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sábado, 25 de noviembre de 2023

The now what?

 Tefi ha estado con su novio durante dos años, a veces el tiempo le parece eterno, a veces a penas un abrir y cerrar de ojos. Tefi anheló durante toda su vida tener una relació real, encontrar a un hombre que la quisiera con todo su corazón, y que se lo demostrara, no solo con palabras bonitas, sino con sus acciones, alguien que no se aburriera de ella a los meses, como muchos lo habían hecho antes. Y ahora que finalmente lo tenía, se preguntaba, bueno, ¿y ahora qué?
Había tenido la sensación muchas veces de que nada en la vida era lo suficiente, de que siempre iba a tener que querer un poco más, y durante el primer año con su novio se sintió de verdad feliz, de verdad enamorada, había cosas, como todo que no le gustaban del todo, pero que había aprendido a entrecerrar los ojos y dejarlo pasar, a final de cuentas, sabía que ella tampoco era perfecta. 

Pero el segundo año había llegado. Y también las dudas. Sobre todo después de haber leído un libro de Dolly Alderton que hablaba de cómo una chica prefería estar soltera porque se sentía más en paz que estando con su novio. Tefi, siempre buscando una señal divina en todo lo que veía, leía o escuchaba, lo tomó como algo personal. 

¿Era feliz?, sí, la mayoría del tiempo era feliz, pero también a veces extrañaba su vida de soltería, aunque cuado lo pensaba a profudidad no quería verdaderamente estar soltera, solo quería atención de algunos chicos, quizá coquetear un poco, y ya. Tenía la sensación de que algo faltaba en su vida, pero no sabía qué. Pensaba en los tiempo en que se iba de fiesta todas las noches y conocía gente nueva que sabía que no volvería a ver, pensaba en lo mucho que extrañaba a Mauricio pero ahora no sabía ni siquiera cómo hablar con él. Sentía que sus vidas habían tomado caminos extremadamente opuestos: ella, comprometida totalmente a su trabajo, a su futuro y a su relación, y Mauricio a seguir en la fiesta, en el alcohol y descontrol.

Tefi finalmente se dio cuenta de que quería que todo fuera cómo antes, pero incluir a su novio. Y sabía que eso jamás sería posible. Tenía dos opciones: hacer las pases con su presente o vivir aferrada al pasado. No sabía qué hacer.

sábado, 6 de agosto de 2022

The Love Club: Temporada 1, Episodio 1

Piloto

Julio, 2017

 Tefi, de 24 años, es una chica bajita, de pelo negro, largo y ondulado, que aparenta menos años de los que tiene, está en una cita en su bar favorito en La Gran Ciudad. Tiene una cerveza delante de ella, se ve feliz, sonríe constantemente y ve a su cita de arriba a abajo, él es un chico menor a ella, exactamente 4 años menor, pero para Tefi eso es perfecto. 
-Entonces -dice él - cuéntame de ti.
-Ok -comienza Tefi- soy nueva en la ciudad, llegué hace un mes, porque era mi sueño vivir aquí, pero nada ha sucedido como yo planeaba, ¿sabes?, es difícil, porque aún no he conseguido trabajo, vendí mis cosas, renuncié a todo y siento que estoy completamente perdida. 
-¿A qué te dedicas?
-Estudié psicología infantil pero en realidad nunca me dediqué a eso, estaba trabajando en una escuela de danza dando clases de folclor a niños y como manager en una boutique. Así que por ahora estoy buscando un trabajo de medio tiempo de ser posible, porque también quiero enfocarme en la composición, porque siento que no he hecho nada aún y la música es lo que más amo. Y bueno, la ciudad es grandísima y siento que debo conocer más gente, soy nueva y he estado saliendo pero no lo suficiente, ¿entiendes? Hay tantas cosas que hacer...
Tefi suspira.
Su cita asiente y toma un largo trago a su bebida.


En la central de autobuses de La Gran Ciudad, Mauricio se baja de un autobús, es un chico alto, moreno y de pelo largo y negro agarrado en una coleta. Tiene su celular en la mano y los audífonos puestos, carga una mochila. Marca un número y en la pantalla de su celular, se ve el nombre TEFI.


En el bar, Tefi sigue hablando acerca de ella con su cita, pero de repente su celular empieza a timbrar, ella lo ignora y sigue hablando. 
-¿Quieres contestar? -le pregunta él.
-Puedo esperar -responde Tefi mientras desvía la llamada por segunda vez.
-No hay problema, en serio.
Así que Tefi se levanta y dice "lo siento" sin emitir sonido, y sale del bar.


-Es mejor que esto sea algo urgente porque estoy en una cita y el tipo está buenísimo y me acabas de interrumpir -responde Tefi claramente irritada. 
-¡Hola! a ti también -Mauricio se ríe, y luego de una pausa añade: -Estoy aquí.
Tefi, confundida, se quita el celular de la oreja, y mira alrededor.
-¿Aquí dónde?
-En La Gran Ciudad.
-¿Qué dices?
-¡Bitch!, te has estado quejando durante un mes de que no puedes conseguir empleo y eres miserable, así que me decidí y vine por ti: nos vamos a casa.  
Tefi se ríe fuerte, mira al bar y ve a su cita, sentado, esperándola.
-You have to be fucking kidding me! -grita, luego cuelga y entra al Bar. 


De vuelta en casa, Tefi sale del baño con el pelo alborotado, en ropa interior. Tiene la cara mojada, suda bastante. Abre la puerta de su cuarto y vemos a Mauricio, riendo y metiendo ropa a una maleta gigante.
-¡Ya llevamos dos horas y aún no va ni la mitad! -le grita Mauricio. 
-¡Lo siento!, ¿ok?, no sabía que iba a irme tan rápido, yo planeaba estar aquí por siempre, triunfar, y en vez de eso...
-Tefi, está bien, al menos lo intentaste, ¿sabes cuántas personas tienen sueños y ni siquiera se atreven a ir por ellos?
Tefi se avienta a la cama, con la cara en una almohada y empieza a llorar. Mauricio le acaricia el cabello.
-Esta es mi vida real Mauricio, ¿entiendes eso?
Mauricio voltea los ojos, luego dice:
-Vamos, tenemos mucho que hacer, y quiero irme hoy mismo al Pueblo.
Tefi se levanta y pone más ropa en la maleta, el cuarto está hecho un desastre con zapatos, bolsas y ropa por doquier.
-¿Cómo llegué a convertirme en este desastre? 
-Tefi, deja de ser tan dramática, en serio. Es más, déjalo para cuando regresemos y tengas que enfrentarte a todos. 
Tefi abre los ojos y se lleva una mano a la boca.
-¡Shit!, no había pensado en eso. ¡No! -se cruza de brazos - ¡No estoy lista para regresar!
-Yo tampoco lo estaría -responde Mauricio riendo -después de todo el drama que causaste, y todo para estar solo un mes en la ciudad...
-¡Todos me odian! -grita Tefi y se vuelve a aventar a la cama.


*Un mes antes*
Tefi y Mauricio están sentados en una mesa grande, con un montón de sillas vacías. Tefi se ve emocionada, lleva puesto un vestido de lentejuelas, y revisa su celular constantemente, están en un karaoke en La Ciudad.
-¿Con quién hablas? -le pregunta Mauricio, y luego le arrebata el celular.
-¡Hey! -grita Tefi mientras recupera el teléfono -solo hablo con mis amigos de la Ciudad, se supone que también van a venir.
El mesero llega con dos margaritas y ellos brindan:
-¡Cheers! -dicen al unísono. 
El hermano Tefi llega junto a su novia y se sientan al lado de Mauricio. Su hermano es al menos el doble de tamaño que ella, así que, a pesar de ser menor, todo el mundo piensa que es mayor, incluso Tefi.
-¿Todo bien? -pregunta su hermano.
Tefi sonríe mientras hace una seña con la mano para que se sienten.
-¿Dónde están los demás? -pregunta Mauricio, y en eso, todos hacen su aparición:

Un hombre vestido de negro toma el micrófono y anuncia:
-Ladies and gentlemen, con ustedes, The Love Club
Tefi se levanta y camina al escenario, el hombre anuncia:
-¡Tefi! -y todos aplauden y gritan. Tefi lanza un beso en dirección a los demás, luego se baja del escenario y el hombre anuncia: -¡Mauricio! -él también sube al escenario, dice hola con la mano y baja. -¡Karla! -Una chica de estatura promedio, morena, con el pelo largo, negro y lacio sube al escenario, está vestida bastante elegante. -¡Talía! - Y Talía sube al escenario: viste un escote bastante atrevido, es una chica muy flaquita, con el pelo lacio pintado de rojo - ¡Tomás! - El bebé del Love Club sube al escenario, parece un niño de 15 años, pero ya cumplió los 19 - ¡Jen! - silencio. Todos voltean a ver al escenario y nadie sube.
-¿Dónde está Jen? -preguntan varios a la vez, ya sentados.
Además de los miembros del Club, está también el novio de Karla, Bal, que es un año menor que ella, y es todo tatuajes, el pelo pintado de verde y ropa negra. Todos están sentados en la mesa, alrededor de Tefi, y felicitan a Bal.
-¡Feliz cumpleaños! -grita Tefi y luego se levanta a abrazarlo, él sonríe. 
-¡Invité a mis amigos! -grita él, para hacerse oir a través de la música. Tefi no entiende y lo abraza más fuerte. 
-¡Vamos a cantar! -grita Karla y Tefi la sigue al escenario. Ambas están listas, en la pantalla se lee "la planta", Tefi canta con ganas y Karla la sigue y baila al ritmo de la música. Y todos les aplauden. De repente, el tiempo de hace lento, lentísimo, y en cámara lenta, Tefi mira a la puerta, donde entra Dante, un amigo de Bal, y detrás de él, Lucas. 
Tefi se calla, Karla sigue cantando sin entender por qué Tefi paró, luego mira a la puerta y entiende todo. Le da un empujón a Tefi para que siga cantando, pero Tefi no puede continuar, está en shock. 
-¿Qué hace él aquí? -pregunta por encima de la canción y todos la miran confundida, luego, ven a Lucas que sonríe y dice Hola con la mano.
Bal se levanta y saca a Lucas del brazo, Tefi se baja del escenario y corre al baño, y Karla se ahí parada, sin saber qué hacer.

*Presente*
-Si regreso ¡no tendré amigos! -suspira Tefi mientras cierra la maleta. 
-No seas tan dramática, en serio, todo estará bien, ahora, vamos a cenar y después nos vamos a tomar el autobús. 
-¡¿Cómo puedes pensar en comida mientras tengo una crisis de identidad?! 
Mauricio sonríe, se acerca a Tefi para abrazarla.
-Eres la persona más dramática que conozco. 
Tefi lo abraza de vuelta y le pregunta qué quiere de cenar.
-Tacos -le dice bajito.

Al día siguiente Tefi y Mauricio están de vuelta en el Pueblo, están en la playa, alejados de todos los turistas, Tefi está acostada bajo una sombrilla, leyendo un libro y Mauricio está acostado bajo el sol, bronceándose. 
-Entonces -la interrumpe Mauricio -¿cuál es el plan?
Tefi pone el libro sobre la arena y lo mira con frustración.
-No tengo idea, apenas llegamos ayer, ¿no puedo disfrutar un poco?
-Eres tú la que se quería ir, y luego querías regresar, aquí estás, y sabes que te puedes quedar en mi casa, pero no para siempre, además tienes que conseguir trabajo, y hablar con todos.
-¿El club se reunió mientras yo no estaba?
-No, nadie me ha hablado ni mandado mensajes, supongo que sin ti, no hay club.
Tefi vuelve a tomar su libro y después de un rato, pregunta:
-¿De verdad estuvo tan mal?

*1 mes antes*
Talía sale disparada detrás de Tefi y la alcanza en el baño. Karla llega poco después, Tefi está encerrada, ambas tocan la puerta una y otra vez, pero no hay sonido. 
-¿Tefi?, vamos, no puedes quedarte ahí -dice Talía.
-No dejes que Lucas te arruine la noche, es tu noche -dice Karla.
Después de lo que parece una eternidad, Tefi sale. Ambas chicas se miran aliviadas. Tefi tiene los ojos llorosos, se para frente al espejo y se limpia las lágrimas secas.
-¿Alguien tiene labial? -pregunta como si nada hubiera pasado. Karla la mira confundida.
-¿Estás bien?
-Estoy bien, no pasa nada.
-Ok vamos a volver ahí afuera y vas a demostrarle que no te afecta -dice Talía. Tefi asiente.

Mientras las chicas están en el baño, el drama se desata en la mesa. Bal le dice a Lucas que no puede estar ahí, tiene que irse. Lucas lo mira con incredulidad.
-Bal, tu y yo hemos sido amigos durante años, y vas a decirme que no puedo estar aquí, y todo por una dramática que apenas conoces.
Del otro lado de la mesa, Mauricio se para y le grita:
-¡Fíjate bien cómo hablas de Tefi!
Lucas lo ignora.
Las chicas vuelven del baño, Talía se para al lado de Lucas y le dice:
-NADIE te quiere aquí, por que no te ahorras la vergüenza y mejor te vas de una vez.
Lucas la ignora. 
Tefi lo mira, luego mira a Mauricio y dice "no puedo" con los labios. 
-Que él se quede y yo me voy -dice finalmente Tefi, que ya está agarrando sus cosas. 
-¡Tefi! -le grita Bal -No te vayas, nadie tiene que irse. -Pero Tefi, que no puede ocultar las lágrimas, termina por salir corriendo del lugar. Su hermano y Mauricio la siguen.


*Presente*
Tefi está saliendo de la playa y adentrándose al Pueblo. Viste su bikini y una blusa pequeña, tiene puestos los lentes más grandes que encontró entre sus cosas. Camina lentamente, no quiere que nadie la vea, no quiere encontrarse a nadie conocido, pero sabe que en el Pueblo, será imposible. Mauricio vive a dos cuadras de la playa, es un trayecto corto, Tefi cruza la calle y ahí está: su más temida pesadilla. Tomás está parado a unos metros de ella, habla con un amigo, pero Tefi sabe que ya es muy tarde para dar la vuelta o ir en otra dirección. Tomás la ve, primero no hace nada, pero luego corre hasta ella.
-¡Miren quien regresó! -la abraza en el aire. Tefi está tan avergonzada que su cara se pone completamente roja.
-Bájame Tomás -le dice bajito. Y luego ambos ríen.
-¿Cuándo regresaste?
-Ayer, y tenía esperanzas de tener una semana por lo menos sin encontrar a nadie, pero veo que es imposible.
Tomás se ríe, y la sigue mirando de arriba abajo.
-¡No puedo creer que estás de vuelta!, nada es lo mismo sin ti.
-No exageres, todos me odian después de lo que pasó en el cumple de Bal. -Tomás se ríe, no puede contenerse, Tefi se exaspera -¿Qué es tan gracioso?
-Tefi, ¡nadie te odia!, es más, ¿por qué no vienes hoy a la fiesta y así lo ves por ti misma?
Tefi sonríe: 
-¿Cuál fiesta?

Mauricio sale de la playa y ve a Jen a lo lejos, la saluda con la mano, ella va hacía él instantáneamente.
-¡Hey! -se dicen al mismo tiempo. Mauricio la abraza. Jen es la más pequeña del club, con tan solo 17 años, pero parece mayor ya que es altísima, tiene el pelo largo y lacio pintado de colores, y es bastante delgada.
-¿Dónde habías estado?, te busqué el fin y no estabas en ningún lado, ¡Desapareciste! -le pregunta Jen.
-Estaba enfermo -miente, Mauricio es buenísimo para mentir -¡Tú eres la que se desaparece!
-Es verdad, pero ya sabes cómo es mi mamá, no me deja salir mucho a menos que sea con Tefi -Mauricio asiente - por cierto, ¿has escuchado algo de ella?
-Aún no, pero algo me dice que pronto todos sabremos de ella.

Unas horas después, Tefi y Mauricio están esperando en una esquina, ambos lucen atuendos bastante estrafalarios y llaman la atención de todos los que pasan.
-Bitch, they think we're hookers -susurra Mauricio, ambos ríen. Un carro rojo y viejo se estaciona delante de ellos, y caras conocidas los saludan desde dentro: Bal maneja, Karla va de copiloto y Tomás está sentado en la parte de atrás. 
-¡Vamos! -grita Tomás. Tefi y Mauricio suben, Tefi está claramente incómoda, no sabe qué hacer o qué decir.
-Qué bueno que estás de vuelta -dice Bal mientras maneja. Tefi sonríe, por primera vez en semanas siente que su vida vuelve a la normalidad. La normalidad del Pueblo, de sus amigos, de ser querida y vista.
-¿A dónde vamos? -pregunta Mauricio.
-Los jefes de Bal no están y vamos a ir a su casa.
-¿Dónde está Talía? -pregunta Tefi, no había pensado en ella en días, pero no verla en el carro le pareció bastante extraño.
-Nos va a ver allá -le responde Tomás -creo que va a darte una sorpresa -y Tefi alza una ceja y sonríe.

El carro sale a la carretera y de repente las luces se apagan, es bastante tarde y no hay mucha luz, Karla lanza un grito de terror, y Bal la tranquiliza:
-A veces pasa, no es para tanto -los demás ríen pero también se preocupan, el carro de Bal no es particularmente nuevo, y es bastante común que falle. Tefi piensa en lo emocionante que es estar con sus amigos de nuevo. No puede evitar sonreír. 
Cuando llegan a la casa, Talía ya los está esperando afuera, tiene una botella de tequila en la mano, y está parada delante de una camioneta que Tefi no reconoce, justo cuando llegan, un chico sale de la camioneta y se para al lado de Talía, y la besa. Tefi abre los ojos y hace un gesto de confusión, los demás la miran divertidos.
-What the fuck? -le susurra a Mauricio al oído.
-¿De verdad no sabías?, pasó justo cuando te fuiste.
Y Tefi no dice nada, solo se baja del carro junto a los demás.

Después de un rato casi todos están bebiendo, Tomás, es el único que tiene un refresco en la mano, Tefi y Mauricio bailan en la sala, Talía habla con su novio y mira a Tefi preocupada, Karla y Bal aprovechan para escaparse a la habitación principal. Cierran la puerta con seguro, Karla se abalanza sobre Bal y le quita la ropa enseguida. 
Mauricio se va al bar donde toma la botella de tequila más grande y grita:
-¡Shooooooots!

Luego de beber un montón de shots, todos están borrachos y de repente el timbre de la casa suena. Automáticamente todos se congelan y la música se corta, nadie sabe qué hacer, se miran asustados. Tomás, que es el único que se mantiene sobrio, camina en medio de todos y abre la puerta, solo para descubrir a una chica bastante pequeña de estatura y de piel muy blanca. 
-¿Y esa quién es? -grita Mauricio y todos se ríen.
-Soy Fran, ¿Está Karla? -pregunta la chica en la puerta.
-Está cogiendo -responde Mauricio -pero pasa, ahorita le hablamos. -Mauricio recibe a la chica sirviéndole un shot, y ella acepta divertida.
La música suena de nuevo, pero Talía vuelve a la pararla solo para gritar:
-¡Karla y Bal!, ¡ya fue suficiente! todos sabemos lo que están haciendo -luego vuelve a poner la música. Se acerca a Tefi que está bailando con Tomás.
-¿Estás bien? -le pregunta.
Tefi la mira confundida.
-Estoy de regreso, en una fiesta con todos mis amigos, así que sí, estoy bien. -Talía sonríe pero Tefi no sonríe de vuelta -Aunque claro, no estoy tan bien como tú, que conseguiste novio y ni siquiera me avisaste.
-Tefi...
Pero Tefi la ignora y sigue bailando con Tomás.

Karla y Bal salen finalmente de la habitación, y todos les aplauden. Karla se une al baile, y Bal mira a Tefi mientras se sienta junto al Talía, y sonríe.
-Siempre se sale con la suya, ¿no? -le dice Bal.
-Esa es Tefi. 
Mauricio y  Fran se besan en el balcón, Fran está claramente ebria. Mauricio tiene una botella de tequila en mano y sigue tomando shots y dándole más a Fran también. Mauricio no puede dejar de reír mientras besa a Fran y ella mete la mano su short. 
-¿Es verdad que eres gay? -le susurra al oído mientras acaricia su pene.
Mauricio le saca la mano y se pone serio.
-Tienes que irte de aquí sino quieres que yo mismo te saque. 
Tefi ve todo desde la sala y claramente enojada, anuncia:
-¡La fiesta se acabo! -apaga la música y empieza a recoger botellas y vasos.
-Pero apenas son las dos -se queja Tomás.

Tefi va al baño donde se mira al espejo: tiene el maquillaje corrido, y está sudando mucho. Se sienta en la taza y hace pipí. Su celular timbra y lee el mensaje: "Sé que regresaste", de un número sin registrar. Tefi se vuelve a ver en el espejo, saca un labial, se pinta los labios de nuevo, y se seca el sudor, responde el mensaje y sale del baño. 
Todos están listos para irse. Tefi sonríe:
-Tengo una mejor idea. 
5 minutos después, están dentro de un karaoke. Sentados en una mesa con cervezas están: Mauricio, Fran, Bal, Karla, y Tomás. Tefi está en el escenario, antes de que su canción comience saca su celular y manda un mensaje. 

Bal enciende su carro y los demás se suben, las luces no encienden y todos se quejan, encienden las linternas de sus celulares y avanzan a la carretera. 

Tefi canta Karma de Joss Stone a tood pulmón, todos la miran con emoción, ella se mueve de un lado del escenario al otro y baila al ritmo de la música. 

En medio de la carretera, en una gran subida y con un trailer detrás, el carro de Bal se apaga y no quiere prender de nuevo. Todos entran en pánico. Mauricio y Tomás salen del carro y lo empujan, y poco a poco, comienza a avanzar, hasta que la subida se convierte en bajada, y pronto, el carro avanza con más velocidad y ambos se quedan atrás sin saber qué hacer. 

Tefi sigue bailando al ritmo de la canción y toma un shot que le quita a un chico delante del escenario. Justo en ese momento, entra Lucas al karaoke.

Karla le grita a Bal que detenga el auto orillándose. Bal le responde que si se detienen, no van a poder volver a encenderlo y no podrán llegar a casa. Karla dice que no importa, ya que Mauricio y Tomás están en peligro. Bal finalmente accede y sale de la carretera. Todos se bajan del auto, gritan y tratan de llamar a Mauricio y Tomás, pero no tienen señal. 
De pronto, una camioneta se detiene a su lado y en la parte de atrás están Mauricio y Tomás, que saltan y hacen gestos de triunfo. Quien maneja es el novio de Talía, y ella va de copiloto. Tefi abraza a los chicos y luego va hasta el novio de Talía y le dice gracias.
Todos se suben a la camioneta y avanzan hacia el pueblo. Cuando llegan, el novio de Talía saca unas cervezas y todos brindan.

Arriba del escenario, Tefi termina su canción diciendo "I'm maybe on my own, now the feeling's gone
It's all gone", suelta el microfono mientras Lucas la ve sorprendido, y ella sonríe.

martes, 19 de abril de 2022

Tefi y Mauricio: ahora

Sé lo que están pensando. ¿Dónde rayos has estado Tefi?, ¿qué ha pasado con tu vida?, y es que hay algo acerca de sanar, que te permite ver las cosas con distancia, que te aleja de aquello que ya no se alinea con la persona que ahora eres.
Hace muchísimo no veo a Mauricio, bueno, no es que no lo vea, porque ambos aún vivimos en el Pueblo, pero ya no es lo mismo. Yo sabía que íbamos a terminar por separarnos en algún punto, pero es raro, es como terminar una relación, como perder a un ser querido, o dejar de hablarle -bien, bien, a tu mejor amigo. 
Simplemente hemos cambiado. No soy la misma Tefi que conocieron hace casi 5 años, la que estaba perdida y por lo tanto tomaba decisiones sin coherencia, la que se iba de fiesta tres días seguidos y trabaja sin energías, la que buscaba atención por todos lados y hasta viajaba a otros países para tratar de encontrar el amor.
Y siento que Mauricio sigue siendo el mismo Mauricio; se va de fiesta todos o la mayoría de los días, toma alcohol y drogas, sigue teniendo one night stands a morir, y cuando nos vemos, no tenemos mucho que compartir, él quiere seguir hablando de chismes y rumores, yo quiero hablar de los cambios en nuestras vidas, de la inconsistencia que veo en su vida, de cómo siento que simplemente está huyendo de todo y refugiándose en las sustancias.  
Y no digo que no cambiar esté mal, si al menos lo viera feliz, pero ni siquiera veo que esté conforme con lo que tiene. 
Ah, la vida es complicada, porque mirando atrás, yo quería que Mauricio formara parte de mí por siempre, no podía imaginarme separándome de él y ahora, si nos vemos una vez cada quince días es mucho.

Supongo que lo que quiero decir aquí, es que la vida no espera a nadie, y aunque los caminos no son lineales, sino circulares, a veces simplemente las personas ya no vuelven a toparse como antes.

Es triste, pero es parte de crecer y madurar y darse cuenta de que los comportamientos que servían hace años y me ayudaban a mantenerme a flote, eran solo eso: me mantenían "a flote", y yo no quiero solo flotar, yo quiero ser la dueña de mi curso, nadar hacia donde quiera, incluso contra la corriente. Y si eso me separa de las personas, bueno, solo queda esperar que en algún punto, las puedas encontrar de nuevo. 

jueves, 9 de enero de 2020

The Love Club: Tefi parte II

No pasó mucho tiempo para que Tefi volviera a sentir el vacío en su estómago. Evitaba a toda costa hablar con sus amigos, a pesar de estar despierta a altas horas de la madrugada, fingía no escuchar su celular, en vez de eso comenzó a leer, leía muchísimo y pensaba que pronto, muy pronto la inspiración llegaría. Había dedicado toda su vida a hacer lo que los demás esperaban de ella, entró a la escuela de medicina solo para darse cuenta de que aquello sería una pérdida de tiempo: se desmayó en el primer día en el quirófano. Llamó a su mamá.
-Tengo noticias, voy a renunciar.
"Una decepción más a la lista", pensó. Luego de unos meses de pensar y pensar decidió entrar a psicología. Era lo más fácil, quería entender a la gente, quería algo que le ayudara a inspirarse. Pero su mayor inspiración siempre venía del amor. Cuando cumplió 14 años y le regalaron una guitarra sintió que finalmente el mundo comenzaba a tener sentido. Comenzó a componer canciones, todas acerca del amor, acerca de la vida y acerca de querer encontrar un sentido. Sabía que su pasión era la música, pero poco a poco fue dejándola a un lado, tenía que ir a la escuela, tenía que hacer tareas, sacar buenas calificaciones, encontrar un buen trabajo. La música era importante, pero no lo era tanto. Hasta que llegó a Finlandia. Y se encontró por primera vez sin nada que hacer realmente. Había ahorrado por dos años, tenía dinero suficiente, se dijo que se dedicaría a componer, pero la inspiración no parecía llegar.

-¿Segura que estás bien con que me vaya a trabajar y quedarte sola?
-Adam, no soy una niña pequeña a la que tienes que cuidar, voy a estar bien -pero en el fondo sabía que estaba mintiendo. Habían pasado dos semanas desde su llegada a su nuevo hogar. Todo le parecía hermoso y sentía que estaba viviendo en un sueño. Pero sabía que la realidad no tardaría mucho en aparecer: Adam volvería a trabajar después de 1 mes de vacaciones y ella tendría que pensar en un plan.
-¿Quieres que les hable a mis amigos?, podemos salir todos esta noche si quieres.
Tefi no respondió, a pesar de que amaba el esfuerzo que Adam estaba haciendo, todos en la ciudad parecían demasiado serios, además empezaba a hacer demasiado frío.
-Tefi, mírame, ¿segura qué estás bien? -y la tomó de la barbilla hasta encontrarse con sus ojos, Tefi dijo que sí con la cabeza. Entonces, la besó dulcemente para después salir de la casa.

*1 año antes*

Tefi llegó de la Ciudad al Pueblo para pasar el fin de semana. Casi no tenía tareas, se sentía aliviada desde el momento en que se acostaba en su cama y cerraba los ojos. No más preocupaciones.
Sabía que quería ver a Lucas. Pero si sus amigos se enteraban le reprocharían al instante. No había parado de mandarle mensajes, "te vi aquí, sé que estás allá". No quería volver a caer en su juego pero sabía que le iba a resultar imposible.
"Quiero verte", le escribió. "mismo lugar, a las 11 pm"
Y cuando se hizo la hora salió de casa con la excusa de que vería a Mauricio. Se había arreglado como quien va a una cita romántica: con lencería de encaje un vestido que apenas y le cubría lo que debía de cubrir. Llegó a la playa, estaba nerviosa por alguna razón. Se sentó en una de las tantas sillas que los restaurantes dejaban en la arena. Estaba a punto de mandarle un mensaje a Lucas cuando escuchó una voz que le resultó familiar. "¡Mierda!", pensó, mientras se levantaba de la silla y caminaba lentamente, casi agachada. Cuando estuvo lo suficientemente lejos, finalmente sacó su celular.
"Mauricio está en la playa, no es seguro verte aquí", "¿entonces?", recibió como respuesta casi al instante.
-You fucking bitch! -y unas manos la tomaron por la cintura -¿estás haciendo lo que creo que estás haciendo? -y luego Mauricio le quitó el celular mientras reía, pero cuando leyó los mensajes, dejó de reír casi instantáneamente. -Tefi -dijo casi en un susurro -debes estar bromeando.

miércoles, 8 de enero de 2020

The Love Club: Tefi parte 1


Cuando Tefi era apenas una niña, tenía miedo de las lagartijas, especialmente tenía miedo de las pequeñas que andaban por las paredes de su casa, por eso a veces tenía miedo de dormir sola. En algunas ocasiones el miedo era tan grande que se iba al cuarto de sus mamá y le pedía que la dejara dormir con ella, la mayoría de las veces le decía que no, porque seguramente no la dejaría dormir.
Cuando cumplió 12 años y tuvo su periodo por primera vez, no se asustó, pues ya sabía qué algún día pasaría, solo se limpió la sangre, y se fue a su cuarto a continuar viendo la televisión. Horas después, su mamá le dijo: "ven", le dio una toalla femenina y se fue. Tefi no tenía ni la menor idea de cómo usarla, pero aún así se metió al baño.
Tefi esperaba que en algún momento le dieran "la plática" acerca de la sexualidad, acerca de cómo cuidar su cuerpo y su corazón, pero eso jamás pasó. Cuando de repente salían a la conversación aquellos temas su mamá solo decía, "espero que uses condón". Tefi esperaba tener a quién decirle todo acerca de los chicos, pero ella jamás mostró el menor interés, y cuando tuvo su primer novio lo único que recibió fueron regaños. Tefi esperaba amor y protección, y en vez de eso recibió silencio, rechazo, una barrera que sentía impenetrable. Tefi no se dio cuenta de esto hasta muchos años después.

Cuando cumplió 23 años comenzó a ir con una terapeuta que le cambiaría la vida por completo. Se dio cuenta de que la relación con su mamá había definido demasiado la manera en que buscaba el amor sin parar.
-No sé cómo evitarlo -le decía a su terapeuta - he repetido el mismo error una y otra vez. No puedo estar sola, necesito a un hombre.
-¿De verdad lo necesitas?, ¿o solo necesitas amor?, un amor que quizá ya lo tienes pero hasta ahora no has practicado el demostrártelo. He visto lo feliz que puedes ser, cada que conoces a alguien te llena el corazón de emoción y pones todas tus expectativas en él: tiene que ser el indicado, tiene que serlo a toda costa, y cuando las cosas no funcionan, pasas al siguiente.

Tefi tenía miedo. Estaba en camino a la que sería su última sesión terapéutico cuando Adam le envió un mensaje: "boletos. listos.", ella sonrío pero también quería llorar. Iba a dejarlo todo, y casi podía oler el fracaso a la vuelta de la esquina. Hacía eso siempre: imaginar los peores escenarios, prepararse para lo peor solo por si acaso. Quería que las cosas fueran diferentes, quería que todo funcionara con Adam.
-¿Estás segura? -le preguntaban todos una y otra vez. Todos excepto su mamá, cuando se lo dijo a ella un domingo por la tarde en casa de su abuelo, ella solo le dio una mirada de decepción. Tefi quería gritarle: "¡Dime de una vez qué es lo que esperas de mí, nada de lo que hago jamás es suficiente!", pero en vez de eso se levantó por un vaso de agua.
Adam parecía bueno, y si estaba listo para cometer una locura de amor, quería decir que era él, el chico por el que estuvo esperando por tanto tiempo.
Cuando tuvo su maleta en una mano y la mano de Adam sosteniendo la otra, lanzó un suspiró y una pequeña sonrisa se asomó por sus labios.
-¿Estás bien? -le preguntó él. Y ella no respondió pero le dio un beso. No sabía si estaba bien o si estaba lista, pero aún así, cometer locuras por amor era lo que ella hacía.

sábado, 15 de septiembre de 2018

The Love Club: Mauricio

*3 meses atrás*

Mauricio estaba en casa, utilizando una de esas aplicaciones de moda para conocer gente y tener citas, cuando empezó a platicar con un chico en particular. Él le dijo que solo estaría en El Pueblo por un fin de semana, y si quería tener un encuentro, Mauricio automáticamente respondió que sí.
Cuando se hizo de noche, salió un rato a caminar, fue a la playa y tomó una cerveza mientras veía la puesta de sol, de repente se puso emocional porque comenzó a pensar en su vida: 23 años, viviendo solo, escuchando las mismas historias casi siempre, trabajando y llenando vacíos emocionales con alcohol, ¿cuándo acabaría aquello?, ¿cuándo conocería a alguien que realmente lo hiciera feliz?
Pensó en sus amigos, en cómo tenerlos en su vida era casi un milagro, ya que había perdido a la mayoría de sus seres queridos. Su mamá se había ido cuando él era aún bastante pequeño, su papá había muerto no hace tanto tiempo, y era miembro de una familia donde sabía a la perfección que no encajaba. ¿Qué quedaba?, su familia incondicional: Tefi, Morgan, Paul.
De repente, un chico su puso frente a él, sacándolo de sus cavilaciones.
-¿Mauricio? –le preguntó y él asintió con la cabeza mientras comenzaba a caminar hacia el lado más oscuro y alejado de la playa.

*

Paul había salido de trabajar, así que llamó a Mauricio un viernes por la noche.
-¿Quieres salir?
-¿A dónde?
-A donde quieras.
-Ok, te veo en mi casa en 10 min.
Cuando Paul llegó, Mauricio ya estaba esperándolo con una bolsa en mano, una bolsa especial. Casi no había podido dormir debido a que había pasado la mayor parte de la noche en el apartamento de un chico, además había perdido la cuenta de cuántos shots de tequila había bebido, por lo que aún se sentía bastante mal.
-¿Cómo estás? –le preguntó Paul cuando abrió la puerta, pero Mauricio no contestó, solo se subió al coche y puso música en el estéreo.
-¿A dónde vamos?
-No me dijiste a dónde quieres ir.
-¿No puedes elegir algo por una vez en tu vida? –respondió casi gritando. A veces de verdad se desesperaba con la falta de iniciativa de Paul, pero por lo visto, su amigo ahora ya sabía perfectamente a dónde ir, porque arrancó el carro y dio una vuelta a una velocidad poco segura. -¿qué estás haciendo?, vas a chocar.
Paul solamente suspiró, tomó su teléfono y le llamó a Kenan, esperaba que integrándolo al grupo, las cosas cambiaran un poco.

*1 mes antes*

-Tefi, ¿Qué harías si te dijera que embaracé a alguien?
-Me reiría bastante –luego se puso seria –no lo hiciste, ¿verdad? –Mauricio se río, luego tomó una silla y se sentó. Estaban en un pequeño restaurante al que siempre iban a desayunar o comer, dependiendo de la hora. -¿Sabes algo de Paul?, ya no lo he visto.
-Pues lo rechazaste porque te vas a ir a vivir a Europa con un chico que apenas conociste, claro que no lo has visto.
Tefi sonrío forzosamente. Luego ambos ordenaron.
-En realidad, no sabemos nada de tu novio, ¿cuándo lo vas a traer para que salga con nosotros?
-No es mi novio –respondió casi automáticamente Tefi, Mauricio volteó los ojos. -¿Qué?, ya sé que piensas que es una estupidez, pero necesito irme.
-¿Y no puedes hacerlo después?, ¿o tú sola?, tienes que ser a fuerzas con un hombre, ¿no?, quieres que todos vean que no te vas a quedar sola, que finalmente triunfaste. –Se miraron por un lago rato, el mesero les dejó su comida y no dijo nada al ver que el ambiente estaba algo tenso -¿A qué precio te estás yendo? –continúo Mauricio cuando comenzó a comer –vas a dejar a tu familia, amigos, trabajo.
-Siempre puedo volver.
-Ese es el problema –finalizó –que siempre tienes una red en la que caer y por eso sientes que no saldrás lastimada, pero, ¿has pensado en el daño que le haces a los demás?

*

Paul y Kenan fueron a recoger a Mauricio a su trabajo, ya casi iba a anochecer y estaban planeando qué harían después.
-Creo que está muy mal –comentó Paul.
-¿Cómo?
-No ha dejado de salir, se emborracha todos los días, y siempre está saliendo con chicos diferentes.
-Su mejor amiga se acaba de ir, también su mejor amigo se fue hace poco, ¿Qué más puede hacer?
-Estamos nosotros … -Pero ya no pudieron seguir la conversación porque Mauricio entró al carro y los saludó moviendo la cabeza.
-¿A dónde vamos? –dijo, y les enseñó la bolsa que siempre cargaba donde tenía un montón de pastilas. –Paul y Kenan se miraron por solamente un mini segundo.
-¿No quieres algo más tranquilo? –Le preguntó Paul, casi esperando una respuesta sarcástica.
-Si ustedes no quieren está bien –y dicho esto, tomo una pastilla y se metió a la boca, pasándosela de una.
Paul arrancó el coche y todos empezaron a cantar una canción de moda. Mauricio vio que su celular estaba sonando, era Tefi, que por primera vez le llamaba mientras estaba disponible. Kenan también se dio cuenta de quién le estaba llamando.
-¿Vas a contestarle? –pero Mauricio solamente deslizó el dedo por la pantalla, luego sonrió mientras se metía otra pastilla.

sábado, 25 de agosto de 2018

The Love Club: Morgan


*1 año atrás*

-¿Recuerdas a mi primo Morgan? –Le dijo Mauricio a Tefi un día que estaban en su casa viendo la televisión.
-Pues claro, ¿por qué?
-Se va a venir a vivir para acá.
Tefi pausó la película y miró a Mauricio.
-¿De verdad?
-¿Por qué pausas la película?, ¡qué dramática! –le gritó, mientras seguía viendo la televisión.
-Es que creí que ustedes habían salido mal y no se hablaban.
-¿Por qué crees eso? –Y Tefi solamente volteó los ojos y siguió viendo la película y comiendo palomitas.

*
Morgan llevaba ya 2 meses viviendo en USA en casa de su mejor amiga, sentía cómo todo finalmente empezaba a tener sentido. Estaba sentado en su cuarto, simplemente reflexionado cómo en el último año había cambiado todo: no se sentía completamente realizado estando en el Pueblo, pero una vez que salió de allí, todo comenzó a tomar forma.
-¡¿Estás listo?! –le gritó su amiga desde la siguiente habitación -¡Vámonos porque se no hace tarde!
Morgan tomó su chaqueta de mezclilla y salió del cuarto. Se sentía bien.
Llegaron a la fiesta donde su amiga conocía a todo el mundo y él apenas conocía a una o dos personas, se sentía un poco incómodo pero resolvió que lo mejor sería ir por alcohol.
-¿Quieres algo? –le preguntó a su amiga
-Vodka, lo que sea con vodka.
En el camino Morgan vio a demasiados chicos guapos, uno en particular llamó su atención y le sonrió, se sorprendió demasiado al ver que el chico también le devolvió la sonrisa. Siguió caminando hasta la mesa donde estaba todo el alcohol, sirvió dos tragos y cuando se disponía a volver, alguien lo tomó de la cintura por sorpresa.
-Hey –le dijo el chico, que estampó sus labios contra los de él, Morgan solamente dejó caer los vasos, sin importarle si ensuciaba algo o no.

*5 años atrás*

Morgan estaba en la habitación de Mauricio, esperaba a que terminara de cambiarse para salir a cenar. Se sentía nervioso y no podía lograr controlarse, por más que lo intentaba.
-¿Estás bien? –Preguntó Mauricio –Estás muy callado.
Morgan solamente asistió con la cabeza.
-¿A dónde quieres ir a cenar?
-A donde quieras –respondió Morgan, Mauricio comenzó a irritarse.
-Si vas a estar así mejor no vamos a ningún lado.
Morgan sintió que el estómago le iba a estallar, no podía aguantar más, necesitaba hablar con alguien. Mauricio notó la cara de angustia de Morgan y se sentó.
-Ya dime, ¿qué te pasa?
Morgan lo miró directamente a los ojos por unos segundos, y sin quitar la mirada respondió:
-Soy gay –comenzó a llorar en silencio, Mauricio no sabía qué hacer, si abrazarlo o consolarlo o decirle algo, así que en su indecisión, simplemente le dijo:
-A mí también me gustan los hombres.

*

Morgan llegó a casa de su mejor amiga en la madrugada, sentía como todo le daba vueltas, y no alcanzó a llegar a su cama, así que se acostó en el sillón.
-Estuvo increíble –le dijo a su amiga, que también yacía en uno de los sillones. Ella asintió con la cabeza y cerró los ojos –No puedo creer que me ligué al más guapo de todos, ¿lo viste? –pero ella no respondió, pues ya se había quedado dormida.
Morgan sacó su celular de la bolsa de su pantalón, miró la hora: 4:02 am, marcó un número y se puso el teléfono al oído, el timbre sonó solamente una vez, luego contestaron.
-¿Morgan?, ¿qué haces despierto tan tarde?
-¡¿Tefi?! –gritó, su amiga se despertó, cambió de posición y siguió durmiendo -¡No puedo creerlo!
-¿Qué cosa? –respondió ella riendo -¿estás borracho?
-No puedo creer que estoy hablando contigo –hizo una pausa para tratar de levantarse pero no lo logró, así que siguió hablando -¿qué crees que me pasó?
-¿Qué cosa?
-Fui a una fiesta y me ligué al chico más guapo que te puedas imaginar, ¡más que Adam! –volvió a gritar –Tefi soltó una carcajada –No te enojes conmigo, Adam es lindo, tienes suerte.
-Parece que tú también tienes suerte.
-¡Mucha!, desde que estoy acá, me siento libre, al fin puedo ser yo, puedo ir a fiestas con gente a la que le gusta lo mismo que a mí, puedo ir a lugares y conocer gente increíble, ¡soy libre!, ¡puedo ligar con chicos guapos!
-Suenas muy feliz.
-Estoy feliz, Tefi, soy muy feliz –el tono de Morgan se puso serio de repente -¿tú eres feliz allá Tefi?, ¿te pasa igual que a mí?, lejos del Pueblo todo es mejor, ¿no?
Y Tefi, que estaba caminando hacia un restaurante y veía a lo lejos a Adam haciéndole señas con la mano, no pudo más que responderle:
-Sí, soy tan feliz como tú Morgan.

sábado, 18 de agosto de 2018

The Love Club: Paul parte 2


*7 años atrás*

Tefi, Mauricio y Paul estaban en casa de su amigo Beto, celebrando su cumpleaños número 17, como era tradición, siempre iban a su casa, se pasaban el rato en su alberca y hablaban de un montón de cosas.
Era la primera vez que Tefi y Paul se veían y hablaban desde que habían salido de la secundaria, dos años atrás.
-¿Entonces? –Le preguntó Paul a Tefi -¿Cómo has estado?
-Bien, ¿tú?
Y Paul quería decirle tantas cosas, pero no sabía cómo. Había pasado dos años tratando de sacársela de la cabeza, desde que Tefi se había mudado a la Ciudad, las cosas ya no eran las mismas y todo el mundo lo sabía.
-Te extrañamos –dijo él y pensó en todas las chicas que había conocido en la preparatoria y cómo solamente le atraían aquellas parecidas a Tefi.
Pasaron la tarde comiendo, bebiendo el alcohol de los padres de Beto de manera clandestina y contando viejas historias. Habían llegado más personas a celebrar, pero como era costumbre, Tefi siempre estaba rodeada de chicos. Todos le hacían preguntas acerca de su nueva escuela y su nueva vida. En algún momento alguien le preguntó si tenía novio, ella no respondió al instante, se quería hacer la misteriosa, pero finalmente dijo:
-No tengo, pero no tardaré mucho, estoy saliendo con un chico.
Paul la miró a los ojos, tratando de descifrar si aquello era verdad y Tefi también lo miró y le sonrió. Él sintió a su corazón rompiéndose, ella le había dado el golpe final, así que se alejó de todos, tomó su teléfono y marcó el número de una chica, una que sabía que le respondería al instante.

*

-Estoy de vuelta –le dijo a Paul a Mauricio cuando contestó el teléfono.
-¿Qué dices?
-Me deportaron.
Nadie dijo nada por lo que sintió como una eternidad. Luego Mauricio reaccionó y dijo:
-¿Dónde estás exactamente?
-En la Ciudad, pero ya voy camino al Pueblo.
-Ok, nos vemos para cenar.
Mauricio colgó el teléfono y marcó inmediatamente a Tefi, pero mandó directamente a buzón, así que le dejó un mensaje:
-Llámame en cuanto puedas, tengo que decirte algo y no te lo vas a creer.

*4 años atrás*

Mauricio hablaba con Tefi mientras ella se estaba alistando para salir, era un sábado por la noche y el plan era simple: irían a bailar y divertirse.
-¿Estás bien?, ¿segura? –le dijo él.
-Me acabo de enterar que mi novio de toda la vida me estaba poniendo el cuerno, ¿cómo crees que estoy?
-¿Pero no prefieres quedarte y hablar?
Y ella no respondió, sino que tomó un labial rojo que tenía en su bolso y se lo puso viéndose fijamente al espejo, cuando terminó, le dijo:
-Nunca dejes que vuelva a caer tan bajo por un hombre –lo miró -¿me lo prometes?
Y él no respondió pero dijo que sí con la cabeza.
-Yo también tengo algo que contarte –le dijo él después de un rato -¿recuerdas a la chica que te dije que me parecía muy linda? –Tefi abrió los ojos y gritó:
-¡No!
Mauricio soltó una carcajada.
-¿De verdad?
Y Tefi no podía creer que por primera vez, a sus 20 años, estaba viendo a su mejor amigo enamorado mientras ella tenía el corazón roto.
-¡Pues tenemos mucho que celebrar!-finalizó mientras se ponía de pie y lo tomaba  de la mano.

*

-¿Cómo estuvo? –le preguntó Mauricio, y Paul le explicó el proceso: primero lo tuvieron haciendo las mismas preguntas una y otra vez, luego lo dejaron dormir en una pequeña habitación, le quitaron su celular y le preguntaron si tenía algo comprometedor en él, y no le quedó de otra más que decir la verdad.
-Eres un idiota –se río Mauricio.
-¿Hablaste con Tefi?, ¿le dijiste?
-No, le marqué pero no me contesta aún, ¿y tú?
Paul sacó el teléfono y marcó el número de Tefi, esperó en la línea pero nadie contestó.
-Probablemente esté dormida.
-¿Qué más? –lo invitó a seguir Mauricio.
-Básicamente me dijeron que o me metían a la cárcel o me quitaban la visa, ahí fue cuando me puse nervioso.
Sacó una carpeta amarilla de su mochila y se la pasó a Mauricio.
-Ahí está toda la información de por qué me deportaron.
Mauricio no pudo evitar reírse, en la primera hoja que sacó estaba una fotografía de un Paul que claramente llevaba horas sin dormir.
-Paul, el criminal anda sueldo –dijo riendo, y Paul también se río, hasta que comenzó a preguntarse qué haría ahora con su vida.

viernes, 10 de agosto de 2018

The Love Club: Paul parte 1


Paul y Mauricio se reunieron un jueves en el Bar para despedirse. Ya habían tomado bastantes cervezas y repetían los mismos temas una y otra vez:
-No puedo creer que Tefi ya no está –decía Paul, Mauricio solo asentía y suspiraba. -¿Cuánto tiempo ha pasado desde que se fue?
Mauricio no respondió y se preguntó qué hora sería en Finlandia. Quizá Tefi ya estuviera despierta, le mandó un mensaje y espero unos minutos pero ella no respondió.
-¿Cuál es el plan entonces? –le preguntó a Paul.
-Trabajar allá por cinco meses, pagar mis deudas y regresar a tiempo para el cumpleaños de Tefi, porque ella va a regresar, ¿no?
Y Mauricio solo se encogió de hombros, en el fondo, de verdad esperaba que Tefi regresara.

*2 meses antes*

Morgan, Mauricio y Tefi se citaron en la Cafetería. Cuando llegaron Mauricio preguntó si debía invitar a Paul, pero Tefi le dijo rápidamente que no.
-Lo vi ayer, está como loco –comentó.
-¿Qué pasó? –preguntó Morgan. Y Tefi les contó cómo ambos habían salido a cenar y de repente Paul de nuevo le había dicho que la quería.
-¿Es que no aprende o qué? –dijo Mauricio.
Estuvieron un rato hablando de otras cosas, Morgan estaba emocionado por regresar a Estados Unidos y quizá volver a la universidad, de nuevo sentía que su vida tenía un propósito. Mauricio se sentía abrumado por la presión de su trabajo y aunque  quería ocultarlo, sentía que su distanciamiento con Tefi se hacía cada vez más notorio para los demás, estaba a punto de decir algo al respecto, cuando ella se le adelantó a hablar:
-Tengo una noticia –Mauricio casi hacía un comentario sarcástico, pero prefirió quedarse callado –ayer Adam y yo fuimos a hablar con mi familia, y, ¡dentro de 4 semanas me voy con él a Europa! –terminó de hablar casi gritando de emoción. Mauricio y Morgan abrieron los ojos como platos. Mauricio sintió como el pecho se le encogía, y todo lo que hizo fue sonreír.

*

Paul estaba a punto de abordar el avión cuando sintió la necesidad de hablar con alguien. Pensó en Tefi pero se dijo que seguramente aún estaría dormida, así que decidió marcarle a  Kenan, su amigo con el que no hablaba desde hacía mucho tiempo.
-¿Hola? –Respondió Kenan -¿de verdad eres tú? –Paul se río nerviosamente.
-Sí, soy yo. Estoy esperando un vuelo y no sabía a quién más hablarle.
Conversaron por un buen rato, poniéndose al tanto de sus vidas. Kenan estaba viviendo en Ohio y estaba a unos días de regresar al Pueblo. Paul le contó que estaba demasiado nervioso por tener que hacer escala en Los Ángeles.
-Todo estará bien –terminó diciendo Kenan al despedirse.
Paul se sentía como todo un perdedor; pensaba en como en el último año lo había perdido todo, primero su novia de toda la vida lo había dejado por otra chica, luego su familia se había enojado con él debido a que había cometido demasiadas estupideces por querer recuperarla y justo cuando creía que tal vez ya era el momento para estar con Tefi, ella se fue, así sin más. También notaba como Mauricio se estaba refugiando en el alcohol y los amores de una noche para no tener que lidiar con la soledad, pues Morgan y Tefi ya no estaban, y ahora tampoco estaría él para consolarlo. ¿Qué sería de Mauricio?
Escuchó como llamaban a los pasajeros de su vuelo para abordar, así que tomó su pequeña maleta y comenzó a caminar.

*1 mes antes*

Mauricio estaba en casa de Tefi, observándola empacar un montón de cosas.
-Siempre has sido la peor para hacer maletas –comentó riendo. Ella también se río. Luego se puso seria y se sentó en el borde de su cama, Mauricio estaba sentado en un sillón pequeñito.
-Ya va a ser un año de que regresé, ¿sabes? –dijo ella –creo que nunca me había sentido tan derrotada: acababa de llegar de la gran Ciudad y había fracasado por completo, pero, ¿sabes quién estuvo a mi lado cuando más lo necesité? –y comenzó a llorar –Mauricio tú siempre has estado a mi lado, y eso te lo voy a agradecer por siempre –le tomó la mano –no importa qué tan lejos estemos, nada nunca nos va a separar, lo sabes, ¿no? –y él dijo que sí con la cabeza, tratando de ocultar sus lágrimas.
-Te quiero –dijo.
-Yo más –contestó Tefi, luego, agarró una almohada y se la aventó. Mauricio gritó y se lanzó sobre ella para hacerle cosquillas, Tefi gritó como loca para hacerlo parar, hasta que ambos quedaron acostados, riéndose.
-Te voy a extrañar –dijo Mauricio con lágrimas en los ojos. Y Tefi no dijo nada, pero lo abrazó por lo que se sintió como una eternidad.

*

Paul llegó a Los Ángeles 4 horas después. Esperó pacientemente por su equipaje. Revisó su celular y vio que tenía mensajes de su mamá, de Mauricio y uno de Tefi, que abrió rápidamente: “Sé que ya debes estar en USA, suerte. Todo saldrá bien, te quiero.”, estaba a punto de contestarlo, pero entonces sus maletas llegaron y tuvo que caminar hasta migración, donde le hicieron las preguntas de rutina.
-¿A qué vienes? –le dijo el oficial, que tenía una placa con su apellido escrito en ella y se veía de aspecto mexicano.
-Solo vengo a celebrar el cumpleaños de un amigo.
-¿Tienes tu boleto de regreso comprado?
-Aún no lo compro.
El oficial lo miró fijamente entonces, Paul no retiró la mirada.
-¿Y eso por qué? –dijo finalmente el oficial.
-Es que quizá me quede un poco más de tiempo porque también es el cumpleaños de un tío. –De nuevo el oficial lo examinó de arriba abajo, Paul se empezó a poner nervioso pero estaba decidido a que no se notara. El oficial hacia movimientos en la computadora, parecía disponer de todo el tiempo del mundo.  Paul se comenzó a desesperar pensando en que quizá perdería su siguiente vuelo.
-Me temo que va a tener que acompañarme –le dijo el oficial, tratando de esconder una sonrisa. Y en ese instante, lo único que Paul pudo pensar fue “y, ¿ahora qué?…”

martes, 20 de febrero de 2018

The Love Club: El adiós

Tefi estaba en el cuarto de Mauricio, ambos no se estaban prestando atención en absoluto, hasta que Tefi habló:
-Mauricio, ¿te gustan los hombres?
-¿Eh? -respondió él, fingiendo que no había escuchado.
-Que si te gustan los chicos.
-Pues gustar de que algún día tendré un novio, no. -Y Tefi esperó a que siguiera hablando, pero él ya no dijo nada, siguió usando su celular.
-¿Por qué nunca me lo dijiste?
-¿Qué cosa? -y Tefi comenzó a irritarse.
-Eres mi mejor amigo y al menos espero que me cuentes que te has acostado con chicos -las lágrimas casi estaban por desbordarse, así que hizo una pausa y luego continúo -yo te lo cuento todo.
-Pensé que ya lo sabías, era obvio, ¿no? -Pero Tefi no dijo nada, ni siquiera hizo una seña con la cabeza.
-Todo esto me hizo preguntarme si verdaderamente somos tan amigos como todo el mundo cree. Yo te lo cuento todo y apenas si sé en qué rayos andas últimamente.
Mauricio dejó su teléfono en las piernas y miro fijamente a Tefi:
-Somos mejores amigos Tefi, somos mas que eso, ¿no?
Y Tefi quería decir que sí pero ni una palabra salió de su boca.

Cuando se hizo de noche, Morgan se les unió y todos fueron a cenar. Nadie decía una sola palabra, lo cual era extremadamente raro.
-Morgan, ¿sigues trabajando en El Bar? -le pregunto Tefi, tratando de matar el silencio.
-Sí, en realidad siento que no hago nada interesante con mi vida.
-No empieces -le dijo Mauricio, y Tefi solo volteó los ojos.
-A veces no entiendo por que salen conmigo, creo que preferiría no tener amigos -siguió Morgan, y Tefi y Mauricio se miraron confundidos.
-Te queremos por como eres, eso es lo que hacen los amigos -dijo Tefi, aunque sintió que sus palabras eran falsas.
-¿Qué paso con tu hombre casado? -le preguntó Mauricio y Morgan no dijo nada. Después de eso la comida llegó y nadie dijo mucho por el resto de la noche.

Una semana después, casi era San Valentín, así que Paul invito a Tefi a cenar, ella aceptó, así que en punto de las 8 pm, Paul pasó a recogerla a su trabajo.
-¿Entonces? -le preguntó Tefi -¿qué plan tienes para San Valentín?
-Nada, pensaba invitar a alguien a salir, pero primero quiero ver si las cosas funcionarán, ¿y tú?, ¿planeas algo?
-Adam quiere que vayamos a cenar y después a ver que pasa -Y sonrío ampliamente, a Paul se le encogió el corazón en cuanto mencionó a Adam -y, ¿quién es la chica especial a la que quieres invitar a salir?
-¿Sigues saliendo con Adam? -respondió precipitadamente -pensé que era algo de una noche.
-De hecho... -Y Paul la miro preocupado, porque de nuevo tenia una de esas miradas que le indicaban que estaba a punto de cometer alguna locura por amor -me invitó a ir a Europa con él.
-Pero no vas a ir, ¿verdad?
-¿Por qué no? estoy harta de estar atrapada aquí, imagina lo increíble que seria irme a Europa.
- ¿Y que piensas hacer?, ¿casarte con el?, ¿cómo vas a vivir allá?, no seas tonta Tefi, lo acabas de conocer hace dos semanas y ya quieres irte -la miró fijamente -por eso nada te sale bien Tefi, porque te emocionas demasiado rápido.
-Eso piensas, ¿de verdad? -en su cara se notaba el enojo.
-¿Sabes qué? -Paul alzó la voz-  estoy harto, si te invité hoy es porque al fin estaba listo para decirte que te quiero, te quiero de verdad Tefi, pero al parecer tú solo quieres seguir jugando juegos.
Él se dispuso a irse, casi se paraba de la silla cuando Tefi le tocó la mano indicándole que se quedara.
-¿Qué estás diciendo? no puedes estar hablando en serio, no puedes estar enamorado de mí, no otra vez por favor... -y Tefi no pudo contener el llanto - Paul, soy un desastre.
-Y yo te quiero así -Tomó su mano aún con más fuerza mientras Tefi hacía un esfuerzo por sonreír. Pero entonces su celular sonó, y Paul pudo ver que era Adam quien la llamaba, así que solo la miró a los ojos, esperando una respuesta, pero ella no dijo nada, solo contestó el teléfono, así que Paul se soltó de su mano, se levantó y caminó sin mirar atrás.
-¿Adam? -respondió Tefi, intentando sonar lo más emocionada que pudo -estoy lista, la respuesta es sí, claro que me iré contigo.

martes, 13 de febrero de 2018

The Love Club: Celos

Era un domingo cuando Mauricio y Morgan recibieron un mensaje de Tefi citándolos en la Cafetería. Se reunieron a las 6 pm, todos con café en mano y galletas para compartir.
-¿Qué ha pasado? -inició Mauricio -escuché que estás saliendo con Paul -señaló a Tefi, que solamente se rió y luego Mauricio la siguió.
-No entiendo -dijo Morgan -¿de qué me perdí?
-Nada -le respondió Tefi -Mauricio está celoso porque salí más con Paul que con él en la semana.
-La gente va a empezar a hablar -comentó Mauricio pero Tefi solamente se encogió de hombros mientras sonreía.
-¿Entonces? -pregunto Morgan - ¿por qué estés tan misteriosa y nos citaste?
-¡Tengo noticias! -y ambos la miraron esperando que continuara - Decidí que estoy lista para estar sola.
-¿Qué cosa? -preguntó Mauricio.
-No más relaciones ni amoríos -continúo Tefi, y tanto Mauricio como Morgan la vieron con cara de preocupación.

Casi una semana después, todo el Love Club estaba reunido en el Bar: Tefi, Mauricio, Morgan, Paul, Jen y Tomás. Era cumpleaños de Tomás y Tefi le estaba invitando tragos sin parar.
-Quieres emborracharme y llevarme a casa verdad -le decía él - Tefi solo se reía y no dejaba de mirar a la barra.
-¿Qué tanto ves? -le preguntó Jen que también volteó a la barra -¿no me digas que te gusta el Bartender? -y Tefi bajó la mirada, Jen abrió la boca a modo de sorpresa -¡pues haz algo! -así que Tefi se encaminó a la barra, pero a medio camino vio como otra chica llegaba y se sentaba justo enfrente de él, y cómo él se inclinaba en la barra para besarla. Tefi miró atrás y vio a Paul y Jen poniendo cara de preocupación, así que solo fingió una sonrisa y se fue al baño.
-Eso le va a afectar -le dijo Jen a Paul, él solo fingió una sonrisa. Nadie se imaginaba que él era quién más estaba sufriendo.
-¿Qué pasa? -preguntó Mauricio que llegó de repente.
-Nada -dijo Jen -Lo mismo de siempre.
-¿Qué plan hay para hoy? -continúo.
-Creo que vamos a la playa a bailar, ¿vienes? - Le dijo  Paul y en eso todos vieron que Tefi salía del baño con la mirada perdida y atravesaba el bar casi corriendo.
-¿Y ahora? -dijo Mauricio y Jen y Paul compartieron una mirada pero no dijeron nada, Tomás también sintió una gran decepción en cuanto Tefi se fue.

Al día siguiente Tefi se despertó y se dio cuenta de que estaba siendo observada por Mauricio y Morgan, abrió los ojos como dos platos y dijo:
-¿Qué rayos les pasa?
-Eso mismo queremos saber de ti -contestó Morgan -¿qué pasó anoche?, ¿por qué te fuiste? -pero Tefi no dijo nada y solo se cubrió todo el cuerpo con la cobija.
Por la noche había un festival al que todos querían ir pero nadie lograba ponerse de acuerdo. Paul llamó a Tefi a las 10 pm.
-¿Estás lista?
-¿Para qué?
-Festival.
-Estoy ocupada -mintió Tefi, que en realidad no había salido de la cama en todo el día.
-Paso por ti en 20.
Tefi se miró de pies a cabeza y sintió que nada bueno podría ocurrir aquella noche, pero aún así se puso de pie y se cambió, una vez que estuvo lista tomó su teléfono y le habló a Mauricio.

Tefi, Mauricio y Paul llegaron al festival casi a media noche. Todo estaba llenísimo y para conseguir una simple cerveza había que hacer filas que tardaban hasta 30 minutos.
-¿Y si vamos a algún bar? -propuso Mauricio, los demás estuvieron de acuerdo. Salieron a la calle y se pararon en una esquina.
-Todo está a reventar -comentó Tefi, Mauricio asintió con la cabeza. El celular de Tefi sonó y al ver el nombre en la pantalla, sus ojos brillaron como no lo habían hecho en días.
-¿Quién era? -preguntó rápidamente Paul cuando Tefi colgó, pero ella no tuvo oportunidad de contestar porque en ese momento un chico llegó hasta donde estaban y saludó a Tefi con entusiasmo, ella tampoco podía dejar de sonreír. Tefi lo presentó:
-Él es Adam, lo conocí en el trabajo ayer. -Tefi notó como los ojos de Mauricio se volteaban a modo sarcástico y ella solo se encogió de hombros.
-¿Nos vamos? -propuso Mauricio y todos estuvieron de acuerdo.
En el bar Tefi y Adam hablaban sin parar, Mauricio estaba un poco más alejado, tomando trago tras trago y Paul se veía miserable en medio de toda la gente. Pidió una cerveza y se acercó a Mauricio.
-¿Y ahora de dónde sacó a ese? -dijo refiriéndose a Tefi. Mauricio se encogió de hombros -se supone que ayer estaba triste porque el Bartender no le hacía caso y ahora esto.
-No me digas que estás celoso -se rió Mauricio y Paul no dijo nada, solo se puso aún más serio. Mauricio soltó una carcajada que hizo que se enfadara aún más.
-¿Sabes qué?, me voy de aquí -y dicho eso tomó impulso y ni siquiera se despidió de Tefi, ella miró a Mauricio que hizo un movimiento de manos como diciendo "quién sabe".
-¿Quieres ir a la playa? -le propuso Adam, y ella sonrió mientras se despedía de Mauricio.

martes, 30 de enero de 2018

The Love Club: Paul y Tefi 101

Desde el momento en que Paul y Tefi se conocieron, se enamoraron perdidamente el uno del otro, pero algo muy importante impediría su amor: el tiempo.
Pasaron la primaria y secundaria en una lucha constante contra sus sentimientos. Cuando Paul finalmente se atrevía a confesarle su amor a Tefi, ella ya estaba con alguien más y cuando ella estaba libre, él se conseguía un nuevo amor.
Cuando Tefi le dijo a todos que se iba a ir a la Ciudad a estudiar la preparatoria, Paul sintió que ya no había tiempo que perder, que era ese momento o nunca así que hizo lo que todo adolescente del 2009 haría: le mandó un mensaje a Tefi vía Metroflog confesándole su eterno amor. Ella le dijo que también lo quería, pero que seguramente nada pasaría entre ellos, que era mejor dejarlo todo así. El corazón de ambos se rompió aún más.

Cuando acabaron el primer semestre de preparatoria, Tefi regresó de la Ciudad y asistió a una fiesta a donde asistirían todos sus ex compañeros. Por supuesto que ahí estaba Paul, y como siempre, hablaron y rieron sin parar. Paul de nuevo sintió que era el momento perfecto para intentarlo. Había pasado todo el semestre tratando de olvidarla pero siempre que una chica nueva le gustaba, descubría que de alguna manera le recordaba a Tefi.
-¿Hasta cuándo vamos a seguir así? -le dijo.
Y a pesar de que ella aún lo quería, tuvo que decirle la verdad.
-Estoy saliendo con un chico en la Ciudad, y creo que vamos a terminar siendo novios.
A partir de ese momento Paul también se dio una oportunidad con una chica que siempre le estaba insistiendo por un poco de su amor, y así ambos se embarcaron en relaciones que les cambiarían la vida de la misma manera, pero en diferentes momentos.

Primero fue Tefi a los 20 años. Descubrió que su novio la había engañado y aún así se aferró al chico, tanto que dejó de comer, dejó de salir y le costó casi 2 años de su vida recuperarse.
Después Paul, que con 23 años descubrió que su novia con la que llevaba 6 años de relación lo estaba engañando con otra chica. Se sintió devastado, y de igual manera se aferró tanto a ella que comenzó a perder amistades y vio a todos a su alrededor alejarse de él.

Y así, de nuevo ambos se encontraban en un momento de su vida en donde estaban libres. Un lunes por la noche, Paul llamó a Tefi para invitarla a cenar, ella dijo que sí y a las 8 en punto, los dos se encontraban sentados en una mesa.
-Aún no estoy tomando -comentó Tefi una vez que la mesera les tomó la orden.
-Toma solo una cerveza, solo una -insistió y Tefi pidió la más pequeña del menú.  Hablaron un poco de trivialidades hasta que Tefi comentó:
-¿Y ya te saliste de la casa de tu ex?
-¡Ya! -casi gritó -Estoy en casa de mi hermana, bueno, tengo un departamento especialmente para mí.
-Deberíamos hacer una fiesta -Tefi sonrió, luego propuso que fueran al Bar para ver a Mauricio y Morgan.
-¿Y qué pasó contigo Tefi? -preguntó él -¿qué pasó con tu novio? ya no supe nada. -Tefi solo se encogió de hombros.
-Lo que siempre pasa -respondió -ellos se van y yo me quedo aquí.
Y aunque no pudo verlo, Paul emitió una tímida sonrisa mientras se encaminaban al Bar.

martes, 23 de enero de 2018

The Love Club: Secretos

Era un viernes por la noche. Mauricio había comenzado a trabajar en El Bar, junto con Morgan y en toda la semana no habían tenido noticias de Tefi.
-¿En dónde está? - preguntaba el bartender también. Y nadie sabía. Mauricio intentó llamarla y no hubo respuestas, tampoco contestaba los mensajes.
- ¿Se murió? - preguntó Morgan en broma y Mauricio se rió bajito.
El Bar estaba bastante vacío y de repente por la puerta entró Tefi, usando un pantalón y un suéter bastante grueso, lo que resultaba extraño porque ni siquiera estaba haciendo frío.
-¡Bitch! - le gritó Mauricio mientras iba a abrazarla. También Morgan se unió a su abrazo. - ¿dónde rayos estabas?
-Muerta - y sacó un pañuelo desechable para sonarse la nariz, también su voz se escuchaba bastante nasal.
-Te hago un té, siéntate -le dijo Morgan.

El bartender también le invitó la cena y pronto Tefi se sintió como nueva.
-Los extrañé chicos -comenzó Tefi -no he ido a trabajar y ya acabé como mil temporadas de mil series.
Cuando Morgan se desapareció, Mauricio llevó a Tefi a un lugar más apartado y le dijo:
-Morgan está molesto conmigo.
-¿Por qué?
-Unos chicos me invitaron a salir y él quiere ir pero le dije que no. -Tefi hizo una cara de confusión total -dice que uno de los chicos le gustó.
-No entiendo, ¿tú quieres con estos chicos?, ¿te vas a acostar con ellos?, ¿qué está pasando? -Y Mauricio abrió los ojos bastante, se quedó pensativo un rato y finalmente dijo:
-¡No!, solo estoy bromeando con él -y luego se alejó, dejando a Tefi con un montón de dudas.

Después de que Tefi llegó, el Bar comenzó a llenarse poco a poco y cuando ya eran casi las 12 aún había gente que no parecía dispuesta a irse.
-Parece que ya estás harto - le dijo Tefi al bartender, que estaba sentado a un lado de ella. Él solo se encogió de hombros.
-Se supone que después de las 12 no vendemos alcohol. -Tefi hizo un gesto con las manos como diciendo “ni modo” y él notó el anillo que llevaba puesto. - ¿Estás comprometida? -le dijo señalando el anillo. Y ella no dijo nada, solo una sonrisa triste se asomó de su labios.

Cuando finalmente cerraron el Bar, los chicos que habían invitado a salir a Mauricio hicieron su aparición y se presentaron con todos.
-¿A donde vamos? -preguntó Tefi.
-Tenemos una botella de mezcal en nuestro apartamento -dijo uno de los chicos. Todos sonrieron.
-Tengo frío, solo voy por un suéter y nos encontramos -dijo Morgan.
-Yo voy contigo -respondió Tefi y vieron como Mauricio se alejaba con los chicos.
Un rato después se encontraban frente al apartamento de los chicos y podían escuchar la risa de Mauricio. Tefi le marcó pero no hubo respuesta, también le mando un mensaje y nada.
-Es casi como si quisiera que no estuviéramos aquí -dijo Morgan. -¿Y si nos vamos? -Tefi se encogió de hombros y ambos comenzaron a caminar.
-¿Qué está pasando Morgan? -se animó a preguntar Tefi -¿por qué siento que me estoy perdiendo de algo importante aquí?
-Bueno, no pasa nada, no tengo por qué estar molesto, ¿no?, Mauricio siempre tiene suerte con los chicos, eso es todo.
Y algo en la cabeza de Tefi hizo un clic inmediato, algo que siempre había estado presente y ella quizá no había querido ver.
-Morgan -se paró en seco -¿A Mauricio le gustan los chicos? -Y Morgan también dejó de caminar para voltear a ver a Tefi, no podía adivinar si estaba bromeando o estaba hablando en serio.
-¿Cómo? -respondió -¿tú no sabías?
Y Tefi dijo que no con la cabeza, y sintió cómo en ese instante, algo dentro de ella se rompía.

martes, 16 de enero de 2018

The Love Club: Red American Sluts II

-¿Y si nos metemos? -sugirió Tracy, que quería romper un poco la tensión del momento.
-Ni siquiera tenemos toalla -dijo Morgan.
-¿Eso qué? -respondió casi de inmediado Tracy -nos metemos sin ropa y así cuando salgamos vamos a estar más o menos secos.
Todos se miraron entre sí. A Tefi no le parecía mala idea, de hecho, era algo que siempre había querido hacer, miro su pierna y luego miró a Mauricio como diciendo "i'm in".
-Ok -respondió Mauricio - A la cuenta de tres: uno...dos...
Y no pudo terminar de contar porque todos empezaron a quitarse la ropa lo más rápido que pudieron y un segundo después ya estaban todos dentro del mar. Para la sorpresa de todos, el agua estaba bastante caliente, y aún así, de vez en cuanto las chicas lanzaban gritos.
-Cállense porque si  llega la policía no quiero salir en pelotas -dijo Mauricio, y funcionó, porque solo estuvieron hablando y murmurando a partir de entonces.
La luna estaba bastante brillante esa noche, y en medio del agua 4 personas reían tanto que a penas podían contenerse.

Un rato después todos se encontraban en el único bar del pueblo que aún seguía abierto.
-¿Bailamos? -le propuso Mauricio a Tefi, ya que una canción lenta estaba sonando. Nadie más bailaba, todos parecían ya bastante borrachos, eran casi las 2 am. Tefi dijo que sí con la cabeza, y mientras ellos bailaban Tracy y Morgan intercambiaban sus números y se tomaban fotos.
-¿Son muy unidos, no? -le dijo Tracy, señalando a Tefi y Mauricio. Morgan dijo que sí con la cabeza.
-Son como una pareja disfuncional -ambos rieron.
-Es increíble -dijo Tracy de repente -ustedes viven esto todos los días, ¿no?
Y Morgan pensó en esas palabras. Sí, era verdad, siempre e incluso aunque no quisieran les terminaban pasando cosas increíbles.
-Si eres parte del love club... -empezó Morgan pero no terminó porque  se quedó viendo fijamente a los demás.
Cuando terminaron de bailar, Mauricio sostuvo a Tefi por lo que pareció una eternidad.
-No tienes por qué sentirte mal -le dijo -no es tu culpa que él haya decidido irse. -Y Tefi no lloró, solo se abrazó un poco más fuerte de Mauricio y le dio la gracias al oído.
Cuando regresaron a la mesa, Tracy le hizo a Tefi la pregunta que no se había planteado en toda la noche:
-¿Cómo vamos a llegar a tu casa?
Ya que Tefi vivía bastante lejos y no tenía a su hermano para que las llevara, pensó en quedarse en casa de Morgan y Mauricio, pero como tenía que trabajar temprano, sabia que esa era una malísima idea.
-¿Y si le hablar a algún chico? -sugirió Tracy y con solo pensar en hablarle a algún otro chico que no fuera su -ahora ex novio se le encogió el corazón.
-Creo que vamos a tener que irnos caminando -dijo Tefi.

Al día siguiente, una vez que salió de trabajar Tefi revisó su celular y vio que tenia un mensaje de Tracy: "¿vamos a la playa?", decía. Tefi invitó también a Mauricio y a Morgan y  justo una hora después, se encontraban los cuatro en la playa, abriendo una gran sombrilla y extendiendo una manta.
Tracy y Morgan decidieron irse a bañar, mientras que Mauricio y Tefi se quedaron en la sombra, acostados y sin decir absolutamente nada por bastante tiempo.
-¿Qué pasa contigo? -preguntó Tefi, rompiendo así el silencio.
-¿Qué cosa?
-Con tu ex-novia. Tiene mucho que no hablas de ella.
-No hay nada que decir.
Tefi cerró entonces los ojos. Quería olvidarse de todo, irse lejos. Ya tenía tiempo sintiendo que su vida no avanzaba, que estaba estancada, pero no sabía exactamente qué hacer ni qué decir. Le llegó un olor bastante familiar, así que abrió los ojos.
-¿Estás fumando a plena luz del día? -le dijo a Muricio.
-¿Quieres? -dijo él y ella se encogió de hombros mientras tomaba el cigarro en sus manos.
Un rato después Tracy y Morgan volvían del mar, también fumaron bastante.
-Los voy a extrañar mucho chicos -dijo Tracy. Y los demás asintieron con la cabeza, Tefi rompió a reír en una carcajada que terminó contagiando a los demás.
-Siempre puedes volver -dijo Morgan.
-Vuelve y forma parte del club -le dijo Mauricio mientras le guiñaba el ojo.

miércoles, 10 de enero de 2018

The Love Club: Red American Sluts I

Era una de esas reuniones que acontecían de la nada. Tefi llamó a Mauricio y un rato después, se les unió Morgan. Eligieron una cafetería a la que nunca habían ido porque el bar estaba cerrado. Tefi tenía hambre y no dejaba de repetirlo, Mauricio hablaba por teléfono y Morgan estaba sumido en sus pensamientos. Cuando Mauricio colgó, finalmente empezó:
-Así que año nuevo, eh... -y miró a sus compañeros en busca de algún comentario.
-¿Qué pasó?, ¿hice algo malo? -respondió Tefi después de un rato.
-¿De verdad no lo recuerdas? -contestó Morgan y Tefi dijo que no con la cabeza.
-Las dudas me están volviendo loca, ¿qué pasó? -y los miró a ambos como suplicando una respuesta.
-A ver -comenzó Mauricio- después de que sucedió todo el show con tus hombres, simplemente tú y yo nos fuimos, Morgan se quedó con tus amigas, que al parecer ahora son sus amigas. -Y como vio la expresión de duda en la cara de Tefi, soltó una carcajada y le dijo -¿Ni siquiera te acuerdas de la pelea?
Tefi hizo un esfuerzo, pero todo en su mente era una mancha negra, lo único que recordaba era a su novio llegando y su ex jalándola. Después: nada.
-Lo único que recuerdo es que desperté y estaba toda mojada, ¿fuimos a la playa?
-Yo sí pero ustedes no -respondió Morgan -probablemente te orinaste encima.

Un rato después cambiaron de locación. Estaban en el restaurante preferido de Morgan y se les había unido Tracy, una de las viejas conocidas de Tefi que se había hecho muy buena amiga de todos.
-¿Cuál es el plan para hoy? -preguntó.
-No tenemos, pero si quieres podemos ir a la playa después -respondió Mauricio y Tracy sonrío.
Unas horas después, no quedaba nadie más en el lugar excepto por ellos, uno de los meseros era familiar de Morgan, se acercó a la mesa y les dijo:
-Tenemos tequila, si quieren un shot, yo se los invito -Todos aplaudieron, Tefi le hizo una seña a Mauricio y negó con la cabeza. No había tomado desde año nuevo y quería continuar sobria.
-Trae tres -dijo Mauricio. El mesero vio a Tefi con cara de, ¿y ahora qué mosca te picó?
-Por ahora no estoy tomando -respondió ella con una sonrisa. Y cuando el chico regresó, los demás bebieron sus shots mientras Tefi reía sin parar.
-¿Nos vamos a la playa? -dijo cuando todos terminaron.

Ya era bastante tarde cuando llegaron a la playa, en el camino se encontraron a Paul, pero estaba con otros amigos, así que solo lo saludaron de lejos.
Todos apenas y podían ver, Morgan y Tracy iban adelantados, mientras Mauricio y Tefi parecían estar demasiado absortos en sus pensamientos.
-No veo nada -dijo Tefi y luego se escuchó un golpe y Tefi lanzó un pequeño grito.
-¿Qué pasó?
-Me acabo de golpear el pie con algo -Mauricio prendió la lámpara de su celular y vio como la pierna de Tefi tenía dos golpes y bastante sangre.
Los demás ni siquiera se dieron cuenta y Tefi caminó despacio apoyada en Mauricio.
-¿Segura estás bien?, ¿no quieres llamar a alguien para que te lleve a casa?
-¿A quién? -reflexionó Tefi.
-A tu novio quizá -Y Tefi se paró en seco.
-Sé fue -y aunque no podía ver la mirada de Mauricio sabía que seguramente estaría confundido -se fue y ni siquiera me dijo adiós.
-¿Por qué? -preguntó Morgan, que llegaba justo en ese momento. Tefi no dijo nada, solo siguió caminando rumbo al océano, los demás la siguieron en silencio.

martes, 2 de enero de 2018

The Love Club: Año Nuevo

Después de unos días sin verse, Tefi, Mauricio y Morgan se citaron en el Bar para hablar de todo lo que estaba pasando en sus vidas.
-Y bueno -comenzó Tefi -¿Quién empieza? -Todos se miraron, nadie quería comenzar a contar sus secretos.
-Ya está, bueno, empiezo yo -se animó Morgan -Estoy teniendo un affair con un hombre casado.
-Estoy saliendo con mi ex -continúo Mauricio, y luego ambos miraron a Tefi, que solo sonrío un poco y luego agachó la mirada.
-Creo que ya saben lo que yo estoy haciendo, ¿no? -dijo, y ambos rieron.
-Eres demasiado obvia -le respondió Mauricio -pero la verdadera pregunta aquí es, ¿qué pasa con tu novio?


Días después, estaba Mauricio y Morgan en el Bar y sin avisar llego Tefi con un grupo de amigas que nadie había visto antes.
-Ahora resulta que tienes amigas, ¿no? -le dijo el Bartender mientras Tefi reía bajito.
Presentó a las tres chicas: eran viejas conocidas que solo estarían de visita hasta año nuevo. Todos bebieron, hasta que también de la nada llegó Jen.
-¡Wow!, qué milagro -gritó Mauricio -esto se merece una ronda extra -y le hizo una seña al Bartender.
-No vengo sola -respondió Jen -vendrá un rato más un chico que conocí ayer en una fiesta -Y Tefi le dedicó una mirada divertida a Mauricio, como diciendo "ya te la ganaron", él solo le enseñó el dedo del medio.
-Are you getting lucky tonight? -le preguntó Tefi a Jen. Los demás se rieron.
-Eso espero -respondió ella mientras veía fijamente a Mauricio. Tefi se preguntó entonces qué rayos habría pasado en los últimos meses y quién era la chica que tenía delante, porque no la habían visto desde que entró a la universidad.
-¿Qué vamos a hacer en año nuevo? -dijo Morgan, sacando a Tefi de sus pensamientos.
-Lo mismo de siempre -respondió Mauricio.
-Emborracharnos hasta el amanecer -interrumpió Tefi, sonriendo.


Tefi estaba bailando. Año nuevo había comenzado, ya casi eran las 2 de la mañana y no recordaba cuánto había tomado. Miró su teléfono, tenía 11 llamadas pérdidas del mismo número que no tenía registrado pero que conocía a la perfección. Marcó un número.
-¿Hola?
-...
-¡Te extraño!, ¿puedes venir por mí?
-...
-Ok, estaré aquí, ven cuanto antes, te quiero.
Cuando colgó el teléfono aparecieron Morgan, Mauricio y Jen y de alguna manera le dijeron que irían a la playa. Tefi apenas y entendía qué estaba pasando. Estaba ocurriendo, se encontraba a punto de perder la conciencia y todo pronto se convertiría en una mancha borrosa. Por eso había hecho la llamada. Pero pronto olvidó aquello y solo siguió a los demás.
-¿A dónde vamos? -preguntó.
-Vamos a tener una orgía -respondió Mauricio, que también estaba bastante borracho y caminaba con Jen de la cintura.
-No es cierto, solo vamos a la playa -dijo Morgan -creo que alguien te llama -y Tefi miró su celular, era el mimo número sin registrar.
-¿Quieres que conteste por ti? -preguntó Paul, que había salido de la nada, o al menos eso creyó Tefi, que solamente le entregó su celular sin decir nada. -¡Vete a la mierda!, Tefi no te quiere, Tefi tiene novio, déjala en paz de una vez por todas -luego colgó.
Siguieron caminando y casi llegaban a la playa cuando Tefi escuchó que alguien gritaba su nombre. Mauricio se dio la vuelta al instante y sonrió al descubrir quién era. Tefi también sonrió, y justo en ese momento alguien la jaló por detrás.
-¡¿Qué haces aquí?! -gritó Tefi al descubrir quién era.
Y entonces pasó. Todo se volvió una mancha borrosa.

martes, 26 de diciembre de 2017

The Love Club: Repitiendo errores

Tefi estaba en sesión con su terapeuta, había empezado a ir hacía casi un año a terapia y sabía que no quedaba mucho tiempo ya para que la diera de alta, así que se sentía un poco melancólica.
-Entonces, cuéntame que ha pasado.
Y Tefi le contó acerca de su viaje y cómo había pasado 3 días con el chico de sus sueños, y al hablar, se dio cuenta de lo emocionada que sonaba, casi se sintió como una extraña en su propio cuerpo.
-Te acabas de dar cuenta de algo, ¿verdad?
-Creo que estoy bien, ¿no? -Tefi se encogió de hombros automáticamente, siempre que se daba cuenta de algo bueno no se sentía digna.
-Claro que estás bien. Pero, ¿qué tiene eso de malo?
-Es solo que a veces no me reconozco a mí misma, me aburro, necesito algo más, siempre, y no sé si algún día voy a poder estar satisfecha.
Se miraron unos segundos que a Tefi le parecieron una eternidad.
-Es como cuando los drogadictos salen de rehabilitación, ¿sabes? -continúo la terapeuta -ellos ven que a vida no es fácil, que tienen que salir y trabajar y seguir una rutina, y claro que es difícil, a lo mejor en ese punto se dan cuenta de que la vida que estaban teniendo antes era más fácil. -Y miró a Tefi a los ojos -así tú; has estado trabajando con un montón de cosas y todo ese peso extra que estabas cargando, toda la mierda que habías acumulado, ya no está; claro que ahora piensas, "bueno, ¿ahora qué?"

Morgan llegó un día a casa a altas horas de la noche, quería hablar con alguien pero no se sentía cómodo como para contarle a Mauricio o Tefi, así que solo se preparó un porro, salió al patio y se sentó a pensar. A pesar de estar en el club casi nunca hablaba de su vida amorosa, sobre todo porque era casi inexistente. Pero miraba a Tefi y veía como no le daba miedo contarle a todos acerca de su corazón roto y a pesar de todo estaba dispuesta siempre a salir herida con tal de encontrar el amor, a veces Morgan la envidiaba un poco por eso. Y luego estaba Mauricio, que parecía tan frío en el exterior si se trataba de amor, pero en el fondo, solo quería ser amado, al igual que él.
-¿Qué haces tan tarde? -le dijo Mauricio, que llegó de repente a casa y lo sorprendió.
-No sé, solo pensaba.
-¿Estás bien? -Y esa pregunta desató un montón de sentimientos en Morgan, que solo pudo hacer un gesto con la cabeza, y sintió como las lágrimas amenazaban con salir a chorros. -¿Qué pasó?
-Recuerdas al chico con el que solía salir hace tiempo -y Mauricio dijo que sí -Bueno, hoy lo vi de nuevo, en la playa.
-¿Y? -Mauricio sonrió para calmar el ambiente -No tiene nada de malo que te diviertas un poco, ¿sabes?
-No se trata de eso.
-¿Entonces?
Y Morgan no dijo nada, solo se levantó y dejó a Mauricio solo en el patio, con un montón de dudas rondando su cabeza y preguntándose cuándo la comunicación con Morgan iba a mejorar.

Mauricio y Tefi se reencontraron después de casi una semana sin verse un miércoles por la noche, quedaron de ir a un restaurante a cenar y a las 7:00 en punto, se sonrieron y Mauricio dijo:
-Woa, casi tres meses sin verte, te extrañé -Tefi se río y pidió unas cervezas para empezar. -¿Entonces? -continúo Mauricio -¿cómo estuvo tu viaje al extranjero?
Tefi sonrió bastante durante toda la noche y Mauricio también, ambos no podían ocultar su alegría, pero Tefi tenía algunas dudas que no tardaría en articular.
-Estoy feliz de que estés tan feliz por mí -dijo -nunca te cae bien ninguno de los chicos con los que salgo, pero por alguna razón él te cayó muy bien -Lo miró fijamente para luego continuar -Pero ahora, la verdadera pregunta es, ¿tú por qué estás tan feliz?
A Mauricio se le borró la sonrisa casi instantáneamente, le enseñó su celular, porque en ese momento le acababa de llegar un mensaje, Tefi leyó el destinatario "Mi amor" . Nadie dijo nada por unos minutos que se sintieron como una eternidad, hasta que Tefi terminó de comer y se dispuso a irse.
-¿En serio?, ¿estás molesta por esto?
-Si volviste con ella es tu problema, pero no sigas repitiendo errores y esperes que las personas que te quieren de verdad no se molesten.
-Tefi -suplicó Mauricio -no volví con ella y no planeo volver con ella.
-Por ahora -terminó Tefi -siempre es por ahora. -y se levantó solo para descubrir que a su celular también había llegado un mensaje de un número que no tenía registrado pero que conocía de memoria, decía "¿quieres que nos veamos? estoy disponible".
-¿Qué pasó? -preguntó Mauricio.
-Nada -y así de simple, Tefi se marchó.