lunes, 10 de febrero de 2020

Ser la canción completa

¿Sabes esa sensación de tener un catálogo infinito de música, entonces, a veces, en medio de una canción simplemente decides pasar a la siguiente?

Así es el amor hoy en día.

Sentimos que tenemos tantas (infinitas casi) posibilidades de conocer gente, que ni siquiera escuchamos la canción completa. Y aquí está el problema: ¿Cómo rayos vamos a saber cuál era NUESTRA canción?
Redes sociales donde podemos conocer gente, aplicaciones, los viernes por la noche en el bar...
¿cuándo acabará?, ¿cuántas melodías me he saltado que quizás eran las indicadas?, ¿algún día...lejano quizás, quizás cercano alguien escuchará todo lo que tengo que decir sin pensar "bueno, voy a prestar atención por un minuto y de ahí paso a la siguiente"?

Quiero ser la canción completa.
La que suena una y otra vez.
La que se pausa porque deja sin aliento.
En la que no se puede dejar de pensar.

miércoles, 5 de febrero de 2020

El amor y yo (otra vez)

Ojala un día no tan lejano se me pase esta necedad de sentirte tan mío,
cuando en realidad nunca lo fuiste.
Todo estuvo en mi cabeza, a veces me pregunto si en verdad fuiste real,
si mi viaje tuvo algún sentido,
si algún día volveré a confiar en los demás o en ti.

Amor,
mataste a la esperanza,
mataste a las ganas de intentarlo una vez más.
No tengo intenciones de volverme a enamorar.
Lo prometo.
Estoy atrapada en este cuerpo que me pide moverse y un corazón asustado al cambio.
Llevo años intentando hacer las cosas de diferente manera,
pero los patrones de mi vida no parecen cambiar.
Terapia, meditación, escribir una y otra vez mi día,
nada funciona.

¿Es esto mi destino?
Culparlo me parece patético.
Y es que mira: comencé hablando de amor y terminé por hablar de mi vida.

Un día de septiembre lo encontré y un día de diciembre lo perdí.
Y con él también perdí mi camino.
El universo no da señales se sentirse culpable por habérmelo quitado,
en cambio,
dice:
"niña, aún no lo entiendes, pero un día todo funcionará,
los perros a veces quieren chocolate pero no por eso los vas a complacer,
ahora crees querer un chocolate pero si te lo doy, te vas a enfermar, podrías morir"

Yo quiero creer en que mis lágrimas se evaporarán y formarán parte de una tormenta,
una que ayude a las personas para desprenderse
de sus raíces
de sus miedos
de lo material.

Tengo tanto miedo y tan poco tiempo.
La vida se me va y el amor todo lo perfuma,
qué lástima que tu olor me haya hecho irme de cabeza hacía el suelo
estamparme,
sangre y cesos.

Un día, no te recordaré más.

O no te mezclaré con mi vida,
no sé
ya nada tiene sentido.
Hasta entonces.

lunes, 3 de febrero de 2020

¿Escuchas a tu corazón?

En un día cualquier mientras daba una clase, veíamos los verbos, entonces, escribí en el pizarrón: Listen to your heart, luego, les pedí a mis alumnas que cambiaran la oración a pregunta y la respondieran, una de ellas dijo, "sí, pero necesitaría un aparato". Por un momento no supe de qué estaba hablando, hasta que entendí que se refería a escuchar al corazón literalmente.
Y supe, que mi mente de poeta ni siquiera se detiene a pensar en las cosas tal y como son, sino que siempre las veo y les encuentro un significado romántico.

¿Escuchas a tu corazón?

Todo el tiempo, a veces quisiera callarlo.

Pero es que si no tuviera un corazón sentimental no podría apreciar la vida tal como lo hago. Y sé que quizá todo sería más fácil, ver la vida literalmente, pero no, yo no soy así.
Soy la flor que crece en medio del concreto, aún cuando la pisan, y no es que sea maleza, solo que me hago más y más fuerte. Soy la que florece aún en los días nublados, aún si no hubiera sol lo haría. Y todo con tal de ver a los enamorados pasar, tomados de la mano, diciéndose promesas de amor. Yo vivo para eso. En el río de la vida me tocó ir en el barco de los soñadores, esos que se avientan por la borda porque creen que en el agua encontrarán el camino. Y una vez en el mar, nado contra la corriente. No podría vivir de otra manera. Llorar a la menor provocación, reír hasta que las costillas duelan, sentir, sentir hasta los huesos, y pensar, ¿es que acaso hay otra manera?, y si la hay, ¿vale la pena?

Y tú, ¿escuchas a tu corazón?, ¿o será acaso que ya se cansó de gritarte que ahí está?

sábado, 1 de febrero de 2020

Canción de amor de un sábado en la mañana

Entre el cielo y el infierno me quedo en tus labios. 
Ahí no me sentiré perdida. 
No sé de ángeles o demonios,
pero sé que los viernes voy a caer al abismo de tus besos. 

Apilaré todos los clichés del mundo y ni así lograría salir. 

No es lógica. 
La manera en que los celos llegan. 
No es amor. 
Y este ardor en el pecho será mi muerte. 

Y una vez adentro no hay manera de salir. 
Jamás creí que unos labios me condenarían. 
Pero tu eres vida, maldita ilusión. 

Y si un día llorando maldigo al destino
sabré que eres tu quien se ríe a lo lejos. 
Será tarde pues otra mujer habrá caído en tu juego. 

Cuando muera en tus labios ...
un sabor amargo, como a decepción.