jueves, 7 de agosto de 2014

Espera por mí

Es como si todo se hubiera convertido en un sueño, en un sueño sin fin.
Pero no puedo recordar lo que sucede en él, solo te recuerdo a ti.
(Y recuerdo cómo solías hacerme reír)
Cuando decidiste partir, desearía poder haber ido contigo.
No me gusta estar aquí, y no me gusta estar sola.
Y cuando llore, ¿quién va a hacer que me sienta mejor?
Y cuando me caiga, ¿quién me va a ayudar a levantarme?

Llévame ahora y escalemos lo suficientemente alto como para volar.
Vayamos a un lugar muy alto donde el amor no muera.
Tenemos algo que decir sin pronunciar una palabra.
Dime qué, dime ¿qué vamos a hacer ahora?

- Acostemonos en el suelo.

- Dime, ¿qué vamos a hacer ahora?

- Acostemonos en el suelo.

- Dime, ¿qué va a pasar conmigo?

- Sé que algo está matándote.

-Toma mi vida, que se desliza hacía la tristeza ahora.

- Sé que algo está matándome.

- Toma tu vida, estoy esperando por ti.



Dime qué, dime ¿qué vamos a hacer ahora?

Tú.
Espera por mí.

martes, 5 de agosto de 2014

La fragilidad de un día común

A veces olvido lo frágiles que somos en este mundo; en un dos por tres y nos vamos, en un segundo y la respiración se nos va, el último aliento nos abandona y eso fue todo, adiós.
¿A dónde van? Quién sabe, tampoco quiero saber ya, me gusta pensar que no hay un "otro mundo", simplemente hay Nada, como hubo antes. ¿Volverán a nacer? Quién sabe, me gusta pensar que sí, me gusta pensar que un día volverán aquí a enmendar todos sus errores, o al menos a disfrutar de la función: tal vez solo somos una diversión para los que se han ido, ellos de seguro nos ven y se ríen de nuestras caídas, sufren cuando nos han roto el corazón y se emocionan cuando estamos a punto de recibir un primer beso. Tal vez.

El caso es que justo ayer estaba en la playa, riendo y caminando, pensando acerca de cómo a medida que crecemos nos complicamos más las cosas; cómo es más difícil contar con personas, hacer amigos, confiar en alguien, enamorarse, comprometerse verdaderamente a algo o a alguien. Me parece increíble el hecho de que a veces las personas simplemente están ahí: quietas, en medio del océano y no hacen Nada: no piensan, no se mueven, no cambian de posición, simplemente esperan a que las olas los lleven a la orilla, pero, ¿y si no pasa?, ¿y si al contrario las olas los llevan más adentro?, entonces simplemente se dejarán llevar...se ahogan sin un grito de auxilio.

Me gusta pensar que voy a dejar algo aquí para ser recordada, que estoy aprovechando mis días. Pero la mayoría del tiempo es difícil, tan solo intento pensar en todos los días de mi vida, pero logro recordar solo aquellos donde pasó algo especial, algo interesante; ojalá todos los días fueran lo suficientemente interesantes y buenos como para ser recordados. La mayoría de las veces se quedan pegados en mi memoria los días malos; los malos recuerdos ocupan el lugar de los buenos y entonces comienzo a ser negativa, a pensar "nada va a estar bien", "quiero irme de aquí", pero luego pienso, que los domingos vendrán y las cosas buenas tendrán su lugar en mí.

Ayer fui a la tienda más cercana a comprar agua, porque tenía sed simplemente; había caminado mucho y caminaría aún más. Y ahí estaba ella: se veía normal, estaba platicando, normalmente esto hace cada que la veo. A veces pensaba que ella ya ni se acordaba de mí, pero de vez en cuando me detenía solo para decirme "Tu eres..." y yo sonreía y le decía que sí. Ayer fue el último día en que la vi. Hoy ya no está.
Y así como ella se fue nos iremos todos; somos frágiles, tenemos una misión que cumplir aquí y depende de nosotros dejar una huella o no.
Descanse en paz. Ahora debe estar por algún lugar disfrutando de la compañía de su esposo, estoy segura de que se encontraron.

Todos merecen su final feliz.

lunes, 4 de agosto de 2014

A veces solo se necesita un empujón...

...Darte cuenta de que alguien te está mintiendo, y a pesar de que sabes la verdad, no haces nada, al contrario; te quedas observando cómo la red de las mentiras se vuelve más y más grande, cómo la burbuja crece. Pero en algún momento tendrá que reventar. Todo cae donde debe a final de cuentas.
A veces creo en al karma, en el destino, en pagar las deudas. No creo ser una mala persona, solo quiero lo mejor para mí, o a veces quiero lo que no  puedo tener, pero soy caprichosa, no suelto las cosas tan fácilmente. No sé a dónde quiero llegar con todo esto, pero.

Todo parece estar tomando forma finalmente. Me voy a mudar, voy a conseguir un trabajo, voy a comer bien, voy a salir más. Tengo que cambiar, ya basta de sufrir y sufrir. Creo que finalmente la venda está cayendo, pensé que no ocurriría, pero aparentemente nadie puede tomar 1 año de mentiras y desprecios y convertirlo en algo bueno. Las consecuencias vienen, tanto para los demás como para mí. ¿Qué va a pasar? Quién sabe.

Tengo miedo, claro que lo tengo. Pero es normal, es la respuesta ante lo desconocido, ante posibles cambios también en mi persona. Quisiera tener una bola de cristal, de esas en las que puedes ver el futuro y echar un vistazo allí. Pero no puedo. Me arriesgaré, dicen que la ignorancia nos da felicidad...es verdad.

martes, 29 de julio de 2014

¿Cómo se siente?

Llega un momento en nuestras vidas donde todo parece colapsar. Se derrumban muros que parecían indestructibles, la presa donde estaban contenidos nuestros más grandes secretos se destruye y quedamos expuestos. A todos les pasa, en algún punto.
Para algunos esto resulta debastador; ¿y ahora qué hago? se preguntan, mientras corren en círculos y hacen una zanja en el suelo.
Para otros es liberador; finalmente pueden salir, dejar ataduras atrás, liberan las cuerdas que los habían estado atando por mucho tiempo.
Y están algunos en el punto medio...entre querer correr o sentirse libres.

No sé qué está pasando en este momento de mi vida, vienen muchos cambios. Dependerá de mí aceptar todo lo que el tiempo traiga o caerme, derrumbarme como lo he hecho ya en otras ocasiones.
Me siento abandonada, ya no tengo a nadie, no parecen comprender el sufrimiento que provoca en mí la indiferencia. Quisiera ser valiente, quisiera enfrentar a mis miedos a la cara y vencerlos. Pero soy pequeña y el mundo es grande, así como los demonios que me persiguen.

Cuando la lluvia acabe el cielo se va a aclarar, lograré dejar mi ceguera atrás; la niebla se irá. No sé qué estará esperándome allí: tal vez un arcoíris. Pero estoy preparada para ver todo lo que más quiero hecho pedazos.