¿Quién era yo antes de nacer?, esta es una pregunta que me he hecho durante bastantes años. Creo que antes viví otras vidas, creo que este es un viaje infinito donde aprendemos y crecemos a través de ellas. No sé cómo, pero siempre tuve esta idea de que yo ya había atravesado bastantes, que esta era una de las muchas aventuras que ya había vivido, y cuando fui con una vidente, ella me lo confirmó.
Hablar del origen, por algún motivo, me genera ansiedad. Me costó trabajo preguntarle a mi mamá.
Quizá porque siempre he pensado que mi mamá no debió casarse, sino que debió quedarse en Monterrey y convertirse en la mujer de sus sueños. Pero ese no fue el camino que eligió, en cambio, se casó con mi papá en Diciembre de 1992, y en Noviembre de 1993 nací yo.
Mi mamá se desmayó un día de Abril, justo después de comer en el restaurante de mi bisabuela, sabía que su periodo no le había llegado en un buen rato, así que habló con mi papá y juntos fueron al hospital donde le hicieron una prueba de embarazo. Salió positiva, yo tenía dos meses desde mi concepción.
El embarazo fue normal, según sus propias palabras, ninguna amenaza, ella siguió con su vida como normalmente lo hacía, de repente tenía náuseas, tenía desmayos, pero nada grave. Nada que me pusiera en peligro. Durante su embarazo vivía en casa de mi abuela, mamá de mi papá. Ayudaba con el quehacer, hacía comidas, salía a caminar. Durante mi embarazo usaba vestidos largos, siempre que pienso en ella embarazada me viene a la mente una foto de ella frente a un árbol, con un vestido floreado rosa, sonriendo.
Mi mamá tenía 17 años cuando se embarazó de mí. Ya era una mujer casada, su mamá le había dicho que debía casarse y tener hijos, ella estaba cumpliendo su deber. Pero siempre me he preguntado si eso es lo que realmente quería, y cuando se lo pregunto, ella dice que sí, pero me cuesta creerle. No sé si es por cómo yo veo la vida, pero no puedo concebir que su meta en la vida era formar una familia y nada más.
Mi papá trabajaba mientras ella se quedaba en casa, mi papá era albañil y pescador cuando se conocieron, y lo seguía siendo cuando ella estaba embarazada. A veces se quedaba hasta tarde tomando con sus amigos, ella lo esperaba.
El 9 de noviembre de 1993, a las 6pm, mi mamá empezó a tener contracciones. Fue al hospital junto con mi papá, pero le dijeron que aún no estaba lo suficientemente dilatada, que fuera a caminar un rato y regresara. Volvió a las 9pm, la ingresaron, y nací por parto natural a las 11:30pm. Cuando le pregunté si mi parto fue largo, me responde que sí, bastante. Quizá no quería volver a nacer, me estaba resistiendo, quién sabe.
viernes, 28 de junio de 2024
jueves, 27 de junio de 2024
mamá
Recuerdo haber crecido odiando el olor y sabor a cereza, pero lo que no sabía que ese sabor era falso, pero crecí creyendo que era real hasta que un día de verano mi suegra compró un botecito con cerezas amarillas, primero que nada yo estaba como "¿cerezas amarillas? qué pedo", pero bueno ella me explicó que son una clase que es más buena, un poco más ácida, y un poco más cara, y tuve que probarlas, y para mi sorpresa me gustaron bastante.
Recuerdo haber crecido tomando tés con mi mamá, ella de canela o menta, yo de jengibre o verde, en casa nunca tuvimos una tetera, siempre hervíamos agua en una ollita pequeña y listo, o si tenía mucha flojeta pues en el microondas por uno o dos minutos, yo ni siquiera sabía de la existencia de las teteras hasta que de nuevo mi suegra me mostró un día: "mira solo la enchufas, le pones poquita agua, o la que necesites y en uno o dos minutos el agua estará hirviendo", yo no lo podía creer.
Recuerdo que cuando estaba en la secundaria, como en segundo año, un día me descubrí una bolita en mi pecho, en mi pezón específicamente, y me entró un miedo tremendo, no sabía a quién decirle así que le dije a mi mejor amigo en clase de computación, y ese fue un gran error porque a la media hora ya toda la clase sabía.
Después de llorar por lo que se sintió como una eternidad en el baño de mi casa, decidí decirle a mi mamá, que solo me pidió ver mis pezones y me dijo "estás bien, eso es normal", yo dije algo como "¿estás segura?", y ella se rió bajito "no te preocupes, vas a estar bien", yo le expresé lo preocupada que había estado todo el día con un miedo horrible porque pensé que tenía cáncer. Ella se río de nuevo, eran extrañas las ocasiones en que veía a mi mamá reír.
10 años después mi abuela murió de cáncer.
Aún recuerdo verla morir, acabarse poco a poquito y sentir una impotencia horrible en todo el cuerpo.
Hace dos años le diagnosticaron a mi suegra cáncer de mama, cuando mi novio me dijo en lo primero que pensé fue en mi abuela, no estaba lista para volver a perder a alguien por el cáncer. No estaba segura de que él supiera lo horrible que es. Afortunadamente mi suegra tuvo una operación satisfactoría, y hasta ahora sigue en remisión.
Recuerdo el pánico de no saber si mi mamá volvería por mí una vez que me dejaba en la escuela, algo dentro de mi siempre tuvo la sensación de que un día iba a desaparecer, y aún me pregunto por qué.
miércoles, 26 de junio de 2024
Quiero abrir mi cerebro y ver si aún queda por ahí alguna historia por escribir, quiero abrirlo como un frasco y ver a mis pensamientos salir flotando, llegar hasta el mar y sumergirse en él, tomar un baño frío.
Quiero que mis pensamientos conozcan el mundo y luego vuelvan a mí para contarme lo que vieron; juntos escribiríamos una novela emocionante, o quizá solo poemas de amor, un guión de película.
Quiero que las novelas dejen de ser tan predecibles, ¿acaso ya se escribieron todas las historias?, ¿una y otra vez?
¿Son mis pensamientos el material reciclado del paso de los años?, ¿de mis ancestros?, ¿acaso puedo tener un pensamiento original?
Quiero abrir los ojos y ver un mundo diferente: donde todo sea al revés, o donde todo esté de cabeza. Quizá irme aún más lejos y ver qué hay en el principio del universo, que mis ojos sean capaces de comprender el por qué, quizá ni siquiera lo entenderían pero al menos reconocerían a las estrellas de donde vinieron.
Quiero que mis dedos dancen en el teclado y cerrando los ojos, viendo con el alma, crear algo mágico, quiero que la inspiración vuelva a su lugar de origen, pero que no se vaya sin antes dejarme una o dos ideas para plasmar por aquí.
martes, 25 de junio de 2024
De Nayarit a Guerrero
A principios de mes mi novio y yo hicimos un roadtrip de mi pueblo natal hasta Zihuatanejo, Guerrero, lo que son apróximadamente 800km de camino. La idea surgió porque hemos estado hablando un montón acerca de mudarnos, ya que la zona donde vivimos la verdad se está saliendo de control horriblemente; con gringos comprando propiedades a diestra y siniestra, las rentas de las casas con un minímo de 12mil pesos por una casa toda básica y con dos enchufes, sin lavadora, sin microondas, la comida carísima y mala, las playas atascadas de camastros, sillas y palapas donde rentan tablas para surfear.
Es de verdad muy triste para mí ver en lo que se ha convertid
o mi pequeño pueblo, y la idea de mudarme por muchos años me parecía descabellada, sobre todo porque toda mi familia sigue viviendo en el mismo lugar, y no quisiera ver a mi sobrina solo unas cuántas veces al año, pero en fin, a veces la vida te empuja a lugares donde nunca pensaste estar.
o mi pequeño pueblo, y la idea de mudarme por muchos años me parecía descabellada, sobre todo porque toda mi familia sigue viviendo en el mismo lugar, y no quisiera ver a mi sobrina solo unas cuántas veces al año, pero en fin, a veces la vida te empuja a lugares donde nunca pensaste estar.
Así que hicimos este viaje para ver qué hay más allá del area gentrificada donde vivimos, y wow, hubo muchas sorpresas.
Para empezar mis papás me metieron ideas de que "Guerrero es súper peligroso, no deberían ir", así que me puse a investigar en mi querido internet pero no encontré nada, además de que mi novio es muy terco y ya estaba aferrado a la idea de hacer el viaje, así que nos fuimos...
La primera parada fue Barra de Navidad, un pueblo que está más o menos a 4hrs de Puerto Vallarta, del que tengo que decir que me terminé enamorando. Es un lugar peculiar, porque además de tener el mar, también tiene una laguna y el malecón los divide. El agua es súper fría y cristalina y el oleaje es casi inexistente, aunque al final de la playa había algunas personas surferando en longboard. Pasamos dos noches explorando y viendo si nos gustaba la vibra o no. Ya se puede comenzar a ver cómo los Canadienses poco a poco están adueñandose de la zona más cercana a la playa, y no dudo que en unos años más también se salga de control, pero por ahora, puedo decir que Barra me encantó y si me tengo que mudar a algún lugar, probablemente sería aquí.
Antes de barra está otro pueblo que se llama Melaque, con un malecón bastante bonito, siento que Melaque es más gente mexicana que en Barra, y probablemente es más barato, pero solo estuvimos ahí para pasar un rato en la playa, su playa es bonita pero a mí me pareció más contaminada y no nadé mucho la verdad. Lo padre es que se puede llegar en bici de Melaque a Barra en unos 20 minutos o menos.
Manzanillo, que solamente nos paramos en el mirador y tomé esta foto. Parecía una ciudad bonita y mucho mejor planeada que Vallarta en cuanto a carreteras y caminos.
Nuestra siguiente parada fue en este pueblo llamado Caleta de Campos, en Michoacán, un lugar bastante extraño. Nos hospedamos en un hotel y fuimos a checar la playa, había mucha gente comiendo, los precios de la comida eran bastante altos, lo que me sorprendió bastante, fuimos a comer a un restaurante que estaba más cerca al pueblo y como a los 10 minutos llegaron unos narquillos con sus cadenas gigantes de oro, sus gorras, zapatos y relojes de marca y cada uno con una chica a su lado, pidieron un montón de cosas del menú, un garrarón completo de agua de coco para mezclar con el licor que traían, y empezaron a controlar la música del lugar.
Elegimos quedarnos en La Saladita porque ahí vive una de mis mejores amigas que antes vivía en mi pueblo, pero se mudó hace como dos años. Ella nos mostró las playas vecinas, algunos lugares para comer y pasar el rato, es una area bonita pero más como un área para surfear y medio hippie.
Finalmente llegamos a Zihuatanejo 5 días después de empezar nuestro recorrido, solo pasamos el día ahí y regresamos a dormir a La Saladita. Zihua me dió la impresión de ser un pueblo/ciudad, tiene un malecón súper largo y bonito, y la playa estaba muy muy tranquila, poco oleaje en el mar. Había muchos restaurantes y bares en el área cerca de la playa, quizá en otra ocasión volveremos y nos quedaremos ahí.
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