sábado, 10 de octubre de 2015
Pensamientos al azar 3
viernes, 9 de octubre de 2015
Para de sentirte mal por las cosas más simples.
¿Y qué si él no te quiere?
Habrá un millón más como él.
Con sus ojos, con su sonsira, con su voz.
Habrá alguien que esté dispuesto a hacer cualquier cosa por ti.
Habrá alguien que no tenga pretextos, alguien que busque desesperadamente tu compañía.
Para de dar segundas oportunidades.
Para de poner las cosas tan fáciles.
No te mereces esto. Eso tu y yo lo sabemos bien.
sábado, 3 de octubre de 2015
Ulises II
Que no te guste la misma música.
Que no bailes como ellos.
Que no te alcoholices como ellos.
Que no pienses como ellos.
Te conocí y vi algo que me hizo pensar que podrías ser especial.
Esperaba todos los días estar en lo correcto...
Y entonces me di cuenta de que sí, que eras un chico fuera de lo común.
"Hablas como argentino" dije una vez y solamente te reíste mientras bajabas la mirada.
Si supieras todas las cosas que me gustan de ti.
No es fácil ir por la vida buscando cosas, personas, que nos hagan sentir algo.
Creí que nunca olvidaría, que siempre estaría condenada a pasar mis días pensando en aquel chico que rompió mi corazón.
Hasta que pasó.
Sé que esto no es para siempre, que no será para siempre,
pero está bien.
Me ayudaste a olvidar todo el dolor del pasado.
Sacaste el veneno que iba corriendo por mis venas en vez de sangre.
Hiciste que volviera a creer.
Todo el tiempo pensando y anhelando algo que nunca iba a pasar,
aferrándome al pasado, abrazando a un hombre que más bien era un fantasma.
Pensando, ¿algún día volveré a querer a alguien de la misma manera?
Y la respuesta es no, claro que nunca volveré a querer igual,
de eso se trata, de que cada sentimiento que tenga junto a ti se sienta como nuevo.
Y es que cuando me tomas de la mano vuelvo a tener 17 años.
Y cuando te veo, veo todo lo que podrías llegar a ser.
No dejes que tu juventud se vuelva algo que sea duro de recordar.
No dejes que las malas decisiones terminen por darle un rumbo equivocado a tu vida.
Quisiera poder decirte todo lo que deberías y no hacer,
pero eso no depende de mi.
Ojalá que cambies, y que cambies demasiado, y que te conviertas en todo lo que esperas ser.
Creo que solo basta decirte gracias, y basta con decirte que te quiero, que eres especial. Que agradezco a la vida por haberme permitido ir aquel día al centro comunitario, verte ahí y haber pensado, ¿cuántos años tendrá?
No me importa en realidad,
nunca me importó.
Te vi y supe que no eras como los chicos de tu edad,
no, tu me hiciste volver a creer.
jueves, 1 de octubre de 2015
Y él regresó
Quería contar acerca de anoche porque es el tipo de cosas que no me gustaría olvidar.
Desde el lunes regresó mi -novio o algo así- de su viaje larguísimo (en mi opinión) de dos semanas y al principio yo estaba emocionadisima para luego pasar por todos los estados de ánimo posibles al saber que no lo iba a ver hasta el viernes. Pero ayer pasó:
-Ya voy para allá.
-¿A dónde?
-Pues a verte.
Eran casi las 7 pm y yo estaba haciendo servicio social. Pasé de estar completamente aburrida a estar feliz en un segundo. Corrí a mi casa, tomé mi bolsa y salí a su encuentro.
Las primeras palabras que dijo al verme fueron "¿Dónde habías estado?" y lo abracé por lo que se sintió como la eternidad.
Pasamos la noche viendo películas y luego abrazados hasta que se hicieron las 12am y dijo:
-¿no quieres ir a cenar?
-¿a esta hora?
-Claro.
Así que salimos al oxxo más cercano, compramos un montón de cosas y comimos como niños glotones.
No me había sentido tan feliz en mucho tiempo.
Descubrí que estando a su lado todo se vuelve fácil, incluso tomarnos de la mano se siente bien de nuevo. Él causa este efecto en mí que no puedo controlar: me maravilla, me hipnotiza con todo lo que hace y dice.
-¿por qué no habías venido antes?
-Estaba esperando el momento indicado.
-Dime que no te vas a ir nunca.
-No puedo, pero te prometo que voy a regresar.
A las 6am tomó el camión de regreso. Yo me quedé en la cama, pensando acerca de cómo una simple presencia, en unas cuantas horas nos puede cambiar la perspectiva de las cosas.
No dormí absolutamente nada, no me arrepiento. No podría pedir más.
