viernes, 31 de julio de 2015

17

Una vez que empiezas a extrañarlo, sabes que ya perdiste, que no hay remedio contra estos sentimientos que la gente llama amor. Un montón de sustancias químicas en mi cerebro que se juntaron para hacerme sentir esto. Ya lloré lo que tenía que llorar, ya me dije que no puedo seguir así, pero mírate: sigues siendo una niña, tu corazón está intacto, sí, a pesar de todas las veces que te lo han roto, él sigue creyendo en el amor, él sigue enamorándose. ¿Por qué?, ¿Dónde lo apago?
Siento como si volviera a tener 17 años cuando lo veo, siento que toda la inocencia que vivía en mí regresa, se instala en mis huesos y me susurra "ve y abrázalo lo más fuerte que puedas", me siento ridícula, llorando en esta calurosa tarde de verano por algo que no existe, por algo que se siente como una broma.
Ve y toma una pala, la más grande que encuentres, ve y entierra estos sentimientos en el pozo más profundo que puedas construir.
Ya no pases tiempo con él.
Ya no pienses.
Ya no sientas.

Si tienes tanto amor para dar, que sea a ti misma. Sabes, y lo sabes muy bien: vas a salir lastimada o lastimando. Es siempre la misma historia contigo: no hay final feliz, no hasta hoy.
¿Y si es la excepción?, ¿Y si no lo es...?
Tendré que esperar un año entero para poder saber si valdrá o no la pena, para conocer hasta dónde podríamos ir juntos. Un año, un año que cambiará mi vida por completo. Hoy estoy en este lugar pequeñito, aquí, donde nos conocimos un día en una fiesta, aquí, donde el tiempo parece retroceder en vez de avanzar.
Aquí, en este momento donde mi corazón se ilusiona y mi cerebro dice "¡basta!".

Aquí, donde la confusión y yo somos una misma.

martes, 28 de julio de 2015

Ella se fue

Me parece extraño como en ocasiones la muerte nos hace más unidos. No sé si alguien entienda esto, espero que sí. 
Con la muerte de K me volví más unida a mis antiguos compañeros de secundaria, cuando fue su velorio nos reunimos todos en circulo y comenzamos a hablar como si todos estos años separados no hubieran existido. Y el sábado tuvimos una reunión en mi casa: me divertí y reí tanto como no lo hacia desde hace años. 

Aún no proceso esto. No sé cuánto tiempo va a pasar para que me pueda dar cuenta de que verdaderamente ella se ha ido. Creo que aún está aquí, que un día simplemente voy a verla caminando por la calle, que voy a volver a escucharla reírse y que vamos a seguir saliendo, a divertirnos. 
Pero no, todo esto es real y duele mucho. Hoy fue el último día de su novenario, estaba ahí parada cuando vi una foto de ella que no había visto antes, y entonces me golpeó: ella se fue. Ella se fue. Ella se fue. 

Ella ya no va a estar. 
La muerte a veces nos recuerda lo importante que es decirle a los demás cuánto los queremos, cuán agradecidos estamos de tenerlos en nuestras vidas. Nunca sabremos cuándo será nuestro último momento, ese donde vemos nuestra vida pasar delante de nuestros ojos. 
Hagamos que valga la pena. Hoy, siempre. Hagamos que valga, haz que valga. 

domingo, 26 de julio de 2015

Estábamos sentados viendo las estrellas cuando de pronto dijo: "deberías irte conmigo".
Y yo lo miré como si no hubieran pasados los meses y como si mi corazón estuviera intacto, me hubiera encantado decirle "claro que sí, me iría contigo ahora mismo, sin mirar atrás", pero es que había una parte de mí que no estaba completamente convencida.
-Dime en qué estás pensando -continuo.
-No lo sé -respondí, y comenzó a reírse muy bajito, para contener sus nervios.
-Tienes que decirme ahora, ¿quieres ir conmigo?

Apenas hace unos días que estaba sentada en mi cama, viendo el último episodio de mi serie favorita, casi al borde de las lágrimas, y cuando terminé el episodio lo primero que hice fue pensar, "¿Y dónde estará el amor de mi vida en estos momentos?". No sé si fue el destino, el universo o simple coincidencia, pero en ese momento, recibí una llamada. Cualquiera que me conoce, sabe que no me gusta contestar cuando me llaman números desconocidos, pero en esa ocasión, hice una excepción. Y era mi chico de México, al que llamaré aquí de nuevo Dos.
-Voy a ir a verte -fueron las primeras palabras que pronunció, y yo ni siquiera tuve que preguntar quien era, porque cuando comenzó a reírse, supe que quería escuchar esa risa desde ese instante y para siempre.
Y días después su presencia en mi pequeño pueblo me llenó de alegría, ahí estaba de nuevo, tan risueño y alocado como yo lo había visto hacía dos meses, y con el pelo casi tan largo como yo.
-Ya córtate el pelo -fue lo primero que le dije, y él solo río y fue directo a abrazarme. Y se sintió tan bien, tan correcto, y perfecto, que hubiera querido detener el tiempo en ese momento.
-Te extrañé, te extrañé tanto que me dolía aquí -y se señaló el corazón.

¿Por qué pienso en él y pienso que es como un personaje de una comedia romántica? Creo que es el hombre que toda chica quiere: atractivo y muy carismático, se gana a todos a su alrededor apenas abre la boca. Soy esa chica de las películas que no sabe qué está haciendo con su vida, que no tiene dirección.
-¿Sabes que me queda un año para salir de la universidad, cierto? - Le dije, después de que me insistiera por enésima vez que me fuera con él.
-¿Me estás pidiendo que te espere un año?
-Te estoy pidiendo que vivas. No puedo pedirte que me esperes, porque no sería justo, vives en la ciudad más famosa de este país: sal, diviértete, conoce personas, yo quiero que seas tan feliz como puedas, no quiero ser una barrera, quiero ser quien te deja ser libre.
Me miró como nunca lo había hecho antes y luego dijo:
-Te quiero tanto y lo siento aquí -y se señaló el corazón.

jueves, 23 de julio de 2015

Conferencia JAS

Estuve esperando también para escribir acerca de esta conferencia a la que fui, porque significó tanto que aún lo estoy procesando.
Me invitó mi mejor amiga de la universidad hace unos meses y no dudé en decir que sí, y cuando finalmente llegó el día, me sentí emocionada, y a la vez extraña.
Siempre -o al menos desde hace algunos años, he dicho que no creo en dios, y esta conferencia es de la religión mormona, así que iba simplemente para conocer y con la mente y corazón abiertos a nuevas experiencias.

Me sorprendí porque desde el primer momento en que llegué a esperar el camión que nos llevaría al hotel donde sería el evento, todo el mundo me trató como si me conocieran de años, íbamos a viajar como 40 jóvenes y todos fueron muy amables conmigo, pero hubo dos muchachos que se ganaron mi amistad y hasta hoy seguimos hablando como si esos tres días hubieran significado una vida entera juntos.

Llegamos al hotel como a las 6:30am y con la sorpresa de que estaba haciendo muchísimo frío, el hotel estaba en medio de un bosque y está hermosísimo. Tuvimos que esperar como dos horas para desayunar y después nos dieron un recorrido por sus instalaciones. Nosotros éramos 40, pero había camiones llegando por doquier, y al final no sé cuántos asistimos a la conferencia pero éramos muchísimos.  El primer día hubo una bienvenida, un rally donde tuve que hacer todas las estaciones (y eso es algo nuevo en mí porque a mí no me gusta ni correr), y un baile casual donde me divertí como nunca.
En el segundo día nos tuvimos que levantar temprano después de habernos acostado casi a las 2 am, pero estuvo bien, porque era el día en que íbamos a conocer a David Archuleta, que es miembro de la iglesia para mi sorpresa. Pero primero desayunamos, hubo una color race donde tuve que correr de nuevo pero con muchísimo trabajo, quedamos todos pintados por doquier y así tendríamos que ver a David. Eran como las 10:30 y el evento comenzaba a las 12:30, pero yo y mi mejor amiga nos fuimos a esperar para ganar un buen lugar y verlo de cerca, y como a las 12 nos dejaron entrar y corrimos como locas hasta la primera fila.
David es el muchacho más dulce de este mundo, creo yo. A pesar de ser famoso y tener a un montón de muchachas muriéndose por él, no deja de ser muy humilde y tímido. Su sonrisa de verdad te deja ver que es una buena persona, y tiene la voz de un ángelito. Después de contestar algunas preguntas y cantar como cuatro canciones, se bajó del escenario y se hizo una fila enorme para pasar a saludarlo y tomarse una foto con él, y mis amigos y yo no dudamos en formarnos, aunque nos tocó muy atrás de la fila, esperamos y valió la pena. Conforme me iba acercando pensaba "¿Y qué le voy a decir?", pero cuando al fin fue mi turno tuvimos una pequeñisima conversación:
-Hola hermana, ¿cómo está? -me dijo él.
-Hola, muy bien ¿y tú?
-Muy feliz
*Nos toman la foto*
-Muchas gracias -le dije.
-De nada -y su sonrisa gigante.

Después de ese evento comimos y nos arreglamos porque habría un baile con temática pirata, que fue muy divertido también y David asistió. Bailé muy cerquita de donde él estaba, y mis amigos se estaban muriendo de risas y diciéndo "bueno, al menos podemos contar que bailamos a menos de un metro de él".

Y finalmente llegó el último día, que pasó rápidisimo, porque ya todos estábamos súper cansados pero aún así nos levantamos temprano, arreglamos nuestros cuartos y nos vestimos formales porque tendríamos una charla con alguien importante de su iglesia.  Hubo una pequeñíta platica en la mañana, donde me llamaron con malas noticias, y fue ahí donde las lágrimas cayeron y me dije "No sé si esto fue obra de dios o del destino o una simple coincidencia, pero estoy aquí y eso me salvó".
Lloré mucho y agradecí a mi amiga por haberme invitado a esa conferencia, recé por primera vez desde hace años con el corazón.
Luego, cuando me calmé, tuvimos que ir a un festival cultural donde los jóvenes presentaban actos que habían preparado, y uno en particular me hizo volver a llorar.
Pasaron un video con las fotos del evento, fuimos a comer y era hora de volver.

Volver a la realidad después de 3 días hermosos, que me llenaron de una luz que no sabía que existía en mí, que pensé que había perdido. Conocía a más gente de que la que había conocido en años, bailé, canté, me divertí. Y estoy profundamente agradecida por las palabras que se quedaron en mi corazón y no saldrán de ahí.
No sé si dios existe, pero esos tres días, me cambiaron la vida y eso no lo voy a olvidar.