lunes, 18 de enero de 2016

Último primer día de clases

Así que hoy fue mi primer día de clases después de lo que se sintió como un tiempo larguísimo de vacaciones -aunque en realidad fue un poquito más de un mes.
Este semestre es el último de mi carrera, lo que me emociona muchísimo y me llena tanto de miedo como de alegría. ¿Qué me espera? Quién sabe, la verdad es que aún no sé, yo quisiera dedicarme a dar clases, porque es algo que realmente me gusta, así que ya veremos. Espero con ansias a que sea 27 de mayo para que este semestre llegue a su fin y con ello acabe la universidad.
El plan es mudarme, este fin de semana incluso limpié mi cuarto, algo que hace mucho tiempo no hacia, y saqué casi una tonelada de basura, tiré muchas cosas que sé que ya no vale la pena guardar y así, mi espacio se sintió más ligero. Tengo que empezar a buscar ofertas de trabajo, porque otra parte del plan es comenzar a trabajar una vez que mi horario en la escuela esté bien establecido, para así poder juntar dinero y con ello hacer la mudanza más simple y sencilla.
Ojalá todo salga de acuerdo al plan. No me voy a permitir volver a caer en el mismo error de dejar todo atrás por tonterías; ya renuncié a mi sueño una vez, pero no ocurrirá dos veces.

Y estas son solamente un montón de palabras, pero quiero que de verdad signifiquen algo en mi vida: quiero cumplir mis planes, quiero cumplir los sueños que se pusieron de lado hace casi cuatro años.
Quiero ser feliz.

miércoles, 13 de enero de 2016

"Terminar bien"

Odio ese término, ¿cómo puede una relación "terminar bien"?, ¿cómo puede la gente decir tantas tonterías como: "sigamos siendo amigos", "no quiero perderte"?
No lo entiendo, quizá nunca lo voy a entender.
Yo solo quiero estar bien, quiero ser feliz. Sé que todo ya se acabó y no quiero seguir fingiendo que estamos bien, que podemos seguir pasando tiempo juntos como amigos.
Y es por eso que mañana -finalmente me voy de este pueblo donde todo comenzó. Estoy cansada, quiero regresar a la escuela, quiero terminar la escuela, quiero mudarme a Guadalajara, quiero conseguir un empleo cuanto antes, quiero cumplir mis sueños.
Estoy cansada.
Ya me prometí un millón de veces que no volvería a llorar por las cosas más simples, pero es que siempre termino derramando un montón de lágrimas.
Al menos hoy no fui la única que lloró.

Justamente hoy, el día que decidí que ya no quería que siguiera formando parte de mi vida, es cuando me demostró que sí me quiso.

Demasiado tarde.

lunes, 11 de enero de 2016

Siento como si mi alma estuviera siendo aplastada. No van ni dos semanas desde que comenzó el año y mírenme, ya siento que no tengo fuerzas. Quisiera solo poder abandonar el dolor: empacarlo en una bolsa vieja y botarlo a la basura. Ojalá fuera así de fácil. Quiero decirlo todo pero aunque quiero no puedo hacerlo, ni siquiera puedo aceptarlo. Pasé los últimos cuatro meses evadiendo una realidad que me estaba golpeando duramente, pero ayer finalmente tuve el valor de ir hasta el lugar donde tantas cosas han pasado y finalmente dije lo que tanto tiempo callé.
Y pensé que todo sería diferente, que tal vez iba a obtener una reacción diferente de él, pero no: todo se me escapó de las manos y terminé gritando y llorando. ¡Por qué no puedes simplemente darme lo que quiero!
Sigue comportándose como lo que es, y yo espero demasiado de él.
No sé qué va a pasar con mi vida. De repente todo lo que planeé con tanto esfuerzo se ve amenazado. Por las noches no duermo, durante el día me pregunto qué estará pasando y cómo voy a ser capaz de sobrellevar todo si resulta que sí.
Solo quiero irme, porque para mí funciona mejor simplemente evadir a todos los que conozco y ponerme a llorar hasta cansarme. Necesito eso, no puedo desmoronarme en este lugar, no delante de las personas a las que seguramente voy a decepcionar. Necesito crecer. Madurar de una vez. Entender, entender que los chicos son solo chicos y que no vienen con una pildorita que trae consigo la felicidad.
Voy a estar bien.
Voy a estar bien.
Estaré bien.
Quizá pronto mi vida no sea la misma pero voy a estar bien. Vamos a ver. Vamos a ver lo que un positivo o un negativo aportan a esta mi ya de por sí dramática vida.

sábado, 9 de enero de 2016

Nice guys finish last

Yo era solo un chico trabajando para el Hombre por primera vez, él dijo: "escucha chico, es mejor que sigas mi consejo: tratalas como al polvo y ellas se pegarán por siempre a la suela de tus zapatos."

Yo dije: "señor Hombre, eso no es lindo, tienes que tratar a las chicas bien. Sacarla a pasear, llevarla a tomar vino y a cenar, siempre ser correcto."

Él dijo: "chico, está bien, haz lo que quieras, pero pronto verás que ella no quiere a un niño bueno.
Tienes estilo, tienes gracia, pero chico lo intentas tanto que ella se ríe en tu cara. Sí, eres un chico bueno con la actitud equivocada; ella quiere a un chico malo.
Yo la trato mal, ella me quiere demasiado. Y odio tener que decírtelo, porque eres un chico bueno pero eso no va a funcionar; ella quiere a un chico malo.
Escucha chico. ¿oyes a esas sirenas viniendo por mí? pero cuando llegue al centro ella ya estará pagando la fianza en su vestido favorito, sonriéndome porque no soy bueno.
Puedes comprarle todo lo que quiera y estoy seguro de que ella estará obligada a dejar que le robes un beso, incluso tal vez te dejará pasar la noche.
Chico, eso está bien, solo debes saber que ella estará pensando en mí, incluso cuando esté contigo."






Chicos malos, chicos malos, todo lo que queremos son chicos malos.