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lunes, 30 de noviembre de 2020

5 años después

 Estaba en una cena con mis papás y mi hermano, estaba comiendo unos ravioles deliciosos y tomando vino rosado y de repente un mensaje de un número que no tengo registrado pero ya conozco bien. "¿Puedo verte?", contesto casi instantáneamente: "¡NO!", pero más mensajes llegaron y en todos una vez más la misma pregunta, y yo firme, "no, no quiero, no, tú y yo ya no tenemos nada de qué hablar Ulises", y así pasan unos minutos que se sienten como la eternidad. 

Así que finalmente, me llega un mensaje largo que básicamente decía "sí, lo sé, soy un pendejo por no haber aprovechado el momento, tú me quisiste y yo no pude ver lo mucho que ofrecías, y sé que ya es muy tarde".

Muy tarde, demasiado tarde, y es que cinco años antes hubiera hecho hasta lo imposible porque este chico me dijera por lo menos un te quiero, escribí una y otra vez aquí acerca de él, en 2015 estaba perdida en el amor y dándome de bruces una y otra vez por él. Así son las cosas: los círculos se completan demasiado tarde, las palabras que morías por escuchar llegan pero a destiempo, los amores nunca suceden porque los corazones no albergan al amor de la misma forma.

Bloqueé el celular y me pregunté qué hubiera sido de mi vida si hubiera sido correspondida, si 5 años antes nuestras manos se hubieran entrelazado en un amor por el que yo estaba dispuesta a luchar, y así, de la manera más simple y con todo el alivio del mundo sonreí: uff, menos más que no fue él.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Una última vez

a veces me mira como si estuviera hecha de oro
me llama princesa
me llena de cumplidos
así, todo a nuestro alrededor desaparece

a veces me abraza tan fuertemente
que siento que estoy perdiendo
no la respiración,
simplemente perdiendo
este juego

sus ojos están llenos de amor
aún cuando lo niegue

viene a mí diciendo
"me estaba volviendo loco sin ti,
y luego tu olor inundó la habitación,
lo juro"

Me pregunta si puede besarme
y le juro al universo:
esta es la Última vez.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Ya no nombro mis poemas con tu nombre, aún así sabes que son para ti

Intento vagamente, quizá mañana tome un camino distinto y no me cruce contigo. Intento de nuevo y me siento desesperada y tonta: descripción perfecta para un amor no correspondido.
Te corresponde ahora mandarme lejos, decir que aunque todo pasó nada recuerdas.
Las copas son las culpables de nuestros encuentros y no tus manos que conocen a la perfección el camino hacia mi placer (o dolor).
Intento ahora no pensarte mientras escribo estas líneas, y me ahogo respirando un aire donde tu perfume no está presente, intenta entenderme:

se me acaban las palabras si no se tratan de ti.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Una simple y hermosa verdad

Hice las paces con el pasado
mientras le decía que aún lo quiero,
como un día de julio de hace tres años.

Las lágrimas cayeron y sanaron las cicatrices.

Lo dejo ir
Lo dejo libre
Lo dejo ser

Hice las paces con el enemigo anoche,
o quizá debería decir que le hice el amor.

martes, 30 de octubre de 2018

avalancha

Te golpea de repente, en los lugares más extraños,
como cuando estás en la hora de comida
y finalmente entiendes la razón de tu tristeza:

aún estás enamorada de él.

lunes, 6 de febrero de 2017

Te quiero con todo

Te quiero con todo.
Y eso es todo lo que tengo para ofrecer.
Te quiero con todos los obstáculos que nos separan
Te quiero con todas las circunstancias que nos han llevado a tomar caminos distintos
Te quiero con todos los momentos que tuvimos juntos.
Te quiero con todos los recuerdos que guardo en mi corazón.
Te quiero con todo.

Con todo lo que tengo. Con todo lo que soy. Con la locura que solo una chica de 21 años pudo cometer, enamorándose de alguien de 17.

Te quiero desde que tenias 17 y te quiero ahora que cumples 19.

Ulises.
Te quiero con todo.
Por todo.
Y sobre todo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

23 días

Pasaron 23 días y con dificultad supe de ti.
Borré tu número de mi teléfono,
te borré de las redes sociales, pero debo admitir que muchas veces entraba a tu perfil solo para ver si estabas bien, claro que estabas bien, estabas más que bien, siendo feliz.
Mientras yo creí haber cambiado, creí haberme hecho más fuerte, me dije "no lo vas a volver a ver", y eso era lo único que esperaba de mi: la fortaleza que no había tenido antes.
Los dos viviendo en el mismo lugar, recorriendo los mismos lugares, incluso tomando el mismo camión para volver a casa, y sin embargo, en 23 días no te vi ni una sola vez.
Hasta hoy, esta madrugada.
No pude contener mis lágrimas cuando me abrazaste de nuevo y no sé si podré contenerlas mientras escribo esto.
Todo cambió, ¿no es así?
Tú conseguiste un trabajo y yo seguí con el mío.
Tú tienes a alguien en tu vida mientras yo sigo esperando, y la verdad es que ya no sé qué es lo que espero, pero algo sé bien: ya no te espero a ti.
En 23 días tu perro creció demasiado, lo vi y me sorprendió lo gigante que estaba, lo rápido que se lanzó sobre mí, y yo que creí que ya ni me recordaría.
Tu estabas ahí, recostado, casi dormido y tu cara parecía la de alguien demasiado cansado, golpeado por la vida.
Tu rostro ya no parece el de un adolescente.
Te dejaste crecer la barba y el pelo y no sé si lo hiciste porque querías verte mayor o simplemente por flojera.
Te dije "wow" y solo reíste.
Estabas diferente.
Y lo único que pude pensar fue "él ha cambiado tanto en estos días y yo sigo igual."

23 días.
Que lo cambiaron todo y me hicieron ver que en realidad,
nunca podremos decirnos adiós del todo.
No hasta que yo lo decida.

Y es que ese es el verdadero problema, la decisión está en mis manos,
y mientras mi corazón me pide a gritos que siga con esto mi cerebro dice no, y yo no sé qué hacer.
Pero si somos honestos,
creo que tu y yo sabemos bien quién acaba ganando siempre.

sábado, 3 de septiembre de 2016

A veces pienso que te quiero, pero no estoy segura

Como hoy que estaba en tu casa y estabas dormido.

Yo te dije en la madrugada “me tengo que levantar a las 7” y tú dijiste “Yo a las 10”, ambos reímos.
Y hoy en la mañana me desperté antes de que mi despertador sonara, arreglé mis cosas, y me di cuenta de que tenía un labio roto y aún así tenía que ir a trabajar, viéndome como si alguien me hubiera golpeado.
Y es que quizá sí, es que tú siempre terminas golpeándome con las fuerzas de lo que dices que es amor y yo no me lo creo. 
Hemos repetido las mismas palabras una y otra vez y ahora tengo un discurso en mi cabeza que me sigue a todas partes, repitiendo como nunca me vas a querer como yo a ti.

En fin, estaba buscando mis pasadores entre toda tu ropa regada en el piso, me agaché y debajo de tu cama estaba una libreta roja, y tú sabes que soy curiosa, así que tuve que tomarla y hojearla, y ahí estaban: los dibujos que te pedí hace muchos meses, cuando apenas comenzábamos a hablar,  ¿recuerdas que te dije “dibújame a la dulce princesa”?, lo más seguro es que ya no lo recuerdes, pero eso significaba muchísimo para mí, tú dijiste que no, que no te saldría de todas formas, yo lo dejé pasar y lo había olvidado por completo.
Hasta hoy que vi que hiciste dos dibujos y les pusiste mi nombre. Casi me pongo a llorar en ese instante. ¿Qué nos pasó?, ¿cuándo te volviste una copia del hombre que más daño me ha hecho en este mundo?, ¿por qué no me había dado cuenta?

Quizá cada día estaban apareciendo marcas en mi cuerpo, moretones en los lugares más evidentes. Tan evidentemente a la vista que yo no los podía ver. El amor que sentía por ti me golpeo tan fuerte que me dejó aturdida.

Y esta mañana, al tener evidencia de lo que solías ser, de cómo yo solía importarte verdaderamente, me di cuenta de como la mayoría del tiempo pienso que aún te quiero, pero es que ya no estoy segura.

viernes, 10 de junio de 2016

Yo. Enamorada

No puedo con tanto amor, no puedo con la sensación de que es algo real, tangible, por primera vez puedo decir que verdaderamente soy muy feliz: en esta casa, en este cuarto, en esta cama, con él. No sé qué fue lo qué pasó o cómo pasó pero hubo un cambio de la noche a la mañana y cuando menos lo pensamos ya estábamos diciendo "ya podremos vernos todos los días", y ayer en la noche finalmente llegué a su casa y me sentí plena, sentí que todo el universo me estaba dando lo que tanto había esperado.

"Dime algo, ¿me quieres?", me preguntó en la madrugada. Y yo no lo pensé ni un segundo y dije "sí", me abrazó y me llenó de besos las mejillas para luego decir "yo también te quiero, me gustas, me importas". Y aunque no podía verlo en aquella oscuridad sabía que estaba sonriendo, así que besé su sonrisa y lo abracé tan fuerte como pude.
Hoy en la mañana no se levantó para ir a la escuela, en vez de eso, se quedó conmigo en la cama llenándome de abrazos, besos, de risas.
No sé si podría ser más feliz.

Ahora, la parte no - divertida me espera: desempacar un montón de cosas y acomodarlas. Veremos cómo funciona esto, por ahora, que quede registrado aquí que soy la persona más feliz y más enamorada de esta tierra.

lunes, 23 de mayo de 2016

De nuevo ardiendo

5:30 am.
Alta velocidad, me aferró a su cintura, temo que tal vez algo pueda pasarnos, pero me repito a mí misma tratando de hacerme creer que "nada va a cambiar", que hemos hecho esto antes y quizá lo volveremos a hacer.
Un montón de factores que contribuyen para que yo siga creyendo: el alcohol es el principal, ya no recuerdo cuántas copas tomé, ¿qué pasó?
Pareciera que nunca vamos a cambiar.
Pareciera que somos unos niños que juegan el juego más peligroso del mundo: al amor.
¿Algún día será posible? Me temo que no, me temo que todo lo que es bueno tiene que llegar a su fin, y después de casi un año juntos, después de peleas, reconciliaciones, rompimientos, llantos y alegrías, pareciera que ya no podría haber más.
Algo cambió, quizá fue el hecho de que leí un libro que habla acerca del amor y la obsesión, quizá es el hecho de que me estoy convirtiendo finalmente en adulta, no sé: pero algo cambió y todos lo notaron.
Estuve pensando acerca de mi futuro y lo imaginé ahí conmigo, qué ingenua.
Miro al pasado y él es lo único que veo.
Me pregunto a mí misma, "¿sabes qué no cambió?", el hecho de que al final terminamos en la misma cama abrazados y rogándole al tiempo para que se detuviera.
Evitamos mirar al reloj, olvidamos las reglas y pareciera que los minutos duran horas.
¿Algún día vamos a cambiar?, ¿dejaremos de estar obsesionados con la idea de lo que pudo haber sido?, ¿comenzaremos a superar todos estos meses?
Quizá la verdadera pregunta es si quiero hacerlo, si quiero renunciar a todo lo que implica...

6:00 am.
Alta velocidad. Las lágrimas no paran de resbalar por mis mejillas.
No le digo que es la última vez que nos veremos pero de alguna manera él ya lo sabe.
Nos despedimos como si fuera solo una madrugada más, me da miedo no ser lo suficientemente fuerte y terminar volviendo a él.
Cada día.
Cada pensamiento.
Él es la resaca emocional de la que no me he podido curar durante casi un año.

domingo, 21 de febrero de 2016

Adiós, Ulises

Recordaré tu pequeño cuarto,
sentirte,
la luz que entraba por la ventana,
tus discos,
tus libros,
nuestros desayunos,
nuestros atardeceres,
nuestras noches,
nuestros cuerpos el uno contra el otro,
durmiendo,
las pequeñas corrientes de aire,
inmediatas y para siempre.
Tu pierna,
mi pierna,
tu brazo,
mi brazo,
tu sonrisa
y tu calidez que me hizo reír de nuevo.

sábado, 3 de octubre de 2015

Ulises II

Me alegra que no seas como todos los otros chicos de tu edad.
Que no te guste la misma música.
Que no bailes como ellos.
Que no te alcoholices como ellos.
Que no pienses como ellos.

Te conocí y vi algo que me hizo pensar que podrías ser especial.
Esperaba todos los días estar en lo correcto...
Y entonces me di cuenta de que sí, que eras un chico fuera de lo común.

"Hablas como argentino" dije una vez y solamente te reíste mientras bajabas la mirada.
Si supieras todas las cosas que me gustan de ti.
No es fácil ir por la vida buscando cosas, personas, que nos hagan sentir algo.
Creí que nunca olvidaría, que siempre estaría condenada a pasar mis días pensando en aquel chico que rompió mi corazón.
Hasta que pasó.

Sé que esto no es para siempre, que no será para siempre,
pero está bien.
Me ayudaste a olvidar todo el dolor del pasado.
Sacaste el veneno que iba corriendo por mis venas en vez de sangre.
Hiciste que volviera a creer.

Todo el tiempo pensando y anhelando algo que nunca iba a pasar,
aferrándome al pasado, abrazando a un hombre que más bien era un fantasma.
Pensando, ¿algún día volveré a querer a alguien de la misma manera?

Y la respuesta es no, claro que nunca volveré a querer igual,
de eso se trata, de que cada sentimiento que tenga junto a ti se sienta como nuevo.
Y es que cuando me tomas de la mano vuelvo a tener 17 años.
Y cuando te veo, veo todo lo que podrías llegar a ser.

No dejes que tu juventud se vuelva algo que sea duro de recordar.
No dejes que las malas decisiones terminen por darle un rumbo equivocado a tu vida.
Quisiera poder decirte todo lo que deberías y no hacer,
pero eso no depende de mi.
Ojalá que cambies, y que cambies demasiado, y que te conviertas en todo lo que esperas ser.

Creo que solo basta decirte gracias, y basta con decirte que te quiero, que eres especial. Que agradezco a la vida por haberme permitido ir aquel día al centro comunitario, verte ahí y haber pensado, ¿cuántos años tendrá?
No me importa en realidad,
nunca me importó.
Te vi y supe que no eras como los chicos de tu edad,
no, tu me hiciste volver a creer.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ulises

-Entonces, ¿qué soy? -pregunta él desesperadamente.
-Eres una mala idea. -responde ella -Eres todos los "solo por esta vez" y "me merezco algo mejor" dentro de mi cabeza. Eres una herida que no cicatriza. Y eres todo lo que quiero.

lunes, 10 de agosto de 2015

Escribo para no olvidar

Estoy pensando aún si sería bueno escribir acerca de esto o no, pero creo que ya es demasiado tarde.

Tengo este corazón,  y tengo que vivir con él, aunque a veces no quisiera, simplemente desearía cambiarlo por otro más frío, sin sentimentalismos, sin tanto amor para dar.
Este fin de semana pasó algo que hizo que mi perspectiva de las cosas cambiara por completo, bueno, en realidad no de las cosas, sino de una persona en especial.
Soñé tanto con él, mi mente y mi corazón me decían que el momento especial, donde por fin estuviéramos juntos llegaría y sería perfecto: que el cielo me enviaría señales y la luna resplandecería de felicidad, porque al fin habría llegado lo que tanto esperaba.
Sucedió finalmente este sábado, mis mejores amigas de la preparatoria vinieron a visitarme a mi pequeño pueblo y yo estaba muy feliz de que finalmente fuéramos a reunirnos, pero una parte de mí estaba completamente distraída por el hecho de que aquí, en este mismo lugar donde ellas estarían, también estaría el chico que últimamente me quita el sueño. Yo les dije "quiero que lo conozcan" y ellas dijeron que estaba bien, y cuando les hablé de él, lo primero que mencionaron fue "¿por qué sonríes tanto?" y yo no tenía respuesta a esa pregunta, así que seguí sonriendo mientras íbamos camino a mi casa. Pasé la tarde entera esperando a que el momento llegara, diciéndome "está bien, va a estar bien, ellas van a aceptarlo"... y cuando finalmente llegó y se presentó con todas, mi corazón me susurró "te lo dije, todo está bien".
No sé por qué hice eso. Estaba tan preocupada por lo que ellas pudieran decir que trataba de mantenerlo lejos de ellas, trataba de que no fueran a decir algo de mí que pudiera alejarlo de mi lado para siempre. Y entonces comencé a preguntarme, "pero, ¿qué ocultas?, ¿hay algo de ti que él no sepa ya?" y mi respuesta fue un sí.

No sé cuándo comencé a preocuparme tanto por lo que los demás puedan pensar acerca de mis decisiones, acerca de las personas a las que quiero. Supongo que es por las malas decisiones que he tomado en el pasado, les he hablado a mis amigas acerca de chicos de los que luego me arrepiento de haber conocido, así que ahora prefiero no hablar acerca de mis sentimientos, cuando me preguntaron si lo quería solamente me quedé callada y cambié la conversación, cuando me dijeron "¿crees que esta vez funcione?" mis ojos se cerraron por lo que se sintió como una eternidad y me apresuré a contestar con un "no lo sé".
Porque a fin de cuentas, de verdad no lo sé. No quisiera pensar en ello. Me di cuenta de que tengo muchísimo miedo. Después de haber sido herida un sinfín de veces, ¿qué más podría esperar?
Me preparo para lo peor en caso de que suceda, aunque espero que no suceda. En el fondo, sé que no podría aguantar una decepción más.

El caso es que el sábado por la noche, cuando estábamos recostados en un sillón él y yo, cuando le dije "por favor abrázame, me da mucho miedo que este momento se acabe", cuando puso sus brazos alrededor mío y sentí el latido de su corazón tan cerca de mi oído, finalmente le dije "dime qué me hiciste" y el respondió "¿por qué?", yo solo sonreí y pensé "porque eres tan diferente a todos los chicos que había conocido hasta ahora, no sé qué sea, no sé qué es lo que haces, pero me gustas tanto que es ridículo". Nos quedamos así, abrazados y riendo por las cosas más simples. El tiempo pasó tan deprisa que cuando menos lo esperamos se habían hecho las 5 am y pensé "es hora de decir adiós a este momento tan perfecto".
No quiero olvidarme de la sensación que tuve después de haber pasado tantas horas a su lado, tan cerca de él. No me importa nada más. Sé que me queda una semana en este pequeño pueblo y después tendré que regresar a la realidad de mi vida escolar, sé que él tendrá que regresar también a su vida, y no quisiera que la distancia fuera un impedimento, pero ahora mismo no sé qué pensar. Me repito la pregunta que me hicieron mis amigas, "¿Crees que funcione?"
Y la respuesta no me gusta.

sábado, 1 de agosto de 2015

Crush

Dejo el teléfono a un lado esta noche, algo pasa por primera vez dentro de mí muy deprisa, qué deprisa. 
Porque la posibilidad de que sientas lo mismo que yo es simplemente demasiado, demasiado. 
¿Por qué sigo huyendo de la verdad? En todo lo que pienso eres tú. 
Me tienes hipnotizada, tan fascinada y simplemente tengo que saber...
¿Alguna vez has pensado cuando estás solo en todo lo que podemos ser?, ¿A dónde podría ir esto?
¿Estoy loca o me estoy enamorando?
¿Este es realmente solo otro flechazo?
¿Pierdes la respiración cuando te miro?
¿La retienes como yo lo hago?
Porque intento e intento alejarme...
Pero sé que este flechazo no se va a desvanecer. 
¿Ha cruzado por tu mente cuando pasamos tiempo juntos si solo somos amigos o hay algo más?
Verás, es una oportunidad que debemos tomar porque creo que podemos convertir esto en algo que dure para siempre. Por siempre. 

¿Por qué sigo huyendo de la verdad? En todo lo que pienso eres tú...

viernes, 31 de julio de 2015

17

Una vez que empiezas a extrañarlo, sabes que ya perdiste, que no hay remedio contra estos sentimientos que la gente llama amor. Un montón de sustancias químicas en mi cerebro que se juntaron para hacerme sentir esto. Ya lloré lo que tenía que llorar, ya me dije que no puedo seguir así, pero mírate: sigues siendo una niña, tu corazón está intacto, sí, a pesar de todas las veces que te lo han roto, él sigue creyendo en el amor, él sigue enamorándose. ¿Por qué?, ¿Dónde lo apago?
Siento como si volviera a tener 17 años cuando lo veo, siento que toda la inocencia que vivía en mí regresa, se instala en mis huesos y me susurra "ve y abrázalo lo más fuerte que puedas", me siento ridícula, llorando en esta calurosa tarde de verano por algo que no existe, por algo que se siente como una broma.
Ve y toma una pala, la más grande que encuentres, ve y entierra estos sentimientos en el pozo más profundo que puedas construir.
Ya no pases tiempo con él.
Ya no pienses.
Ya no sientas.

Si tienes tanto amor para dar, que sea a ti misma. Sabes, y lo sabes muy bien: vas a salir lastimada o lastimando. Es siempre la misma historia contigo: no hay final feliz, no hasta hoy.
¿Y si es la excepción?, ¿Y si no lo es...?
Tendré que esperar un año entero para poder saber si valdrá o no la pena, para conocer hasta dónde podríamos ir juntos. Un año, un año que cambiará mi vida por completo. Hoy estoy en este lugar pequeñito, aquí, donde nos conocimos un día en una fiesta, aquí, donde el tiempo parece retroceder en vez de avanzar.
Aquí, en este momento donde mi corazón se ilusiona y mi cerebro dice "¡basta!".

Aquí, donde la confusión y yo somos una misma.