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jueves, 22 de agosto de 2019

El por qué no comer carne (más allá de las razones éticas)

Me llena de tristeza y aún más de rabia todo lo que está pasando en el Amazonas, y todo para qué o por qué, pues simple: para que la gente pueda seguir comiendo carne y las mismas empresas puedan seguir produciendo y haciéndose más ricas, pero, ¿a costa de qué?, ¿de destruir el planeta?
No puedo creer que en pleno 2019 aún haya gente que no comprenda y que prefiera comer carne aún sabiendo las consecuencias (físicas, éticas y climatológicas) que esto supone.
¿Hasta cuando la consciencia colectiva se va a despertar?
¿Hasta ver que esto también pase aquí, cerca de nosotros y seamos obligados a mudarnos porque nuestro entorno quedó inhabitable?
Nos vamos a mudar de planeta, a fin de cuentas hay muchos para elegir, ¿no?

Hoy estaba en Facebook y me da mucho gusto que más y más gente estés leyendo acerca de estos problemas y estén hablando de esto, pero tenemos que darnos cuenta de que más que hablar y compartir, son las acciones que tomemos las que van a decidir nuestro futuro.

Pero voy a ir poco a poco.

¿Cómo afecta mi consumo de carne al medio ambiente?



La industria de la carne es la más poderosa del planeta, así de simple. Por eso vemos cómo, a pesar de que sean un montón de mentiras, seguimos teniendo propaganda acerca de cómo la leche "es buena para los huesos y los dientes", aún cuando hay estudios que demuestran  lo contrario. Y es que la industria de la leche está directamente relacionada con la industria de la carne, van de la mano y por eso deben seguir convenciendo al espectador de que sí, comer carne es una opción y una muy buena.
El simple hecho de que alguien vaya a uno de estos lugares donde venden hamburguesas (que son una infinidad), y se pida una, viene con consecuencias:

Si las vacas formaran un país, sería el tercero en emisiones de gases de efecto invernadero. Producir una hamburguesa drena alrededor de 1695 litros de agua. Además de aumentar los gases contaminantes que influyen en el cambio climático, la cría de vacas contribuye a la deforestación y al desplazamiento de comunidades rurales e indígenas. También cuando se hace a larga escala, puede llegar a afectar la salud humana. 

Y claro, el hecho de que la demanda de productos de origen animal crezca está relacionada al hecho de que se van a necesitar más áreas para criar este ganado, para plantar soya, maíz, trigo (y no es para consumo humano, sino para consumo animal), y obvio los animales también necesitan agua, y tenemos empresas que en vez de preocuparse por darle agua a aquellas personas que la necesitan, prefieren usarla para seguir alimentando a esta empresa.
Es tan simple como el hecho de que se podría acabar con el hambre mundialmente si en vez de alimentar animales con estos cultivos, se alimentaran humanos. Y qué mundo tan bonito sería ese, ¿no?, pero los intereses de unos son el problema de todos, simple y triste realidad.

¿Qué puedo hacer?

Por eso ahora más que nunca lo que comemos se convertirá en un acto político, en un acto de revolución.
 No solo será el Amazonas, miles y miles de lugares son sacrificados y lo seguirán siendo, y todo para qué, para satisfacer la "necesidad"totalmente infundada de comer carne.
Y no me vengan con el argumento de "¿de dónde voy a sacar mi proteína sino como carne?", porque ya fue demostrado (una y otra vez), que en las plantas está todo lo que necesitamos.
Estas son algunas acciones:

  • Reduce tu consumo de carne. Hay millones de páginas de internet donde se explica el por qué comer carne está ligado a enfermedades cardiovasculares e incluso al cáncer, como ya expliqué, el dejar de comer carne ayudará al medio ambiente y no se diga la cantidad de animales que serán salvados gracias a esta simple acción. (Tal vez puedas empezar dejándola 1 vez a la semana, luego dejas algún tipo de carne y así progresivamente)
  • Reduce tu consumo de lácteos. Las vacas están encerradas de por vida, son violadas constantemente para que sigan produciendo leche, una vez que dan a luz, les quitan a sus bebés en cuestión de minutos y esa es básicamente su vida, una vida de sufrimiento hasta que finalmente, cuando ya han dado todo de sí, las matan para procesar su carne.
Y quizá si esto parece radical sería bueno el ponerse a pensar en el futuro, ¿qué será de nuestros hijos, sobrinos, de las futuras generaciones?, ¿para qué seguir en este camino que básicamente nos está llevando a la destrucción?
¿Quieres un cambio? Empieza por ti. Es hoy, no mañana, no el próximo mes.

sábado, 30 de diciembre de 2017

¿Qué sigue?: hablemos de veganismo, ropa y voluntariados

En 2017 nos está diciendo adiós y hay demasiado que decir acerca del año, mañana voy a escribir mi resumen y será bastante largo, o al menos eso creo.
Pero hoy quiero hablar acerca de 3 cosas que son importantes: veganismo, ropa y voluntariado.
Quizá parezca que las 3 no tienen mucho en común, pero -lo tienen para mí.




Comencé a ser vegetariana cuando tenía 14 años y lo dejé por algún tiempo. Pero este año, debido a que hice el 28 days reset challenge (que haré de nuevo en cuanto comience el año) comencé a preguntarme si ya era hora de volver a dejar la carne, y un día mientras estaba en el trabajo y no tenía nada que hacer, comencé a ver Earthlings en youtube y en ese momento fue como despertar y dije "ya, basta, no puedo seguir comiendo carne", pero fui más allá y me propuse dejar todos los productos animales, lo que implicaba ser vegana. Y no hay nada que me haga más feliz en este mundo, de verdad. También vi Cowspirancy, What the Health y Forks over Knives (todos en Netflix), los cuales me dieron aún más herramientas para seguir en el camino del veganismo. No se trata solamente de dejar de consumir estos productos, sino que es un estilo de vida donde te involucras en la lucha por ayudar a los animales que no tienen voz pero que merecen ser escuchados.
Y si me hacen la típica pregunta de ¿y por qué?, siempre respondo que soy vegana por los animales, por el medio ambiente y por mi salud. E invito a todos a que por lo menos se den una pequeña oportunidad, desde que empecé a principios de año he visto a dos de mis amigos convertirse en vegetarianos, incluso mi hermano intentó dejar la carne. Estoy convencida de que el futuro es vegano. Y si alguien está interesado en intentar por lo menos un mes, se pueden inscribir en Veganuary donde les ayudan con consejos y recetas, de verdad vale la pena.



Apenas hoy debido a que estoy de vacaciones sobre todo, estaba en instagram y vi una foto de una de mis activistas favoritas: Kate Louise Powell, donde comparte el hecho de que ella no compra ropa en tiendas sino que prefiere todo de segunda mano, y recomienda un documental en netflix: The True Cost. Así que me puse a verlo y mi perspectiva sobre la ropa cambió.
Soy la típica chica cuyo closet está repleto y aún así siente que no tiene qué ponerse, nunca estoy satisfecha a menos que tenga ropa nueva cada semana (y trabajar en una boutique no me hace nada bien en ese aspecto), pero ahora que sé qué hay detrás de la producción masiva de ropa, de verdad quiero dejar todo esto atrás.
Siempre he sido fan de comprar en tiendas de ropa de segunda, y mi lugar favorito es el tianguis, así que a partir de ahora mi propósito es dejar de comprar en tiendas de moda rápida; todos los establecimientos que conocemos bien y marcas que están por doquier. Porque consumir esto, no solo afecta a los trabajadores en países del tercer mundo que son explotados y mal pagados sino que también afecta al medio ambiente.


Y por último, es algo a lo que le he estado dando vueltas durante la última semana, pero entre más lo pienso más sentido tiene: ser voluntaria en alguna asociación.
Ya me inscribí  a un programa y espero recibir noticias pronto para ver si me aceptan o no, pero creo que esto es algo que es sumamente importante en este momento de mi vida. ¡Y hay opciones para todos!, uno puede irse prácticamente a cualquier lugar del mundo y hacer todo tipo de trabajo.
Devolverle al mundo, o a los demás una pequeña parte nunca está de más.