Tefi estaba en el cuarto de Mauricio, ambos no se estaban prestando atención en absoluto, hasta que Tefi habló:
-Mauricio, ¿te gustan los hombres?
-¿Eh? -respondió él, fingiendo que no había escuchado.
-Que si te gustan los chicos.
-Pues gustar de que algún día tendré un novio, no. -Y Tefi esperó a que siguiera hablando, pero él ya no dijo nada, siguió usando su celular.
-¿Por qué nunca me lo dijiste?
-¿Qué cosa? -y Tefi comenzó a irritarse.
-Eres mi mejor amigo y al menos espero que me cuentes que te has acostado con chicos -las lágrimas casi estaban por desbordarse, así que hizo una pausa y luego continúo -yo te lo cuento todo.
-Pensé que ya lo sabías, era obvio, ¿no? -Pero Tefi no dijo nada, ni siquiera hizo una seña con la cabeza.
-Todo esto me hizo preguntarme si verdaderamente somos tan amigos como todo el mundo cree. Yo te lo cuento todo y apenas si sé en qué rayos andas últimamente.
Mauricio dejó su teléfono en las piernas y miro fijamente a Tefi:
-Somos mejores amigos Tefi, somos mas que eso, ¿no?
Y Tefi quería decir que sí pero ni una palabra salió de su boca.
Cuando se hizo de noche, Morgan se les unió y todos fueron a cenar. Nadie decía una sola palabra, lo cual era extremadamente raro.
-Morgan, ¿sigues trabajando en El Bar? -le pregunto Tefi, tratando de matar el silencio.
-Sí, en realidad siento que no hago nada interesante con mi vida.
-No empieces -le dijo Mauricio, y Tefi solo volteó los ojos.
-A veces no entiendo por que salen conmigo, creo que preferiría no tener amigos -siguió Morgan, y Tefi y Mauricio se miraron confundidos.
-Te queremos por como eres, eso es lo que hacen los amigos -dijo Tefi, aunque sintió que sus palabras eran falsas.
-¿Qué paso con tu hombre casado? -le preguntó Mauricio y Morgan no dijo nada. Después de eso la comida llegó y nadie dijo mucho por el resto de la noche.
Una semana después, casi era San Valentín, así que Paul invito a Tefi a cenar, ella aceptó, así que en punto de las 8 pm, Paul pasó a recogerla a su trabajo.
-¿Entonces? -le preguntó Tefi -¿qué plan tienes para San Valentín?
-Nada, pensaba invitar a alguien a salir, pero primero quiero ver si las cosas funcionarán, ¿y tú?, ¿planeas algo?
-Adam quiere que vayamos a cenar y después a ver que pasa -Y sonrío ampliamente, a Paul se le encogió el corazón en cuanto mencionó a Adam -y, ¿quién es la chica especial a la que quieres invitar a salir?
-¿Sigues saliendo con Adam? -respondió precipitadamente -pensé que era algo de una noche.
-De hecho... -Y Paul la miro preocupado, porque de nuevo tenia una de esas miradas que le indicaban que estaba a punto de cometer alguna locura por amor -me invitó a ir a Europa con él.
-Pero no vas a ir, ¿verdad?
-¿Por qué no? estoy harta de estar atrapada aquí, imagina lo increíble que seria irme a Europa.
- ¿Y que piensas hacer?, ¿casarte con el?, ¿cómo vas a vivir allá?, no seas tonta Tefi, lo acabas de conocer hace dos semanas y ya quieres irte -la miró fijamente -por eso nada te sale bien Tefi, porque te emocionas demasiado rápido.
-Eso piensas, ¿de verdad? -en su cara se notaba el enojo.
-¿Sabes qué? -Paul alzó la voz- estoy harto, si te invité hoy es porque al fin estaba listo para decirte que te quiero, te quiero de verdad Tefi, pero al parecer tú solo quieres seguir jugando juegos.
Él se dispuso a irse, casi se paraba de la silla cuando Tefi le tocó la mano indicándole que se quedara.
-¿Qué estás diciendo? no puedes estar hablando en serio, no puedes estar enamorado de mí, no otra vez por favor... -y Tefi no pudo contener el llanto - Paul, soy un desastre.
-Y yo te quiero así -Tomó su mano aún con más fuerza mientras Tefi hacía un esfuerzo por sonreír. Pero entonces su celular sonó, y Paul pudo ver que era Adam quien la llamaba, así que solo la miró a los ojos, esperando una respuesta, pero ella no dijo nada, solo contestó el teléfono, así que Paul se soltó de su mano, se levantó y caminó sin mirar atrás.
-¿Adam? -respondió Tefi, intentando sonar lo más emocionada que pudo -estoy lista, la respuesta es sí, claro que me iré contigo.
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martes, 20 de febrero de 2018
martes, 13 de febrero de 2018
The Love Club: Celos
Era un domingo cuando Mauricio y Morgan recibieron un mensaje de Tefi citándolos en la Cafetería. Se reunieron a las 6 pm, todos con café en mano y galletas para compartir.
-¿Qué ha pasado? -inició Mauricio -escuché que estás saliendo con Paul -señaló a Tefi, que solamente se rió y luego Mauricio la siguió.
-No entiendo -dijo Morgan -¿de qué me perdí?
-Nada -le respondió Tefi -Mauricio está celoso porque salí más con Paul que con él en la semana.
-La gente va a empezar a hablar -comentó Mauricio pero Tefi solamente se encogió de hombros mientras sonreía.
-¿Entonces? -pregunto Morgan - ¿por qué estés tan misteriosa y nos citaste?
-¡Tengo noticias! -y ambos la miraron esperando que continuara - Decidí que estoy lista para estar sola.
-¿Qué cosa? -preguntó Mauricio.
-No más relaciones ni amoríos -continúo Tefi, y tanto Mauricio como Morgan la vieron con cara de preocupación.
Casi una semana después, todo el Love Club estaba reunido en el Bar: Tefi, Mauricio, Morgan, Paul, Jen y Tomás. Era cumpleaños de Tomás y Tefi le estaba invitando tragos sin parar.
-Quieres emborracharme y llevarme a casa verdad -le decía él - Tefi solo se reía y no dejaba de mirar a la barra.
-¿Qué tanto ves? -le preguntó Jen que también volteó a la barra -¿no me digas que te gusta el Bartender? -y Tefi bajó la mirada, Jen abrió la boca a modo de sorpresa -¡pues haz algo! -así que Tefi se encaminó a la barra, pero a medio camino vio como otra chica llegaba y se sentaba justo enfrente de él, y cómo él se inclinaba en la barra para besarla. Tefi miró atrás y vio a Paul y Jen poniendo cara de preocupación, así que solo fingió una sonrisa y se fue al baño.
-Eso le va a afectar -le dijo Jen a Paul, él solo fingió una sonrisa. Nadie se imaginaba que él era quién más estaba sufriendo.
-¿Qué pasa? -preguntó Mauricio que llegó de repente.
-Nada -dijo Jen -Lo mismo de siempre.
-¿Qué plan hay para hoy? -continúo.
-Creo que vamos a la playa a bailar, ¿vienes? - Le dijo Paul y en eso todos vieron que Tefi salía del baño con la mirada perdida y atravesaba el bar casi corriendo.
-¿Y ahora? -dijo Mauricio y Jen y Paul compartieron una mirada pero no dijeron nada, Tomás también sintió una gran decepción en cuanto Tefi se fue.
Al día siguiente Tefi se despertó y se dio cuenta de que estaba siendo observada por Mauricio y Morgan, abrió los ojos como dos platos y dijo:
-¿Qué rayos les pasa?
-Eso mismo queremos saber de ti -contestó Morgan -¿qué pasó anoche?, ¿por qué te fuiste? -pero Tefi no dijo nada y solo se cubrió todo el cuerpo con la cobija.
Por la noche había un festival al que todos querían ir pero nadie lograba ponerse de acuerdo. Paul llamó a Tefi a las 10 pm.
-¿Estás lista?
-¿Para qué?
-Festival.
-Estoy ocupada -mintió Tefi, que en realidad no había salido de la cama en todo el día.
-Paso por ti en 20.
Tefi se miró de pies a cabeza y sintió que nada bueno podría ocurrir aquella noche, pero aún así se puso de pie y se cambió, una vez que estuvo lista tomó su teléfono y le habló a Mauricio.
Tefi, Mauricio y Paul llegaron al festival casi a media noche. Todo estaba llenísimo y para conseguir una simple cerveza había que hacer filas que tardaban hasta 30 minutos.
-¿Y si vamos a algún bar? -propuso Mauricio, los demás estuvieron de acuerdo. Salieron a la calle y se pararon en una esquina.
-Todo está a reventar -comentó Tefi, Mauricio asintió con la cabeza. El celular de Tefi sonó y al ver el nombre en la pantalla, sus ojos brillaron como no lo habían hecho en días.
-¿Quién era? -preguntó rápidamente Paul cuando Tefi colgó, pero ella no tuvo oportunidad de contestar porque en ese momento un chico llegó hasta donde estaban y saludó a Tefi con entusiasmo, ella tampoco podía dejar de sonreír. Tefi lo presentó:
-Él es Adam, lo conocí en el trabajo ayer. -Tefi notó como los ojos de Mauricio se volteaban a modo sarcástico y ella solo se encogió de hombros.
-¿Nos vamos? -propuso Mauricio y todos estuvieron de acuerdo.
En el bar Tefi y Adam hablaban sin parar, Mauricio estaba un poco más alejado, tomando trago tras trago y Paul se veía miserable en medio de toda la gente. Pidió una cerveza y se acercó a Mauricio.
-¿Y ahora de dónde sacó a ese? -dijo refiriéndose a Tefi. Mauricio se encogió de hombros -se supone que ayer estaba triste porque el Bartender no le hacía caso y ahora esto.
-No me digas que estás celoso -se rió Mauricio y Paul no dijo nada, solo se puso aún más serio. Mauricio soltó una carcajada que hizo que se enfadara aún más.
-¿Sabes qué?, me voy de aquí -y dicho eso tomó impulso y ni siquiera se despidió de Tefi, ella miró a Mauricio que hizo un movimiento de manos como diciendo "quién sabe".
-¿Quieres ir a la playa? -le propuso Adam, y ella sonrió mientras se despedía de Mauricio.
-¿Qué ha pasado? -inició Mauricio -escuché que estás saliendo con Paul -señaló a Tefi, que solamente se rió y luego Mauricio la siguió.
-No entiendo -dijo Morgan -¿de qué me perdí?
-Nada -le respondió Tefi -Mauricio está celoso porque salí más con Paul que con él en la semana.
-La gente va a empezar a hablar -comentó Mauricio pero Tefi solamente se encogió de hombros mientras sonreía.
-¿Entonces? -pregunto Morgan - ¿por qué estés tan misteriosa y nos citaste?
-¡Tengo noticias! -y ambos la miraron esperando que continuara - Decidí que estoy lista para estar sola.
-¿Qué cosa? -preguntó Mauricio.
-No más relaciones ni amoríos -continúo Tefi, y tanto Mauricio como Morgan la vieron con cara de preocupación.
Casi una semana después, todo el Love Club estaba reunido en el Bar: Tefi, Mauricio, Morgan, Paul, Jen y Tomás. Era cumpleaños de Tomás y Tefi le estaba invitando tragos sin parar.
-Quieres emborracharme y llevarme a casa verdad -le decía él - Tefi solo se reía y no dejaba de mirar a la barra.
-¿Qué tanto ves? -le preguntó Jen que también volteó a la barra -¿no me digas que te gusta el Bartender? -y Tefi bajó la mirada, Jen abrió la boca a modo de sorpresa -¡pues haz algo! -así que Tefi se encaminó a la barra, pero a medio camino vio como otra chica llegaba y se sentaba justo enfrente de él, y cómo él se inclinaba en la barra para besarla. Tefi miró atrás y vio a Paul y Jen poniendo cara de preocupación, así que solo fingió una sonrisa y se fue al baño.
-Eso le va a afectar -le dijo Jen a Paul, él solo fingió una sonrisa. Nadie se imaginaba que él era quién más estaba sufriendo.
-¿Qué pasa? -preguntó Mauricio que llegó de repente.
-Nada -dijo Jen -Lo mismo de siempre.
-¿Qué plan hay para hoy? -continúo.
-Creo que vamos a la playa a bailar, ¿vienes? - Le dijo Paul y en eso todos vieron que Tefi salía del baño con la mirada perdida y atravesaba el bar casi corriendo.
-¿Y ahora? -dijo Mauricio y Jen y Paul compartieron una mirada pero no dijeron nada, Tomás también sintió una gran decepción en cuanto Tefi se fue.
Al día siguiente Tefi se despertó y se dio cuenta de que estaba siendo observada por Mauricio y Morgan, abrió los ojos como dos platos y dijo:
-¿Qué rayos les pasa?
-Eso mismo queremos saber de ti -contestó Morgan -¿qué pasó anoche?, ¿por qué te fuiste? -pero Tefi no dijo nada y solo se cubrió todo el cuerpo con la cobija.
Por la noche había un festival al que todos querían ir pero nadie lograba ponerse de acuerdo. Paul llamó a Tefi a las 10 pm.
-¿Estás lista?
-¿Para qué?
-Festival.
-Estoy ocupada -mintió Tefi, que en realidad no había salido de la cama en todo el día.
-Paso por ti en 20.
Tefi se miró de pies a cabeza y sintió que nada bueno podría ocurrir aquella noche, pero aún así se puso de pie y se cambió, una vez que estuvo lista tomó su teléfono y le habló a Mauricio.
Tefi, Mauricio y Paul llegaron al festival casi a media noche. Todo estaba llenísimo y para conseguir una simple cerveza había que hacer filas que tardaban hasta 30 minutos.
-¿Y si vamos a algún bar? -propuso Mauricio, los demás estuvieron de acuerdo. Salieron a la calle y se pararon en una esquina.
-Todo está a reventar -comentó Tefi, Mauricio asintió con la cabeza. El celular de Tefi sonó y al ver el nombre en la pantalla, sus ojos brillaron como no lo habían hecho en días.
-¿Quién era? -preguntó rápidamente Paul cuando Tefi colgó, pero ella no tuvo oportunidad de contestar porque en ese momento un chico llegó hasta donde estaban y saludó a Tefi con entusiasmo, ella tampoco podía dejar de sonreír. Tefi lo presentó:
-Él es Adam, lo conocí en el trabajo ayer. -Tefi notó como los ojos de Mauricio se volteaban a modo sarcástico y ella solo se encogió de hombros.
-¿Nos vamos? -propuso Mauricio y todos estuvieron de acuerdo.
En el bar Tefi y Adam hablaban sin parar, Mauricio estaba un poco más alejado, tomando trago tras trago y Paul se veía miserable en medio de toda la gente. Pidió una cerveza y se acercó a Mauricio.
-¿Y ahora de dónde sacó a ese? -dijo refiriéndose a Tefi. Mauricio se encogió de hombros -se supone que ayer estaba triste porque el Bartender no le hacía caso y ahora esto.
-No me digas que estás celoso -se rió Mauricio y Paul no dijo nada, solo se puso aún más serio. Mauricio soltó una carcajada que hizo que se enfadara aún más.
-¿Sabes qué?, me voy de aquí -y dicho eso tomó impulso y ni siquiera se despidió de Tefi, ella miró a Mauricio que hizo un movimiento de manos como diciendo "quién sabe".
-¿Quieres ir a la playa? -le propuso Adam, y ella sonrió mientras se despedía de Mauricio.
martes, 30 de enero de 2018
The Love Club: Paul y Tefi 101
Desde el momento en que Paul y Tefi se conocieron, se enamoraron perdidamente el uno del otro, pero algo muy importante impediría su amor: el tiempo.
Pasaron la primaria y secundaria en una lucha constante contra sus sentimientos. Cuando Paul finalmente se atrevía a confesarle su amor a Tefi, ella ya estaba con alguien más y cuando ella estaba libre, él se conseguía un nuevo amor.
Cuando Tefi le dijo a todos que se iba a ir a la Ciudad a estudiar la preparatoria, Paul sintió que ya no había tiempo que perder, que era ese momento o nunca así que hizo lo que todo adolescente del 2009 haría: le mandó un mensaje a Tefi vía Metroflog confesándole su eterno amor. Ella le dijo que también lo quería, pero que seguramente nada pasaría entre ellos, que era mejor dejarlo todo así. El corazón de ambos se rompió aún más.
Cuando acabaron el primer semestre de preparatoria, Tefi regresó de la Ciudad y asistió a una fiesta a donde asistirían todos sus ex compañeros. Por supuesto que ahí estaba Paul, y como siempre, hablaron y rieron sin parar. Paul de nuevo sintió que era el momento perfecto para intentarlo. Había pasado todo el semestre tratando de olvidarla pero siempre que una chica nueva le gustaba, descubría que de alguna manera le recordaba a Tefi.
-¿Hasta cuándo vamos a seguir así? -le dijo.
Y a pesar de que ella aún lo quería, tuvo que decirle la verdad.
-Estoy saliendo con un chico en la Ciudad, y creo que vamos a terminar siendo novios.
A partir de ese momento Paul también se dio una oportunidad con una chica que siempre le estaba insistiendo por un poco de su amor, y así ambos se embarcaron en relaciones que les cambiarían la vida de la misma manera, pero en diferentes momentos.
Primero fue Tefi a los 20 años. Descubrió que su novio la había engañado y aún así se aferró al chico, tanto que dejó de comer, dejó de salir y le costó casi 2 años de su vida recuperarse.
Después Paul, que con 23 años descubrió que su novia con la que llevaba 6 años de relación lo estaba engañando con otra chica. Se sintió devastado, y de igual manera se aferró tanto a ella que comenzó a perder amistades y vio a todos a su alrededor alejarse de él.
Y así, de nuevo ambos se encontraban en un momento de su vida en donde estaban libres. Un lunes por la noche, Paul llamó a Tefi para invitarla a cenar, ella dijo que sí y a las 8 en punto, los dos se encontraban sentados en una mesa.
-Aún no estoy tomando -comentó Tefi una vez que la mesera les tomó la orden.
-Toma solo una cerveza, solo una -insistió y Tefi pidió la más pequeña del menú. Hablaron un poco de trivialidades hasta que Tefi comentó:
-¿Y ya te saliste de la casa de tu ex?
-¡Ya! -casi gritó -Estoy en casa de mi hermana, bueno, tengo un departamento especialmente para mí.
-Deberíamos hacer una fiesta -Tefi sonrió, luego propuso que fueran al Bar para ver a Mauricio y Morgan.
-¿Y qué pasó contigo Tefi? -preguntó él -¿qué pasó con tu novio? ya no supe nada. -Tefi solo se encogió de hombros.
-Lo que siempre pasa -respondió -ellos se van y yo me quedo aquí.
Y aunque no pudo verlo, Paul emitió una tímida sonrisa mientras se encaminaban al Bar.
Pasaron la primaria y secundaria en una lucha constante contra sus sentimientos. Cuando Paul finalmente se atrevía a confesarle su amor a Tefi, ella ya estaba con alguien más y cuando ella estaba libre, él se conseguía un nuevo amor.
Cuando Tefi le dijo a todos que se iba a ir a la Ciudad a estudiar la preparatoria, Paul sintió que ya no había tiempo que perder, que era ese momento o nunca así que hizo lo que todo adolescente del 2009 haría: le mandó un mensaje a Tefi vía Metroflog confesándole su eterno amor. Ella le dijo que también lo quería, pero que seguramente nada pasaría entre ellos, que era mejor dejarlo todo así. El corazón de ambos se rompió aún más.
Cuando acabaron el primer semestre de preparatoria, Tefi regresó de la Ciudad y asistió a una fiesta a donde asistirían todos sus ex compañeros. Por supuesto que ahí estaba Paul, y como siempre, hablaron y rieron sin parar. Paul de nuevo sintió que era el momento perfecto para intentarlo. Había pasado todo el semestre tratando de olvidarla pero siempre que una chica nueva le gustaba, descubría que de alguna manera le recordaba a Tefi.
-¿Hasta cuándo vamos a seguir así? -le dijo.
Y a pesar de que ella aún lo quería, tuvo que decirle la verdad.
-Estoy saliendo con un chico en la Ciudad, y creo que vamos a terminar siendo novios.
A partir de ese momento Paul también se dio una oportunidad con una chica que siempre le estaba insistiendo por un poco de su amor, y así ambos se embarcaron en relaciones que les cambiarían la vida de la misma manera, pero en diferentes momentos.
Primero fue Tefi a los 20 años. Descubrió que su novio la había engañado y aún así se aferró al chico, tanto que dejó de comer, dejó de salir y le costó casi 2 años de su vida recuperarse.
Después Paul, que con 23 años descubrió que su novia con la que llevaba 6 años de relación lo estaba engañando con otra chica. Se sintió devastado, y de igual manera se aferró tanto a ella que comenzó a perder amistades y vio a todos a su alrededor alejarse de él.
Y así, de nuevo ambos se encontraban en un momento de su vida en donde estaban libres. Un lunes por la noche, Paul llamó a Tefi para invitarla a cenar, ella dijo que sí y a las 8 en punto, los dos se encontraban sentados en una mesa.
-Aún no estoy tomando -comentó Tefi una vez que la mesera les tomó la orden.
-Toma solo una cerveza, solo una -insistió y Tefi pidió la más pequeña del menú. Hablaron un poco de trivialidades hasta que Tefi comentó:
-¿Y ya te saliste de la casa de tu ex?
-¡Ya! -casi gritó -Estoy en casa de mi hermana, bueno, tengo un departamento especialmente para mí.
-Deberíamos hacer una fiesta -Tefi sonrió, luego propuso que fueran al Bar para ver a Mauricio y Morgan.
-¿Y qué pasó contigo Tefi? -preguntó él -¿qué pasó con tu novio? ya no supe nada. -Tefi solo se encogió de hombros.
-Lo que siempre pasa -respondió -ellos se van y yo me quedo aquí.
Y aunque no pudo verlo, Paul emitió una tímida sonrisa mientras se encaminaban al Bar.
martes, 23 de enero de 2018
The Love Club: Secretos
Era un viernes por la noche. Mauricio había comenzado a trabajar en El Bar, junto con Morgan y en toda la semana no habían tenido noticias de Tefi.
-¿En dónde está? - preguntaba el bartender también. Y nadie sabía. Mauricio intentó llamarla y no hubo respuestas, tampoco contestaba los mensajes.
- ¿Se murió? - preguntó Morgan en broma y Mauricio se rió bajito.
El Bar estaba bastante vacío y de repente por la puerta entró Tefi, usando un pantalón y un suéter bastante grueso, lo que resultaba extraño porque ni siquiera estaba haciendo frío.
-¡Bitch! - le gritó Mauricio mientras iba a abrazarla. También Morgan se unió a su abrazo. - ¿dónde rayos estabas?
-Muerta - y sacó un pañuelo desechable para sonarse la nariz, también su voz se escuchaba bastante nasal.
-Te hago un té, siéntate -le dijo Morgan.
El bartender también le invitó la cena y pronto Tefi se sintió como nueva.
-Los extrañé chicos -comenzó Tefi -no he ido a trabajar y ya acabé como mil temporadas de mil series.
Cuando Morgan se desapareció, Mauricio llevó a Tefi a un lugar más apartado y le dijo:
-Morgan está molesto conmigo.
-¿Por qué?
-Unos chicos me invitaron a salir y él quiere ir pero le dije que no. -Tefi hizo una cara de confusión total -dice que uno de los chicos le gustó.
-No entiendo, ¿tú quieres con estos chicos?, ¿te vas a acostar con ellos?, ¿qué está pasando? -Y Mauricio abrió los ojos bastante, se quedó pensativo un rato y finalmente dijo:
-¡No!, solo estoy bromeando con él -y luego se alejó, dejando a Tefi con un montón de dudas.
Después de que Tefi llegó, el Bar comenzó a llenarse poco a poco y cuando ya eran casi las 12 aún había gente que no parecía dispuesta a irse.
-Parece que ya estás harto - le dijo Tefi al bartender, que estaba sentado a un lado de ella. Él solo se encogió de hombros.
-Se supone que después de las 12 no vendemos alcohol. -Tefi hizo un gesto con las manos como diciendo “ni modo” y él notó el anillo que llevaba puesto. - ¿Estás comprometida? -le dijo señalando el anillo. Y ella no dijo nada, solo una sonrisa triste se asomó de su labios.
Cuando finalmente cerraron el Bar, los chicos que habían invitado a salir a Mauricio hicieron su aparición y se presentaron con todos.
-¿A donde vamos? -preguntó Tefi.
-Tenemos una botella de mezcal en nuestro apartamento -dijo uno de los chicos. Todos sonrieron.
-Tengo frío, solo voy por un suéter y nos encontramos -dijo Morgan.
-Yo voy contigo -respondió Tefi y vieron como Mauricio se alejaba con los chicos.
Un rato después se encontraban frente al apartamento de los chicos y podían escuchar la risa de Mauricio. Tefi le marcó pero no hubo respuesta, también le mando un mensaje y nada.
-Es casi como si quisiera que no estuviéramos aquí -dijo Morgan. -¿Y si nos vamos? -Tefi se encogió de hombros y ambos comenzaron a caminar.
-¿Qué está pasando Morgan? -se animó a preguntar Tefi -¿por qué siento que me estoy perdiendo de algo importante aquí?
-Bueno, no pasa nada, no tengo por qué estar molesto, ¿no?, Mauricio siempre tiene suerte con los chicos, eso es todo.
Y algo en la cabeza de Tefi hizo un clic inmediato, algo que siempre había estado presente y ella quizá no había querido ver.
-Morgan -se paró en seco -¿A Mauricio le gustan los chicos? -Y Morgan también dejó de caminar para voltear a ver a Tefi, no podía adivinar si estaba bromeando o estaba hablando en serio.
-¿Cómo? -respondió -¿tú no sabías?
Y Tefi dijo que no con la cabeza, y sintió cómo en ese instante, algo dentro de ella se rompía.
-¿En dónde está? - preguntaba el bartender también. Y nadie sabía. Mauricio intentó llamarla y no hubo respuestas, tampoco contestaba los mensajes.
- ¿Se murió? - preguntó Morgan en broma y Mauricio se rió bajito.
El Bar estaba bastante vacío y de repente por la puerta entró Tefi, usando un pantalón y un suéter bastante grueso, lo que resultaba extraño porque ni siquiera estaba haciendo frío.
-¡Bitch! - le gritó Mauricio mientras iba a abrazarla. También Morgan se unió a su abrazo. - ¿dónde rayos estabas?
-Muerta - y sacó un pañuelo desechable para sonarse la nariz, también su voz se escuchaba bastante nasal.
-Te hago un té, siéntate -le dijo Morgan.
El bartender también le invitó la cena y pronto Tefi se sintió como nueva.
-Los extrañé chicos -comenzó Tefi -no he ido a trabajar y ya acabé como mil temporadas de mil series.
Cuando Morgan se desapareció, Mauricio llevó a Tefi a un lugar más apartado y le dijo:
-Morgan está molesto conmigo.
-¿Por qué?
-Unos chicos me invitaron a salir y él quiere ir pero le dije que no. -Tefi hizo una cara de confusión total -dice que uno de los chicos le gustó.
-No entiendo, ¿tú quieres con estos chicos?, ¿te vas a acostar con ellos?, ¿qué está pasando? -Y Mauricio abrió los ojos bastante, se quedó pensativo un rato y finalmente dijo:
-¡No!, solo estoy bromeando con él -y luego se alejó, dejando a Tefi con un montón de dudas.
Después de que Tefi llegó, el Bar comenzó a llenarse poco a poco y cuando ya eran casi las 12 aún había gente que no parecía dispuesta a irse.
-Parece que ya estás harto - le dijo Tefi al bartender, que estaba sentado a un lado de ella. Él solo se encogió de hombros.
-Se supone que después de las 12 no vendemos alcohol. -Tefi hizo un gesto con las manos como diciendo “ni modo” y él notó el anillo que llevaba puesto. - ¿Estás comprometida? -le dijo señalando el anillo. Y ella no dijo nada, solo una sonrisa triste se asomó de su labios.
Cuando finalmente cerraron el Bar, los chicos que habían invitado a salir a Mauricio hicieron su aparición y se presentaron con todos.
-¿A donde vamos? -preguntó Tefi.
-Tenemos una botella de mezcal en nuestro apartamento -dijo uno de los chicos. Todos sonrieron.
-Tengo frío, solo voy por un suéter y nos encontramos -dijo Morgan.
-Yo voy contigo -respondió Tefi y vieron como Mauricio se alejaba con los chicos.
Un rato después se encontraban frente al apartamento de los chicos y podían escuchar la risa de Mauricio. Tefi le marcó pero no hubo respuesta, también le mando un mensaje y nada.
-Es casi como si quisiera que no estuviéramos aquí -dijo Morgan. -¿Y si nos vamos? -Tefi se encogió de hombros y ambos comenzaron a caminar.
-¿Qué está pasando Morgan? -se animó a preguntar Tefi -¿por qué siento que me estoy perdiendo de algo importante aquí?
-Bueno, no pasa nada, no tengo por qué estar molesto, ¿no?, Mauricio siempre tiene suerte con los chicos, eso es todo.
Y algo en la cabeza de Tefi hizo un clic inmediato, algo que siempre había estado presente y ella quizá no había querido ver.
-Morgan -se paró en seco -¿A Mauricio le gustan los chicos? -Y Morgan también dejó de caminar para voltear a ver a Tefi, no podía adivinar si estaba bromeando o estaba hablando en serio.
-¿Cómo? -respondió -¿tú no sabías?
Y Tefi dijo que no con la cabeza, y sintió cómo en ese instante, algo dentro de ella se rompía.
martes, 16 de enero de 2018
The Love Club: Red American Sluts II
-¿Y si nos metemos? -sugirió Tracy, que quería romper un poco la tensión del momento.
-Ni siquiera tenemos toalla -dijo Morgan.
-¿Eso qué? -respondió casi de inmediado Tracy -nos metemos sin ropa y así cuando salgamos vamos a estar más o menos secos.
Todos se miraron entre sí. A Tefi no le parecía mala idea, de hecho, era algo que siempre había querido hacer, miro su pierna y luego miró a Mauricio como diciendo "i'm in".
-Ok -respondió Mauricio - A la cuenta de tres: uno...dos...
Y no pudo terminar de contar porque todos empezaron a quitarse la ropa lo más rápido que pudieron y un segundo después ya estaban todos dentro del mar. Para la sorpresa de todos, el agua estaba bastante caliente, y aún así, de vez en cuanto las chicas lanzaban gritos.
-Cállense porque si llega la policía no quiero salir en pelotas -dijo Mauricio, y funcionó, porque solo estuvieron hablando y murmurando a partir de entonces.
La luna estaba bastante brillante esa noche, y en medio del agua 4 personas reían tanto que a penas podían contenerse.
Un rato después todos se encontraban en el único bar del pueblo que aún seguía abierto.
-¿Bailamos? -le propuso Mauricio a Tefi, ya que una canción lenta estaba sonando. Nadie más bailaba, todos parecían ya bastante borrachos, eran casi las 2 am. Tefi dijo que sí con la cabeza, y mientras ellos bailaban Tracy y Morgan intercambiaban sus números y se tomaban fotos.
-¿Son muy unidos, no? -le dijo Tracy, señalando a Tefi y Mauricio. Morgan dijo que sí con la cabeza.
-Son como una pareja disfuncional -ambos rieron.
-Es increíble -dijo Tracy de repente -ustedes viven esto todos los días, ¿no?
Y Morgan pensó en esas palabras. Sí, era verdad, siempre e incluso aunque no quisieran les terminaban pasando cosas increíbles.
-Si eres parte del love club... -empezó Morgan pero no terminó porque se quedó viendo fijamente a los demás.
Cuando terminaron de bailar, Mauricio sostuvo a Tefi por lo que pareció una eternidad.
-No tienes por qué sentirte mal -le dijo -no es tu culpa que él haya decidido irse. -Y Tefi no lloró, solo se abrazó un poco más fuerte de Mauricio y le dio la gracias al oído.
Cuando regresaron a la mesa, Tracy le hizo a Tefi la pregunta que no se había planteado en toda la noche:
-¿Cómo vamos a llegar a tu casa?
Ya que Tefi vivía bastante lejos y no tenía a su hermano para que las llevara, pensó en quedarse en casa de Morgan y Mauricio, pero como tenía que trabajar temprano, sabia que esa era una malísima idea.
-¿Y si le hablar a algún chico? -sugirió Tracy y con solo pensar en hablarle a algún otro chico que no fuera su -ahora ex novio se le encogió el corazón.
-Creo que vamos a tener que irnos caminando -dijo Tefi.
Al día siguiente, una vez que salió de trabajar Tefi revisó su celular y vio que tenia un mensaje de Tracy: "¿vamos a la playa?", decía. Tefi invitó también a Mauricio y a Morgan y justo una hora después, se encontraban los cuatro en la playa, abriendo una gran sombrilla y extendiendo una manta.
Tracy y Morgan decidieron irse a bañar, mientras que Mauricio y Tefi se quedaron en la sombra, acostados y sin decir absolutamente nada por bastante tiempo.
-¿Qué pasa contigo? -preguntó Tefi, rompiendo así el silencio.
-¿Qué cosa?
-Con tu ex-novia. Tiene mucho que no hablas de ella.
-No hay nada que decir.
Tefi cerró entonces los ojos. Quería olvidarse de todo, irse lejos. Ya tenía tiempo sintiendo que su vida no avanzaba, que estaba estancada, pero no sabía exactamente qué hacer ni qué decir. Le llegó un olor bastante familiar, así que abrió los ojos.
-¿Estás fumando a plena luz del día? -le dijo a Muricio.
-¿Quieres? -dijo él y ella se encogió de hombros mientras tomaba el cigarro en sus manos.
Un rato después Tracy y Morgan volvían del mar, también fumaron bastante.
-Los voy a extrañar mucho chicos -dijo Tracy. Y los demás asintieron con la cabeza, Tefi rompió a reír en una carcajada que terminó contagiando a los demás.
-Siempre puedes volver -dijo Morgan.
-Vuelve y forma parte del club -le dijo Mauricio mientras le guiñaba el ojo.
-Ni siquiera tenemos toalla -dijo Morgan.
-¿Eso qué? -respondió casi de inmediado Tracy -nos metemos sin ropa y así cuando salgamos vamos a estar más o menos secos.
Todos se miraron entre sí. A Tefi no le parecía mala idea, de hecho, era algo que siempre había querido hacer, miro su pierna y luego miró a Mauricio como diciendo "i'm in".
-Ok -respondió Mauricio - A la cuenta de tres: uno...dos...
Y no pudo terminar de contar porque todos empezaron a quitarse la ropa lo más rápido que pudieron y un segundo después ya estaban todos dentro del mar. Para la sorpresa de todos, el agua estaba bastante caliente, y aún así, de vez en cuanto las chicas lanzaban gritos.
-Cállense porque si llega la policía no quiero salir en pelotas -dijo Mauricio, y funcionó, porque solo estuvieron hablando y murmurando a partir de entonces.
La luna estaba bastante brillante esa noche, y en medio del agua 4 personas reían tanto que a penas podían contenerse.
Un rato después todos se encontraban en el único bar del pueblo que aún seguía abierto.
-¿Bailamos? -le propuso Mauricio a Tefi, ya que una canción lenta estaba sonando. Nadie más bailaba, todos parecían ya bastante borrachos, eran casi las 2 am. Tefi dijo que sí con la cabeza, y mientras ellos bailaban Tracy y Morgan intercambiaban sus números y se tomaban fotos.
-¿Son muy unidos, no? -le dijo Tracy, señalando a Tefi y Mauricio. Morgan dijo que sí con la cabeza.
-Son como una pareja disfuncional -ambos rieron.
-Es increíble -dijo Tracy de repente -ustedes viven esto todos los días, ¿no?
Y Morgan pensó en esas palabras. Sí, era verdad, siempre e incluso aunque no quisieran les terminaban pasando cosas increíbles.
-Si eres parte del love club... -empezó Morgan pero no terminó porque se quedó viendo fijamente a los demás.
Cuando terminaron de bailar, Mauricio sostuvo a Tefi por lo que pareció una eternidad.
-No tienes por qué sentirte mal -le dijo -no es tu culpa que él haya decidido irse. -Y Tefi no lloró, solo se abrazó un poco más fuerte de Mauricio y le dio la gracias al oído.
Cuando regresaron a la mesa, Tracy le hizo a Tefi la pregunta que no se había planteado en toda la noche:
-¿Cómo vamos a llegar a tu casa?
Ya que Tefi vivía bastante lejos y no tenía a su hermano para que las llevara, pensó en quedarse en casa de Morgan y Mauricio, pero como tenía que trabajar temprano, sabia que esa era una malísima idea.
-¿Y si le hablar a algún chico? -sugirió Tracy y con solo pensar en hablarle a algún otro chico que no fuera su -ahora ex novio se le encogió el corazón.
-Creo que vamos a tener que irnos caminando -dijo Tefi.
Al día siguiente, una vez que salió de trabajar Tefi revisó su celular y vio que tenia un mensaje de Tracy: "¿vamos a la playa?", decía. Tefi invitó también a Mauricio y a Morgan y justo una hora después, se encontraban los cuatro en la playa, abriendo una gran sombrilla y extendiendo una manta.
Tracy y Morgan decidieron irse a bañar, mientras que Mauricio y Tefi se quedaron en la sombra, acostados y sin decir absolutamente nada por bastante tiempo.
-¿Qué pasa contigo? -preguntó Tefi, rompiendo así el silencio.
-¿Qué cosa?
-Con tu ex-novia. Tiene mucho que no hablas de ella.
-No hay nada que decir.
Tefi cerró entonces los ojos. Quería olvidarse de todo, irse lejos. Ya tenía tiempo sintiendo que su vida no avanzaba, que estaba estancada, pero no sabía exactamente qué hacer ni qué decir. Le llegó un olor bastante familiar, así que abrió los ojos.
-¿Estás fumando a plena luz del día? -le dijo a Muricio.
-¿Quieres? -dijo él y ella se encogió de hombros mientras tomaba el cigarro en sus manos.
Un rato después Tracy y Morgan volvían del mar, también fumaron bastante.
-Los voy a extrañar mucho chicos -dijo Tracy. Y los demás asintieron con la cabeza, Tefi rompió a reír en una carcajada que terminó contagiando a los demás.
-Siempre puedes volver -dijo Morgan.
-Vuelve y forma parte del club -le dijo Mauricio mientras le guiñaba el ojo.
miércoles, 10 de enero de 2018
The Love Club: Red American Sluts I
Era una de esas reuniones que acontecían de la nada. Tefi llamó a Mauricio y un rato después, se les unió Morgan. Eligieron una cafetería a la que nunca habían ido porque el bar estaba cerrado. Tefi tenía hambre y no dejaba de repetirlo, Mauricio hablaba por teléfono y Morgan estaba sumido en sus pensamientos. Cuando Mauricio colgó, finalmente empezó:
-Así que año nuevo, eh... -y miró a sus compañeros en busca de algún comentario.
-¿Qué pasó?, ¿hice algo malo? -respondió Tefi después de un rato.
-¿De verdad no lo recuerdas? -contestó Morgan y Tefi dijo que no con la cabeza.
-Las dudas me están volviendo loca, ¿qué pasó? -y los miró a ambos como suplicando una respuesta.
-A ver -comenzó Mauricio- después de que sucedió todo el show con tus hombres, simplemente tú y yo nos fuimos, Morgan se quedó con tus amigas, que al parecer ahora son sus amigas. -Y como vio la expresión de duda en la cara de Tefi, soltó una carcajada y le dijo -¿Ni siquiera te acuerdas de la pelea?
Tefi hizo un esfuerzo, pero todo en su mente era una mancha negra, lo único que recordaba era a su novio llegando y su ex jalándola. Después: nada.
-Lo único que recuerdo es que desperté y estaba toda mojada, ¿fuimos a la playa?
-Yo sí pero ustedes no -respondió Morgan -probablemente te orinaste encima.
Un rato después cambiaron de locación. Estaban en el restaurante preferido de Morgan y se les había unido Tracy, una de las viejas conocidas de Tefi que se había hecho muy buena amiga de todos.
-¿Cuál es el plan para hoy? -preguntó.
-No tenemos, pero si quieres podemos ir a la playa después -respondió Mauricio y Tracy sonrío.
Unas horas después, no quedaba nadie más en el lugar excepto por ellos, uno de los meseros era familiar de Morgan, se acercó a la mesa y les dijo:
-Tenemos tequila, si quieren un shot, yo se los invito -Todos aplaudieron, Tefi le hizo una seña a Mauricio y negó con la cabeza. No había tomado desde año nuevo y quería continuar sobria.
-Trae tres -dijo Mauricio. El mesero vio a Tefi con cara de, ¿y ahora qué mosca te picó?
-Por ahora no estoy tomando -respondió ella con una sonrisa. Y cuando el chico regresó, los demás bebieron sus shots mientras Tefi reía sin parar.
-¿Nos vamos a la playa? -dijo cuando todos terminaron.
Ya era bastante tarde cuando llegaron a la playa, en el camino se encontraron a Paul, pero estaba con otros amigos, así que solo lo saludaron de lejos.
Todos apenas y podían ver, Morgan y Tracy iban adelantados, mientras Mauricio y Tefi parecían estar demasiado absortos en sus pensamientos.
-No veo nada -dijo Tefi y luego se escuchó un golpe y Tefi lanzó un pequeño grito.
-¿Qué pasó?
-Me acabo de golpear el pie con algo -Mauricio prendió la lámpara de su celular y vio como la pierna de Tefi tenía dos golpes y bastante sangre.
Los demás ni siquiera se dieron cuenta y Tefi caminó despacio apoyada en Mauricio.
-¿Segura estás bien?, ¿no quieres llamar a alguien para que te lleve a casa?
-¿A quién? -reflexionó Tefi.
-A tu novio quizá -Y Tefi se paró en seco.
-Sé fue -y aunque no podía ver la mirada de Mauricio sabía que seguramente estaría confundido -se fue y ni siquiera me dijo adiós.
-¿Por qué? -preguntó Morgan, que llegaba justo en ese momento. Tefi no dijo nada, solo siguió caminando rumbo al océano, los demás la siguieron en silencio.
-Así que año nuevo, eh... -y miró a sus compañeros en busca de algún comentario.
-¿Qué pasó?, ¿hice algo malo? -respondió Tefi después de un rato.
-¿De verdad no lo recuerdas? -contestó Morgan y Tefi dijo que no con la cabeza.
-Las dudas me están volviendo loca, ¿qué pasó? -y los miró a ambos como suplicando una respuesta.
-A ver -comenzó Mauricio- después de que sucedió todo el show con tus hombres, simplemente tú y yo nos fuimos, Morgan se quedó con tus amigas, que al parecer ahora son sus amigas. -Y como vio la expresión de duda en la cara de Tefi, soltó una carcajada y le dijo -¿Ni siquiera te acuerdas de la pelea?
Tefi hizo un esfuerzo, pero todo en su mente era una mancha negra, lo único que recordaba era a su novio llegando y su ex jalándola. Después: nada.
-Lo único que recuerdo es que desperté y estaba toda mojada, ¿fuimos a la playa?
-Yo sí pero ustedes no -respondió Morgan -probablemente te orinaste encima.
Un rato después cambiaron de locación. Estaban en el restaurante preferido de Morgan y se les había unido Tracy, una de las viejas conocidas de Tefi que se había hecho muy buena amiga de todos.
-¿Cuál es el plan para hoy? -preguntó.
-No tenemos, pero si quieres podemos ir a la playa después -respondió Mauricio y Tracy sonrío.
Unas horas después, no quedaba nadie más en el lugar excepto por ellos, uno de los meseros era familiar de Morgan, se acercó a la mesa y les dijo:
-Tenemos tequila, si quieren un shot, yo se los invito -Todos aplaudieron, Tefi le hizo una seña a Mauricio y negó con la cabeza. No había tomado desde año nuevo y quería continuar sobria.
-Trae tres -dijo Mauricio. El mesero vio a Tefi con cara de, ¿y ahora qué mosca te picó?
-Por ahora no estoy tomando -respondió ella con una sonrisa. Y cuando el chico regresó, los demás bebieron sus shots mientras Tefi reía sin parar.
-¿Nos vamos a la playa? -dijo cuando todos terminaron.
Ya era bastante tarde cuando llegaron a la playa, en el camino se encontraron a Paul, pero estaba con otros amigos, así que solo lo saludaron de lejos.
Todos apenas y podían ver, Morgan y Tracy iban adelantados, mientras Mauricio y Tefi parecían estar demasiado absortos en sus pensamientos.
-No veo nada -dijo Tefi y luego se escuchó un golpe y Tefi lanzó un pequeño grito.
-¿Qué pasó?
-Me acabo de golpear el pie con algo -Mauricio prendió la lámpara de su celular y vio como la pierna de Tefi tenía dos golpes y bastante sangre.
Los demás ni siquiera se dieron cuenta y Tefi caminó despacio apoyada en Mauricio.
-¿Segura estás bien?, ¿no quieres llamar a alguien para que te lleve a casa?
-¿A quién? -reflexionó Tefi.
-A tu novio quizá -Y Tefi se paró en seco.
-Sé fue -y aunque no podía ver la mirada de Mauricio sabía que seguramente estaría confundido -se fue y ni siquiera me dijo adiós.
-¿Por qué? -preguntó Morgan, que llegaba justo en ese momento. Tefi no dijo nada, solo siguió caminando rumbo al océano, los demás la siguieron en silencio.
martes, 2 de enero de 2018
The Love Club: Año Nuevo
Después de unos días sin verse, Tefi, Mauricio y Morgan se citaron en el Bar para hablar de todo lo que estaba pasando en sus vidas.
-Y bueno -comenzó Tefi -¿Quién empieza? -Todos se miraron, nadie quería comenzar a contar sus secretos.
-Ya está, bueno, empiezo yo -se animó Morgan -Estoy teniendo un affair con un hombre casado.
-Estoy saliendo con mi ex -continúo Mauricio, y luego ambos miraron a Tefi, que solo sonrío un poco y luego agachó la mirada.
-Creo que ya saben lo que yo estoy haciendo, ¿no? -dijo, y ambos rieron.
-Eres demasiado obvia -le respondió Mauricio -pero la verdadera pregunta aquí es, ¿qué pasa con tu novio?
Días después, estaba Mauricio y Morgan en el Bar y sin avisar llego Tefi con un grupo de amigas que nadie había visto antes.
-Ahora resulta que tienes amigas, ¿no? -le dijo el Bartender mientras Tefi reía bajito.
Presentó a las tres chicas: eran viejas conocidas que solo estarían de visita hasta año nuevo. Todos bebieron, hasta que también de la nada llegó Jen.
-¡Wow!, qué milagro -gritó Mauricio -esto se merece una ronda extra -y le hizo una seña al Bartender.
-No vengo sola -respondió Jen -vendrá un rato más un chico que conocí ayer en una fiesta -Y Tefi le dedicó una mirada divertida a Mauricio, como diciendo "ya te la ganaron", él solo le enseñó el dedo del medio.
-Are you getting lucky tonight? -le preguntó Tefi a Jen. Los demás se rieron.
-Eso espero -respondió ella mientras veía fijamente a Mauricio. Tefi se preguntó entonces qué rayos habría pasado en los últimos meses y quién era la chica que tenía delante, porque no la habían visto desde que entró a la universidad.
-¿Qué vamos a hacer en año nuevo? -dijo Morgan, sacando a Tefi de sus pensamientos.
-Lo mismo de siempre -respondió Mauricio.
-Emborracharnos hasta el amanecer -interrumpió Tefi, sonriendo.
Tefi estaba bailando. Año nuevo había comenzado, ya casi eran las 2 de la mañana y no recordaba cuánto había tomado. Miró su teléfono, tenía 11 llamadas pérdidas del mismo número que no tenía registrado pero que conocía a la perfección. Marcó un número.
-¿Hola?
-...
-¡Te extraño!, ¿puedes venir por mí?
-...
-Ok, estaré aquí, ven cuanto antes, te quiero.
Cuando colgó el teléfono aparecieron Morgan, Mauricio y Jen y de alguna manera le dijeron que irían a la playa. Tefi apenas y entendía qué estaba pasando. Estaba ocurriendo, se encontraba a punto de perder la conciencia y todo pronto se convertiría en una mancha borrosa. Por eso había hecho la llamada. Pero pronto olvidó aquello y solo siguió a los demás.
-¿A dónde vamos? -preguntó.
-Vamos a tener una orgía -respondió Mauricio, que también estaba bastante borracho y caminaba con Jen de la cintura.
-No es cierto, solo vamos a la playa -dijo Morgan -creo que alguien te llama -y Tefi miró su celular, era el mimo número sin registrar.
-¿Quieres que conteste por ti? -preguntó Paul, que había salido de la nada, o al menos eso creyó Tefi, que solamente le entregó su celular sin decir nada. -¡Vete a la mierda!, Tefi no te quiere, Tefi tiene novio, déjala en paz de una vez por todas -luego colgó.
Siguieron caminando y casi llegaban a la playa cuando Tefi escuchó que alguien gritaba su nombre. Mauricio se dio la vuelta al instante y sonrió al descubrir quién era. Tefi también sonrió, y justo en ese momento alguien la jaló por detrás.
-¡¿Qué haces aquí?! -gritó Tefi al descubrir quién era.
Y entonces pasó. Todo se volvió una mancha borrosa.
-Y bueno -comenzó Tefi -¿Quién empieza? -Todos se miraron, nadie quería comenzar a contar sus secretos.
-Ya está, bueno, empiezo yo -se animó Morgan -Estoy teniendo un affair con un hombre casado.
-Estoy saliendo con mi ex -continúo Mauricio, y luego ambos miraron a Tefi, que solo sonrío un poco y luego agachó la mirada.
-Creo que ya saben lo que yo estoy haciendo, ¿no? -dijo, y ambos rieron.
-Eres demasiado obvia -le respondió Mauricio -pero la verdadera pregunta aquí es, ¿qué pasa con tu novio?
Días después, estaba Mauricio y Morgan en el Bar y sin avisar llego Tefi con un grupo de amigas que nadie había visto antes.
-Ahora resulta que tienes amigas, ¿no? -le dijo el Bartender mientras Tefi reía bajito.
Presentó a las tres chicas: eran viejas conocidas que solo estarían de visita hasta año nuevo. Todos bebieron, hasta que también de la nada llegó Jen.
-¡Wow!, qué milagro -gritó Mauricio -esto se merece una ronda extra -y le hizo una seña al Bartender.
-No vengo sola -respondió Jen -vendrá un rato más un chico que conocí ayer en una fiesta -Y Tefi le dedicó una mirada divertida a Mauricio, como diciendo "ya te la ganaron", él solo le enseñó el dedo del medio.
-Are you getting lucky tonight? -le preguntó Tefi a Jen. Los demás se rieron.
-Eso espero -respondió ella mientras veía fijamente a Mauricio. Tefi se preguntó entonces qué rayos habría pasado en los últimos meses y quién era la chica que tenía delante, porque no la habían visto desde que entró a la universidad.
-¿Qué vamos a hacer en año nuevo? -dijo Morgan, sacando a Tefi de sus pensamientos.
-Lo mismo de siempre -respondió Mauricio.
-Emborracharnos hasta el amanecer -interrumpió Tefi, sonriendo.
Tefi estaba bailando. Año nuevo había comenzado, ya casi eran las 2 de la mañana y no recordaba cuánto había tomado. Miró su teléfono, tenía 11 llamadas pérdidas del mismo número que no tenía registrado pero que conocía a la perfección. Marcó un número.
-¿Hola?
-...
-¡Te extraño!, ¿puedes venir por mí?
-...
-Ok, estaré aquí, ven cuanto antes, te quiero.
Cuando colgó el teléfono aparecieron Morgan, Mauricio y Jen y de alguna manera le dijeron que irían a la playa. Tefi apenas y entendía qué estaba pasando. Estaba ocurriendo, se encontraba a punto de perder la conciencia y todo pronto se convertiría en una mancha borrosa. Por eso había hecho la llamada. Pero pronto olvidó aquello y solo siguió a los demás.
-¿A dónde vamos? -preguntó.
-Vamos a tener una orgía -respondió Mauricio, que también estaba bastante borracho y caminaba con Jen de la cintura.
-No es cierto, solo vamos a la playa -dijo Morgan -creo que alguien te llama -y Tefi miró su celular, era el mimo número sin registrar.
-¿Quieres que conteste por ti? -preguntó Paul, que había salido de la nada, o al menos eso creyó Tefi, que solamente le entregó su celular sin decir nada. -¡Vete a la mierda!, Tefi no te quiere, Tefi tiene novio, déjala en paz de una vez por todas -luego colgó.
Siguieron caminando y casi llegaban a la playa cuando Tefi escuchó que alguien gritaba su nombre. Mauricio se dio la vuelta al instante y sonrió al descubrir quién era. Tefi también sonrió, y justo en ese momento alguien la jaló por detrás.
-¡¿Qué haces aquí?! -gritó Tefi al descubrir quién era.
Y entonces pasó. Todo se volvió una mancha borrosa.
martes, 26 de diciembre de 2017
The Love Club: Repitiendo errores
Tefi estaba en sesión con su terapeuta, había empezado a ir hacía casi un año a terapia y sabía que no quedaba mucho tiempo ya para que la diera de alta, así que se sentía un poco melancólica.
-Entonces, cuéntame que ha pasado.
Y Tefi le contó acerca de su viaje y cómo había pasado 3 días con el chico de sus sueños, y al hablar, se dio cuenta de lo emocionada que sonaba, casi se sintió como una extraña en su propio cuerpo.
-Te acabas de dar cuenta de algo, ¿verdad?
-Creo que estoy bien, ¿no? -Tefi se encogió de hombros automáticamente, siempre que se daba cuenta de algo bueno no se sentía digna.
-Claro que estás bien. Pero, ¿qué tiene eso de malo?
-Es solo que a veces no me reconozco a mí misma, me aburro, necesito algo más, siempre, y no sé si algún día voy a poder estar satisfecha.
Se miraron unos segundos que a Tefi le parecieron una eternidad.
-Es como cuando los drogadictos salen de rehabilitación, ¿sabes? -continúo la terapeuta -ellos ven que a vida no es fácil, que tienen que salir y trabajar y seguir una rutina, y claro que es difícil, a lo mejor en ese punto se dan cuenta de que la vida que estaban teniendo antes era más fácil. -Y miró a Tefi a los ojos -así tú; has estado trabajando con un montón de cosas y todo ese peso extra que estabas cargando, toda la mierda que habías acumulado, ya no está; claro que ahora piensas, "bueno, ¿ahora qué?"
Morgan llegó un día a casa a altas horas de la noche, quería hablar con alguien pero no se sentía cómodo como para contarle a Mauricio o Tefi, así que solo se preparó un porro, salió al patio y se sentó a pensar. A pesar de estar en el club casi nunca hablaba de su vida amorosa, sobre todo porque era casi inexistente. Pero miraba a Tefi y veía como no le daba miedo contarle a todos acerca de su corazón roto y a pesar de todo estaba dispuesta siempre a salir herida con tal de encontrar el amor, a veces Morgan la envidiaba un poco por eso. Y luego estaba Mauricio, que parecía tan frío en el exterior si se trataba de amor, pero en el fondo, solo quería ser amado, al igual que él.
-¿Qué haces tan tarde? -le dijo Mauricio, que llegó de repente a casa y lo sorprendió.
-No sé, solo pensaba.
-¿Estás bien? -Y esa pregunta desató un montón de sentimientos en Morgan, que solo pudo hacer un gesto con la cabeza, y sintió como las lágrimas amenazaban con salir a chorros. -¿Qué pasó?
-Recuerdas al chico con el que solía salir hace tiempo -y Mauricio dijo que sí -Bueno, hoy lo vi de nuevo, en la playa.
-¿Y? -Mauricio sonrió para calmar el ambiente -No tiene nada de malo que te diviertas un poco, ¿sabes?
-No se trata de eso.
-¿Entonces?
Y Morgan no dijo nada, solo se levantó y dejó a Mauricio solo en el patio, con un montón de dudas rondando su cabeza y preguntándose cuándo la comunicación con Morgan iba a mejorar.
Mauricio y Tefi se reencontraron después de casi una semana sin verse un miércoles por la noche, quedaron de ir a un restaurante a cenar y a las 7:00 en punto, se sonrieron y Mauricio dijo:
-Woa, casi tres meses sin verte, te extrañé -Tefi se río y pidió unas cervezas para empezar. -¿Entonces? -continúo Mauricio -¿cómo estuvo tu viaje al extranjero?
Tefi sonrió bastante durante toda la noche y Mauricio también, ambos no podían ocultar su alegría, pero Tefi tenía algunas dudas que no tardaría en articular.
-Estoy feliz de que estés tan feliz por mí -dijo -nunca te cae bien ninguno de los chicos con los que salgo, pero por alguna razón él te cayó muy bien -Lo miró fijamente para luego continuar -Pero ahora, la verdadera pregunta es, ¿tú por qué estás tan feliz?
A Mauricio se le borró la sonrisa casi instantáneamente, le enseñó su celular, porque en ese momento le acababa de llegar un mensaje, Tefi leyó el destinatario "Mi amor" . Nadie dijo nada por unos minutos que se sintieron como una eternidad, hasta que Tefi terminó de comer y se dispuso a irse.
-¿En serio?, ¿estás molesta por esto?
-Si volviste con ella es tu problema, pero no sigas repitiendo errores y esperes que las personas que te quieren de verdad no se molesten.
-Tefi -suplicó Mauricio -no volví con ella y no planeo volver con ella.
-Por ahora -terminó Tefi -siempre es por ahora. -y se levantó solo para descubrir que a su celular también había llegado un mensaje de un número que no tenía registrado pero que conocía de memoria, decía "¿quieres que nos veamos? estoy disponible".
-¿Qué pasó? -preguntó Mauricio.
-Nada -y así de simple, Tefi se marchó.
-Entonces, cuéntame que ha pasado.
Y Tefi le contó acerca de su viaje y cómo había pasado 3 días con el chico de sus sueños, y al hablar, se dio cuenta de lo emocionada que sonaba, casi se sintió como una extraña en su propio cuerpo.
-Te acabas de dar cuenta de algo, ¿verdad?
-Creo que estoy bien, ¿no? -Tefi se encogió de hombros automáticamente, siempre que se daba cuenta de algo bueno no se sentía digna.
-Claro que estás bien. Pero, ¿qué tiene eso de malo?
-Es solo que a veces no me reconozco a mí misma, me aburro, necesito algo más, siempre, y no sé si algún día voy a poder estar satisfecha.
Se miraron unos segundos que a Tefi le parecieron una eternidad.
-Es como cuando los drogadictos salen de rehabilitación, ¿sabes? -continúo la terapeuta -ellos ven que a vida no es fácil, que tienen que salir y trabajar y seguir una rutina, y claro que es difícil, a lo mejor en ese punto se dan cuenta de que la vida que estaban teniendo antes era más fácil. -Y miró a Tefi a los ojos -así tú; has estado trabajando con un montón de cosas y todo ese peso extra que estabas cargando, toda la mierda que habías acumulado, ya no está; claro que ahora piensas, "bueno, ¿ahora qué?"
Morgan llegó un día a casa a altas horas de la noche, quería hablar con alguien pero no se sentía cómodo como para contarle a Mauricio o Tefi, así que solo se preparó un porro, salió al patio y se sentó a pensar. A pesar de estar en el club casi nunca hablaba de su vida amorosa, sobre todo porque era casi inexistente. Pero miraba a Tefi y veía como no le daba miedo contarle a todos acerca de su corazón roto y a pesar de todo estaba dispuesta siempre a salir herida con tal de encontrar el amor, a veces Morgan la envidiaba un poco por eso. Y luego estaba Mauricio, que parecía tan frío en el exterior si se trataba de amor, pero en el fondo, solo quería ser amado, al igual que él.
-¿Qué haces tan tarde? -le dijo Mauricio, que llegó de repente a casa y lo sorprendió.
-No sé, solo pensaba.
-¿Estás bien? -Y esa pregunta desató un montón de sentimientos en Morgan, que solo pudo hacer un gesto con la cabeza, y sintió como las lágrimas amenazaban con salir a chorros. -¿Qué pasó?
-Recuerdas al chico con el que solía salir hace tiempo -y Mauricio dijo que sí -Bueno, hoy lo vi de nuevo, en la playa.
-¿Y? -Mauricio sonrió para calmar el ambiente -No tiene nada de malo que te diviertas un poco, ¿sabes?
-No se trata de eso.
-¿Entonces?
Y Morgan no dijo nada, solo se levantó y dejó a Mauricio solo en el patio, con un montón de dudas rondando su cabeza y preguntándose cuándo la comunicación con Morgan iba a mejorar.
Mauricio y Tefi se reencontraron después de casi una semana sin verse un miércoles por la noche, quedaron de ir a un restaurante a cenar y a las 7:00 en punto, se sonrieron y Mauricio dijo:
-Woa, casi tres meses sin verte, te extrañé -Tefi se río y pidió unas cervezas para empezar. -¿Entonces? -continúo Mauricio -¿cómo estuvo tu viaje al extranjero?
Tefi sonrió bastante durante toda la noche y Mauricio también, ambos no podían ocultar su alegría, pero Tefi tenía algunas dudas que no tardaría en articular.
-Estoy feliz de que estés tan feliz por mí -dijo -nunca te cae bien ninguno de los chicos con los que salgo, pero por alguna razón él te cayó muy bien -Lo miró fijamente para luego continuar -Pero ahora, la verdadera pregunta es, ¿tú por qué estás tan feliz?
A Mauricio se le borró la sonrisa casi instantáneamente, le enseñó su celular, porque en ese momento le acababa de llegar un mensaje, Tefi leyó el destinatario "Mi amor" . Nadie dijo nada por unos minutos que se sintieron como una eternidad, hasta que Tefi terminó de comer y se dispuso a irse.
-¿En serio?, ¿estás molesta por esto?
-Si volviste con ella es tu problema, pero no sigas repitiendo errores y esperes que las personas que te quieren de verdad no se molesten.
-Tefi -suplicó Mauricio -no volví con ella y no planeo volver con ella.
-Por ahora -terminó Tefi -siempre es por ahora. -y se levantó solo para descubrir que a su celular también había llegado un mensaje de un número que no tenía registrado pero que conocía de memoria, decía "¿quieres que nos veamos? estoy disponible".
-¿Qué pasó? -preguntó Mauricio.
-Nada -y así de simple, Tefi se marchó.
martes, 19 de diciembre de 2017
The Love Club: Amor Internacional
Después de que Tefi le contó todo lo que había pasado y le hiciera prometer que no se lo diría a Mauricio, Morgan se sentía entre la espada y la pared. Nunca le había gustado guardar secretos y mucho menos a Mauricio.
Ambos se encontraban desayunando en la cama de Morgan, Tefi aún tenía los ojos rojos debido a que había estado llorando casi toda la madrugada.
-Justo cuando creí que las cosas iban a mejorar -repetía una y otra vez.
-Pero no entiendo por qué te sientes mal Tefi, a fin de cuentas no pasó nada, ¿o sí? -y ella negó con la cabeza mientras le daba un sorbo largo al té que Morgan le había preparado.
-Lo que me duele es que me fui con él, sin importar que no haya pasado nada, me fui con él -y las lágrimas de nuevo la inundaron, Morgan la abrazó con ternura y le dijo:
-Pero es que tomaste mucho.
-Exacto -contestó ella mientras hundía la cabeza en su hombro.
Días después Paul realizó una visita inesperada a Tefi cuando ella salía de trabajar.
-Hola -dijo ella sorprendida, ya que no lo había visto desde su regreso -¿qué haces aquí?
-No es exactamente la bienvenida que estaba esperando, pero, ¿quieres ir a cenar?
Unos minutos después se sentaron en un bar y ambos pidieron cervezas.
-¿Entonces? -comenzó Tefi -¿me vas a decir qué demonios está pasando en esa cabeza tuya?
Y Paul solo se río, pensaba en lo mucho que había extrañado a Tefi, en las posibilidades que había tenido con ella cuando eran apenas unos niños, y en lo raro que se sentía estar ahí, a solas con ella.
-Pues, ya sabes todo, supongo que Mauricio te lo contó -Y Tefi solo se río y dijo que sí mientras pedía otra cerveza.
Tefi le explicó todo lo que había pasado en su vida desde que Paul se había marchado, y él le contó todo lo que había acontecido desde su regreso.
-Wow, no puedo creer que seas tan idiota -le respondió ella -mira que quedarte con en casa de tu ex después de que ella te engañó y te dijo que te fueras a la chingada, ¿a quién me recuerdas? -hizo una pausa y se llevó la mano a la barbilla -¡Ah!, claro, a mí hace algunos años-y ambos rieron.
-¿Cómo lo hiciste? -la miró a los ojos -¿cómo pudiste seguir después de lo que te hizo tu ex?
Tefi pidió una cerveza más y luego pensó durante un rato.
-La verdad es que no sé, no recuerdo el momento exacto en el que dije, "ya basta", pero después de haber intentado quitarme la vida varias veces, creo que me di cuenta de que no podría ponerme peor, así que tuve que decidir salir del pozo -lo miró con ternura y le sonrió -tú también vas a terminar saliendo, no te preocupes -Y se acercó lo suficiente como para darle un pequeño beso en la mejilla, Paul sonrió, sonrió de verdad.
Mauricio salió un martes con su ex. Le habló a Tefi cuando estaba en camino.
-¿Qué quieres que te diga? -le respondió ella -Ya sabes lo que opino de todo esto.
-No va a pasar nada -le repetía él una y otra vez -solo vamos a hablar y arreglar asuntos pendientes.
-Ajá, claro, llámame cuando vuelvas con ella -y le colgó. Mauricio, al otro lado de la linea, se río bajito y se preguntó si verdaderamente solo iba a arreglar asuntos pendientes, porque con su ex todo siempre terminaba convirtiéndose en un caos. Luego pensó en Morgan y Tefi, en cómo el amor verdaderamente los había jodido a todos, incluso a Paul, que se veía tan estable hasta hace apenas unas semanas.
Y cuando finalmente vio a su ex de espaldas, sentada y esperándolo, emitió un suspiró y pensó "bueno, aquí vamos."
Tefi tomó un camión el jueves sin decirle a nadie, y el viernes a las 7 am, estaba sentada en el aeropuerto cuando vio que su celular no paraba de recibir mensajes. "¿A dónde crees que vas?" le decía Mauricio, "hey, ¿qué onda contigo?", escribía Paul. Y cuando Mauricio, después de no recibir respuestas, le llamó, ella finalmente atendió el teléfono.
-Hey -dijo.
-¿Es en serio Tefi? - respondió Mauricio, que claramente se acababa de despertar -¡¿Es en serio?!
-No me digas nada -y se le escapó una risa casi inaudible.
-Estás loca, Tefi, Tefi, Tefi, ¡estás loca!
-Todos ocupamos cometer locuras de amor de vez en cuando, especialmente nosotros, ¿no crees?, nosotros los jodidos miembros del club del amor.
-Haz lo que quieras, salúdamelo al menos, tienes mi bendición -y ambos rieron -Te veo pronto, te amo.
-Te amo -respondió ella y finalmente dijo: -te llamo cuando esté en otro país.
Ambos se encontraban desayunando en la cama de Morgan, Tefi aún tenía los ojos rojos debido a que había estado llorando casi toda la madrugada.
-Justo cuando creí que las cosas iban a mejorar -repetía una y otra vez.
-Pero no entiendo por qué te sientes mal Tefi, a fin de cuentas no pasó nada, ¿o sí? -y ella negó con la cabeza mientras le daba un sorbo largo al té que Morgan le había preparado.
-Lo que me duele es que me fui con él, sin importar que no haya pasado nada, me fui con él -y las lágrimas de nuevo la inundaron, Morgan la abrazó con ternura y le dijo:
-Pero es que tomaste mucho.
-Exacto -contestó ella mientras hundía la cabeza en su hombro.
Días después Paul realizó una visita inesperada a Tefi cuando ella salía de trabajar.
-Hola -dijo ella sorprendida, ya que no lo había visto desde su regreso -¿qué haces aquí?
-No es exactamente la bienvenida que estaba esperando, pero, ¿quieres ir a cenar?
Unos minutos después se sentaron en un bar y ambos pidieron cervezas.
-¿Entonces? -comenzó Tefi -¿me vas a decir qué demonios está pasando en esa cabeza tuya?
Y Paul solo se río, pensaba en lo mucho que había extrañado a Tefi, en las posibilidades que había tenido con ella cuando eran apenas unos niños, y en lo raro que se sentía estar ahí, a solas con ella.
-Pues, ya sabes todo, supongo que Mauricio te lo contó -Y Tefi solo se río y dijo que sí mientras pedía otra cerveza.
Tefi le explicó todo lo que había pasado en su vida desde que Paul se había marchado, y él le contó todo lo que había acontecido desde su regreso.
-Wow, no puedo creer que seas tan idiota -le respondió ella -mira que quedarte con en casa de tu ex después de que ella te engañó y te dijo que te fueras a la chingada, ¿a quién me recuerdas? -hizo una pausa y se llevó la mano a la barbilla -¡Ah!, claro, a mí hace algunos años-y ambos rieron.
-¿Cómo lo hiciste? -la miró a los ojos -¿cómo pudiste seguir después de lo que te hizo tu ex?
Tefi pidió una cerveza más y luego pensó durante un rato.
-La verdad es que no sé, no recuerdo el momento exacto en el que dije, "ya basta", pero después de haber intentado quitarme la vida varias veces, creo que me di cuenta de que no podría ponerme peor, así que tuve que decidir salir del pozo -lo miró con ternura y le sonrió -tú también vas a terminar saliendo, no te preocupes -Y se acercó lo suficiente como para darle un pequeño beso en la mejilla, Paul sonrió, sonrió de verdad.
Mauricio salió un martes con su ex. Le habló a Tefi cuando estaba en camino.
-¿Qué quieres que te diga? -le respondió ella -Ya sabes lo que opino de todo esto.
-No va a pasar nada -le repetía él una y otra vez -solo vamos a hablar y arreglar asuntos pendientes.
-Ajá, claro, llámame cuando vuelvas con ella -y le colgó. Mauricio, al otro lado de la linea, se río bajito y se preguntó si verdaderamente solo iba a arreglar asuntos pendientes, porque con su ex todo siempre terminaba convirtiéndose en un caos. Luego pensó en Morgan y Tefi, en cómo el amor verdaderamente los había jodido a todos, incluso a Paul, que se veía tan estable hasta hace apenas unas semanas.
Y cuando finalmente vio a su ex de espaldas, sentada y esperándolo, emitió un suspiró y pensó "bueno, aquí vamos."
Tefi tomó un camión el jueves sin decirle a nadie, y el viernes a las 7 am, estaba sentada en el aeropuerto cuando vio que su celular no paraba de recibir mensajes. "¿A dónde crees que vas?" le decía Mauricio, "hey, ¿qué onda contigo?", escribía Paul. Y cuando Mauricio, después de no recibir respuestas, le llamó, ella finalmente atendió el teléfono.
-Hey -dijo.
-¿Es en serio Tefi? - respondió Mauricio, que claramente se acababa de despertar -¡¿Es en serio?!
-No me digas nada -y se le escapó una risa casi inaudible.
-Estás loca, Tefi, Tefi, Tefi, ¡estás loca!
-Todos ocupamos cometer locuras de amor de vez en cuando, especialmente nosotros, ¿no crees?, nosotros los jodidos miembros del club del amor.
-Haz lo que quieras, salúdamelo al menos, tienes mi bendición -y ambos rieron -Te veo pronto, te amo.
-Te amo -respondió ella y finalmente dijo: -te llamo cuando esté en otro país.
martes, 12 de diciembre de 2017
The Love Club: La nueva Tefi
Un día Tefi estaba llegando a casa cuando recibió un mensaje de Mauricio: "Paul está aquí y quiere que salgamos, ¿dónde estás?", y como no se sentía con ánimos de salir, contestó: "ya estoy en pijama y no tengo dinero, bye."
Al día siguiente, de nuevo Mauricio la contactó "Tienes que venir a mi casa, urge", así que cuando salió de trabajar, Tefi fue directo a verlo.
-¿Qué es tan urgente? -Y Mauricio le enseñó su brazo, donde tenía algo que parecía ser una mordida, se veía bastante fea y roja, casi empezando a tornarse morada.
-Me la hizo Paul -dijo Mauricio y Tefi casi se empezó a reír, pero al ver que él seguía serio, solo dijo:
-¿Qué pasó?
-Nos peleamos -Y Tefi solo abrió los ojos demasiado, sin saber cómo formular todas las preguntas que tenía en la cabeza.
Al día siguiente, ambos se veían de nuevo para ir a comer al nuevo restaurante del pueblo. Cuando terminaron de ordenar el mesero les preguntó si eran pareja, hermanos, o qué rayos pasaba ahí, a lo que Tefi contestó:
-Somos todo - y sonrió, luego Mauricio soltó una carcajada cuando el mesero se alejó.
Después de un rato, Mauricio habló.
-Mi ex y yo hemos estado hablando y vamos a salir la próxima semana.
Tefi no dijo nada, lo que hacía que Mauricio se desesperara.
-¿Y? -insistió él - ¿No vas a decir nada?
-Mira, no voy a ser la que te diga si lo que haces está bien o mal, yo te respeto y respeto tus decisiones, pero si crees que ella es lo que mereces, si crees que ese es tu valor como persona, entonces déjame decirte que estás muy mal; tu vales mucho y creo que mereces estar con alguien mejor.
Mauricio no dijo nada, pero después de un rato, miro a Tefi a los ojos y le dijo:
-Eso dolió - y ella solo se encogió de hombros. -A ti te hace bien estar con él, ¿no?
-¿De qué hablas?
-Tu cumpleaños, el del beso en la espuma, sé que lo sigues viendo, creo que te hace bien, estás diferente, mejor.
Y Tefi sonrió, Mauricio se dio cuenta de que era una sonrisa de amor, una que no había visto en años, y eso hizo que se preocupara al instante.
Después del restaurante fueron al Bar a ver a Morgan. Ahí también estaba el hermano de Tefi que de vez en cuando formaba parte del club, o hacía como que formaba parte. Todos pidieron tragos excepto Tefi, que ya se sentía bastante ebria.
-¡Vamos, tienes que tomar! - le dijo el Bartender, que era bastante mayor que ella -mira, yo te invito el primer trago. -Y le pasó un vaso con un líquido color rosa, que Tefi olió, se lo bebió de una y le dijo:
-Está muy bueno -mientras Mauricio la observaba sin decir nada.
Cuando todos se sentían bastante borrachos y el Bar estaba a punto de cerrar, Morgan propuso ir a fumar, todos dijeron que sí menos el hermano de Tefi.
-¿Dónde vas a dormir hoy? -le preguntó antes de irse.
-No lo sé -dijo ella, mientras miraba al bartender divertida.
Y entonces Mauricio la tomó del brazo y la llevó hasta un punto donde nadie más pudiera escucharlos.
-¿Qué estás haciendo?, todos creímos que estabas cambiando, y otra vez vas a salir con lo mismo -le reclamó.
-¿Qué?
-Te vas a ir con tu hermano porque sino vas a terminar con el bartender.
Al día siguiente Morgan se despertó porque su celular estaba sonando, vio quién era y contestó.
-¿Qué pasa? -Y al otro lado de la línea, se oía a Tefi llorando sin control -¿Tefi?, ¿estás bien? - Ella luchó contra las lágrimas por un rato y finalmente contestó:
-¿Puedes venir por mí?
-Claro, ¿dónde estás?
Y de nuevo las lágrimas se apoderaron de ella.
martes, 5 de diciembre de 2017
The Love Club: El regreso de Paul
Cap anterior: The Love Club XII
Muchas cosas pasaron después de que Paul partiera al otro lado para trabajar un tiempo, la principal es que su novia Lili lo había dejado y él no lograba superarlo. Casi a diario llamaba a Mauricio para contarle cómo se sentía y de vez en cuando también hablaba con Tefi, que se esforzaba demasiado para consolarlo, pues sentía que él estaba viviendo exactamente lo que ella había vivido hacía algunos años.
-¿Qué quieres que te digamos? -le decía a veces Mauricio - Lo tienes todo: tienes familia, nos tienes a nosotros, trabajas y ahora eres libre para salir con quien quieras y hacer lo que quieras, ¿no es suficiente?
Pero Paul estaba tan consumido en la tristeza, que a menudo pensaba en tomar el primer avión y regresar a pelear por el lugar que un día le perteneció.
Morgan, Mauricio y Tefi se volvieron inseparables desde entonces, salían casi a diario al Bar donde Morgan trabajaba, y como todo el mundo los conocía ahí, hasta les hacían descuento. Jen seguía en la escuela y vivía en la ciudad, así que ya casi no salía con los miembros del club y Talía se había vuelto amiga inseparable de Karla, porque ambas tenían novios y por lo mismo, tampoco seguían saliendo con el Club.
Los cumpleaños de Mauricio y Tefi pasaron, ya que estaban solo separados por una semana. Cuando Mauricio cumplió 23, salieron a la calle junto con Morgan a tomar hasta estar completamente ebrios, pusieron música de Britney y Morgan hizo un baile sensual en una palmera, había muchos chicos viéndolo y muriendo de risa.
-Creo que es hora de llevarte a casa -le dijo Mauricio y él solo negaba con la cabeza.
Tefi tenía a un chico rogándole y queriendo llevársela a la cama, y ella, al igual que Morgan, solo negaba con la cabeza mientras él le daba más y más alcohol.
Llegaron otros chicos conocidos de Mauricio y les ofrecieron fumar, todos dijeron que sí menos Tefi, que se sentía demasiado expuesta al estar rodeada de chicos.
Morgan se puso tan mal que terminó vomitando en medio de todo el mundo, así que Mauricio dijo -Bueno ya es hora - y lo subió a una moto con otro chico para que lo llevaran a casa. Tefi por su parte le habló a su hermano para que pasara por ella.
-¿De verdad no vas a irte conmigo? -le decía el chico y ella solo se reía.
Una semana después Tefi cumplía 24, saldrían los miembros del Club y también el hermano de Tefi, así que todos se pusieron sus mejores atuendos y salieron rumbo a la ciudad. Cuando iban en camino, Mauricio iba cantando a todo pulmón y gritándole a todos, sin malas intenciones, pero de repente, en plena carretera y en medio de una curva, un coche se les paró en frente, dos chicos se bajaron y comenzaron a gritarle a Mauricio:
-¡¿Por qué nos estabas gritando?!
Todos se quedaron congelados sin saber qué hacer o qué decir, era obvio que estaban en problemas. El hermano de Tefi, que iba manejando, solo pudo decirles que se calmaran.
-Estamos en camino a celebrar mi cumpleaños, no queremos problemas -dijo Tefi, que no supo de dónde rayos le había salido la voz, luego miró hacía atrás y vio que había bastantes carros detrás, y sabía que en cualquier momento podría pasar un accidente. -Por favor -les repitió, y los demás estaban helados.
Los dos chicos vieron que nadie les iba a hacer caso y como estaban buscando una pelea y no la consiguieron, se volvieron a subir a su coche y finalmente se fueron, dejando que todos avanzaran. Todos se miraron como diciendo "¿qué acaba de pasar?", siguieron su camino en silencio y luego llegaron a una tienda a comprarse unos refrescos y despejarse. Nadie quería hablar del asunto, hasta que Tefi le dijo a Mauricio:
-A ver si dejas tu costumbre de ir gritándole a medio mundo.
Los demás rieron nerviosamente. Luego fueron a un antro, donde bailaron y terminaron mojados, ya que había una fiesta de espuma. En algún punto de la noche Mauricio sugirió jugar un juego:
-Vamos a dar una vuelta, y quien se bese primero con alguien gana. -Todos estaban demasiado borrachos y dijeron que sí.
Todos empezaron a bailar después de un rato, y Tefi le dijo a Morgan que un chico en particular le había parecido guapo. Morgan fue hasta el chico y le susurró:
-Le gustas a mi amiga, bésala. -Y un rato después, Tefi estaba ganando el juego y obteniendo el número del chico.
Pasaron semanas y Paul habló de repente anunciando su regreso. Tefi y Mauricio hicieron espacio en su agenda y le dijeron que estaba bien si se veían en el Bar donde Morgan trabajaba, él dijo que sí, pero el día de su llegada nadie supo nada de él, hasta que su hermana le llamó a Mauricio anunciando que Paul se había ido a casa de su ex. Mauricio y Tefi se sintieron demasiado decepcionados y dejaron de mandarle mensajes y llamarle. Hasta que días después, él se apareció en el trabajo de Mauricio diciendo:
-¿Salimos?
martes, 28 de noviembre de 2017
The Love Club Season II: Tefi y Mauricio 101
Tefi
y Mauricio se conocieron desde que eran unos bebés. La mamá de Tefi se dedicó a
cuidar a Mauricio desde que nació hasta que cumplió dos años de edad.
Después
de eso Mauricio se fue a vivir a la ciudad, con su mamá, hasta que ella se fue
a Estados Unidos y él se tuvo que ir a vivir con su tía, al pequeño pueblo,
donde entró a la misma primaria que Tefi.
Apenas
empezarían en 3er grado y Tefi tenía bastantes amigos, estaban sus amigas
mujeres con las que siempre andaba, casi como si fueran una pandilla, y estaba
su grupo de amigos hombres, que no eran muchos y a veces la hacían enojar de
verdad, pero ella los quería de todas formas.
El
día que Mauricio llegó a la escuela Tefi no le prestó demasiada importancia,
hizo lo que siempre hacía: fue la mejor de la clase, salió al recreo y compró
comida, compró también dulces y se fue a sentar al mismo lugar de siempre, con
sus amigas. Ese día había comprado una paleta de manita, una de esas que tenían una frase escrita en la parte de atrás. Su paleta decía “hoy harás un nuevo
amigo”, ella lo leyó y automáticamente pensó en el niño nuevo. Así que fue de
nuevo a la cooperativa, compró otra paleta de manita y se la dio a su nuevo compañero, descubrió que se llamaba Mauricio y tenía 7 años, uno menos
que ella.
Desde
entonces fueron amigos.
Cuando
Tefi estaba en la primaria era algo así como una Mean Girl, así que a veces se
burlaba de Mauricio, sobre todo porque a esa edad, era un niño diminuto y con
una voz bastante peculiar. Mauricio no entendía el comportamiento de Tefi,
porque decía ser su amiga y aun así a
veces lo trataba mal.
Tefi
y Mauricio fueron vecinos por bastantes años, a veces Mauricio iba a su casa y
juntos veían televisión, les gustaba sobre todo ver Art Attack e intentaban en
vano hacer las manualidades; siempre fracasaban.
Esa
fue una rutina que conservaron por años: Mauricio aparecía de la nada por la
casa de Tefi y juntos hacían un sinfín de cosas.
A
esa edad Mauricio era bastante mentiroso, le decía a todo el mundo historias
sin sentido: que él era el dueño de dos perros gigantes y de color azul, que no
tenía costillas y por eso era tan delgado.
Tefi
era la única que lo conocía tan a la perfección que jamás le creía, pero
fingía, para que los demás le siguieran el juego.
Fue
cuando entraron a la secundaria que su amistad se consolidó por completo. Eran
inseparables. Todo el mundo sabía que Mauricio y Tefi eran los mejores amigos,
y que hacían todo junto.
Un
día Mauricio –finalmente, se enamoró, y con eso su amistad con Tefi pasó a
segundo plano. Estaba como loco por una chica que parecía hacerle caso pero que
siempre le mandaba señales confusas. La chica también era amiga de Tefi, por lo
que ella se sentía atrapada y sin saber qué hacer.
Así
que optó por alejarse un poco de la situación y juntarse con sus otras amigas.
Tefi
siempre fue bastante popular, a pesar de ser la niña matada y ñoña del salón
sus compañeras siempre querían ser cómo ella, juntarse con ella y saber de lo
que ella sabía.
Mauricio
por el contrario a veces era víctima de burlas, sobre todo porque seguía
teniendo una voz bastante particular y tendencias femeninas.
A
pesar de todo; peleas y reconciliaciones, Mauricio y Tefi nunca dejaron de ser
amigos, al contrario, pasaban las tardes juntos a pesar de que Tefi se había
mudado de casa, y ahora vivía bastante lejos.
Al
contrario de Mauricio, Tefi siempre estaba enamorada. Casi cada semana le
gustaba alguien distinto, era algo que no podía controlar y que Mauricio le
reprochaba.
Se
enamoró locamente de un chico extranjero que llegó a la secundaria un lunes y con
su pelo alborotado le movió todo el interior a Tefi. El chico a veces le hacía
caso y a veces no, y Tefi lloró bastante por él, pero Mauricio siempre estaba
ahí para consolarla y decirle que fuera fuerte.
Cuando
llegó la hora de entrar a la preparatoria Tefi y Mauricio supieron que sus
caminos se separarían: como en el pequeño pueblo no había prepa, Tefi se
mudaría a la ciudad y Mauricio se quedaría y viajaría diario a la prepa más
cercana.
A
pesar de que ya no podían verse tan seguido, su amistad permaneció a lo largo
de los 3 años.
Siempre
se ponían de acuerdo para verse los fines de semana y siempre iban a cenar y se
contaban que había de nuevo en sus vidas.
Tefi
nunca sintió que Mauricio no estaba a su lado, al contrario, sabía que podía
contar con él sin importar la distancia.
Un
buen día Tefi se hizo un novio, y con eso las cosas cambiaron un poco, ya no se
veían tanto y Tefi sabía que algo no andaba bien en su relación pero se sentía
incapaz de decírselo a la gente, ni siquiera se lo decía a Mauricio. Él por su
parte también se estaba empezando a enamorar de una chica particularmente más
joven que él y casi prohibida.
Un
buen día Mauricio se dio cuenta de que Tefi no estaba bien, se sentó con ella y
la confrontó, hasta que ella le dijo llorando que su novio la estaba engañando
y que ella no sabía cómo dejarlo. Ambos lloraron mientras Mauricio abrazaba a
Tefi en todo momento.
A
Tefi le costó mucho salir de esa relación tormentosa, se sentía atrapada en un
círculo vicioso, a veces decía que dejaría
su novio, así sin más, pero luego lo veía y en sus abrazos encontraba un
consuelo que no obtenía de nadie más, así que lloraba todo el tiempo y no
paraba de mandarle mensajes y llamarlo, quería controlarlo aunque sabía que no
podía. Así que dejó de comer, dejó de dormir y la escuela dejó de importarle.
Mauricio
por su parte vivía el mejor momento de su vida: por primera vez estaba
enamorado de verdad, la veía a escondidas casi todos los días, se mandaban
cartas como colegiales enamorados y sus encuentros amorosos estaban llenos de
te amos.
Un
buen día Tefi decidió que ya había llegado el momento y aunque nunca se lo
había dicho a nadie más, finalmente le confesó a Mauricio todo lo que estaba
ocurriendo en su vida, y prometió que comenzaría a ir a terapia.
Para
ese entonces ambos ya estaban en la universidad. Y como la vida universitaria
es mucho más exigente y ambos aún vivían a horas de distancia, a veces se veían
y a veces no. Pero aun así su lazo nunca dejó de existir. Cuando algo
importante pasaba siempre se lo contaban. Ambos sabían que podían pasar semanas
sin verse, pero cuando lo hacían era como si el tiempo nunca hubiera pasado.
Todo
el mundo lo sabía; Tefi y Mauricio eran inseparables y no había fiesta en la
que no estuvieran juntos y cada que alguien los veía siempre estaban riendo.
Finalmente
ambos acabaron la universidad y eso significó que Tefi regresaba al pueblo.
Pero algo pasó y en vez de verse más y estar más unidos, se separaron como
nunca lo habían hecho.
Tefi
se enamoró de nuevo, esta vez de un chico más joven que ella que de vez en
cuando le recordaba a su ex novio por como la trataba. Mauricio nunca aprobó
aquello pero se mantenía al margen con tal de ver a Tefi feliz.
En
algún momento pareció que su amistad había acabado, pues ya casi no se veían y
no hablaban tampoco. Tefi ahora tenía nuevos amigos y Mauricio era bastante
popular de por sí. Así que sus caminos se fueron separando y ninguno hizo nada.
Hasta
que Mauricio tuvo que irse de viaje durante dos meses. En ese tiempo Tefi
reflexionó un montón acerca de su nueva relación, se dijo que no valía la pena
volver a sufrir lo que ya había sufrido. Habló casi a diario con Mauricio y
cuando él finalmente volvió, pareció como si nunca se hubieran separado.
Aunque
Tefi de vez en cuando aún veía al chico y eso hacía enojar a Mauricio, igualmente
él rompía y regresaba con su novia, y eso irritaba a Tefi. Fue entonces que tuvieron la brillante idea de formar el Club. "Si el amor nos tiene tan jodidos, no podemos ser los únicos, ¿verdad?", se dijeron.
Un
buen día el dolor los unió aún más. Tefi estaba trabajando cuando la novia de
Mauricio le llamó, lo que fue demasiado raro para ella. “¿Ya te enteraste?” le
dijo, “habla con Mauricio” y así lo hizo, solo para descubrir que el padre de
Mauricio había muerto en un accidente. Tefi tomó sus cosas y se fue, corrió
hasta Mauricio y ambos se quedaron en su cuarto, Mauricio llorando y Tefi
estando ahí, sin despegarse un solo momento.
Durante
el siguiente mes Mauricio estuvo borracho todos los días. Tefi a veces iba a
verlo y a veces no, quería darle su espacio y a la vez no sabía cómo
consolarlo. No podía imaginarse un dolor así.
En
Halloween tuvieron una pelea, la primera en muchísimos años. Estaban tomando y se
habían disfrazado. Y de repente a Tefi la llamó el chico/novio/exnovio y ella
no pudo hacer otra cosa más que decir, “ya voy”, eso enfureció a Mauricio que
le dijo “si te vas con él no vuelvas a buscarme”, y Tefi se enfureció aún más y
le dijo “no seas así, no seas egoísta”, pero Mauricio no contestó y solo se fue
caminando en la dirección opuesta.
Al
día siguiente Tefi le mandó un mensaje diciéndole que la perdonara y Mauricio
dijo que no tenía importancia, quedaron de verse y arreglaron las cosas sin
problema.
Tiempo
después el dolor llegó a la vida de Tefi. El día que le dijeron que su abuela
había muerto no fue una sorpresa, sin embargo sintió como el dolor se apoderaba
de ella, sin dejar un espacio sin llenar. Mauricio estuvo ahí para ella, a
pesar de que su padre había muerto hacía apenas unos meses. La acompañó en todo
momento e incluso la sostuvo cuando pensó que iba a derrumnarse.
La
relación de Tefi y Mauricio funciona porque se conocen a la perfección, porque
aceptan que no son perfectos y no esperan nada el uno del otro, solo se quieren
y el amor que se tienen es tan grande que simplemente no se extingue. Un día
acordaron que si se casaban iban a tener que comprar una casa grande o unir dos
casas, para que ellos y sus parejas vivieran juntos.
Tefi
no tiene nada por seguro acerca de su futuro, excepto por una cosa: sabe que
Mauricio estará ahí.
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