sábado, 8 de noviembre de 2014

Soy transparente

Soy como el agua, puedes ver cada parte de mí. No oculto nada, ni siquiera lo intento: puedes ver en mi algunas imperfecciones que salen a la superficie, está bien. He tratado de ocultarlas por tantos años, de removerlas, pero me di cuenta de que no servía de nada, que formaban parte de mí.
Y no pienses que soy como una laguna, un agua que está estancada, quieta, que espera con impaciencia a que el aire la mueva. No; yo soy un océano. No podría estar en calma incluso si luchara con todas mis fuerzas por ello. Dentro de mi late algo que me hace estar en constante movimiento: tengo vida dentro de mí, tengo esperanza, tengo tesoros escondidos y alguno que otro pirata ha venido en su búsqueda pero se ha rendido en poco tiempo.
Tengo tantas cosas que faltan por conocer; soy transparente. Estoy esperando a que vengas a buscarlas.
Y he empezado a crear maremotos, he empezado a salirme de la costa: voy más allá, porque te espero, porque te busco. No podría mentir, incluso si lo intento me sale al revés, así que dejé de hacerlo.
Éstas olas que ves desde el balcón, ésta fuerte marea: te quiere decir algo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

#3

Faltan exactamente 3 días para que cumpla 21, y esperaba tal vez salir a celebrar un poco y emborracharme y olvidarme de todos por un momento, al menos. Pero resulta que no, resulta que mis amigas (como siempre) me cancelan a último momento y pues qué más da. Supongo que puedo quedarme en casa el fin de semana, supongo que puedo comprar una botella de whisky barato y acabarmela yo sola. Porque ya no sé a quién más pedirle que me acompañe. Y sí ,lo sé, suena bastante patético, pero no tengo muchos amigos: los puedo contar con los dedos de 1 sola mano, pero está bien, siempre he estado bien siendo así: solitaria. Incluso ahora, que tengo una compañera de cuarto: es extraño, siento como si estar cerca de las personas (físicamente) me hace alejarme de ellas. Me ha pasado antes, pasará otra vez.
Quería celebrar, quería bailar hasta que dieran las 12 am y quería recibir una llamada, quería ver en mi celular tu nombre y que me dijeras ¡Felicidades!, quería pasar la noche contigo y besarte hasta que los labios se me entumieran y quería que todo mi cuerpo se llenara de tu aroma. Quería que me abrazaras y me susurraras que me quieres como a nadie en el mundo, quería salir a pasear contigo, tomados de la mano; quería que la gente nos viera, que fuéramos al malecón como lo hicimos cuando cumplí 18 años, que comiéramos pizza y nos perdiéramos mirando las estrellas, mirando el mar y los barcos.
Quería tener 17 otra vez, o tal vez incluso 18.
Quería tenerte a ti como regalo perfecto de cumpleaños.
Quería...Quería...

"Pronto...pronto...un día...pronto..."

21 años que se sienten como un golpe al corazón. Como una carcajada del destino, si es que existe.

Faltan 3 días para soplar las velas y pedir un deseo. Solo espero que se haga realidad.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Estás ahí?

-¿No crees que ya es hora? -preguntó.

Y mientras me hacia esa pregunta yo pensaba en correr, en como últimamente en lo único que pensaba mientras me sentaba a esperar era en correr, lo más lejos posible, y sin mirar atrás. Y pensaba en como parecía hacer las cosas al revés siempre: en vez de avanzar retrocedía, en vez de odiar amaba y en vez de cerrar los ojos y descansar, los mantenía abiertos hasta que las lágrimas no paraban de salir, hasta que se inundaban y ya no podía dormir.

-¿Estás ahí? - insistió.

Y yo no estaba. O tal vez sí, quién sabe. Ya no sabía nada, ya no sentía nada, ni una pizca de lo que había sido quedaba en mí. "¿Estás ahí?, ¿estás ahí" me gritaban todos al rededor, y yo me tapaba los oídos: porque no quería oír, porque ya estaba ciega y qué mejor que también estar sorda. No quería saber nada. Mejor vivir en la ignorancia. Y esa era otra parte que no le contaba a nadie; que siempre estaba al pendiente, que nunca podía estar quieta, aunque me hubieran atado las manos no podía permanecer sin buscar respuestas; me hubiera arrastrado por el suelo de ser necesario.

-No te entiendo -concluyó mientras se alejaba de mí.

"Yo tampoco" pensé, y luego corrí, pero mis piernas me traicionaron, y en vez de correr hacia en frente, en linea recta, corrí hacia atrás; exactamente un año atrás y vi las cosas que me llevaron en una espiral, que me llevaron a convertirme en esto que soy ahora. Y mi cabeza se hizo bolas, y mis recuerdos giraron en tombolas y ahora no encuentro un hilo conductor que me lleve a saber qué es real y qué es subjetivo. Ayer pensé que hace más de un año que te había visto, con mis botas puestas, cuando me dijiste "¿A dónde vas vestida así?", para luego darme cuenta que no, que no pasó hace un año, sino que fue en febrero. Y entonces lloré, lloré toda la noche y hoy amanecí con los ojos hinchados y fue entonces cuando me preguntó:

-¿No crees que ya es hora?

sábado, 1 de noviembre de 2014

10 de agosto, 2011

¿Cómo describiría esto que siento por ti?

No hay libro, canción o película que se le compare.
Creo que esto que siento es tan maravilloso, que nadie tiene las palabras para describirlo.
Cada día me levanto con una sonrisa, porque pienso en ti y en lo feliz que me haces.
Trato, de verdad, de ser una mejor persona para ser así la chica que tú te mereces.
Pienso en ti y mi mundo se ilumina; me llenas de alegría, de emoción.
Estar enamorada de ti me ha hecho comprender muchas cosas.
Tiempo atrás entregué mi corazón y no fui correspondida; sí, sufrí mucho. Pero ahora entiendo porque fue así; es parte del proceso del amor. Tuve que pasar por eso para valorar el amor que tengo contigo.

Te amo, así de simple.
Si pudiera, te pediría que pasaras el resto de tus días conmigo.
Pero eres libre, y eres mío.