lunes, 14 de noviembre de 2022

Ser mujer

 Tengo un negocio nuevo desde hace unas semanas, un negocio donde 99% de los clientes son hombres, y por lo tanto, no me toman en serio. Y lo contrario pasa con mi novio, porque mi novio es hombre y a los hombres los toman en serio sin importar que no tengan idea de lo que estén haciendo. Y es una mierda, la verdad, porque yo también sé del tema, y yo también soy parte del negocio, pero se los juro, es como si fuera invisible, o no sé si invisible pero es como si por mi apariencia solo piensan: Ah, es una chica que trabaja aquí, ve traime una cerveza, ve y checa que todo esté bien, dame la cuenta, ok, bye. 

Sé que no soy una persona sociable, lo sé muy bien, o al menos me cuesta mucho trabajo serlo al principio. Mi novio es lo contrario, siento que él podría tener una conversación con una planta y la planta estaría encantada. 

Pero bueno, el punto de escribir esto es una queja, sí, una queja, porque estoy cansada de no ser tomada en serio simplemente por:

1) Ser mujer

2) Verme menor a mi edad

¿Tengo que ponerme una etiqueta que diga "YA tengo 29 años"? Quizá. Incluso hoy, me quedé en casa porque el pensar en ir a jugar pickleball con SOLAMENTE hombres no me emociona, porque también, en los deportes, me subestiman, no me toman en serio, y esperan que juegue mal. Entonces, ni hablar. Y es que de verdad no soy una de esas mujeres qe se quejan de la desigualdad todo el tiempo, pero desde hace dos semanas, no lo aguanto: los hombres saludan a mi novio, le dan la mano, y a mí: apenas un saludo, un ba-bay. 

Quizá solo son las hormonas hablando, y es que tengo una espinilla del tamaño del mundo en la cara y no tengo ganas de salir a ningún lado, porque si de por sí soy juzgada, ahora más. En fin, quizá llegue el día en que esto no pase más, quién sabe, aquí estaré esperando sentada, con un pimple patch en la cara y un coraje que seguramente se me pasará un rato y luego volverá.

Chau.

martes, 8 de noviembre de 2022

A 1 día de mi cumpleaños

 Siempre me gusta hacer un diario o recuento de cómo me siento antes de que sea mi cumpleaños. Este año tengo mucha ansiedad por una situación que yo misma causé que tiene que ver con dinero. El dinero es algo que últimamente me ha estresado de más. Y ya no quiero que sea así, quiero que la abundancia llegue y se instale en mi vida, pero primero tengo que creerlo realmente. 

Este año voy a celebrar trabajando, en mi tienda, en mis clases, en el bar. 

Nada es como me hubiera imaginado que sería hace un año, pero no en una mala manera, sino, en una inesperada. Todo cambió por completo y ahora tengo un negocio nuevo que atender y no tanta energía como quisiera. En este punto de mi vida solo quisiera ya descansar. Pero para ser libre, primero hay que esforzarse y sí, trabajar. 

Me siento bastante alejada de mí, no lo voy a negar. Lejos están los días en que iba a la playa sola o con mi sobrina y solo pasaba el tiempo conmigo, disfrutando o riendo. Lejos están los días de caminatas en la playa, de escucharme. Siento que estoy viviendo en piloto automático y quisiera parar. Y sé que no voy a poder parar en un tiempo, pero valdrá la pena. 

Este año cumplo 29 años. 

Y aún me siento como La Niña que escribía este blog con 16. La que soñaba con un amor verdadero y lo encontró. La que soñaba con escribir y aún lo hace, pero de vez en cuando. Janeth de 16 años: hola. Estoy un poco triste y bastante ocupada, pero te prometo que seguiré luchando por nuestros sueños. Voy a participar en un concurso de escritura otra vez y eso me llena de emoción. Te abrazo, me abrazo. 

Todo va a estar bien. 

martes, 11 de octubre de 2022

Pérdida

 Siento que cada vez que hablo de mi vida empiezo con: hace un año… 
Y es que me es muy imposible no comparar el momento que estoy viviendo ahora a la vida que estaba llevando hace un año en Guadalajara. 
De verdad me siento tan perdida tan no-yo-misma. 
Mi vida gira en torno a un negocio que ni siquiera hemos abierto. Pero que nos ha causado tantos dolores de cabeza, y todo porque a la señora a la que le rentamos de verdad es un ser humano tan malo. Me digo todos los días que no debo odiar, y es que hace muchos muchos años que no sentía un odio hacia una persona, pero estoy tratando de controlarlo. 
Solo soy humana y lloro mucho, es mi reacción más primaria es mi manera de sacar el estrés. 
Solo quiero cerrar los ojos y que todo esté enredo esté ya resuelto. Una y otra vez me levanto a la mitad de la noche pensando en cosas que aún no han pasado, el futuro está en mi más que el presente y siento que me estoy volviendo loca. 
Qué difícil. 
Cada vez más cosas en qué pensar. 
Y menos tiempo. 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

La niña que quería ser adulta

El camino a la adultez es un camino amplio, un camino que ni siquiera está pavimentado y uno al que se nos avienta sin más: sin una explicación, sin un manual de instrucciones, sin dinero, sin planes, es, como quien dice, un "sálvese quien pueda"

Hace unas semanas, antes del 5 de septiembre, escribí en mi diario, "regresando a México, oficialmente marca el inicio de una nueva yo, una Janeth adulta"

Y vaya que me creía preparada: con casa nueva, que habíamos rentado en junio, con un nuevo negocio en puerta, viviendo -oficialmente con mi novio. Pero el universo es muy chistoso y seguramente se estaba riendo de mí, porque cuando llegué finalmente a México, nada pasó como planeado.

Primero, en la frontera, casi pensamos que nos teníamos que regresar a Georgia porque no teníamos un papel, pero es que también la gente que trabaja en ese tipo de dependencias de por sí siempre te tratan como si fueras su peor enemigo: la chica nos miró de arriba a abajo y dijo algo como "yo no les puedo ayudar, necesitan tener ese papel", lo que no nos dijo, fue que no SOLAMENTE podíamos realizar el trámite con ese papel, sino que OTROS papeles también servían. Al final, el internet fue nuestro salvador y logramos entrar a México en paz.

Así pasamos toda la semana viajando de un estado a otro: Monterrey, San Luis, Aguascalientes y finalmente, mi hogar, mi casa: Nayarit. Pero, vaya sorpresa la que nos llevamos al ver la casa que habíamos rentado con un montón de desperfectos, con las paredes casi cayéndose y los muebles ni se diga, en las peores condiciones. Terminamos saliendo de la casa ese mismo día, yendo a casa de mis papás donde estuvimos por dos días, luego un amigo nos prestó una casa y hasta hoy, casi dos semanas después, encontramos una casa decente que vamos a rentar.

Es la primera vez que voy a rentar una casa, y sé lo afortunada que he sido hasta ahora, porque de verdad que pagar una renta te quita mucho, sobre todo ahora que con la llegada de los americanos a la costa, todo ha subido de precio, en especial las rentas, tanto, que ya los locales o trabajadores tienen que buscar casas a los alrededores para poder vivir de su sueldo. Es ridículo, casas pequeñas como una caja de zapatos en más de 10 mil pesos, y esto solo se pondrá peor.

Nos tuvimos que pelear con nuestra arrendadora de la casa, lloré un montón de veces de frustración, pensé: "¿De dónde rayos voy a sacar dinero?", y "ahora cómo voy a ahorrar", pero bueno, yo quería entrar de lleno a la vida de adulta, o como dije al principio, siento que alguien me agarró por los hombros y me aventó aquí y ahora no hay vuelta atrás: una vez que das el primer paso, solo es hacia adelante. 

Y pienso, ¿cómo hicieron mis papás para a mi edad ya tener una casa, una familia, trabajos estables...?, me parece increíble, yo, estoy aquí un miércoles por la noche pensando qué serie de netflix voy a ver, y mañana tengo que levantarme temprano y tengo que trabajar y luego ensayar y, y, y... la lista no acaba.