martes, 10 de junio de 2025

La realidad aquí

Oficialmente hoy se cumple una semana de que llegué a USA. Hay mucha conmoción por todos lados, o al menos eso es lo que veo en internet, sobre todo en California porque Mr. Trump anda deportando a diestra y siniestra. 
Yo no entiendo en primer lugar por qué la gente se viene para acá, supongo que es por dinero, sí, debe ser por dinero. Lo que sí me parece injusto es que los gringos puedan ir y venir de México como sin nada y que estén invadiendo y comprando casa tras casa y que por su culpa comunidades como en la que crecí se desmoronen. 
Es complicado.
El mundo en el que vivimos nos quiere dividir por todos lados, nos quiere tener peleando por una cosa o por la otra: política, religión, sexualidad, raza, nacionalidad.

"Divide y vencerás", no sé quién dijo eso, pero tenía razón.

Cada día a vida se siente más y más como The Truman Show. Cada día me parece más y más obvio que hay que salir del sistema.

El otro día fuimos a la Ciudad a un concierto y de regreso vimos uno de esos uber que se manejan solos, tenía un montón de luces y cámaras por doquier. Pensé "y ahora vivimos en un episodio de Black Mirror".
La TV no es más que programación mental y propaganda, solo hace falta abrir los ojitos. Pero es más fácil taparlos con unos de esos lentes carísimos de realidad virtual.

No sé cuál es la solución a todo esto, lo más probable es que no la haya. Solo guerras por venir y más momentos que me dejan con un "¿qué fue eso?" en la boca.

domingo, 8 de junio de 2025

Contrabando

Una parte integral de mi vida ahora es que soy una señora casada, y no solo eso, sino que me casé con un americano, por lo que venir a USA en los veranos ya es una tradición. Empecé a venir hace 4 veranos, en 2022, y el primer año todo era emocionante y nuevo: las autopistas con 6 carriles en cada lado, la comida rápida por todos lados, las casas con sus pintorescas fachadas... etc, etc.
Ahora, 4 veranos después, hay poco de qué emocionarse, sobre todo porque no he aprendido a manejar y si no manejas aquí no puedes ir a ningún lado a pie (la vida en los suburbios, yay). 

Este año justo antes de venir, mientras hablaba con gente en el trabajo muchas personas me expresaron su preocupación por el hecho de que quizá no me iban a dejar a entrar a USA, "porque Donald Trump no quiere a los mexicano", "¿y yo qué le importo a ese hombre?" les respondía yo. Porque de verdad, no creí que fuera a haber un solo problema, porque nunca he hecho nada ilegal, ni he sobre pasado mis días de visado o algo por el estilo. Aún así la gente seguía actuando como si yo fuera a cruzar la frontera de contrabando y me fueran a arrestar justo al pisar del otro lado.

Me parece increíble la diferencia entre dos culturas que solo están separadas por un muro. O quizá debería escribir "muro", porque yo jamás lo vi y eso que ya hemos cruzado por carretera. 

Estar en USA es como vivir en la matrix, donde nada parece real; la gente embobada creyendo todo lo que ven en las noticias, o comprando una de las miles de opciones en el súper, o comiendo en restaurantes porciones que parecieran ser para más de 3 personas.

Jamás he visto el atractivo, no sé cómo hay gente cuyo sueño es cruzar hacía acá. Sí, ganas más, pero también sacrificas la vida en una rutina que parece sacada de un libro de George Orwell. Tengo una amiga que ya lleva acá como 6 o 7 años y cada que regresa a México habla de cómo ya quiere regresarse por completo, pero no lo hace y yo no lo entiendo.

Me alegra que mi vida aquí sea solo por unos meses en el verano, espero que se mantenga de esa manera.

martes, 27 de mayo de 2025

Mudanzas

Nunca he sido buena con las mudanzas, con los cambios en general. Recuerdo cuando me fui a vivir a una hora de mi pueblo para estudiar la prepa y en la primera semana mis diarios estaban llenos de lágrimas y lamentos por haber tomado la decisión equivocada; yo, con 15 años lamentándome por estar a una hora de casa.
Después de unas semanas más ese sentimiento se me pasó y hoy en día mis mejores amigas son las que hice en la prepa, no podría ver mi vida de manera diferente. 

Cambiar supone retos, cosas nuevas, aprendizaje y a mi me aterra, sobre todo estar lejos de mi familia porque estoy súper acostumbrada a tenerlos cerquita. 
Me pesa estar lejos de mi sobrina en sus años formativos, porque el amor que siento por ella es inmenso y quiero estar en sus momentos importantes, o ser una guía cuando no sepa para dónde ir.

Ahora que hemos estado en Barra de Navidad ya casi por dos semanas es inminente el hecho de que nos vamos a mudar; estando aquí me siento en casa, me siento en paz. Cosas que ya no siento estando en mi pueblo. Además aquí todo aún es económico, podremos comprar una casa, un terreno o algo que nos de seguridad en el futuro. 
Me cuesta mucho aceptar el cambio pero sé que a la larga miraré atrás y veré que fue la decisión correcta, o incluso sino es así diré que lo intenté.

En estos momentos estoy llena de dudas y nervios, pero sé que es lo correcto: moverme.

martes, 13 de mayo de 2025

Lo que he estado haciendo

 No he estado escribiendo aquí tanto como me gustaría, siento que solo he estado esperando a estar de vacaciones para volver y también siento que no tengo inspiración ni nada nuevo que contar.

Mi vida estas semanas ha consistido en hacer ejercicio por las mañanas, ir a la playa después de trabajar y pasar tiempo con mi sobrina antes de irme por dos meses.

Cerramos el bar por la temporada, porque el pueblo ya quedó solo después de 6 meses de acción, y ya no valía la pena tenerlo abierto. Aún tengo abierta la Thrift Shop y estoy dando clases 3 días por semana y eso me mantiene ocupada, pero este viernes es mi último día de trabajo y después seré libre por dos meses y medio.

Nuestro plan de vacaciones como cada verano es ir a visitar a mis suegros en Georgia y Carolina del Norte, luego iremos a un festival de música en Ohio y también aprovecharemos para visitar a algunos amigos en el camino. Y si todo sale de acuerdo a mis planes vamos a pasar una semana en Puerto Rico en algún julio.

Esta temporada me fue bien económicamente, es increíble que un negocio que no me gusta sea el que más dinero me deja, pero supongo que a veces así son las cosas. 

Estos últimos días de trabajo han sido también de aprovechar y re-acomodar toda la casa, guardar las cosas que ya no voy a usar y tratar de usar toda la comida que hay en el refri sin comprar nada más. 

Me parece que mi vida de adulta es bastante aburrida, pero no en el mal sentido, la verdad es que disfruto de la rutina, aunque sé que debo ejercitar más mi mente y ponerme a escribir.