jueves, 22 de junio de 2023

No te he visto en mes y medio

 Me ambaracé hace aproximadamente 10 meses y medio, lo que significa que mi hijo nació hace mes y medio. Al principio entré en pánico, ¿me imaginaba siendo mamá?, la respuesta era simple: no. Pero mi papá había muerto no muchos meses antes, y aún con todo el pánico y el miedo, me decidí por verlo todo como un pequeño milagro y cómo una señal de que mi papá seguía conmigo de algún modo. Cuando le conté a mi mamá no podíamos dejar de llorar, estaba aterrada, pero desde ese momento supe que si podía contar con ella nada me iba a hacer falta. 

Luego le conté a mi mejor amiga, con la que he pasado todas mis aventuras y desventuras desde que teníamos 14 años. También lloramos de emoción. 

Poco a poco todo empezaba a tomar sentido. Yo, Jessy, siendo mamá. Iba caminando y no podía dejar de contar a todas las embarazadas que me encontraba en el camino, a todos los bebés y lo lindos que eran. 
Soñé con mi papá varias veces y siempre me decía lo mismo: tú puedes, serás una mamá increíble.

Pero nadie te advierte del dolor que sientes al parir, o quizá sí pero te lo tomas a la ligera porque no quieres echarte para atrás (como si hubiera manera de hacerlo). 
El día que nació mi hijo grité y lloré y me desesperé como nunca antes había hecho, conocí una escala del dolor nunca antes vista y finalmente, conocí el otro lado del amor: ese del que siempre se habla y que según jamás entenderás hasta que tengas un hijo, y déjenme decirles, es verdad.

Después de mes y medio con unas cuentas horas de sueño por noche, con mis pezones adoloridos y mi vagina ya de vuelta a la normalidad, fui con mi ginecóloga, le pedí que por favor no me mostrara a mi vagina en esa pantalla gigante, donde siempre sientes que tienes un monstruo allá abajo. Se río y me dijo
"Todo está bien Jessy, tienes una buena recuperación. Se ve bien" 

Pero llegando a mi casa quise llenarme de valor y agarré un espejo, fui al baño y me senté en la taza, y juro por dios que no pude.
Tuve  a mi bebé hace mes y medio y todo el mundo me llama valiente, pero si se trata de ver a mi vagina de nuevo, no puedo, no tengo el valor de hacerlo, aún no.

miércoles, 24 de mayo de 2023

Límites y escribir

 Ha pasado mucho tiempo, casi un mes, y no es que no tenga tiempo de escribir, o quizá sí, pero últimamente mucho de lo que hago es procrastinar, y sé que debo volver a mis hábitos, a mí. 
Últimamente mi vida finalmente vuelve a ser "normal", y todo porque ya no hay mucho trabajo que hacer en el bar, tengo más tiempo libre pero aún así, de verdad que no alcanzo a hacer todo lo que me había propuesto en el día, es como si el chip de "trabajo" dentro de mi simplemente se esfumó sin dejar rastro alguno.
No puedo ser la única a la que la vida de adulta la está consumiendo poco a poco, quizá suena un poco más dramático de lo que debería, pero ahora comprendo muchas cosas que antes no: es fácil perderse en el mundo de la televisión sin sentido y los juegos sin sentido y solo pasar tiempo sin hacer nada.
Pero yo no soy esta Janeth que no hace nada y se siente vacía.
Es casi irónico porque en menos de una semana daré un taller que se llamará Vacío y se trata justo de esto: ¿cómo llenamos el vació?, a veces concientemente y a veces no.

Yo sé lo que he estado haciendo: viendo incontables horas de reality shows y escuchando podcats o viendo youtube.
Pero últimamente había algo en mi que me decía, ¿qué estás haciendo, realmente?
Evitándome, llenando este vacío con cosas sin sentido, no viendo lo que estaba frente a mí. 

Pero, como buena persona ansiosa que soy, soy también capaz de darme unas buenas bofetadas mentales, y sé que poco a poco regresaré al camino.
Estos son los pasos que he tomado hasta ahora:

  • Ir a terapia. 
  • Escribir en mi diario 
  • Escribir aquí en mi querido blog
  • Correr 5k
  • Ir al gimnasio 4 días por semana con una rutina
Estas son las cosas que aún debo hacer:
  • Practicar Jarana
  • Trabajar en mi guión
  • Trabajar en una solicitud de -algo importante.
Y si no soy yo la que se pone límites, ¿quién lo hará?, exactamente, ¡nadie!
Así que finalmente, esta es una invitación, esta es mi fecha límite: tengo hasta el 8 de junio para acabar con esta solicitud en la que estoy trabajando, así que manos a la obra, y volvemos a escribir. 

jueves, 27 de abril de 2023

Linear

 -Últimamente ya no te gustan las cosas que antes te gustaban, y cuando hago lo que solía hacer, ya no lo encuentras gracioso, ¿todo está bien entre nosotros?, ¿contigo?
-Todo está bien.
-¿Por qué estás tan cambiada entonces?
-¿Qué quieres decir?
-Cuando nos conocimos comenzaste a jugar fútbol, y te gustaba desvelarte conmigo y ver comedias y películas de acción, ahora solo quieres leer todo el día y escuchar música que dijiste que no te gustaba--
-¡Gonzalo!
-No te entiendo Flor, no entiendo cómo te convertiste en una persona diferente.
-¿Qué no ves?, nadie puede quedarse y ser cómo era para siempre, ¡qué aburrido!
-Ahora me estás llamando aburrido...
-¡Gonzalo tienes que entender que no soy una linea!
-¿Qué estás diciendo ahora?
-¡Qué no soy una línea!
-Necesito que te expliques.
-Gonzalo, tienes que entender que nunca en mi vida he querido ser una linea, un camino en recta aburrido el cual puedas manejar con los ojos cerrados, ¡no!, yo quiero ser curvas y ondas y vueltas y círculos cuando menos lo esperes, ¡quiero sorprenderme!, cambiar de dirección, crecer, expandirme, volver al incio solo para crear un camino diferente, quiero que mi vida sea un viaje inolvidable donde jamás puedas quedarte dormido al volante, sino que tengas que prestar atención al paisaje, donde no quieras perderte ni un momento, donde parpadear parezca una amenaza, ¿me entiendes?
-Flor, no entiendo nada de lo que dices.
-Y ese es el problema... 

martes, 11 de abril de 2023

 Algunos espejos son diferentes a otros, y no me refiero a su forma
sino a lo que reflejan.



Me veo un poco más llena aquí



en este mi cara parece de porcelana




soy más alta




más flaca




se me notan las estrías en las piernas




y...

al final me doy cuenta
que el espejo realmente no importa
es cómo me veo a mí misma.




Cuando cierro los ojos, y pienso, "¿Quién soy?, ¿cómo soy?"
y lo que veo no tiene forma, es una luz, es paz.
Es saber que el reflejo del espejo cambia, 
seguirá cambiando con los años,
pero adentro la luz seguirá creciendo y también mi amor por mí.