Casi puedo imaginarte en tu nueva casa, con tu esposa, aquella chica que tanto odié cuando supe que me habías remplazado por ella.
Casi puedo sentir su aroma entre las sábanas y tú deslizándote lejos, yendo a un lugar solitario en la casa, el sillón de la esquina de la sala tal vez.
Casi puedo oír tu respiración agitada, entrecortada por la ansiedad y el entusiasmo, tomando tu teléfono y marcando mi numero, como si fuera una actividad criminal.
El silencio se apodera de la habitación y en lo único que piensas mientras en el teléfono se escucha el sonido de la línea, es en tu esposa, durmiendo en la misma posición de siempre, con la pijama que le regalaste en su cumpleaños, en el mismo lado, con las mismas peleas de antes de dormir.
"Merezco algo mejor que esto" piensas, y en la línea se escucha el sonido de la contestadora.
Casi puedo escuchar a tu corazón rindiéndose en silencio, pensando, "bueno, no queda más".
Vuelves a la cama, con las manos en la sien, con las lágrimas amenazando con salir en cualquier momento, y cuando la ves a ella recostada y tan tranquila, casi quieres lanzar un grito de desesperación; "esto no es lo que yo quería" te dices, mientras miras de nuevo el teléfono para ver si de causalidad te llame de vuelta, pero ahí no hay nada, así que decides dormir o al menos lo intentas.
Casi puedo verla en la mañana, con el pelo alborotado y mirándote con tanto enojo, que te hace preguntar qué hiciste esta vez, o si habrá revisado tu teléfono de nuevo.
"Volviste a decir su nombre mientras dormías", es todo lo que dice, mientras sale de la cama y tu te quedas ahí, queriendo desaparecer.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
martes, 28 de noviembre de 2017
The Love Club Season II: Tefi y Mauricio 101
Tefi
y Mauricio se conocieron desde que eran unos bebés. La mamá de Tefi se dedicó a
cuidar a Mauricio desde que nació hasta que cumplió dos años de edad.
Después
de eso Mauricio se fue a vivir a la ciudad, con su mamá, hasta que ella se fue
a Estados Unidos y él se tuvo que ir a vivir con su tía, al pequeño pueblo,
donde entró a la misma primaria que Tefi.
Apenas
empezarían en 3er grado y Tefi tenía bastantes amigos, estaban sus amigas
mujeres con las que siempre andaba, casi como si fueran una pandilla, y estaba
su grupo de amigos hombres, que no eran muchos y a veces la hacían enojar de
verdad, pero ella los quería de todas formas.
El
día que Mauricio llegó a la escuela Tefi no le prestó demasiada importancia,
hizo lo que siempre hacía: fue la mejor de la clase, salió al recreo y compró
comida, compró también dulces y se fue a sentar al mismo lugar de siempre, con
sus amigas. Ese día había comprado una paleta de manita, una de esas que tenían una frase escrita en la parte de atrás. Su paleta decía “hoy harás un nuevo
amigo”, ella lo leyó y automáticamente pensó en el niño nuevo. Así que fue de
nuevo a la cooperativa, compró otra paleta de manita y se la dio a su nuevo compañero, descubrió que se llamaba Mauricio y tenía 7 años, uno menos
que ella.
Desde
entonces fueron amigos.
Cuando
Tefi estaba en la primaria era algo así como una Mean Girl, así que a veces se
burlaba de Mauricio, sobre todo porque a esa edad, era un niño diminuto y con
una voz bastante peculiar. Mauricio no entendía el comportamiento de Tefi,
porque decía ser su amiga y aun así a
veces lo trataba mal.
Tefi
y Mauricio fueron vecinos por bastantes años, a veces Mauricio iba a su casa y
juntos veían televisión, les gustaba sobre todo ver Art Attack e intentaban en
vano hacer las manualidades; siempre fracasaban.
Esa
fue una rutina que conservaron por años: Mauricio aparecía de la nada por la
casa de Tefi y juntos hacían un sinfín de cosas.
A
esa edad Mauricio era bastante mentiroso, le decía a todo el mundo historias
sin sentido: que él era el dueño de dos perros gigantes y de color azul, que no
tenía costillas y por eso era tan delgado.
Tefi
era la única que lo conocía tan a la perfección que jamás le creía, pero
fingía, para que los demás le siguieran el juego.
Fue
cuando entraron a la secundaria que su amistad se consolidó por completo. Eran
inseparables. Todo el mundo sabía que Mauricio y Tefi eran los mejores amigos,
y que hacían todo junto.
Un
día Mauricio –finalmente, se enamoró, y con eso su amistad con Tefi pasó a
segundo plano. Estaba como loco por una chica que parecía hacerle caso pero que
siempre le mandaba señales confusas. La chica también era amiga de Tefi, por lo
que ella se sentía atrapada y sin saber qué hacer.
Así
que optó por alejarse un poco de la situación y juntarse con sus otras amigas.
Tefi
siempre fue bastante popular, a pesar de ser la niña matada y ñoña del salón
sus compañeras siempre querían ser cómo ella, juntarse con ella y saber de lo
que ella sabía.
Mauricio
por el contrario a veces era víctima de burlas, sobre todo porque seguía
teniendo una voz bastante particular y tendencias femeninas.
A
pesar de todo; peleas y reconciliaciones, Mauricio y Tefi nunca dejaron de ser
amigos, al contrario, pasaban las tardes juntos a pesar de que Tefi se había
mudado de casa, y ahora vivía bastante lejos.
Al
contrario de Mauricio, Tefi siempre estaba enamorada. Casi cada semana le
gustaba alguien distinto, era algo que no podía controlar y que Mauricio le
reprochaba.
Se
enamoró locamente de un chico extranjero que llegó a la secundaria un lunes y con
su pelo alborotado le movió todo el interior a Tefi. El chico a veces le hacía
caso y a veces no, y Tefi lloró bastante por él, pero Mauricio siempre estaba
ahí para consolarla y decirle que fuera fuerte.
Cuando
llegó la hora de entrar a la preparatoria Tefi y Mauricio supieron que sus
caminos se separarían: como en el pequeño pueblo no había prepa, Tefi se
mudaría a la ciudad y Mauricio se quedaría y viajaría diario a la prepa más
cercana.
A
pesar de que ya no podían verse tan seguido, su amistad permaneció a lo largo
de los 3 años.
Siempre
se ponían de acuerdo para verse los fines de semana y siempre iban a cenar y se
contaban que había de nuevo en sus vidas.
Tefi
nunca sintió que Mauricio no estaba a su lado, al contrario, sabía que podía
contar con él sin importar la distancia.
Un
buen día Tefi se hizo un novio, y con eso las cosas cambiaron un poco, ya no se
veían tanto y Tefi sabía que algo no andaba bien en su relación pero se sentía
incapaz de decírselo a la gente, ni siquiera se lo decía a Mauricio. Él por su
parte también se estaba empezando a enamorar de una chica particularmente más
joven que él y casi prohibida.
Un
buen día Mauricio se dio cuenta de que Tefi no estaba bien, se sentó con ella y
la confrontó, hasta que ella le dijo llorando que su novio la estaba engañando
y que ella no sabía cómo dejarlo. Ambos lloraron mientras Mauricio abrazaba a
Tefi en todo momento.
A
Tefi le costó mucho salir de esa relación tormentosa, se sentía atrapada en un
círculo vicioso, a veces decía que dejaría
su novio, así sin más, pero luego lo veía y en sus abrazos encontraba un
consuelo que no obtenía de nadie más, así que lloraba todo el tiempo y no
paraba de mandarle mensajes y llamarlo, quería controlarlo aunque sabía que no
podía. Así que dejó de comer, dejó de dormir y la escuela dejó de importarle.
Mauricio
por su parte vivía el mejor momento de su vida: por primera vez estaba
enamorado de verdad, la veía a escondidas casi todos los días, se mandaban
cartas como colegiales enamorados y sus encuentros amorosos estaban llenos de
te amos.
Un
buen día Tefi decidió que ya había llegado el momento y aunque nunca se lo
había dicho a nadie más, finalmente le confesó a Mauricio todo lo que estaba
ocurriendo en su vida, y prometió que comenzaría a ir a terapia.
Para
ese entonces ambos ya estaban en la universidad. Y como la vida universitaria
es mucho más exigente y ambos aún vivían a horas de distancia, a veces se veían
y a veces no. Pero aun así su lazo nunca dejó de existir. Cuando algo
importante pasaba siempre se lo contaban. Ambos sabían que podían pasar semanas
sin verse, pero cuando lo hacían era como si el tiempo nunca hubiera pasado.
Todo
el mundo lo sabía; Tefi y Mauricio eran inseparables y no había fiesta en la
que no estuvieran juntos y cada que alguien los veía siempre estaban riendo.
Finalmente
ambos acabaron la universidad y eso significó que Tefi regresaba al pueblo.
Pero algo pasó y en vez de verse más y estar más unidos, se separaron como
nunca lo habían hecho.
Tefi
se enamoró de nuevo, esta vez de un chico más joven que ella que de vez en
cuando le recordaba a su ex novio por como la trataba. Mauricio nunca aprobó
aquello pero se mantenía al margen con tal de ver a Tefi feliz.
En
algún momento pareció que su amistad había acabado, pues ya casi no se veían y
no hablaban tampoco. Tefi ahora tenía nuevos amigos y Mauricio era bastante
popular de por sí. Así que sus caminos se fueron separando y ninguno hizo nada.
Hasta
que Mauricio tuvo que irse de viaje durante dos meses. En ese tiempo Tefi
reflexionó un montón acerca de su nueva relación, se dijo que no valía la pena
volver a sufrir lo que ya había sufrido. Habló casi a diario con Mauricio y
cuando él finalmente volvió, pareció como si nunca se hubieran separado.
Aunque
Tefi de vez en cuando aún veía al chico y eso hacía enojar a Mauricio, igualmente
él rompía y regresaba con su novia, y eso irritaba a Tefi. Fue entonces que tuvieron la brillante idea de formar el Club. "Si el amor nos tiene tan jodidos, no podemos ser los únicos, ¿verdad?", se dijeron.
Un
buen día el dolor los unió aún más. Tefi estaba trabajando cuando la novia de
Mauricio le llamó, lo que fue demasiado raro para ella. “¿Ya te enteraste?” le
dijo, “habla con Mauricio” y así lo hizo, solo para descubrir que el padre de
Mauricio había muerto en un accidente. Tefi tomó sus cosas y se fue, corrió
hasta Mauricio y ambos se quedaron en su cuarto, Mauricio llorando y Tefi
estando ahí, sin despegarse un solo momento.
Durante
el siguiente mes Mauricio estuvo borracho todos los días. Tefi a veces iba a
verlo y a veces no, quería darle su espacio y a la vez no sabía cómo
consolarlo. No podía imaginarse un dolor así.
En
Halloween tuvieron una pelea, la primera en muchísimos años. Estaban tomando y se
habían disfrazado. Y de repente a Tefi la llamó el chico/novio/exnovio y ella
no pudo hacer otra cosa más que decir, “ya voy”, eso enfureció a Mauricio que
le dijo “si te vas con él no vuelvas a buscarme”, y Tefi se enfureció aún más y
le dijo “no seas así, no seas egoísta”, pero Mauricio no contestó y solo se fue
caminando en la dirección opuesta.
Al
día siguiente Tefi le mandó un mensaje diciéndole que la perdonara y Mauricio
dijo que no tenía importancia, quedaron de verse y arreglaron las cosas sin
problema.
Tiempo
después el dolor llegó a la vida de Tefi. El día que le dijeron que su abuela
había muerto no fue una sorpresa, sin embargo sintió como el dolor se apoderaba
de ella, sin dejar un espacio sin llenar. Mauricio estuvo ahí para ella, a
pesar de que su padre había muerto hacía apenas unos meses. La acompañó en todo
momento e incluso la sostuvo cuando pensó que iba a derrumnarse.
La
relación de Tefi y Mauricio funciona porque se conocen a la perfección, porque
aceptan que no son perfectos y no esperan nada el uno del otro, solo se quieren
y el amor que se tienen es tan grande que simplemente no se extingue. Un día
acordaron que si se casaban iban a tener que comprar una casa grande o unir dos
casas, para que ellos y sus parejas vivieran juntos.
Tefi
no tiene nada por seguro acerca de su futuro, excepto por una cosa: sabe que
Mauricio estará ahí.
sábado, 25 de noviembre de 2017
"Ese es mi hombre"
Mi psicóloga dice que no debo presionarme, que soy mi más grande enemiga.
Mis amigos dicen que me hace bien.
Y a las personas que no me conocen les da risa saber que soy una psicóloga que va a terapia.
Esta vez conté lo que no había dicho en 3 semanas. Y al final, me fui con una sonrisa.
"Te prometo que no lo planeé" le dije "pero finalmente estoy lista para hablar acerca de algo que no habíamos hablado; amor" y ella solamente se río y me dijo "así que finalmente" y no pude dejar de llorar por unos minutos pensando en que la fortuna no se ha ido de mi lado en bastante tiempo.
Ella dijo que no debo de presionarme, que tengo una especie de chip en la cabeza, cargado de ideas, de expectativas que no me dejan vivir la vida plenamente. Es verdad.
"¿Cómo pasó?" dijo ella, y le conté todo. "¿Y ahora qué pasa?" siguió, "¿Ya estás pensando en cómo vas a arruinarlo?" y sonreí, "no hay nada que arruinar" y ella sonrió de vuelta.
Cuando pienso en amor automáticamente pienso en matrimonio, en el hecho de que mis padres llevan 25 años juntos y van a renovar su amor próximamente. Y yo estaré ahí leyendo mi pequeño discurso, evitando que las lágrimas me arruinen el maquillaje. Cuando pienso en amor ya no siento inseguridades. Me veo a mí misma en la cama, riendo y tocando su rostro, diciendo cosas sin sentido, hablando en un spanglish que ni siquiera entendemos, pero el amor está ahí y es tan tangible que me llena el pecho con palabras que nunca imaginé decir.
"I love you baby", dice él.
"Olvidé decirte cuánto odio el sonido de esas palabras, pero contigo no parece importar porque también lo siento en el pecho" y coloqué su mano sobre mi corazón mientras en la tv una película de terror se transmitía sin que la viéramos.
Mi psicóloga dice que no hay manera de arruinar algo que está destinado a ser. "Corre si quieres, pero no vas a escapar del meteorito que se dirige desde millones de años luz hacia ti" y yo le creo.
24 años esperando por un beso en medio de una fiesta de espuma.
24 años esperando por una rosa que costó más de lo que debía.
24 años para finalmente despertar al lado de la persona correcta.
"Ese es mi hombre" le digo mientras camina hacia mí al salir de la ducha, él solo se ríe y dentro de mí la felicidad se hace un espacio en mi ya restaurado corazón.
Mis amigos dicen que me hace bien.
Y a las personas que no me conocen les da risa saber que soy una psicóloga que va a terapia.
Esta vez conté lo que no había dicho en 3 semanas. Y al final, me fui con una sonrisa.
"Te prometo que no lo planeé" le dije "pero finalmente estoy lista para hablar acerca de algo que no habíamos hablado; amor" y ella solamente se río y me dijo "así que finalmente" y no pude dejar de llorar por unos minutos pensando en que la fortuna no se ha ido de mi lado en bastante tiempo.
Ella dijo que no debo de presionarme, que tengo una especie de chip en la cabeza, cargado de ideas, de expectativas que no me dejan vivir la vida plenamente. Es verdad.
"¿Cómo pasó?" dijo ella, y le conté todo. "¿Y ahora qué pasa?" siguió, "¿Ya estás pensando en cómo vas a arruinarlo?" y sonreí, "no hay nada que arruinar" y ella sonrió de vuelta.
Cuando pienso en amor automáticamente pienso en matrimonio, en el hecho de que mis padres llevan 25 años juntos y van a renovar su amor próximamente. Y yo estaré ahí leyendo mi pequeño discurso, evitando que las lágrimas me arruinen el maquillaje. Cuando pienso en amor ya no siento inseguridades. Me veo a mí misma en la cama, riendo y tocando su rostro, diciendo cosas sin sentido, hablando en un spanglish que ni siquiera entendemos, pero el amor está ahí y es tan tangible que me llena el pecho con palabras que nunca imaginé decir.
"I love you baby", dice él.
"Olvidé decirte cuánto odio el sonido de esas palabras, pero contigo no parece importar porque también lo siento en el pecho" y coloqué su mano sobre mi corazón mientras en la tv una película de terror se transmitía sin que la viéramos.
Mi psicóloga dice que no hay manera de arruinar algo que está destinado a ser. "Corre si quieres, pero no vas a escapar del meteorito que se dirige desde millones de años luz hacia ti" y yo le creo.
24 años esperando por un beso en medio de una fiesta de espuma.
24 años esperando por una rosa que costó más de lo que debía.
24 años para finalmente despertar al lado de la persona correcta.
"Ese es mi hombre" le digo mientras camina hacia mí al salir de la ducha, él solo se ríe y dentro de mí la felicidad se hace un espacio en mi ya restaurado corazón.
viernes, 24 de noviembre de 2017
Está bien si decides que no pasa nada. Que ahora no sabes a dónde vas, si estás perdida al menos significa que estás yendo a algún lado.
Clasificaste tus sentimientos y ahora mismo estás sintiéndote desesperada. Pero el mundo no cambia de color por eso, no es blanco y negro, no se caerá el cielo y los planetas te aplastarán. Si hace 5 minutos eras feliz recuerda que volverás a serlo, no cierres la puerta por completo, deja que un rayo de luz se asome por la ventana, que el aire recorra tus pulmones y llegue hasta ese cerebro lleno de trastornos mentales que memorizaste y haces tuyos de vez en cuando.
Si estás perdida y sigues una línea recta probablemente llegarás al océano, ahí puedes cantarle todas las canciones que te hacen llorar, ahí puedes hacerte una con la sal y tus heridas sanarán poco a poco.
El mundo no deja de ser hermoso cuando estás desesperada, triste, molesta, decepcionada. Las aves no dejan de volar y el tiempo no se detiene.
Búscate y entre las sombras aparecerás.
No hagas promesas si no es a ti misma.
Y cuando menos lo esperes, ocurrirá.
Clasificaste tus sentimientos y ahora mismo estás sintiéndote desesperada. Pero el mundo no cambia de color por eso, no es blanco y negro, no se caerá el cielo y los planetas te aplastarán. Si hace 5 minutos eras feliz recuerda que volverás a serlo, no cierres la puerta por completo, deja que un rayo de luz se asome por la ventana, que el aire recorra tus pulmones y llegue hasta ese cerebro lleno de trastornos mentales que memorizaste y haces tuyos de vez en cuando.
Si estás perdida y sigues una línea recta probablemente llegarás al océano, ahí puedes cantarle todas las canciones que te hacen llorar, ahí puedes hacerte una con la sal y tus heridas sanarán poco a poco.
El mundo no deja de ser hermoso cuando estás desesperada, triste, molesta, decepcionada. Las aves no dejan de volar y el tiempo no se detiene.
Búscate y entre las sombras aparecerás.
No hagas promesas si no es a ti misma.
Y cuando menos lo esperes, ocurrirá.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
