viernes, 20 de mayo de 2022

7 meses con Tay

Gracias al universo por haberte encontrado

Gracias a mi camino, que finalmente me llevó hacia ti

Gracias a las horas de terapia que valieron la pena

Gracias a todo lo que aprendí de mis relaciones pasadas

Gracias a ¡Tinder!

Porque un día decidí abrirlo y ahí estabas: una foto en el bosque,

una foto en una cascada, una foto en las pirámides, 

una con tu hermana, una con pelo largo y otra con pelo corto,

con bigote, sin bigote. 

Gracias a tu nariz, porque desde antes de conocerte me enamoré de ella

y así finalmente: It's a match!

Y ahora celebramos siete meses juntos.

Es gracioso, cómo el universo funciona,

aquí estamos, abrazándonos en la distancia, contando los días:

24.

Siete y más razones para amarte,

Mi Taylor. 

Mi amor.

Mi corazón, late sonriente porque te elige y es elegido cada día.

Gracias.

jueves, 19 de mayo de 2022

La vida en Estados Unidos

 Estoy de vuelta en el pueblo después de mis vacaciones, después de haberme ido por dos semanas a visitar a mi novio, después de haber tomado un avión (finalmente), sí, un viaje de muchas primeras veces:

-primera vez en Estados Unidos 

-primera vez viajando después de dos años 

-primer concierto desde septiembre 2019 

-primera vez manejando un bote 

-primera vez andando en bici eléctrica 

-primera vez viendo el mundo desde la perspectiva de: esta es mi vida, esto es real, estoy en este país y el es mi novio y estoy en su casa y estoy viviendo la vida de mis sueños. 

Fueron dos semanas muy bonitas, de pasar tiempo en el lago, o jugando pickleball o caminando o andando en bici. De comer mucho y tomar muchas cervezas nuevas. 

Y mientras tanto me preguntaba si todo era real, si era posible que en ese momento mi realidad fuera tan buena. Y sí lo era, pero a veces no puedo solo aceptar que todo está bien, tengo esta sensación de que nada puede estar bien para siempre. Pero por el momento, lo está. 

Y a veces pienso en mis días de vivir en Guadalajara y haber obtenido un trabajo tan fácilmente y había algo en mi que me decía: no lo tomes, no lo hagas. A pesar de que antes estaba tan emocionada por haberlo obtenido. Y finalmente decir que no y volver a casa y conocer a mi novio 12 días después y luego obtener mi visa y finalmente viajar a verlo. 

Wow. El mundo es un lugar mágico. 

viernes, 29 de abril de 2022

Baby Jack

Así están las cosas: yo no pedí nacer pero vine al mundo hace exactamente 6 meses, y lo sé porque mi mamá es una de esas personas insoportables que le gritan a medio mundo una y otra vez “¡mírame! aquí estoy!”, así que tuvo que comprarme un pastel amarillo, porque en estos tiempos todos quieren ser neutrales sobre los géneros, nadie quiere que crezca siendo un niño traumado y después me haga la cirugía de cambio de sexo, y sí, todo debido al color rosa.
En fin, supongo que debo explicar todo desde el principio: cómo llegué aquí de nuevo, sí de nuevo.
Lo que nadie explica en las clases de religión o ciencia es que la reencarnación sí existe, pero no es el cuento hermoso que los hindús creen, lo diré alto y claro: ES UN DOLOR DE CABEZA.
Créeme, nadie quiere nacer una y otra vez, especialmente si tienen que pasar por la pubertad, o si te toca una familia horrible o si naces con una rara enfermedad sin cura, pero eso sí, o el universo tiene sentido del humor, o esto es un experimento que un científico loco está realizando en un laboratorio, no lo sabemos, quizá nunca lo sabremos.
Esta es mi tercera vida, soy bastante joven, he conocido a bebés que ha vivido hasta 200, me gusta decirles cosas como: ¡Suicidate!, solo para reírme de lo patética que es la existencia. ¿Hay manera de salir de este ciclo infinito?, no, no la hay, o al menos nadie la ha descubierto aún.


Así que aquí estoy, de nuevo, con mocos en la nariz, comiendo verduras licuadas que parecen vómito, además, como ya mencioné, mi mamá es una idiota que cree que me está dando lo mejor, y su cosa favorita en el mundo es comer espárragos con atún sellado.
En realidad, no sé si ella o mi papá son peores seres humanos, ella es vendedora de productos que compras por catálogo y crees que son indispensables y maravillosos, hasta que los tienes en casa y te das cuenta de que no sirven de nada. Él es…es…la verdad no sé qué es, pero todos los días se pone una camisa de cuadros y sale de casa muy temprano y llega hasta muy tarde, siempre borracho. Mi mamá se vuelve loca, está desesperada porque su marido le ponga atención, y él la ignora aún más por eso.
Para su edad, obviamente ya no recuerdan que un día fueron otras personas, todos dejamos de recordar nuestras vidas pasadas alrededor de los tres años, alguno que otro se obliga a recordar, pero de nada sirve, un día te vas a dormir y al día siguiente: nada, solo existe el aquí y ahora.


Me da miedo olvidar, pero sé que lo haré, no puedo evitar pensar en lo ridícula que es la existencia y en lo mucho que pasamos el tiempo intentando darle un sentido. ¿Cielo?, ¿infierno?, nada de eso existe, lamento informarle a todo el mundo que su existencia no es más que un pequeño punto en una galaxia donde hay millones más. Sí, la vida apesta, te mueres, ¡y luego vuelves a nacer!


En mi vida pasada era un hombre millonario, tenía una empresa de embotellamiento de agua y me pasaba los días volando en mi jet privado, con prostitutas a mi lado; yo lo tenía todo. O al menos todo lo que el mundo te dice que debes desear: un buen trabajo, montones de dinero y buena apariencia. Pero todo eso aburre, al final, me metí demasiada coca y terminé en el baño convulsionando hasta morir, completamente solo. Fue un alivio salir de esa vida, y fue una pesadilla tener que entrar a una nueva. Creí que iba a ser mujer, hasta ahora solo he sido hombre, y a decir verdad, la paso bien con esta cosa entre mis piernas, pero quiero experimentar estar del otro lado… algún día.
Sé que esta existencia será horrible y quiero morirme ya, no es mi obligación quedarme si no me gusta, ¿verdad?, pero ya lo he intentado todo, y la imbécil de mi mamá no me deja de mirar ni un segundo: si quiero aventarme de la silla de comida, ella me atrapa, si quiero aventarme de las escaleras, ella corre tras de mí, si quiero ahogarme en la tina de baño, ella me saca, incluso pensé que sería fácil asfixiarme con la almohada, pero ella está ahí todo el tiempo, no duerme, le dijo a mi papá que yo soy un bebé raro con tendencias suicidas, y, ¿quién no lo sería en esta familia?


Me vuelvo loco de pensar que tendré que esperar más tiempo, quizá años para matarme, y para ese entonces quizá ya no recuerde cómo llegué aquí, quizá nunca haga nada y me quede estancado en esta miserable vida. (Seamos realistas, seguro voy a estar estancado aquí)
Esto es en lo que pienso mientras mi mamá y sus amigas me pasan entre sus sucias manos y dicen cosas estúpidas como: “¿no te encanta lo inocente que se ve?”

miércoles, 20 de abril de 2022

Cartón de leche

 En Arizona, esperando el asiento del pasajero, siempre la misma historia y aquí va de nuevo:

Nos peleamos por las cosas más simples, por dónde pongo mis zapatos, por el papel de rollo tirado cuando aún tiene, por quién lava los platos después de comer, o por el maldito cartón de leche a medio vaciar.
Después te vas lejos, a casa de tus padres, y me echas la culpa de todo, que si soy bastante inmaduro aún, qué porqué tuviste que enamorarte de un hombre menor que tú. Pero solo nos llevamos año y medio, no es nada. Pero aún así les cuentas las cosas más absurdas y las haces sonar como si fueran gigantes que nos aplastan con sus pies. 

Cariño, te he estado esperando por una hora, ya toqué los discos que siempre pongo cuando te vas: un poco de rock luego pasamos al blues. Un hombre canta sobre hablarle a la luna, y yo me estoy quedando dormido aquí, porque eres una niña berrinchuda que no quiere salir y pedir perdón, pero no importa, sabes que yo siempre termino por pedir perdón, aún cuando no es mi culpa. 
Haría cualquier cosa por ti. 
Incluso manejar durante ocho horas. Porque eres tan escurridiza que desapareces en medio de la noche; sales de la cama sin hacer ruido y empacas un cambio de ropa en la mochila, tomas 20 dólares y tu tarjeta de crédito, y no miras atrás.

En la mañana, despierto y tiro ese maldito cartón de leche a la basura, suspiro pensando en cuándo vamos a dejar de pelear, cuándo las cosas volverán a ser como cuando nos conocimos, hace tres años. ¿Cuántas veces te has ido?, no sé, perdí la cuenta pero siempre me sale caro este roadrip sin planear. Las llaves del coche están en la mesa, sabes que voy a ir por ti, como siempre lo hago. 

En cinco minutos vas a salir de casa de tus padres con lágrimas en los ojos, vas a besarme con fuerzas y pondrás tus brazos en los míos, vamos a parar en un motel barato para hacer el amor. Lo sé, lo sabes, y a veces me pregunto, ¿por qué dejo que siga sucediendo?, ¿es porque te amo o porque estoy aburrido?, no lo sé. Miro el reloj, faltan 30 segundos.
Cuento mentalmente, espero, miro a la ventana, sigues ahí, en la misma silla de siempre, pero, no te levantas. Sabes que te espero pero no te levantas.
¿Qué pasa?

Te doy cinco minutos más, pero me sorprendo al descubrir que esta vez, las cosas serán diferentes. Veo a tus padres salir de la casa, suben al coche y ni siquiera me voltean a ver. Luego sales tú, con la misma ropa de ayer y no está tu mochila sino una maleta grande, ¿cuándo tuviste tiempo de empacar tanto?, grito tu nombre pero no voleas, subes al carro a la parte de atrás, y veo como lentamente te alejas. 
No sé si llorar, o alegrarme, lo que sé, es que los viajes a Arizona finalmente terminanarán.