiéndole a ellos poemas de amor.

Y tú, mi amor, ¿dónde estás?
porque el reloj sigue corriendo,
y yo caminando
y no sé dónde estás ni dónde nos cruzaremos
pero hoy me levanté con la certeza 
de que antes de tenerte ya te estoy perdiendo.



sábado, 1 de febrero de 2020

Canción de amor de un sábado en la mañana

Entre el cielo y el infierno me quedo en tus labios. 
Ahí no me sentiré perdida. 
No sé de ángeles o demonios,
pero sé que los viernes voy a caer al abismo de tus besos. 

Apilaré todos los clichés del mundo y ni así lograría salir. 

No es lógica. 
La manera en que los celos llegan. 
No es amor. 
Y este ardor en el pecho será mi muerte. 

Y una vez adentro no hay manera de salir. 
Jamás creí que unos labios me condenarían. 
Pero tu eres vida, maldita ilusión. 

Y si un día llorando maldigo al destino
sabré que eres tu quien se ríe a lo lejos. 
Será tarde pues otra mujer habrá caído en tu juego. 

Cuando muera en tus labios ...
un sabor amargo, como a decepción. 

viernes, 6 de septiembre de 2019

Costillas

Sé que te vuelve loca el pensar en que estás creciendo -¡finalmente estás creciendo!, y quisieras poner pausa pero eso no será posible nunca.
Mamá y papá te llaman para saber si estás bien y sientes su amor aún estando lejos.
Te levantas temprano y sales a caminar, quieres desayunar pero no tienes efectivo, no importa. Te detienes a mirar el bosque, el parque, todo es tan bonito, quisiera que se quedara en tu memoria para siempre. El olor a una nueva ciudad, las casas con sus pequeñas escaleras y tu nuevo cuarto que huele a menta.
Casi crees estar perdida pero encuentras el camino fácilmente una vez que te pones en marcha...
Así ha sido siempre, ¿no es así?
Cuando más perdida creías a ver estado solo bastó dar unos pasos para volver a encontrarte. Lo que cuesta trabajo es empezar, creer en ti misma, y una vez que lo logras descubres que eres y siempre serás imparable, como un huracán que arrasa a donde sea que va.
¿Puedes verlo?, estás sola, pero estás contigo y eso es lo que importa.
Sé que te vuelve loca pensar en que permanecerás sin alguien a tu lado, pero date tiempo, mírate ahora y piensa en el último año: magia por doquier. Eres independiente, eres fuerte y eres inteligente.
Eres la mujer de tus sueños.
Así que mientras camines en la calle, sonríe y abrázate, di cuánto te quieres y qué tan orgullosa estás de ser quien eres.
Ríe hasta que las costillas duelan y dales las gracias por aguantar a ese corazón tuyo que se ha roto una, diez, cien veces y sigue latiendo.
Así como tú,
justo como tú.

viernes, 28 de junio de 2019

Estos poemas tuyos

Puedo imaginar las caras que pones,
cuando lees ciertas cosas
que no te gustan.
Sé con cuáles
estás en desacuerdo 
y en cuántas me apoyarías.
También sé que mi actitud derrotista
no te va a impresionar
porque a ti la víctima 
nunca te ha importado más allá del disparo. 
Ya lo sé.
Pero no puedo evitarlo.
No escribo para llamar tu atención,
sino para salir viva de ti.
Y aunque te parezca una exageración,
sólo yo sé cómo te miro
cuando no te miro. 
Sé que sigues vivo en mis poemas
porque escribirte es mi forma de no escribirte, 
porque aún quiero tenerte cerca un poco más,
porque, aunque lo creas, esto no trata 
sobre el dolor ni sobre el drama,
sino sobre haber sido los mejores
sin habernos dado cuenta de ello.
Así es como sabe la victoria. 
Pero tal vez ese haya sido el precio 
que hemos pagado los dos:
yo me aferré de un hombre que me hacía escribir
y tú te dejaste caer, beso a  beso,
en una mujer que escribía sobre ti. 
Por eso, no sé cuál de los dos
ha salido perdiendo. 
Pero sí sé que cada vez 
que apareces en un verso,
me compensa la mala cara que pones,
me compensa que me odies, 
me compensa que te entren ganas de matarme,
porque la poesía, 
al fin y al cabo,
fue lo que nos unió en su día
y lo que nos volverá a unir
cada vez que me leas.

lunes, 1 de abril de 2019

No quiero envejecer, a menos que sea contigo

Recuerdo cuando tenía 8 años y vi cómo le ponían un pañal a mi abuela enferma, mis pensamientos en ese momento fueron "jamás quiero llegar a ese estado".
Cuando estaba en la universidad visité un asilo por primera vez, fue una experiencia grata pero juré no regresar, pues estar ahí solo me recordó aquello que tanto temo: envejecer.
Y esta mañana rumbo al trabajo, con el camión lleno, y un montón de ancianos, hubiera querido bajarme pero ya se me hacía tarde.
Una señora me miró con sus ojos llenos de amor, y el pensamiento fue automático:

no quiero envejecer,
pero contigo lo haría.

imaginar una vida juntos no me da miedo,
porque el paso de los años no nos convertirá en un árbol débil que se rompe al primer viento.
Tu y yo: seremos el roble más majestuoso que esta tierra haya visto: fuerte, sabio, pero sobre todo:
lleno de amor,
hasta la raíz.

lunes, 25 de marzo de 2019

Alquimia

Ni tu monstruo más grande puede contra las palabras que saldrán de mi pecho en tu honor. Piensa en las noches de desvelo: dormir es para aquellos con temor a no rendir lo suficiente y tu y yo no lo hacemos por temor a dejar de vernos aunque sea por unas horas.
Piensa en los días en los que no te sientes lo suficientemente bueno, y entonces te prestaré mis ojos, porque estoy segura; si te ves en ellos sabrás lo mucho que vales, te verás con una corona y reinarás por siempre en mi corazón. Y de cualquier manera, ¿para qué me sirven a mi si no es para contemplarte? preferiría que fueras tú quien me guiará a tener que olvidar el color de tu piel, el tono de tus pupilas, el sonido de tu voz que me cuenta que a veces ya no puede más.

Y yo, no tengo nada que ofrecer excepto por esta declaración:

convertiré todos tus problemas

en poemas de amor.

domingo, 24 de marzo de 2019

te mereces a alguien te mire como si fueras el hechizo de amor más potente.
te mereces sonrisas como fuegos artificiales,
reír hasta que las costillas se sientan como de gelatina,
bailar hasta que el sol se oculte y luego vuelva a salir.
te mereces palabras de amor,
un soneto que exprese cómo el mundo cambió desde que entraste a su vida,
una canción de amor nunca antes escrita,
la sinfonía del universo mismo; la creación.


tú, pequeña niña que nunca se deja vencer por el amor,
y lo busca aún en sueños,
aún en tus peores pesadillas:
lo mereces todo.

lunes, 11 de marzo de 2019

La mirada

Así es como me di cuenta de que estaba enamorada, completa y perdidamente:
él estaba atándose las agujetas y yo estaba recostada en la cama, apenas había salido de trabajar y yo estaba más que lista para dormir cuando me dijo: "quítate la ropa", y luego se río, yo no le seguí el juego pero luego vi su expresión completamente seria, así que me paré, lo senté al borde de la cama y le di un beso, él me tomó de los brazos y me aventó a la cama, ambos comenzamos a reír, y luego, la mirada, una que no había visto antes, una que derrumbó todas mis dudas y me hizo decir las palabras que no había pronunciado por años.
-Ven, mi amor -y lo atraje hacía mi, no quería soltarlo jamás, no quería que dejara de verme de esa manera.
Y así es como supe.
Con la mirada
con los ojos
que no quiero dejar de adorar
y con el amor,
que se desborda por las pestañas
y me atrapa
me hipnotiza,
me da paz.

domingo, 27 de enero de 2019

La tercera ley de Newton

Hay momentos en nuestra vida que actúan como parteaguas.

Pienso que ser capaz de tocarte fue uno de ellos,

y también fue una especie de perdón.

Ahora, no puedo recordar exactamente cómo pasó,

el recuerdo se va, borroso, y no por primera vez, así que estoy aterrada.

Quiero pasar mi vida tratando de regresar a estos

momentos, quiero que esté bien.

Me iré pronto, lo sé, todos lo sabemos, pero no quiero

herir a nadie, aunque sea inevitable, solo lo ignoramos,

nos negamos como niños pequeños a mirar más allá del cielo.

Cuando pienso en nosotros, pienso en algo antiguo y

más grande que los océanos, en una bestia de tres cabezas

haciendo una gentil reverencia a la noche.

miércoles, 23 de enero de 2019

Una historia mientras dormías

Un día, mi almohada me contó una historia acerca de la casualidad:

Cierra los ojos, dijo, e imagina que de nuevo eres una pequeña niña y sales a jugar al jardín, tomas un diente de león en tus manos  y quedas absolutamente fascinada por su forma, las pequeñas cipcelas se desprenden cuando lo tocas, "es perfecto", piensas, y luego, quizá un poco de polvo entra en tus pequeñas fosas nasales y entonces, un estornudo, dos: cipcelas volando por doquier, quieres ponerlas todas de vuelta, pero te resulta imposible, quieres correr en todas direcciones pero pronto el viento se lo ha llevado todo. No te entristeces pero crees que tu mundo está ahora un poco más vacío así que regresas a casa.
No habías pensado en eso durante muchísimo tiempo, de hecho, ni siquiera lo recordabas, pero un día caíste en un profundo sueño y justo ahora te estoy despertando de él, así que finalmente puedes saberlo: todas aquellas cipcelas volando por doquier no eran más que posibles amores.
"Pero eran muchísimas", seguramente estarás pensando, y sí, así es, los amores en esta vida son tantos como estrellas en el cielo, y si te preguntas de que depende que encuentres a unos y a otros no, déjame decírtelo:

es solo casualidad.

martes, 11 de diciembre de 2018

Hasta que la muerte los separe

Alguien más se comprometió,
te das cuenta de que estás llegando la edad
en la que más y más personas que conoces se casarán.
No te hace sentir triste,
solo vacía.
Olvidas el aniversario de tus padres.
26 años de casados, no totalmente buenos pero están llegando a la cúspide de su amor.
26 años de tomarse de la mano en el carro,
de besos en la frente después del trabajo,
de duras palabras seguidas de ojos gentiles y bocas demasiado orgullosas como para disculparse.

Tu abuela murió hace dos años,
su voz aún está grabada en la contestadora
y tu abuelo te cuenta que a veces llama,
solo para poder escuchar su voz.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Y así es cómo sabes

Mi cuarto es un desastre, me dispongo a limpiarlo:
ropa por doquier,
zapatos,
bolsas
y un labial aparece de repente.
Música a todo volumen
Lorde retumba y se cuela por las paredes,
mis vecinos deben odiarme.

Y entonces
un suéter
que aún huele a ti,
¿cómo?
Lo abrazo con fuerza,
temiendo que de repente tu dulce aroma desaparezca.

Y así es cómo lo supe:
esto es amor a distancia
y son los pequeños detalles
quienes mantendrán al corazón latiendo.

lunes, 27 de agosto de 2018

Las estrellas

-¿Las oyes? -le preguntó una noche de verano, mientras ambas estaban sentadas afuera de una camioneta estacionada.
-¿Qué cosa? -le respondió mientras acariciaba su espalda.
-Las estrellas.
-¿Qué dicen?
-Cuentan una historia, una muy vieja pero que frecuentemente olvidamos: no estamos solas.
-¿Te refieres al universo? -Y entonces se volteó para besarla suavemente en la mejilla. -¿estás bien?, estás actuando muy raro esta noche. -Y ella no respondió, solo alzó las manos al cielo y empezó a cantar una canción en un idioma que no conocía. Su compañera tuvo escalofríos por un momento, pero decidió quedarse; a fin de cuentas, estar ahí con ella también era una locura, sobre todo sabiendo que en cualquier momento su padre podía salir y si las encontraba de nuevo juntas, no dudaría en mandarla lejos, mandarla a exorcizar, terapia de electrochoques, lo que sea con tal de que ella fuese "normal". Poco a poco se fue acercando a la otra chica, hasta que ambas estuvieron tomadas de la mano, cantando la misma canción que no conocían.
-Ahora entiendo -le dijo de repente -ahora las escucho - el cantó cesó, las estrellas parecían brillar más fuerte. -Te amo, ¿lo sabías?
-Ellas lo saben -señaló a la estrellas -por eso nos hablaron hoy.
-¿Crees que un día esto será normal?
-¿Qué cosa? -Y la besó fuertemente en los labios a modo de respuesta.
-¿Algún día seremos normales?
-En algún lugar del universo, ya lo somos.

jueves, 23 de agosto de 2018

El amor te llegará...

...y en sus brazos te hará vibrar.

O al menos eso es lo que dicen, y yo les creí por 24 largos años. Y luego: el desamor, pero todo el mundo ya sabe mi historia, y si no la saben, es ésta: me engañaron cuando tenía 19 años y desde ahí, nada más, no más amor, no más romance, solo aventuras de vez en cuando, luego amor otra vez, desamor y ya, no más.
Pero el amor tiene maneras extrañas de demostrar que puede con todo, incluso puede moverse de país en país, hacerme creer que puedo vencer distancias tan grandes como un océano entero, y yo le creo porque soy blandita del corazón, y he leído un montón de novelas de amor, y he visto demasiadas películas y tengo una playlist llamada "El AMOR".
Y un día, cruzando un océano no se detuvo y aquí me tienen, en medio de un país del que ni siquiera puedo pronunciar una palabra para darme a entender esperando para volverme a encontrar con...

El amor está en todos lados, solo es cuestión de creer. Y yo creo demasiado, por eso escribo todos los días contando una historia acerca de una chica que queria encontrarse y ya lo hizo, acerca de una chica que ahora busca su lugar en el mundo, que es feliz pero quiere aún más.

Y sí, suena súper cliché, pero es que el amor no podría haber llegado si yo no hubiera crecido, regado mi corazón, sido paciente. Canto canciones de amor con la esperanza de que llegué a mi ventana un chico que quiera escucharlas, alguien que me emocione, que me llene las manos con palabras para ponerlas en papel, alguien a quien abrazar a media noche. Escribo poemas que hablan de la eterna espera, de los ojos llenos de amor y de los labios que pacientemente besan a los equivocados solo para que cuando prueben los correctos, surja la magia.

El amor te llegará. Un sábado o un domingo, un jueves tal vez, y estarás lista, esta vez sí estarás lista.