martes, 14 de abril de 2020

Fantasía vs Realidad

Cuando las fantasías se convierten en realidad: ahí es cuando la magia se pierde, ¿no?
Estoy atrapada en casa, haciendo lo mismo todos los días: levantarme tarde, comer comer comer, ver series, escuchar podcast, de vez en cuando leer e intentar hacer ejercicio. 
Claramente voy a ganar unos kilitos por ahí. Y no quiero pero creo que será inevitable. 
Lo más difícil es no tener a dónde ir. 
Con quién hablar ~románticamente. 

No funciono sin amor. Es por eso que cuando conozco a alguien trato de descifrarlo hasta los huesos. “¿Qué está mal contigo? Déjame verte tal cual eres”, pero en realidad no hay nada que quiera ver. Preferiría no tener nada que ver con nadie, no involucrarme para no terminar llorando cuando no me responden, cuando lentamente se alejan y ni hablar. No hay nada que hacer. 
Cuando están tan lejos, todo parece tan perfecto. Y verlos de cerca trae todo el desorden, las pequeñas cosas que los hacen humanos. 
La fantasía le gana a la realidad. Al menos al estar encerrada, ese es el caso

jueves, 9 de abril de 2020

Después del letrero de Hollywood

¿Dónde dibujas la línea
entre adoración y obsesión?

Ebria debido a la espera 
me encuentro a la mitad de tu sombra,
sirviente y sin descanso, 
con la habilidad de un camaleón
para ser todo aquello que has perdido. 

Alentando estas desilusiones,
todas las versiones de mí misma
se entretejieron fuertemente 
conscientes del dolor 
que comparten debido a la locura. 

Observo sin permiso,
viendo tu cabello caer 
detrás de tu oreja, 
entiendo en ese momento
los dos miramos la misma luna,
y eso es suficiente para mí.  

jueves, 2 de abril de 2020

25 de enero

A veces sueño con cosas muy específicas. Como si fueran recuerdos. Es extraña la manera en que la mente funciona. A veces antes de dormir me esfuerzo tanto, me concentro en algo: un rostro, un sonido, el tono de piel bajo las sábanas de una noche de enero. 
Aun así no logro soñar lo que deseo. Pero a veces (cuando menos me lo espero), cierro los ojos después de un largo día de trabajo y ahí está: me espera de nuevo en la misma esquina; me recibe con un tímido hola y me muestra la vida a través de sus ojos.
Cuando despierto: quiero llorar. 

miércoles, 1 de abril de 2020

Los malos pensamientos en mi cabeza

Es fácil: cuando no haces absolutamente nada, tu mente tiempo para pensar en demasiadas cosas, y ya de por sí piensas demasiado.
Me estoy volviendo loca.
Porque no hay nada que hacer
excepto:
pensar,
pensar,
comer,
dormir,
pensar.

Anoche soñé que alguien me amaba, y dormía a mi lado. Qué emoción, qué fatalidad.
Ya nada tiene sentido.